viernes, 6 de enero de 2017

Milagros del Cielo


Milagros del Cielo

       Miré en diciembre una película con el título en castellano Milagros del Cielo…, ahí se trata de una niña que padece una desconocida enfermedad gastrointestinal acompañada de permanentes y fuertes dolores físicos, y después de recibir las atenciones de los mejores especialistas, al final se dan por vencidos y se la devuelven a la familia, para que en el amor de hogar pase los pocos días de vida que le quedan; en el ambiente hogareño sufre un terrible accidente, se cae de un árbol de unos diez metros de altura, no sufre fractura en ninguna parte de su cuerpo y sobrevive para sorpresa de los médicos que la atienden; la niña de diez años de edad vuelve al seno del hogar con sus padres y sus dos hermanas, y días después le cuenta a sus padres de la presencia de Dios, cuenta que mientras estuvo insconciente, se miraba a sí misma, suspendida en espíritu fuera del cuerpo, y que Dios la condujo a lugares por demás linfos y maravillosos, donde ella deseaba quedarse, mas Él le dijo que iba a regresar con su familia y ya sin padecer la desconocida enfermedad para el intelecto humano.
       Son varias las películas que he mirado con testimonios de gentes que han pasado por situaciones similares a las narradas y descritas en Milagros del Cielo; miraglo, miraculum son palabras de la lengua latina con significado de prodigio, suceso que excede las capacidades de comprensión para la conciencia de razón de hombres y mujeres; y Cielo así en mayúscula es la forma de designar el reino de Dios, y que no tiene lugar definido, sino que está en cada persona que vive en la fe y en el amor, y la fe es innata a cada hombre y mujer, aun para los que se dicen ateos, porque cuando no queda camino de solución a la ciencia y a la razón, se acude casi siempre a la oración de fe y de amor; ahora bien, nosotros que tantas veces somos muy duros para creer y para mirar con sentimientos de amor y de fe, y esto nos pasa, porque dejamos de mirar cada milagro que anda cada día en nuestras vidas; cuando despertamos cada mañana, esto es milagro; cuando nos disponemos a dormir y nos dormimos, esto es milagro, tenemos fe de que vamos a volver a despertar; cada aliento que aspiramos y que luego espiramos, esto es milagro; salir de casa y volver de nuevo al seno del hogar, esto es milagro; Milagros del Cielo…, la suave brisa que nos besa la mejilla, la flor que solitaria brota en alguna planta a la orilla del camino o lejos del sendero, el ave que canta y alegra el momento de alguien, el hilito de agua cristalina que fluye y va refrescando y regando por distintas partes, las nubes de formas cambiantes y que también se vuelven lluvias benefactoras, el perro que ladra, mientras escribo estas líneas; yo soy un estudioso cotidiano, aprendo de cada cosa que se manifiesta frente a mis sentidos, soy lector acucioso y amigo de la ciencia, mas sé que la medida de mi intelecto llega hasta donde Dios la dispone; creo en cada momento, cuando empieza a palpitar una nueva vida vegetal o animal, creo en la luz del alba sin ocaso, en la chispa que saca el golpe del trabajador sobre el pedernal, creo en el vuelo ingrávido de mariposas y libélulas, creo que antes y más allá de la ciencia está cada uno de los Milagros del Cielo…, que es cada manifestación de fe, de amor y de bondad provenientes de Dios y que debemos mirar con sentimientos de verdad, fe y amor, para luego prodigarlos en sentimientos mansos, puros y cristalinos,sobre todo a aquellas personas más incrédulas de llegar con fe y amor a Dios.

                                                                                               Adelfo Morillo

viernes, 30 de diciembre de 2016

El castellano, idioma milenario


El castellano, idioma milenario

       En la mañana del veintinueve de diciembre estaba regando la parte este del patio, me encontraba disfrutando de los perfumes de mastranto, albahaca, cariaquitos y toronjil, y terminaba de masticar dos hojitas tiernas de una mata de noni, cuando llega un mensaje al celular, que cargaba en el bolsillo derecho del short, leo y es un saludo con un pedimento de Euclides de Chaguaramas; y esto me llevó a pensar, mientras seguía regando las matas ahora por el lado norte del patio.
       Sucede que yo estudié Letras, Mención Lenguas y Literaturas Clásicas, por los años setenta en Mérida, en la Escuela de Letras de La Universidad de Los Andes, Especialidad de Pregrado en que se cursa cinco semestres de Griego Antiguo, leyendo y traduciendo obras de autores griegos en dicha lengua; y asimismo se cursa cinco semestres de Latín Clásico, también leyendo y traduciendo obras de autores latinos; y para ello contamos con excelentes profesores, Ovidio López Lobo, Guillermo Thiele, María Esther Paglialunga, José Manuel Briceño Guerrero que dominaban con probadas competencias dichas lenguas; y para estas líneas voy a nombrar a uno de tales profesores, a Miguel Marciales, a quien escuché en un programa radial en una emisora de Mérida, y en ese diálogo con el periodista trataba acerca del origen del castellano, el título del programa era El castellano visto a través de sus grandes obras…, y decía Miguel Marciales

       El castellano es una lengua ya milenaria, aceptando pues lo que se ha dicho de que empezó lo que se considera como castellano en las glosas que aparecen en el siglo IX.
       Desde el siglo IX hasta acá han pasado un poco más mil años.
       Empezó siendo una lengua de un pequeño rincón de España. Se fue difundiendo por toda la Península y tuvo un período que propiamente pudo llamarse castellano. Después tuvo otro período que es más apropiado llamarlo español, y hoy en día es una lengua mundial. Una de las tres ocuatro grandes lenguas mundiales. En la actualidad el castellano es más una lengua americana que europea, puesto que es una lengua de una inmensa multitud de hablantes de la América del Norte, del Centro y del Sur. Y los hablantes del lado europeo constituyen hoy, pues, la minoría, sin que esto signifique ningún juicio de valor sobre las aportaciones que ellos pueden dar a la lengua común.
       Pero hoy es un hecho cierto que el castellano o el español mundial, tiene sus ejes no exactamente en Madrid, o en Burgos, sino en las grandes ciudades y el Boom de la reciente novela hispanoamericana, no es sino una consecuencia histórica de ese hecho fundamental que es la difusión mundial del castellano.
       El concepto de milenario, o de milenio, si lo tomamos a partir de una determinada fecha, es un concepto arbitrario, porque la lengua es una corriente, es un continuo que fluye, y es muy difícil establecer un límite y decir desde aquí empieza siendo castellano y llega hasta acá, o hasta aquí llegó siendo latín y de aquí en adelante ya es otra cosa. No. Eso sería totalmente arbitrario, pero en la lengua castellana y naturalmente en las otras lenguas hermanas, las otras lenguas romances, hay un inmenso espacio a partir del momento en que el viejo latín se hizo prácticamente ininteligible. Es un momento que podemos situarlo poco más o menos en el año 600 de nuestra era, hasta el momento en que aparecen los primeros monumentos escritos, es decir aquellos primeros textos, cuyos restos nos quedan, y que podemos ya considerarlos como castellano.
       Ese momento, en el castellano, lo tenemos en las Glosas Emilianenses y en las Glosas Silenses. Los nombres estos son un poco raros, y la gente piensa que deben ser algo complicado y terrible, pero se llaman Emilianenses simplemente porque fueron escritas en el Monasterio de San Milán, que es un monasterio que queda en España, en Castilla la Vieja, y el manuscrito donde están recogidas esas Glosas es el Nº 60, que está actualmente en la Biblioteca de la Academia de la Historia de Madrid. Cualquier persona puede ir a esa institución y ver el manuscrito. Es un manuscrito que contiene un texto en latín, y el monje que lo estudió, y lo estuvo usando, no entendió una gran cantidad de aquellas expresiones latinas. Entonces a algunas de ellas les escribió la traducción en castellano, entre líneas. Eso es lo que podemos llamar ya castellano, muy antiguo. Otras notas las colocó en el margen, o a un lado, señalando con una marca el sitio donde debía ir la palabra. Estas anotaciones son eso que llamamos glosas.
       Por ejemplo, uno está leyendo un libro, una novela y de pronto no entiende una palabra, entonces echa mano a un diccionario, ve lo que esa palabra significa y para que no le cause problema más adelante, le pone al margen la significación. Cosa muy sencilla.
       Otro ejemplo: lee uno una obra de Gallegos y se encuentra aricas. Una persona que no sabe qué es, busca en un diccionario de venezolanismos y ve que son unas abejas que producen una miel determinada y entonces lo anota allí, al lado abejas de miel… Esto es lo que se llama una glosa.
       De tal manera que la tal denominación, tan tremenda, Glosas Emilianenses, lo que designa son los apuntes de un monje que no era muy experto en latín y que ponía las palabras en castellano para poder entender el texto que iba estudiando. Ahora, sucede que esa glosas, según los entendidos en la materia, como paleógrafos que han estudiado el manuscrito, son aproximadamente del año 970. O poco más o menos del año 980.
       Esa fecha que ha sido establecida por los paleógrafos es lo que nos ha permitido celebrar lo que se ha llamado el milenario de la lengua.
       Si aquellas glosas datan poco más o menos de entre el 970 y el 980, se habría escogido un año arbitrario para el milenario, y los periódicos lo han fijado en ¿1978? No sé exactamente por qué, ya que esa ha sido una determinación, más o menos, arbitraria, de acuerdo con los intereses de las distintas celebraciones que se hayan podido hacer en España, y aun en la América española. De todos modos, aquella es la fecha que se ha considerado como del nacimiento de la lengua. Es decir, refiere cuándo hay ya textos que nos permiten decir esto ya está escrito en castellano.
       Indudablemente que puso las glosas ya en una lengua, para entenderse con los otros monjes, o en su casa con su familia, o con la gente del pueblo, muy cercana a la que hablamos hoy en día. Muchas de las palabras que figuran en las glosas son las mismas que usamos ahora, diariamente. De tal manera pues, que esas glosas en las fechas esas que ponen los paleógrafos -970 a 980- indican que ya el castellano estaba funcionando.

       Como buena nota memoriosa  por Miguel Marciales, cuento con el folleto El castellano, idioma milenario, escrito por Miguel Marciales, editado por la Universidad de Los Andes, Decanato de la Facultad de Humanidades y Educación, Instituto de Investigaciones Literarias Gonzalo Picón Febres, Consejo de Publicaciones, Mérida; y fue impreso en los Talleres Xacta Gráfica, Mérida, Venezuela, diciembre, 1982.

Adelfo Morillo               



Elevo a Dios este canto


Elevo a Dios este canto

       Ayer en la tarde cayó una ligera lluviecita, pienso que fue una bendición de Dios por víspera de Navidad; en esta Nochebuena escuchamos algunas canciones de pueblo, sobre todo de Billo Frómeta, y aguinaldos venezolanos dedicados a la Natividad, de Jesús; fue sábado,  sabath, en lengua hebrea, descansar; y de aquí la tomó la lengua latina sabbatum.
       Hoy domingo Dominus dies, en lengua latina, día del Señor, y día de Navidad, Natividad, en lengua latina Nativitas, nacimiento; y este nacimiento es el que celebramos hoy, el nacimiento de Jesús; y Él nació y se hizo hombre para llamarnos a nacer con Él a una vida en palabras y en hechos de amor, y el amor se corresponde con cada manifestación de bondad que demos cada uno de nosotros, hombres y mujeres de este mundo carente sobre todo de amor; alguien puede decir que esa tarea es súper difícil, y así es, si fuera fácil, Jesús no hubiera dado su vida en la cruz por nosotros; reconozcamos que somos pecadores, que hacemos el mal en palabras, en pensamientos, en obras y en omisiones; cuando juramos, hacemos mal, recordemos que Jesús nos dejó dicho que solo basta con que digamos sí o digamos no, una de estas palabras es valor suficiente como moneda de vida cotidiana; cuando pronunciamos groserías, hacemos mal, igual cuando mentimos o hacemos burlas a alguien; cuando pensamos maldades a otros; cuando somos mezquinos; cuando omitimos ayudas que podemos dar; sí, es súper difícil no juzgar a los demás, no criticar o censurar la manera de vivir del prójimo; mas es vida de amor y comprensión la que debemos intentar llevar adelante en cada momento, en cada lugar y en cada circunstancia.
       Yo no soy el hombre de ayer, porque cada día cambio mi manera de ser, y siempre con la idea de comportarme mejor, y para ello cada vez más aprendo a perdonar, evito caer en tentaciones, y trato de líbrarme de cada manifestación del mal y busco no hacer mal a ninguno de mis semejantes; soy pecador, sé que sigo haciendo el mal, y este es mi mayor enemigo; mas tengo la fortaleza de saber que Navidad es los momentos de cada día para volver a nacer en el camino de Jesús, intento no perder esa senda, sé que solo así sigo la verdad que conduce a la vida en espíritu, que está más allá de la efímera existencia carnal.
       Por la Navidad de cada día que nos haga nacer en el amor de Jesucristo,

Elevo a Dios este canto

       Dios santo, alumbra aquel sitio más apartado y olvidado,
       en donde vive la gente más pobre;
       alumbra a aquellos que no han encontrado la fe,
       y a los que han perdido la fe;
       alumbra en el corazón de hombres y mujeres de este mundo,
       para que en ellos reine el amor;
       alumbra para que seamos niños de la más pura y tierna infancia,
       para que brindemos alegría, fe y candor;
       alumbra, Dios santo, cada oscurana que existe
       en tanta gente de este mundo,
       para que haya albas radiantes de amor, de fe y de bondad,
       en nuestros pensamientos, palabras y acciones,    
       y así podamos hacer de este mundo terrenal,
       Dios santo, tu mundo celestial de vida eterna
         Adelfo Morillo



jueves, 22 de diciembre de 2016

Sesenta años del embalse del Sistema de riego del río Guárico

Sesenta años del embalse del Sistema de riego del río Guárico

       El diecinueve de diciembre de dos mil dieciséis se cumplieron sesenta años de la inauguración del embalse o represa del Sistema de riego del río Guárico, obra hidráulica dirigida por el Ingeniero Generoso Capilongo, y que es uno de los mejores regalos para la Villa de Todos los Santos de Calabozo desde aquel momento del diecinueve de diciembre de mil novecientos cincuenta y seis; imaginamos que esa mañana comenzó con alba de fiesta a pesar de la oscurana histórica por que pasaba Venezuela, bajo la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.
       En la mañana de diecinueve de diciembre de dos mil dieciséis la Cámara del Concejo del Municipio Francisco de Miranda, de la Villa de Todos los Santos de Calabozo convocó Sesión solemne frente  a las compuertas del embalse del Sistema de riego del río Guárico; eran las nueve y media de la mañana, cuando se dio inicio a la Eucaristía, en lengua griega, buena acción de dar gracias, ofrecida esta por el sacerdote Giancarlo Aparicio, con música del maestro José Arveláez en la guitarra, y de sus hijas, en el cuatro Mirla Arveláez, que hizo Coro con su hermana Yuly Arveláez; llamó la atención sobre todo el alegre aguinaldo interpretado por esta familia Arveláez, Vamos al pesebre, letra y música del maestro José Arveláez; el sacerdote hizo referencia a la parte de escritura del libro  Jueces en el Viejo Testamento, en donde se cita a Sansón, en lengua hebrea, Solecito; Eucaristía que al final fue coronada con el abrazo de paz que nos dimos los asistentes.
       El orador designado fue el Ingeniero Doroteo Ríos, que dio un discurso muy ajustado a las invaluables bondades que nos ha deparado a los villatodosantinos esta obra, por cuanto nos surte de agua potable, y a la vez provee de riego a las miles de hectáreas aprovechadas en la siembra, fundamentalmente de arroz; y aquí añadimos que este embalse reclama urgentemente pertinentes y permanentes cuidados de mantenimiento a lo largo y ancho de su monumental estructura física.
       En esta convocatoria estuvieron presentes además de los concejales de la Cámara Municipal, directivos del Ministerio del Ambiente, Inder, representantes comunales, personal de diferentes medios de comunicación, diputados de la Asamblea Legislativa de Guárico, algunos estudiantes y buen número de profesores de la Universidad Rómulo Gallegos, y asimismo la Decana del Área de Ciencias de la Educación, Profesora Ledys Lima, y el Decano del Área de Humanidades, Letras y Artes, Profesor José Aquino, ambos Decanos de esta institución unergista.
       Como nota significativa podemos destacar que hubo ausencia de pueblo en este acto homenaje a una obra por demás vital para la ciudad y sus adyacencias; igualmente el más simbóilico homenaje se debe hacer a tanta gente anónima, sobre todo a los obreros que hicieron posible el trabajo duro, difícil y pesado, fueron tan duras esas labores que en ellas algunos trabajadores murieron en fatales accidentes, mientras realizaban sus cruentas tareas diarias; y sin embargo ni siquiera se conoce el nombre de los que ahí perdieron sus vidas.
       Y algo que siempre debemos tener en cuenta, estábamos ahí en esa mañana, y sentíamos el frescor de la brisa sabanera, y frente a nosotros el inmenso ojo de agua represado del río Guárico, que mirábamos al este, por el norte nos llegaban las siluetas de la cerranía o serranía, por el oste el amplio valle ahora cubierto de verde vegetación, pero que se colma de aguas, cuando son suspendidas algunas de las compuertas del embalse, y por el sur los ecos del río Apure, que era como si vinieran alumbrando y zumbando relámpagos y truenos tan decidores de recia llaneridad de hombres y de sonrisas amables en floridas mujeres de estos nuestros campos y pueblos abiertos a la sabana por sus cuatro costados.

                                                                                       Adelfo Morillo



Nube de libélulas


Nube de libélulas

       Libélula, palabra castellana tomada de la lengua latina libellulus, librito, por la forma de cómo tiene dispuestas las alas, como hojas de un libro; tomo esta palabra por lo que me contó en una mañana de diciembre mi hijo Adelfo Antonio, me llamó desde San Cristóbal, Venezuela, y me dijo que andaba con Adrián, mi primogénito, y se estaban tomando una cervezas, cuando se sorprendieron al mirar una nube de libélulas, me contó que Adrián dijo Primera vez que veo eso..., y me dijo Adelfo que él respondió Pues yo también, nunca había visto tantas volando juntas…, y me contó que días después estaba en el apartamento de su mamá, Ilva, y le relataba acerca de la nube de libélulas, cuando se dio cuenta de que en la ventana se posó una libélula, y vaya sorpresa, frente al apartamento apareció una nube de libélulas, y me dijo que la mamá expresó ¡Muchacho, tienes una boca..., y que Ilisabel, una de mis hijas, se espeluznó toda…
       La naturaleza es nuestra esencia, de ella venimos y ella forma parte de cada uno de nuestros espacios y de cada uno de nuestros instantes de tristeza o de gozo; dos de nuestras esencias íntimas son los nombres y apellidos, que bastante de ellos tuvieron comienzos mágicos en sus significados; mas ahora quiero referirme a cómo tantos nombres y apellidos nos vienen con esencia de naturaleza silvestre, primigenia, y me voy a limitar a presentar solo unas muestras de ellos, y voy a escribir en minúscula para referir el locativo natural, y luego en mayúscula para destacar el apellido o nombre propio que se ha formado: barroso, abundancia de barro, Barroso; bello Bello; blanco Blanco, también como nombre propio Blanca, y blanca como forma afectiva de amor para con una mujer; bonito Bonito, bueno Bueno; cardoso, abundancia de cardos, de espinas, Cardoso; casado, con significado de naturaleza como casa común, Casado; castaño Castaño; mora, morales, moreno, morillo, morín, morón, con procedencia de mora, moro, Mora Morales Morillo…; negro, negrín, negrón Negro; rubio Rubio; velloso, abundancia de vello, Velloso; arroyo Arroyo, cueva, cuevas Cueva, Cuevas; fuentes Fuentes; huertas Huertas; llanos Llanos; montes Montes; peña Peña; pozo Pozo; valle Valle Vallejo.
       La llamada de mi hijo Adelfo Antonio me hizo recordar de cuando mi papá me enseñó a atrapar libélulas, fue en una tarde de libélulas allá en el patio de nuestra casa en El Picacho a orillas del río Apure, tenía yo como seis años, y estaba jugando en el patio trasero, cuando de pronto aparece por el este una nube de libélulas, yo corría queriendo agarrarlas, y en algún momento se aparece mi papá con un pedazo de cabuya y unos granos de maíz en concha, agarra un grano de maíz, lo amarra y lo lanza a donde vuelan las libélutas o caballitos, y varias vuelan en pos del grano de maíz, y cae una de ellas enredada en la cabuya, y así lo hizo mi papá varias veces, luego me entregó la cabuya y los granos de maíz, se fue y me quedé a partir de ese momento con la magia de poder atrapar libélulas o caballitos, y he enredado estas líneas de libélulas en la cabuya de nuestro apellido silvestre, primigenio Morillo.      

Adelfo Morillo


Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura III



Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura    III

       El sábado 10 de diciembre cumplimos con la tercera jornada del Seminario, comenzamos con retomar ideas de las ya asumidas en la reunión anterior, y seguidamente tomó la palabra María Fernanda Toledo, y nos dijo Mi participación la voy a hacer con la actividad que hicimos esta semana en aula, la cual consistió en una Exposición acerca de la Poesía…,  previamente acordada con los alumnos de Cuarto Año, Sección B, del Liceo Bolivariano Celina Acosta de Viana, puedo decir que los alumnos cumplieron muy bien con la tarea asignada, y elegí y traje hoy de manera particular la lámina realizada por la alumna Lisseht Garabote, en esta lámina miramos el texto de la letra de la canción Venezuela, manuscrito por la alumna y también vemos imágenes collages de paisajes y dibujos que reflejan los referentes naturales mencionados en la canción de flora, fauna y escenarios de Venezuela; la alumna cuando hizo su exposición nos precisó que la letra de esta canción, Venezuela, la tomó de la Colección Bicentenario, del libro El cardenalito, Lengua y Literatura de Quinto Grado, páginas 170 y 171; y que los autores de la letra de esta canción son Pablo Herrero y José Luis Armenteros, y leyó lo que dice a pie de página 171 La canción Venezuela fue compuesta por dos españoles, Pablo Herrero y José Luis Armenteros. Como dato curioso hay que resaltar que estos músicos escribieron la canción sobre nuestro país sin haberlo visitado nunca; lo conocieron a través de los libros y por otras referencias. Es asombroso que sin  haber pisado tierra venezolana hayan podido expresar con tanto afecto el sentimiento hacia nuestra patria y retratar sus paisajes con tanta precisión. Para muchos venezolanos esta hermosa pieza musical se ha convertido en el tercer himno de Venezuela, después del Gloria al Bravo Pueblo y del Alma Llanera.

Venezuela

Llevo tu luz y tu aroma en mi piel
y el cuatro en mi corazón,
llevo en mi sangre la espuma del mar
y tu horizonte en mis ojos.

No envidio el vuelo ni el nido al turpial,
soy como el viento en la mies,
siento el Caribe como una mujer,
soy así, qué voy a hacer.

Soy desierto, selva, nieve y volcán
y al andar dejo mi estela,
el rumor del llano en una canción
que me desvela.

La mujer que quiero tiene que ser
corazón, fuego y espuela
con la piel tostada como una flor
de Venezuela.

Con tus paisajes y mis sueños me iré
por esos mundos de Dios
y tus recuerdos al atardecer
me harán más corto el camino.

Entre tus playas quedó mi niñez
tendida al viento y al sol  
y esa nostalgia que sube a mi voz,
sin querer se hizo canción.

De los montes quiero la inmensidad
y del río la acuarela
y de ti los hijos que sembrarán
nuevas estrellas.

Y si un día tengo que naufragar
y el tifón rompe mis velas,
entierren mi cuerpo cerca del mar
en Venezuela.

       Además nos llamó la atención en la lámina que algunas palabras aparecen resaltadas, y esto lo hizo la alumna para explicar el significado de las mismas, y la primera de las resaltadas es mies, y nos explicó que aquí tiene significado de espiga verde o ya a punto de ser cosechada, y en ese caso se entiende también por cosecha; la segunda fue Caribe para significar el mar que lleva ese nombre en la parte norte de Venezuela; y así clarificó el resto de las palabras por ella resaltadas; como se pueden dar cuenta, me traje esta muestra para significar cómo no solo evalué la labor de la alumna, sino que con esto premio con honores a la alumna Lisseht Garabote; y por mi parte reforcé la exposición, cuando aporté las ideas de que hay una metáfora al pintar a Venezuela con la mujer, y a la vez de cómo debemos afianzar cada vez más  nuestros sentidos de querencia y de pertenencia por nuestro país.

       Después nos ocupamos en leer por turno un párrafo del artículo que apareció en las páginas 30 y 31 del diario Últimas Noticias, del sábado 10 de diciembre de 2016, escrito por Gipsy Gastello,con el título

Volver a los clásicos


       Releer es una de las tareas más nobles y útiles que podemos asumir porque somos lo que leemos y cada vez que leemos somos distintos.
       La lectura se basa en nuestra interpretación de lo leído y si vamos creciendo, madurando, evolucionando o involucionando, la lectura cambia en sí misma. Parece un trabalenguas pero no lo es.
       Siempre tenemos libros de cabecera, esos predilectos que nos cambiaron la vida en algún momento y que permanecen en nuestra memoria. Los recordamos con cariño y guardan un lugar privilegiado en nuestras bibliotecas.
       Les invito a hacer la prueba: Y si vuelven a leer un libro tan añorado hoy, en este momento, en este instante, en este entorno. Apuesto a que descubrirán muchas cosas. De vez en cuando yo suelo hacerlo, recurro a Rayuela de Julio Cortázar, por ejemplo. En cada lectura, un libro nuevo se descubre ante mí.
       En esta oportunidad, en tiempos del amor, pretendo dejarles este fragmento del capítulo 7, uno de los textos más románticos escritos jamás:

       Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi mano como una luna en el agua.

       Quién sabe y se ganen unos puntos esta noche dedicándole estas líneas a su ser más querido.
       Y como estamos en la onda de las relecturas, uno de los libros más camaleónicos que existen es  El Principito.
       Algunos le llaman el libro más querido de la literatura, yo prefiero denominarlo como tratado filósofico e inesperado. Y para complementar ese instante amoroso entregado por el cronopio mayor, Julio Cortázar; Antoine de Saint-Exupéry hace lo propio cuando el Principito y el zorro se conocen en una pradera. El zorro le enseña al curioso Principito que domesticar es crear vínculos y que es una práctica muy olvidada por los humanos. Aprende entonces que una rosa es única en el mundo porque entre él y ella existe un lazo. El Principito va a un jardín y le dice a todas las rosas:

       Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil zorros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.

       Culminamos esta tercera jornada de Seminario con los aportes de ideas  positivas acerca de la lectura y de la relectura, todos coincidimos en que en verdad cada vez que releemos un libro, sentimos que encontramos nuevos enfoques, como si no nos hubiera llamado la atención algún aspecto en él, que ahora nos obliga a detener la lectura, y a tomarnos tiempo para reflexionar, y afortunados si en ese tiempo nos ocupamos a tomar papel y lápiz o sentarnos frente a la computadora y plasmamos por escrito las ideas producto de esa reflexión del momento; y, finalmente en mi condición de orientador de aprendizaje compartido, señalé que así como la autora cita a Cortázar, argentino, y a Saint-Exupéry, francés, sendos escritores reconocidos mundialmente, así debemos tener presente que la lectura es un universo ilimitado y en expansión, que debemos vivir en nuestra cotidianidad, y que sin duda forma parte de la vida diaria de tanta gente en nuestro país y en el mundo, y en nuestro entorno villatodosantino no olvidemos que ante tal abundancia de lectura mundial, nosotros debemos afianzar la lectura por nuestras letras nacionales, que nos traen información variopinta de tiempos pasados, presentes y con proyecciones al futuro inmediato y aun más allá en tiempos que rayan con la ficción; y como refuerzo de memoria terminé diciendo a los participantes que inviertan tiempo suficiente en el día a día y sobre todo en estas vacaciones decembrinas, para que adelanten bastante y mejor aun si culminan la lectura por ellos elegida de las novelas Doña Bárbara y Casas Muertas.


                                                                                             Adelfo Morillo