sábado, 15 de julio de 2017

En alma y corazón

En alma y corazón

Esa mañana no la olvido,
nos despedimos,
nos dimos un suspenso
en nuestra forma de vida;
me vine caminando solo,
al rato pasaste por un lado,
casi me caigo,
pudo ser en mayo,
ahora no recuerdo,
de esa mañana hace más de media vida
y ahora sigues tu vida
y yo sigo mi vida;
cada mañana te entregas a tus cosas,
cada mañana me entrego a mis cosas
y así andamos tú y yo,
nos encontramos en mensajes de texto,
tú por allá,
yo por acá,
me alegra tu vida,
me alegra mi vida,
tú y yo junto a los ríos,
junto a atardeceres,
junto a canciones,
juntos cada día,
juntos en tantas cosas,
en ese entonces que no olvido.

Esa mañana que no olvido,
no fue para separarnos,
sino para unirnos
hasta este tiempo de cada día,
hasta estos momentos de cada noche;
me hago preguntas,
cada una sin respuesta,
porque cada respuesta es incierta,
porque cada una responde a mi visión,
cada una responde a prejuicios
de mi razón
y la única razón cierta fue que nos encontramos,
nos conocimos
y nos dimos en alma y corazón.

                              Adelfo Morillo


Sigo mientras tanto

Sigo mientras tanto

Nadie sabe
hasta cuándo su tiempo,
puede ser en años
o puede ser en el momento;
si cada quien
aprovechara mejor su tiempo,
caminaría más por las calles,
contemplaría cómo sopla el viento;
amigos, nadie sabe
hasta cuándo su aliento,
puede ser en años,
o puede ser en el instante;
si tuviéramos tal cosa presente,
disfrutáramos más cada momento,
con mesura y alegría,
nos daríamos tiempo
para tantas cosas sencillas,
nos detendríamos a mirar el amanecer,
nos ocuparíamos del vuelo de mariposas
y en las noches sin luna
seguiríamos el vuelo parpadeante de luciérnagas;
yo no sé,
tú no sabes,
nadie sabe
hasta cuándo nos dura el aliento
y yo mientras tanto,
cada mañana cuando despierto,
agradezco a Dios,
rezo el Padre Nuestro,
me levanto y me voy al patio,
miro las plantas y las flores,
escucho los pájaros y el viento,
casi siempre me siento y escribo,
siempre leo y pienso
y sigo mientras tanto,
aspiro, espiro y no me canso;
me dispongo para las cosas del día,
me preparo sin prisas,
me dejo acariciar por la brisa
y saludo con alegría,
saludo la vida,
saludo a los convecinos,
saludo a los amigos
y sigo mientras tanto.

                          Adelfo Morillo

        

Una rosa roja

Una rosa roja

Una rosa roja ronda,
ronda sola como una ola,
se yergue plena y ufana,
la miro en sus sonrojos,
le hablo de ti,
de tus olvidos y de tus faltas,
le hablo de mí,
de mis olvidos y de mis ausencias;
una rosa roja ronda,
mientras el tiempo pasa
y el viento nos roza,
a la rosa roja que ronda
y a mí que rondo
con curiosidad y asombro;
rondo visible o me escondo,
sigo mi juego y mi sueño
tras la rosa roja
que ronda sola en el jardín;
me llego junto a ella
y canto,
canto con alegría
por la belleza natural,
canto por la letra en el vals
y por cada cosa hermosa
que nos da la vida,
por cada cosa querida,
como agua de manantial,
por cada cosa amada,
como sueño celestial;
y vuelvo a la rosa,
la rosa roja y tú
prodigan alegría y juventud,
no lo dudo ni un momento,
pasa el tiempo
y nos roza el viento,
a la rosa y cada pensamiento
que me nace por ti
y te roza el viento
a través de mi sentimiento;
cada línea y cada gesto,
cada verso y cada acento
florecen y cantan
por la rosa roja y sola
que ronda en el jardín.

                         Adelfo Morillo


Tiempo inexorable

Tiempo inexorable

El tiempo inexorable
marca cada cosa,
aquí, allá y en todas partes;
me quieras o me olvides,
el tiempo ni cuenta se da,
es indiferente
a cada cosa que pasa
o que nos pasa;
te quiera o te olvide,
el tiempo es solo un concepto,
en castellano así lo nombramos
y cada lengua lo nombra
en su sentido inmanente;
cada cosa es pasajera,
solo el tiempo es permanente,
es presente continuo siempre,
se va deshojando en formas de pasado
y se va anunciando en futuros fugaces,
porque el tiempo es presente continuo;
hablamos y esas últimas palabras,
ya están en formas de pasado,
por eso decimos en presente,
en este momento hablamos tú y yo
y mientras hablamos
estamos en forma presente
y también decimos,
ayer hablamos tú y yo
y esa idea flota en forma de pasado;
como vemos, esa forma hablamos,
debemos aclararla en el discurso,
para saber, si es forma presente
o forma de pasado.

El tiempo inexorable
marca estas letras,
marca mi música,
marca mi voz
y marca mi canto;
el tiempo inexorable
marca mi fe y mi alegría,
marca mi rumbo
que busco caminarlo con amor.

                                         Adelfo Morillo



Me digo y escucho

Me digo y escucho

Me dice mi conciencia
que busque lo bueno,
a los que hacen bien
y me conduzco
lo mejor que puedo;
me doy en alma,
cada vez que puedo,
me doy en calma
y sin denuedo;
me dice mi libre albedrío
que ande en buen camino
y a eso me dedico
en cada momento de mi vida;
no sé cantar y canto,
no sé tantas cosas
y me entusiasmo,
me entusiasmo y canto,
canto el azul de los campos,
canto el rosa de la aurora,
canto y no sé cantar.

Me dice mi alma,
no te canses,
sigue adelante,
con música de alma,
adelante por sobre los males,
adelante, no te canses,
mientras sientas mi alma;
mi alma te alienta,
mi alma te asienta
por sobre tantas congojas,
adelante, cuenta conmigo,
soy alma de tus horas,
soy alma de tus auroras.

Me dice mi alma,
camina y deja atrás
cansancios y pesares,
sigue constante sin pausa,
continúa tu camino,
sigue dando lo mejor de ti,
camina y sigue adelante
que hay tanta gente
que confía en ti,
sigue que hay tanta gente
que sigue tras de ti
sigue tus pasos de luz
y el camino que caminas tú.


                                      Adelfo Morillo

Sin darnos cuenta

Sin darnos cuenta

Sin darnos cuenta,
andamos por la vida
para aprender cosas,
aprendemos a mirar las rosas,
aprendemos día tras día
alguna cosa;
y ese aprender de cosas,
sin darnos cuenta,
nos hace filósofos,
amigos del conocimiento,
amigos de aprender;
fijamos sentimientos,
fijamos pensamientos
y por eso vivimos,
por eso existimos.

Sin darnos cuenta,
andamos por la vida
dormidos o despiertos,
cada uno en sus propios sueños,
dormidos o despiertos,
todos tejemos sueños;
me gusta soñar un mundo bonito,
me gusta imaginar un mundo distinto,
en donde nos atendamos,
sin hablar de pobres ni ricos,
en donde seamos sin prejuicios;
me gusta soñar un mundo sano,
me gusta imaginar un mundo
en verdad humano,
en donde nos aceptemos,
tal como somos,
los altos y los bajitos,
los blancos y los negritos,
los feos y los bonitos;
me gusta soñar un mundo distinto,
en donde andemos juntos,
sin sacarnos los trapitos,
en donde cantemos
por los niños y los viejitos,
en donde florezcamos
como blancas palomas
o como torditos;
me gusta soñar un mundo bonito,
me gusta imaginar un mundo distinto.

                                                  Adelfo Morillo