viernes, 2 de abril de 2021

 

Semana Santa marcera-abrilera

Hoy jueves santo, primero de abril de esta Semana Santa, reviso de nuevo la novela que Editorial La Oveja Negra, en 1.984, Bogotá, con el nombre de La piedra que era Cristo.., le publica al escritor barcelonés de Venezuela Miguel Otero Silva; en la página 157, Jesús dice a María Magdalena: Tus pecados te son perdonados... Tu fe te ha salvado, vete en paz... Y así fue como María Magdalena nació de nuevo por obra del arrepentimiento que es una revolución de la conciencia, por obra de la fe que hace crecer alas en el alma, por obra del amor que transforma el hollín en harina de estrellas... Hasta aquí parte de esa página de sin par obra...         Viene a cuento cuando estaba en Mérida de Venezuela, finales de los años setenta, entramos al cine Glorias Patrias para mirar la película El pájaro azul..., basada en el libro Blue Bird..., novela que no he leído; y el tema de la película trata de dos niños, varón y hembra, hijos de padres pobres; estos niños ven en el parque a unos niños ricos que disfrutan de tantas cosas de lujos materiales que para ellos por ser hijos de padres pobres son inalcanzables y se subestiman por ser pobres; entonces aparece una hada buena y les transforma el hogar puertas adentro en un lugar ahora visible para los ojos del amor: miran que el fuego en la leña despide estrellas de colores, la harina toma formas de mariposas o de pájaros, el azúcar se vuelve diamantes cristalinos, el agua en las tazas son mares y ríos de linfas azules y transparentes, la brisa que se cuela por las ventanas es música de melodías maravillosas, con que bailan las zanahorias, las cebollas, las papas, los cambures...; la que hace de hada buena en la película es Elizabeth Taylor la de ojos violetas... Mientras escribo, me inunda el perfume de una florecita de jazmín amela; en el jazminero ya hay un nuevo botón, para darse en perfumes por esta Semana Santa marcera-abrilera...    

Adelfo Morillo

miércoles, 31 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     89

Fantasía

Anoche temprano había brisotes, rocío volandero y frescura, aun no asomaba la luna llena; salgo de casa y me inunda perfume de jazmín; esta mañana de miércoles, último día de Semana Santa marcera, después de mis oraciones, salgo al patio y miro bajo la palma una florecita de jazmín amela (de miel), recuerdo que a mi mamá la alegraba tanto esta flor; y sí, amigos lectores, si queremos escribir, miremos la naturaleza en sus infinitas manifestaciones; RBA Editores, S. A., en 1.993, Barcelona, España, publica la novela El nombre de la rosa..., del escritor italiano Umberto Eco, en la página 59 leemos, cuando Ubertino le dice a Guillermo: La naturaleza es buena porque es hija de Dios... Los poetas y las poetisas cantan cosas maravillosas: impresiones del palmar, a las tantas cosas bonitas, a las brisas, a los caminos terrestres o a los ríos, caminos que andan hasta llegar a la mar, a flores campanitas fucsias, azules o de cristal, a las candilejas, ilusiones que nos mantienen jóvenes hasta el último aliento de nuestras vidas, a las madres, a los padres, a los hijos, al amor, a los amigos... Amigos lectores, andemos con sensibilidad de escritores, de poetas, esa de mirar, de admirar y de asombrarse y luego pintemos con palabras y contemos grandes o pequeñas cosas de forma como puedan llegar a la fantasía teatral y mágica de los niños y de mujeres y de hombres con corazón de niño...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     88

Poeta es Dios

Poeta es Dios que crea este Universo con la palabra; poeta, en griego, significa: creador, creador con la palabra; poesía, significa: creación, creación con la palabra; el músico crea armonías con acordes de notas; el poeta crea letras para esas músicas; el cantante da voz a las letras que son acompañadas por la música y es así cómo nos deleitamos con canciones... Cuando era un muchacho de diez años, caminaba para arriba y para abajo por estas calles de Villa de Todos los Santos, en ese entonces en las boticas o farmacias colocaban sobre el mostrador Cancioneros, cuadernillos con canciones que cantaba para mí; entonces, amigos lectores, cantemos, escribamos la poesía que nos rodea donde quiera que estemos, esa poesía canta en la naturaleza; en esta naturaleza cotidiana, como este domingo de ramos en la tarde, me asomo a la puerta y miro en la calle frente a la casa a un periquito, me acerco y lo tomo, tiene una patica fracturada, lo coloco en una rama del orore, ayer vinieron periquitos a cantarle en su convalecencia, esta mañana está el periquito sobre una rama de la palma; desde el domingo de ramos temprano en la noche nos acompañan lluviecitas, esta mañana cayeron gotitas; este domingo de ramos la fortuna nos dio la primera flor, a cada rato vamos a mirar la fortuna que nos regala en bella florecita; y ese crepúsculo de domingo de ramos el horizonte frente a la ventana de casa, estoy acostado en el chinchorro colgado en el corredor noreste y recibo la ilusión de que miro un paisaje andino, me imaginaba San Cristóbal, se dibujaba un color verde grisáceo en la distancia semejando la montaña, luego aparece la luna llena; solo cuento y describo la poesía que nos ha regalado desde este domingo de ramos este pedacito de naturaleza en fauna de periquito y más periquitos y en flora en ilusión de montaña y de fortuna florecida bajo sol marcero y de luna llena...

Adelfo Morillo

lunes, 29 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     87

Para ser escritores

Jorge Luis Borges, escritor artífice en lengua castellana, dice y escribe que la gente es de donde nace; Julio Cortázar nace en Ixelles de Bélgica, escritor también artífice que solo escribe en lengua castellana, dice y escribe de manera radical que para escribir solo hay que combinar las veintiséis letras de la lengua castellana; y Borges dice y escribe que para escribir solo hay que tener algo de contar; nuestro puertocabellense de Venezuela Ítalo Pizzolante nos dice que para escribir un poema solo hay que tener Motivos: Una rosa pintada de azul, / una simple estrellita de mar, / pintar mundos nuevos de la fantasía, / unos ojos bañados de luz, / unos labios queriendo besar, / o el motivo mejor eres tú...                 A ustedes, amigos lectores, les digo: es sencillo contar, describir la belleza en palabras y volverla poesía: puede ser lo que sienten al abrazar; si quieren tener a alguien muy cerca de ustedes; si no quieren despedirse de alguien o de algo; cuando sienten que adoran a alguien, o lugar, momento circunstancia; si se sienten libres; si quisieran estar siempre con los amigos; si sienten angustias, anhelos, ansiedades, arrepentimientos; así, amigos lectores, solo así se pueden volver escritores y hasta pueden escribir eso que parece tan difícil: poesía, que la vivimos cada vez en la letra de la canción que nos gusta y la pensamos, la tarareamos, la bailamos, la cantamos y no nos damos cuenta que andamos en poesía, una de las formas de mantener la buena salud de nuestro planeta...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     86

                                               Crepusculares

Leamos al villatodosantino Francisco Lazo Martí en algunos versos de Crepusculares: En estas horas crepusculares: / en estas horas que van llegando, / que van llegando con los pesares: / mientras las aves se van posando / sobre las ramas que ven mece el viento: / alegre y triste se va volando, / se va volando mi pensamiento, / con ese soplo, por esas ramas, / mi hogar buscando por un momento, / buscando amores, buscando llamas. / Cielo azul, verde pampa, claro río, / que desde niño acostumbré a mirarlos / tras el puro cristal del amor mío. / La vieja catedral, la brava ortiga / del muro abierto y de los techos rojos: / El duro banco de la escuela amiga... / Bajan alegres las mariposas, / las mariposas de la inocencia, / aun buscando sobre las rosas / licor divino, divina esencia...             Los llaneros villatodosantinos somos guariqueños, venezolanos y ciudadanos del mundo; como ciudadanos del mundo nos damos al conocimiento con respeto por la naturaleza en su flora y en su fauna; como venezolanos nos damos al estudio y al trabajo con respeto por la honradez en cada momento; como llaneros pueblerinos de zapato y tapasol respetamos a los hombres y a las mujeres de trabajos recios de llanerías; y como villatodosantinos honramos con Simón Bolívar  a cada hombre y mujer que nos dan libertad, identidad sentida, para que seamos justos y honrados. Y en cada una de esas cosas con fortaleza de diamante ronda la poesía; el poeta y la poetisa expresan alegrías con olores de yerbabuena o mastranto o alejan los pesares con infusiones o atoles de amor puro y tierno...   

Adelfo Morillo

 

Mañana de sueño crepuscular

Luis Beltrán Prieto Figueroa, asuncionero de Nueva Esparta, ejerció tantas cosas, una de ellas fue de poeta, vamos a disfrutar de un fragmento de una de sus tantas poesías, Historia del río: El agua era primero / sobre la cumbre fría / hilillo de alborada; / se echó en el cangilón, / rodó por el camino / que conduce a la mar: / sin historia en la cumbre / ahora, ya es el río. / La montaña despeña / su cabellera de agua / en vertical descenso / sobre la tierra llana / que le acoge en su seno / para correr sin bridas. / El río se arremansa / transcurriendo anchuroso / sobre el abierto cauce. / Recodo tras recodo / su paso es modelado / por el relieve abrupto / que le hizo torrente, / en sabana greda / construye extensas playas / donde el hondo se mide / con sonda de los dedos. / De la cumbre hasta el mar, / el río baja o crece, / se arremansa o desborda, / fertiliza o destruye, / se encoge bajo el puente, / lame y bruñe las piedras / que sus aguas calientan. / El agua no es la misma / de la fuente al bautismo. / Regresará mañana / de la mar a la nube, / de la nube a la fuente: / el río es el cordel / para amarrar el tiempo...                               Esta mañana tuve sueño crepuscular: andaba carretera entre montañas, se trataba de sitios y de momentos universitarios, mas de pronto, cosas de sueños, me encuentro con que ando en bicicleta y llevo a mi hijo, Fabio, llegamos a donde termina el camino a una fuente de aguas cristalinas, nos bajamos de la bicicleta, él se quita la ropa y se lanza al agua, luego también me quito la ropa y me lanzo al agua, nado y miro a cada lado, por si acaso hay baba o caimán, veo que no, me tranquilizo y me doy a disfrutar el momento y para fastidiarlo le pregunto: ¿está revuelta el agua? No me contesta, solo me mira como preguntándome si la pregunta es una broma o es en serio... Y entonces despierto.   

Adelfo Morillo