martes, 2 de abril de 2013

José Antonio Páez… Autobiografía (3)


José Antonio Páez… Autobiografía (3)

     “El hato de la Calzada se hallaba a cargo de un negro llamado Manuel o Manuelote, el cual era esclavo de Pulido y ejercía el cargo de mayordomo… Recuerdo que un día, al llegar a un río, me gritó: “Tírese al agua y guíe el ganado.” Como yo titubease, manifestándole que no sabía nadar, me contestó en tono de cólera: “Yo no le pregunto a usted si sabe nadar o no, le mando que se tire al río y guíe el ganado.”
     Acabado el trabajo del día, Manuelote, echado en la hamaca, solía decirme: “Catire Páez, traiga un camazo con agua, y láveme los pies…”
     Cuando, algunos años después, le tomé prisionero en la Mata de la Miel, le traté con la mayor bondad; hasta hacerle sentar en mi propia mesa; y un día que le manifesté el deseo de serle útil en alguna cosa, me suplicó como único favor que le diera un salvo-conducto para retirarse a su casa. Al momento le complací, por lo que agradecido al buen tratamiento que había recibido, se incorporó más tarde en mis filas.
     Antes de la Independencia, la Capitanía general de Venezuela tenía 800. 000 almas, según cálculos de Humboldt. Mucha parte de esa población desapareció, pues Venezuela sufrió durante la guerra que sostuvo durante trece años que los demás países se levantaran contra el gobierno español. Los temores de que este hiciera nuevos esfuerzos para conquistar el territorio impidieron que la corriente de la emigración europea se dirigiera a las nuevas repúblicas, y así en el año 1822, en que Colombia estaba dividida en siete departamentos y treinta dos provincias, la población total era de 2. 644. 600 habitantes.
     Educación.- “…Don Antonio Nariño tradujo el Contrato Social de Rousseau, por cuyo crimen fue encerrado en los calabozos de Cartagena y trasladado después a España. A pesar de todas las medidas de rigor, empezó a generalizarse la ilustración… fundáronse nuevas universidades y colegios para cuyo sostenimiento se consagró una parte de los bienes eclesiásticos… Durante mi presidencia procuré siempre dar apoyo y atención al progreso intelectual de la juventud y para ello establecí clases de matemáticas de donde salieron hombres que hoy honran a la patria. Animé a Baralt para que diese al mundo su excelente Historia…”

     *Transcripción en actual castellano…

jueves, 28 de marzo de 2013

Date y da, sin esperar nada a cambio, y sin dejar a nadie a un lado


Date y da, sin esperar nada a cambio, y sin dejar a nadie a un lado

     Todos los seres vivos tenemos en peligro la existencia, como sabemos el calentamiento del planeta sigue en aumento irreversible. ¿Qué haremos las gentes para sobrevivir? Seguramente en el fluir del tiempo habrá alguna solución emergente. Ahora nos preguntamos si a partir de esa solución los hombres y mujeres empezarán a convivir como seres humanos, porque la esencia de seres humanos la da el amor, no hay otro camino. Y eso significa que cada quien viva con dignidad material y espiritual, y en ese escenario no hay cabida para ninguna manifestación de maldad. Cada quien respeta la libertad del otro, y cada ser humano tiene y vive su espacio y su tiempo. Sin embargo, no hace falta llegar a situaciones extremas ante la eventual y eminente desaparición de toda forma de ser vivo. Pensamos que ahora mismo, podemos comenzar a abonar nuestras palabras y acciones por el camino del amor a uno mismo y a los demás. Comencemos por alegrarnos por los logros del vecino y de toda persona, eso es desterrar de nosotros la envidia. Contentémonos por tener lo estrictamente necesario para cubrir nuestras exigencias básicas, eso significa renunciar a la ambición desmedida por poder o dinero; porque sencillamente el amor no nos confunde, nos marca con claridad absoluta cada uno de nuestros pensamientos y sentimientos de seres humanos en bondad y paz. El amor reconoce y bendice a cada quien en sus diferencias, la respeta y se alegra o llora ante sus triunfos o pesares. Pensamos que ahora es el momento de reiniciarnos bajo el sendero del amor, y eso va de la mano con la fe en Dios, independientemente del nombre que cada quien le dé al Ser Supremo. Yo soy católico, y respeto cualquiera otra afinidad religiosa, y así deberíamos hablar y actuar todos en consonancia con la vida en sus infinitas manifestaciones. Yo intento cada día seguir el camino del amor que lleva los colores de la bondad y de la paz. Te invito, a ti que estás leyendo estas líneas, para que comiences a despojarte de las vanidades y mentiras, y empezarás a darte cuenta de lo maravilloso y placentero que es darte y dar, sin esperar nada a cambio, y sin dejar a nadie a un lado…

sábado, 23 de marzo de 2013

“Es un Calabozo, no de cadenas sino de amor”


“Es un Calabozo, no de cadenas sino de amor”

     En la Introducción del libro Villa de Todos los Santos de CalabozoEl derecho de existir bajo el sol, su autor Lucas Guillermo Castillo Lara nos va contando:
     “Guárico abajo vienen navegadoras las aguas quietas. Entre remansos y madreviejas, entre barrancos y playones siempre rumbo al Sur.
     El río viene resbalando lentamente por una cadencia ocre de playas arenosas. La piel desbaratada de la tierra se arrastra a pedazos entre el agua, por los meandros barrosos.
     El agua que lleva la escorrentía del río, se sume de arenas y cascajos en su múltiple penar. Esa agua barrosa de color de limo, de sabor de tierra, tiene un destello de gloria en la aridez de la sabana. El agua derrumbada en un temblor calcinado de soles canta en la soledad del río que da nombre a esta tierra.
     La vida, como los hombres, está amarrada a las vueltas y revueltas del agua, que viene sembrando pueblos a cada recodo del río.
    ¡Calabozo!, un pueblo vigía de la llanura. A sus cuatro lados sus calles atisban el pasar solitario. Del camino, de los hombres, de las puntas de ganado. Del río que venía del Norte. Del viento que soplaba del Este y doblaba los pajonales hacia el otro lado. Del barinés seco y caluroso que venía del Oeste, con su carga de lluvias y tormentas.
     Pedacito a pedazo los hombres construían la historia. Una historia que sabía a guásimos y caros, a cundiamor, a pascua sabanera, a ripio de sabana calichosa, a sed ardida, a agua derrumbada, a bajíos e hileros, a ganado y caballos, a sudor honrado y esfuerzo duro, a fe y voluntad de hombres machos.
     ¡Calabozo! Un poco de llano aprisionado. Un mundo de sol detenido. Un caliente palpitar de vida, cerrado y abierto por muros, por casas, por calles y plazas. ¡Calabozo!, un lugar que no cierra ni encierra, que abre y descubre, libera y suelta. No es Calabozo sino aventura de quimeras. O será Calabozo porque agarra los sueños. Igual que aprisiona a los hombres para que vayan y vengan y siempre vuelvan. Es un Calabozo, no de cadenas sino de amor. Ancho como la sabana, como la sabana abierto a su vital función de sol.”


Simón Bolívar… Íntimo (2)


Simón Bolívar… Íntimo (2)

                                                                           Pativilca, 19 de enero de 1824.         
     Al señor don Simón Rodríguez:
          ¡Oh mi Maestro! ¡Oh mi amigo! ¡Oh mi Robinson, usted en Colombia! Usted en Bogotá, y nada me ha dicho, nada me ha escrito. Sin duda es usted el hombre más extraordinario del mundo; podría usted merecer otros epítetos pero no quiero darlos por no ser descortés al saludar a un huésped que viene del Viejo Mundo a visitar el nuevo; sí, a visitar su patria que ya no conoce, que tiene olvidada, no en su corazón sino en su memoria. Nadie más que yo sabe lo que usted quiere a nuestra adorada Colombia. ¿Se acuerda usted cuando fuimos juntos al Monte Sacro en Roma a jurar sobre aquella tierra santa la libertad de la patria? Ciertamente no habrá usted olvidado aquel día de eterna gloria para nosotros; día que anticipó, por decirlo así, un juramento profético a la misma esperanza que no debíamos tener.
          Usted, maestro mío, cuánto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con qué avidez habrá seguido usted mis pasos; estos pasos dirigidos muy anticipadamente por usted mismo. Usted formó mi corazón para la libertad, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me señaló. Usted fue mi piloto aunque sentado sobre una de las playas de Europa. No puede usted figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que usted me ha dado; no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que usted me ha regalado. Siempre presentes a mis ojos intelectuales las he seguido como guías infalibles. En fin, usted ha visto mi conducta; usted ha visto mis pensamientos escritos, mi alma pintada en el papel…
          Sí, mi amigo querido, usted está con nosotros; mil veces dichoso el día en que usted pisó las playas de Colombia. Un sabio, un justo más, corona la frente de la erguida cabeza de Colombia. Yo desespero por saber qué designios, qué destino tiene usted; sobre todo mi impaciencia es mortal no pudiendo estrecharle en mis brazos: ya que no puedo volar hacia usted, hágalo usted hacia mí…
                                                                                                                    Bolívar

miércoles, 20 de marzo de 2013

Con nuestra mejor convivencia humana


Con nuestra mejor convivencia humana

      La especie humana tuvo que recorrer un muy largo espacio de tiempo para pasar de la lengua hablada a la escritura… Cada pueblo se fue dando sus particulares sonidos y luego sus correspondientes grafías… Y así hemos llegado a los actuales momentos, cuando hay una amplia gama de recursos de tecnología de información y de comunicación…. Y paradójicamente observamos tantos signos de desinformación y de incomunicación…  Hablamos, y nos gusta que nos escuchen, mas tantas veces no escuchamos a los demás… Y entonces acudimos a las disculpas, como es que ando de prisa, casi no tengo tiempo para llegar al trabajo, a la casa, al colegio de mis hijos, y tantas otras disculpas de diverso tenor… Ahora bien, el idioma hablado y escrito bien sea, castellano, alemán, inglés, mandarín, quechua, o piaroa, es representativo del grupo lingüístico según el caso… Y aquí queremos recordar un ejemplo que le da calor y sentimiento a un hecho en el tiempo, sucedió cuando Carlos V fue por vez primera a España, y desconocía las costumbres y también el idioma de sus súbditos a los que debía gobernar, ya España le había proporcionado sus mejores soldados y también le había  ofrecido todo el apoyo, y entonces Carlos V supo agradecer estas muestras de acato, por lo cual se dio por identificarse con el espíritu español: empezó por hablar castellano, en medio de una vida austera, y su aprecio por la lengua castellana lo llevó a tal grado que alguna vez se le escuchó decir: 
     -“Yo hablo italiano con las damas; hablo francés para tratar con los hombres; pero para hablar con Dios, empleo el castellano…”
     Pues bien así como los hablantes y escribientes del castellano nos sentimos identificados con nuestro idioma… Así cada hablante y escribiente de su lengua en particular debe sentirse consustanciado en cuerpo y espíritu con su propio idioma…
     Consideramos que la comunicación es un hecho vital para los hablantes y escribientes, como también para los que se comunican con el lenguaje de señas o de alguna otra forma de lenguaje, que sin duda contribuye con nuestra mejor convivencia humana.

viernes, 15 de marzo de 2013


PAPA

      Petrus, en latín significa piedra… Jesucristo dijo sobre esta Piedra edificaré mi iglesia… Y Pedro después de Jesús tomó el mando para llevar por toda la tierra el mensaje de fe cristiana, y cuando él firmaba algún documento oficial escribía Petrus Apostolus Princeps Apostolorum, Pedro Apóstol el Primero de los Apóstoles, y más tarde fue abreviado con la inicial de esa palabra, y así dio la palabra PAPA, y desde entonces a Pedro se le consideró el primer PAPA… El tiempo ha seguido su curso y la Iglesia empezó a elegir Papa, para el caso hay una obra escrita por Morris West The Shoes of the Fisherman, Las Sandalias del Pescador, en donde narra y describe todo el proceso que realizan los Cardenales en el Cónclave para la elección del Papa… Y el rito culmina cuando por la fumarola en la Iglesia de San Pedro en Roma sale humo blanco del lino que ha sido quemado, con lo que nos indica que podemos decir: Habemus Papam, Hemos Papa, Tenemos Papa… Si queremos mantener la etimología de la palabra Papa, no se le debería dar otra traducción, como en el caso de los ingleses que traducen Pope, en la que vemos que con esa palabra se pierde la idea del origen y significado de la palabra PAPA