sábado, 11 de mayo de 2013

Madre… Mamá


Madre… Mamá

     Sí, la madre se equivoca, y nosotros los hijos nos equivocamos también, pero a la madre y a los hijos nos salvan el arrepentimiento y el perdón…
     Tenemos un día para honrar a la madre, pero sabemos que a la madre la debemos venerar cada día y noche de nuestra existencia…
     A la madre la encontramos dándonos atenciones, angustias, desvelos y trasnochos, nos prodiga amor en palabras y en hechos, y la madre se nos da en su particular forma de ser…
     Con lluvia o con sol la madre va a donde solo ella es capaz de ir, con dinero o sin él resuelve la más difícil contrariedad, y es porque la madre es presencia y esencia de vida y amor, Dios nos la trajo al mundo, para que nos perpetuemos los seres humanos…
     Y cuando los hijos andamos la vida con amor, entonces comprendemos su condición de madre, y la mantenemos en alto como inigualable madre y mujer… Las flores irradian sonrisas y fragancias de madre, también  el canto de las aves, los guiños de luna clara, y en cada manifestación de vida florece esencia de madre infinita…
     Nosotros los hijos cuando superamos por orientaciones de madre cada equivocación, entonces iluminamos nuestro camino con bondad y amor… La madre vence el dolor con sonrisas y con alegrías por los hijos y por tantas personas más, nunca deja de dar amor que no se agota y resplandece en la mirada, y nos arropa con abrazos y bendiciones…
     La madre perfuma en los pétalos de las rosas, vuela en los colores de los papagayos, y se queda con nosotros en cada uno de nuestros alientos… La madre en cada lugar del mundo nos ama, porque ama… 
     A la madre –aquí en Venezuela le decimos mamá- nosotros los hijos la amamos, porque amamos…
     Hoy y siempre, mamá, me llenas con tu amor a Dios…


miércoles, 8 de mayo de 2013

Son tantas canciones


Son tantas canciones


                        Son tantas canciones
                        que llevan esencia de mi ser,
                        me erizan el alma,
                        me sacan de mí,
                        me llevan lejos, tan lejos, lejos…

                        Son tantas canciones
                        que regalan amor
                        y sueño, y vuelo
                        y me salgo de mí…

                         Son tantas canciones
                         que traen memorias dulces,
                         los recuerdos tristes los olvido,
                         y me dejo llevar y vuelvo a mí…
                       
                         Son tantas canciones
                         que con la música me salva,
                         que con la letra me levanta,
                         y sueño y bailo y canto…

                         Son tantas canciones
                         que algunas son para ti,
                         sí, hay dolores y tristezas,
                         y también más alegrías dentro de ti…

                         Tú y yo y otros tantos más
                         vamos por el mundo
                         con tantas canciones
                         que nos erizan el alma…


lunes, 6 de mayo de 2013

Apreciado lector, tu escritura está en ti como tu sombra (1)


Apreciado lector, tu escritura está en ti como tu sombra (1)

     Cuando estamos aprendiendo a leer y a escribir, nos parece que estamos descubriendo otros mundos…Y cuando ya sabemos leer y escribir, un alto porcentaje de alfabetos poco se dedican a leer y a escribir, y quizás descuidamos más la escritura que la lectura… Consideremos que nosotros deberíamos escribir diariamente, no con idea de publicar, sino para conversar nuestras cosas con nosotros mismos, y si se diere la ocasión para compartirla con alguien… Comencemos por decirnos que nada escapa a la escritura, tenemos infinidad de cosas y motivos que nos da la realidad, y además la otra infinidad de asuntos que nos prodiga la imaginación, la inventiva y la creatividad para lo fantástico… Podemos escribir algo referente a una silla, pero igual podemos contar acerca de un unicornio, la escritura nos sirve para hablar de cosas tangibles, pero asimismo nos permite adentrarnos en mundos imaginarios, fantásticos… Escribo estas ideas para ti, apreciado lector, para que te des cuenta de que la escritura está dentro de ti, te acompaña como tu sombra, anímate y comienza a escribir, vence todo miedo, y realízate mejor en la escritura que es componente de tu vida… Si sueñas dormido, cuando despiertes, escribe lo que soñaste; si miras algún gesto lindo en alguien, ve a tu sitio de escritura, y escribe ese detalle fortuito que lograste presenciar; si te sientes cansado, fastidiado, hastiado, agarra ese momento y cuéntalo y descríbelo; cuando escuches una canción que te saca de ti, ve y escríbela; si ves una película que te hace soñar, anda y cuéntala con tu forma particular de escribir; en nuestra vida cotidiana atravesamos momentos de angustia, tristeza, dolor o alegría, cada uno de esos instantes esperan porque tú los escribas, es tu literatura en la forma como tú la escribes, no te intimides, no digas que después lo vas a hacer, no, solo siéntate y escribe, después revisas, cambias, mejoras, modificas, porque es tu arte particular; si te guste mirar caer la lluvia, disfrútala, observa y luego anda y escribe; si estás enamorado por primera vez, toda esa emoción y alegría, no las dejes escapar, atrápalas como si fuera una fotografía, y vuelca esa emoción y alegría en tu propia escritura; si estudias y alguna vez no te provoca ir a clase, desenfádate y solo escribe ese impulso, que logras vencer, o por el contrario te jubilas, y te quedas escuchando música, mirando televisión, chateando o navegando en la red…    

domingo, 5 de mayo de 2013

Poesía cotidiana en sensibilidad y hermosura


Poesía cotidiana en sensibilidad y hermosura

       A los matemáticos los puede cautivar El hombre que calculaba, escrita por Malba Tahan, pero también los puede asombrar una flor lozana y fragante frente a sí, porque los ingenieros y todos los que se dedican al mundo de los cálculos y de los números no están exentos de dejarse llevar por instantes sensoriales diversos como abrazar a los hijos, a la mujer amada, observar un amanecer o una puesta de sol…
      ¿Quiénes escapan a lo cotidiano? Nadie renuncia a no comunicarse con familiares, amigos y demás seres humanos de los diversos entornos, y a la vez cada uno de nosotros nos concedemos nuestros espacios y tiempos íntimos, para reorientarnos, planificar, reflexionar acerca de nuestras necesidades básicas materiales y espirituales…
      Los biólogos y los pares afines a las ciencias de la vida pueden sorprenderse leyendo Los cazadores de microbios, y asimismo se pueden rendir ante cada manifestación de belleza del universo, permanecer en estado de contemplación por la magia y misterio de una gota de rocío suspendida sobre los pétalos de una rosa viva y radiante, y hacen momentos poéticos solo con quedarse mirando en silencio el vuelo de las aves o escuchando la armonía de la lluviecita sobre las plantas…
      Las amas de casa así sean analfabetas están en poesía cuando invierten momentos para mirarse en el reflejo del almíbar donde cuecen los buñuelos o el quesillo, así como todos somos notas imprescindibles de la música que conforma al universo infinito y eterno…
     Si nos diéramos cuenta de que vivimos en poesía, de que cada inicio de vida es un milagro, y de que cada aliento que nos mantiene vivos es una nota en el pentagrama perfecto de Dios, y asimismo cuando nos alimentamos, para tener en la mesa cada uno de los componentes de esa comida, perderíamos la cuenta de gente, tiempo, espacio y circunstancias que hicieron posible llegar al punto de estar preparados y dispuestos para ingerir los varios sabores que llevamos al paladar…
     Entonces, concluyamos que las palabras que escuchamos y decimos tienen su música, y así cantamos, y cada momento por más burdo y feo, que nos pueda parecer, quizás lleva en sí una muestra de poesía cotidiana en sensibilidad y hermosura…


Recuerdos y olvidos

     Si decimos que existen quienes se dedican a la maldad, ¿eso nos hace pesimistas? Y si decimos que otros se dedican a la bondad, ¿esto nos hace optimistas? En la vida cotidiana existen infinitas cosas, están en los espacios coexistiendo con el tiempo… Una piedra ante nuestra mirada se está desintegrando poco a poco, un azulejo se alimenta de otro que ya no sigue vivo, así tengamos fiebre y andemos por la calle, la lluvia cae y si no nos cubrimos o nos resguardamos, nos moja sin más… Así se conduce la naturaleza de los seres vivos y de las cosas. Y nosotros los seres humanos no nos damos cuenta de que vamos perdiendo nuestra condición humana, este adjetivo que significa mirar y comprender, observar y sumarse a la solidaridad, escuchar y orientar, tocar y diagnosticar,  y que la condición humana se fortalece en el amor… En este punto nos preguntamos, ¿acaso la persona amante olvida? Decimos que nuestro cerebro recibe estímulos, y les da respuestas, vamos a decirlo así: Pensemos que estamos en nuestra casa, y mientras estamos en ella tenemos memoria presente de lo que vemos, escuchamos, tocamos, saboreamos, olfateamos, y si estamos sentados escribiendo en la computadora, ahí nos hemos olvidado de la cocina y de todos los objetos grandes y pequeños que en ella se encuentran, consideramos que así funciona la memoria y el olvido, podemos amar a nuestros hijos, pero los dejamos en el olvido en algún momento, para volver a enfocarnos en ellos con su presencia o por nuestros recuerdos… De tal forma que nuestro cerebro guarda tantos archivos, tantas ideas, y nosotros hacemos clic y volvemos a esa memoria cada vez que queramos, para ese archivo de memorias o recuerdos lo más saludable sería desechar los malos recuerdos, y hacer clip tantas veces como podamos y queramos de las memorias o recuerdos gratos, amenos, placenteros, y así nuestra vida cotidiana la haríamos amable para nosotros y para los demás, y eso se traduciría en saber escuchar, para dar respuestas justas, humanas, porque sabríamos que nuestra esencia humana no debe ser para juzgar, sino para comprendernos y para comprender a los demás, porque somos iguales pero diferentes… Ahora llega un mensaje al celular, y tengo memoria de que existe, de que está cerca de mí, lo reviso, y vuelvo a mi memoria de las ideas que estoy escribiendo  de recuerdos y olvidos…

viernes, 26 de abril de 2013

A Omar Kheyyam y a la poesía


A Omar Kheyyam y a la poesía

     Son las ocho de la mañana de viernes, y de la casa vecina me llega a los oídos el canto repetido del gallo, y me viene al recuerdo el sin par poeta persa Omar Kheyyam y su obra poética Rubaiyat, de Kheyyam sabemos que nació en Naishapur de Korassam, a mediados del siglo XI, y que los Rubaiyat o cuartetas fueron impresas por vez primera en Calcuta en 1836, y de ellas quiero citar:  

                     “¿Sabes tú por qué al alba el gallo, con su canto
                     agudo, se lamenta? Porque vio en el espejo
                     de la clara mañana, que había transcurrido
                     una noche en tu vida sin que te dieras cuenta…”

     Se hace pertinente decir que la poesía no tiene nacionalidad, es como la música, libre y universal, el poeta toma el motivo y lo embellece con el arte de la palabra encantada, y es así como encontramos poesía en el color y olor de las flores, en el canto vigilante del gallo agorero de tristezas o alegrías, el signo poético corre en los ríos menudos o abundosos, porque el estro poético pareciera difícil, oscuro, abstruso, y si nos detenemos en sus pausas, nos vamos a dar cuenta de que la poesía nace de los entuertos y enredos o de las solturas y buenaventuras, y el poeta en su enfoque subjetivo le da intimidad, vida, fuerza, sencillez y movimiento… Así entonces la poesía brota de la mujer enamorada, y comienza a andar sola en la mirada de ese amor que no se puede esconder, asimismo la poesía se nutre de la teta nutricia, cuando la madre amamanta a su crío con leche y ternura protectora, y es que la poesía llueve en las nubes de invierno, quema en los soles de verano, y atempera en las brisas matutinas, vespertinas o nocturnas… Hoy lanzo al viento este sencillo homenaje a Omar Kheyyam y a su poesía vital y filosófica, que nos envía infinitos mensajes, para que venzamos las durezas y flaquezas que nos da la vida con el impulso permanente de optimismo sin tregua, y con Kheyyam traslado esta ofrenda a la poesía libre, universal, sin nacionalidad limitante, y entonces cantemos con las copas levantadas, no para embriagarnos en alcohol, sino para emborracharnos en los momentos gratos y efímeros de nuestra vida cotidiana: en el encuentro con los hijos y los padres, con los amigos, y con la comprensión amorosa por nosotros mismos y por el resto de los seres humanos, alcemos nuestras copas por la paz, y por la vida inmortal de la poesía en las flores, en los hombres y mujeres, en los niños, y en las mariposas…