miércoles, 14 de octubre de 2015

Lengua castellana 18


Lengua castellana                 18

       Las palabras sobresdrújulas marcan la vocal tónica en la posantepenúltima sílaba, y se les marca acento ortográfico con la tilde a cada una de ellas, sin excepción, leamos, dígaselo, regálamelo, útilmente, fácilmente, dócilmente…


Y las plantas respiran gotitas

       ¿Te acuerdas, Beatriz..? El rosal que me ofreciste, tráemelo, para sembrarlo, ahora que la luna está en menguante; te dije que te tengo un jazminero, para regalártelo; también quiero que me traigas una de las cayenas rojas, para plantarla junto al malabar; ah, y te tengo las semillas de algodón pajarito, no te olvides, busca el tiempo para llegarte hasta acá…
       Mientras te escribo estas cosas, sopla una suave brisa, y está fresca la mañana, y anoche cayó una lluviecita, y las plantas respiran gotitas suspendidas llenas de luces mágicas…
       El rosal tráemelo, lo añoro con ilusión, y cuando vengas, te ofreceré té de ben, aunque a esta planta la gente la conoce más por el nombre de moringa, y como ya te he dicho varias veces, esta planta es una panacea, y cuando la gente me pregunta La moringa, ¿para qué sirve..?, respondo, La pregunta es, ¿para qué no sirve..?
Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 37


Tras de una vida sencilla                  37

       Hace más de cuarenta años fuimos a una convivencia en San Javier del Valle, en Mérida, Venezuela, y hablábamos con un padre franciscano de las contrariedades con que debemos lidiar cada día en la labor con los estudiantes, docentes, padres, madres, y representantes, y como reflexión nos dijo Hay que tragar amargo y escupir dulce
       Nos sucede que cuando menos lo esperamos, alguien nos sorprende con palabras malsonantes, hirientes, ofensivas y hasta groseras, y sobre todo en esos momentos inesperados debemos tomarnos tiempo para sosegarnos, respirar profundo, y luego de tragar amargo, sepamos emitir palabras amables, dulces; esto es difícil, pero es la forma de desarmar agresiones de cualquier color y tenor…
       Todos convivimos con vecinos, y no siempre actuamos bien entre vecinos, y si tenemos vecinos difíciles, debemos procurar tragar amargo y escupir dulce, y hacer todo lo posible hasta llegar a crear un ambiente de respeto y de buena convivencia…
       Desde mis últimos dos años de primaria y en mis años de bachillerato vivíamos con unos vecinos frente a la casa, por desconocidas circunstancias no nos tratábamos ambas familias, de mí recuerdo que era creído, engreído, arrogante, y nada perturbaba mi forma de ser, ignoraba a la gente y también todo lo que no estuviera en el camino de mis objetivos; y cómo estaba de equivocado, porque así no debemos andar por la vida…
Adelfo Morillo   


martes, 13 de octubre de 2015

Lengua castellana 17


Lengua castellana                    17

       Las palabras esdrújulas marcan la vocal tónica en la antepenúltima sílaba, y se les marca acento ortográfico a cada una de ellas, sin excepción, leamos, sílaba, música, cántaro, pájaro, mágico, tónica, átona, régimen, coleóptero, matemática, número, práctica, trópico


La literatura, un juego cotidiano

       Nuestra coexistencia cotidiana forma parte de un juego espontáneo y natural; nos encanta cada uno de los cuentos, historias, relatos y las escenas mágicas y amenas que conforman la vida de niños, jóvenes, hombres y mujeres; a la mujer un bonito piropo la alegra, si se describe hermosa, y se pinta en metáforas de luces y belleza; y es porque la literatura anda con la gente como calidoscopio de música y de poesía, en cuentos y en hipérboles…
       El mundo de la literatura nace en lo cotidiano, como un juego en que participamos todos, en el trabajo, en los momentos de recreación cuando nos reunimos, bailamos, cantamos y bromeamos; y en este juego que nos depara la vida cada día se mezcla la alegría con la tristeza en el amplio escenario del amor y de lo inexorable…
       El océano canta, los pájaros siguen en su vaivén, las orquídeas muestran su esplendor, y cada momento lo podemos tornar fantástico, si hay amor en nuestro corazón…

Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 36


Tras de una vida sencilla                    36

       En un cuento de Oriente un hombre dice a otro Desde que el corazón del hombre fue creado, ni un solo instante Dios ha dejado de habitar en el mismo, vive, medita, y viaja a tu corazón
       Yo no sé con exactitud, cuándo empecé de corazón a dejar a Dios morar en mí; sí puedo asegurar que cada vez me afirmo más en Él… Ahora hallo luz, donde antes había dudas y confusiones; miro a las personas y trato de comprenderlas, porque me miro a mí mismo y busco comprenderme y perdonarme; procuro que mi intención en cada momento sea para buscar hacerme una persona amable; en esta Villa de Todos los Santos hasta el calor agobia, y nos lleva a desesperarnos, a que perdamos la calma, y protestamos, nos quejamos, vociferamos, insultamos; en esta época de lluvias solo tuvimos en nuestra Villa lloviznas, estamos a mediados de octubre y, quiera Dios, que estos meses hasta abril no sean de más sequía, confío en que en estos tiempos venideros haya lluvias inusuales, mas esta es una súplica, porque eso como todo en la vida es según la voluntad de Dios…
       Viajo a mi corazón, sonrío a Dios, y sé que en nuestra Villa hay hombres justos y mujeres justas, y más aun la inocencia de los niños, y confío en que Dios nos dará lo mejor de su infinita bondad y de su inmensurable amor…
       Viajo a mi corazón, sonrío a Dios, y confío en cercanas lluvias que nos colmarán de bendiciones…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 35


Tras de una vida sencilla                   35

       Jorge Luis Borges fue un hombre entregado a la literatura, yo lo releo con asiduidad, y del libro Antiguas Literaturas Germánicas, escrito por Borges, y que es un regalo de mi amiga María Herminia, leo en el capítulo La Inglaterra Germánica, El poeta Caedmon es el primer poeta sajón de espíritu cristiano… Curiosa historia de Caedmon, tal como la refiere Beda el Venerable en el cuarto libro de su Historia Eclesiástica:
       En el monasterio de la abadesa Hild de Streoneshalh hubo un hermano distinguido y honrado por la gracia divina, porque solía hacer canciones que inclinaban a la piedad y a la religión. Todo lo que aprendía de hombres versados en las sagradas escrituras lo vertía en lenguaje poético con la mayor dulzura y fervor. Muchos, en Inglaterra, lo imitaron en la composición de cantos religiosos. El ejercicio del canto no le había sido enseñado por los hombres o por medios humanos; había recibido ayuda divina y su facultad de cantar procedía directamente de Dios. Por eso no compuso jamás canciones engañosas y ociosas. Este hombre había vivido en el mundo hasta lograr una avanzada edad y nada había aprendido de versos. Solía concurrir a una fiesta donde se había dispuesto, para fomentar la alegría, que todos cantaran por turno acompañándose con el arpa, y cuantas veces el arpa se le acercaba, Caedmon se levantaba con vergüenza y se encaminaba a su casa. Una de esas veces dejó la casa del festín y fue a los establos, porque le habían encomendado esa noche el cuidado de los caballos. Durmió y en su sueño vio a un hombre que le ordenó: Caedmon, cántame alguna cosa. Caedmon contestó y dijo: No sé cantar y por eso he dejado el festín y he venido a acostarme. El que le habló le dijo: Cantarás. Entonces dijo Caedmon: ¿Qué cantaré? La respuesta fue: Cántame el origen de todas las cosas. Caedmon en seguida cantó versos y palabras que no había oído nunca, en este orden: Alabemos ahora al guardián del reino celestial, el poder del Creador y el consejo de su mente, las obras del glorioso Padre; cómo Él, Dios eterno, originó cada maravilla. Hizo primero el cielo como techo para los hijos de la tierra; luego hizo, todopoderoso, la tierra para dar un suelo a los hombres. Al despertar, Caedmon guardaba en la memoria todo lo que había cantado en el sueño. A estas palabras agregó muchas otras, en el mismo estilo, dignas de Dios.
       Beda refiere que la abadesa dispuso que los religiosos examinaran la nueva capacidad de Caedmon, y, una vez demostrado que el don poético le había sido conferido por Dios, le instó a entrar en la comunidad. Cantó la creación del mundo, el origen del hombre, toda la historia de Israel, el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida, la encarnación, pasión y resurrección de Cristo, su ascensión al cielo, la llegada del Espíritu Santo y la enseñanza de los apóstoles. También cantó el terror del Juicio Final, los horrores del infierno y las bienaventuranzas del cielo. El historiador agrega que Caedmon, años después, profetizó la hora en que iba a morir y la esperó durmiendo. Dios, o un ángel de Dios, le había enseñado a cantar; nada podía temer Caedmon…
       En mi aprendizaje hacia la sencillez sigo huellas de vidas ejemplares…


Adelfo Morillo

Lengua castellana 16



Lengua castellana                 16

       Las palabras graves o llanas marcan la vocal tónica en la penúltima sílaba, se les marca acento ortográfico, la tilde (´), solo si no terminan en vocal, ni en las consonantes n, ni en s, leamos, útil, árbol, cráter, fósil, dócil, carácter; si la vocal tónica recae en la penúltima sílaba, y la palabra termina en vocal, en la consonante n, o en la consonante s, no se les marca la tilde, leamos, hoja, montaña, ocaso, llanura, ventana, hormiga, estudiante, fueron, vinieron, estudiaron, compases, estudios, cines; también encontramos palabras graves o llanas que marcan el acento de intensidad en una de las vocales cerradas (i, u), y entonces se marca el acento diacrítico con la tilde, para señalar el hiato, leamos, veía (ve-í-a), poesía (po-e-sí-a), búho (bú-ho), dúo (dú-o), trío (trí-o), ríos (rí-os)…


¿En dónde habita la poesía?

       Hay personas que preguntan ¿En dónde habita la poesía..? Y podemos responder La poesía está en el tiempo y en cada lugar, en el azúcar que danza en el color de las guayabas, en el banco de la plaza, que aguarda el silabeo cantarino de las palabras, en hombres y mujeres, que laboran, pasan y sueñan, o en la sonrisa de los niños… La poesía viste los colores de la nostalgia o de la alegría… Es árbol que se vuelve luz con la aurora… La poesía nace entre las hojas, en las notas del río, o en las cadencias de la noche… La poesía está en el canto de la faena, en el marinero que se acompaña de sus canciones de viajes y aventuras, o en el pescador que le canta a los peces de luna y de sol… Está también en la lavandera que golpea y refriega al compás de sus cantos de alegría o de tristeza, o en el llanero que espanta sus miedos con la canta, la copla, o en el recio contrapunteo, o cuando ordeña y canta, o cuando arrea el ganado y lleva junto con la soga la flor de sus cuitas en canciones…
Adelfo Morillo