jueves, 4 de febrero de 2021

 

Respeto por la palabra      35

pisa (presente indicativo del verbo pisar): Mire donde pisa; pizza (sustantivo): Cenó con una pizza;  piso (presente indicativo del verbo pisar): Sé bien donde piso; piso (sustantivo): Anoche dormí en el piso; pisó (pretérito indicativo del verbo pisar): Alguien pisó los cilantros; plato (sustantivo): Serví la comida en un plato de vidrio; plató (sustantivo): La actriz se luce en el plató; portal (sustantivo): Busca el portal en internet; portar (verbo en infinitivo): Hoy van a portar los materiales; poso (sustantivo): En el fondo del pocillo quedó un poso; poso (presente indicativo del verbo posar): Ahora poso para una fotografía; pozo (sustantivo): Saquemos agua del pozo; poste (sustantivo): No hay bombillo en el poste; póster (sustantivo): Angélica quedó muy linda en el póster…                 Por estas calles la compasión / ya no aparece / y la piedad hace rato / que se fue de viaje, / cuando se iba / la perseguía la policía. / Oye, conciencia, mejor / te escondes con la paciencia… (Estrofa de la letra de la canción Por estas calles…, letra y música de Giordano Di Marzo)…

Adelfo Morillo

miércoles, 3 de febrero de 2021

 

Campo de Carabobo    27

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos mirando el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…             El Senado hereditario, como parte del pueblo participa de sus intereses, de sus sentimientos y de su espíritu. Por esta causa no se debe presumir que un Senado hereditario se desprenda de los interese populares, ni olvide sus deberes legislativos. Los senadores en Roma y los lores en Londres han sido las columnas más firmes sobre que se ha fundado el edificio de la libertad política y social. Estos senadores serán elegidos la primera vez por el Congreso. Los sucesores al Senado llaman la primera atención del Gobierno, que debería educarlos en un colegio especialmente destinado para instruir a aquellos tutores, legisladores futuros de la patria. Aprenderían las artes, las ciencias y las letras, que adornan el espíritu de un hombre público; desde su infancia ellos sabrían a qué carrera la Providencia los destinaba, y desde muy tiernos elevarían su alma a la dignidad que les espera. De ningún modo sería una violación de la igualdad política la creación de un Senado hereditario; no es una nobleza lo que pretendo establecer, porque como ha dicho un célebre republicano, sería a la vez destruir a la libertad y a la igualdad. Es un oficio para el cual se deben preparar los candidatos, y es un oficio que exige mucho saber y los medios proporcionados para adquirir su instrucción. Todo no se debe dejar al acaso y a la aventura de las elecciones; el pueblo se engaña más fácilmente que a la naturaleza perfeccionada por el arte; y aunque es verdad que estos senadores no saldrían del seno de las virtudes, también es verdad que saldrían del seno de una educación ilustrada. Por otra parte, los libertadores de Venezuela son acreedores a ocupar siempre un alto rango en la república que les debe su existencia. Creo que la posteridad vería con sentimientos anonadados a los hombres ilustres de sus primeros bienhechores; digo más, es de interés público, es de la gratitud de Venezuela, es del honor nacional conservar con gloria, hasta la última posteridad, una estirpe de hombres virtuosos, prudentes y esforzados que, superando todos los obstáculos, han fundado la república a costa de los más heroicos sacrificios.

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.

 

Respeto por la palabra      34

oro (sustantivo): El oro es un metal noble; oro (presente del verbo orar): Oro por el bien de todos; oró (pretérito del verbo orar); Ya oró por las lluvias; óseo, ósea (adjetivo): El esqueleto es la cavidad ósea; o sea (conjunción, presente subjuntivo del verbo ser): Te vas sola, o sea que ni siquiera me invitas; oso (sustantivo): Ese es un oso frontino; oso (presente indicativo del verbo osar): No oso ir tan lejos; osó (pretérito indicativo del verbo osar): Miguel osó pretender a la bella Carmen; papa (sustantivo): Vamos a cocer buena papa; papá (sustantivo): No es sencillo ser buen papá; penal (adjetivo): Tiene clases de derecho penal; penal (sustantivo): Hoy salió del penal; penar (verbo en infinitivo): Hasta cuándo va a penar; perdido, perdida (participio, adjetivo): Todavía la cartera se halla perdida; pérdida (sustantivo): Esa es una gran pérdida; pesón (aumentativo del sustantivo peso): Ese mueble es tremendo pesón; pezón (sustantivo): La madre ofrece el pezón al niño…           Cuando la tarde languidece / renacen las sombras, / y en la quietud los cafetales / vuelven a sentir / el chas tristón, canción de amor / de la vieja molienda / que en el letargo de la noche / parece gemir… (Estrofa de la letra de la canción Moliendo café…, letra y música de Hugo Blanco)…   

Adelfo Morillo

 

Perpetua estrella de libertad, Antonio José de Sucre

     Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá nace el 3 de febrero de 1.795 en Cumaná, hoy Estado Sucre, Capitanía General de Venezuela en ese entonces, de una familia cuyos ascendientes son originarios de Bélgica y España. Pierde a su padre y a su madre a los siete años de edad. Aún adolescente es enviado a Caracas al cuidado de su padrino, el arcediano de la catedral, presbítero Antonio Patricio de Alcalá, para iniciar estudios de ingeniería militar en la Escuela de José Mires. En 1.809 con su hermano Pedro y otros jóvenes se integran como cadetes a la compañía de Húsares Nobles de Fernando VII, en Cumaná, unidad organizada por Juan Manuel Cajigal y Niño, gobernador de la provincia de Nueva Andalucía. En 1.810 la Junta de Gobierno de Cumaná le confiere el empleo de subteniente de milicias regladas de infantería. Este grado es ratificado por la Junta Suprema de Caracas el 6 de agosto de ese mismo año. En 1.811 desempeña en Margarita el cargo de comandante de ingenieros. El 31 de julio de ese año recibe el despacho de teniente. En 1.812 se halla en Barcelona, hoy Estado Anzoátegui, en calidad de comandante de artillería. Allí, el 3 de julio del citado año junto con otros ciudadanos notables firman el acta de la junta de guerra que se reúne aquel día para resolver lo conducente a la seguridad de la República, a raíz de los acontecimientos en Caracas con la ofensiva de Domingo de Monteverde y la ocupación de Cúpira por un grupo de partidarios de Fernando VII. Tras la capitulación del general Francisco de Miranda, Sucre amnistiado por Monteverde regresa a Cumaná, donde el nuevo gobernador realista Emeterio Ureña le extiende pasaporte para que se traslade a Trinidad; pero no consta que hiciera uso de dicho documento. En 1.813 bajo las órdenes del general Santiago Mariño integra el grupo de republicanos conocido como los libertadores de oriente y participa en las operaciones para la liberación de aquella parte de Venezuela. Como edecán del general Mariño en 1.814 asiste a la conjunción de las fuerzas de oriente con las de occidente en los valles de Aragua. Ese año su hermano Pedro es fusilado en La Victoria por los realistas; y víctimas de José Tomás Boves mueren en Cumaná sus hermanos Vicente y Magdalena. No menos de 14 parientes inmediatos perecen en la guerra de Independencia. En 1.815 tras combatir bajo las órdenes del general José Francisco Bermúdez en Maturín pasa a Margarita, escapa del general Pablo Morillo, sigue a las Antillas y Cartagena. En esta plaza con Lino de Pombo de jefe inmediato dirige los trabajos de fortificación para la defensa de la ciudad contra el asedio realista de Pablo Morillo. En diciembre está en Haití, cuando regresa a Venezuela naufraga en el golfo de Paria. En 1.816 Mariño lo nombra jefe de su Estado Mayor y lo asciende a coronel. Este mismo jefe lo designa en 1.817 comandante de la provincia de Cumaná. Ese año, después del Congreso de Cariaco, 8 de mayo, desconoce la actuación de dicho cuerpo colegiado y la autoridad de Mariño y se traslada a Guayana, donde se pone bajo las órdenes de Simón Bolívar. El 17 de septiembre de ese mismo año recibe de Bolívar la designación de gobernador de la Antigua Guayana y comandante general del bajo Orinoco y también el encargo de organizar un batallón con el nombre Orinoco. Empezaba su carrera de gobierno en la cual desempeña todos los cargos de la Administración civil hasta presidente de la República en Bolivia. El 7 de octubre de 1.817 recibe el nombramiento de jefe de Estado Mayor de la división de la provincia de Cumaná, bajo las órdenes del general Bermúdez, nombrado comandante de la citada gran unidad. Estos nombramientos tienen, además la finalidad de reducir la disidencia que reina en Cumaná. El general Bermúdez y usted van a hacer cosas grandes en Cumaná y quizás algún día sean llamados los salvadores de su país, dijo Bolívar a Sucre en aquella ocasión. En agosto de 1.819 es ascendido a general de brigada por el vicepresidente de Venezuela, Francisco Antonio Zea; grado que será ratificado por Bolívar el 16 de febrero de 1.820. Viaja a las Antillas comisionado para adquirir material de guerra; misión que cumple con éxito. Ese mismo año desempeña, interinamente, la cartera de Guerra y Marina y es jefe titular del Estado. Tras la liberación de la Nueva Granada y creada la República de Colombia, Bolívar firma con el general español Pablo Morillo el 26 de noviembre de 1.820 un Armisticio, así como un Tratado de Regularización de la Guerra. Sucre redacta este Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, considerado por Bolívar como el más bello monumento de la piedad aplicada a la guerra. La importancia de los documentos redactados por Sucre, en lo que significa su primera actuación diplomática, es la paralización temporal de las luchas entre los patriotas y los realistas y el fin de la guerra a muerte iniciada en 1.813. El Armisticio de Santa Ana, hoy Estado Trujillo, le permite ganar tiempo a Bolívar para preparar la estrategia de la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1.821, que asegura la independencia venezolana. El documento marca un hito en derecho internacional, pues Sucre fija mundialmente el trato humanitario que desde entonces empiezan a recibir los vencidos por los vencedores en una guerra.​ De esta forma se convierte en pionero de los derechos humanos. Es de tal magnitud la proyección del tratado que Bolívar en una de sus cartas escribe: Este tratado es digno del alma de Sucre. El Tratado de Armisticio tiene por objeto suspender las hostilidades para facilitar las conversaciones entre los dos bandos, con miras a concertar la paz definitiva. El Armisticio se firma por seis meses y obliga a ambos ejércitos a permanecer en las posiciones que ocupaban en el momento de su firma... Por el cual desde ahora en adelante se hará la guerra entre España y Colombia como la hacen los pueblos civilizados. Comienza entonces la campaña de liberación de Ecuador, que tiene su culminación en la batalla de Pichincha librada el 24 de mayo de 1.822. Con esta victoria de Sucre se consolida la independencia de Colombia, se consuma la de Ecuador y queda el camino listo para la batalla contra las últimas fuerzas realistas que quedaban en el Perú. Tras una reunión en Guayaquil entre Simón Bolívar y San Martín, este último cede parte de su ejército al primero y se retira definitivamente de las batallas de la emancipación hispanoamericana. Así, Sucre llega y entra en Lima en 1.823, precediendo a Bolívar. El 1 de diciembre de 1.823 llega a Yungay, estableciéndose en él por ser el punto céntrico del acantonamiento. Acomoda en sus inmediaciones a los batallones Voltígeros de la Guardia y Pichincha a los que la población avitualla y pertrecha hasta ponerlos en condiciones de marchar el 25 de febrero hacia Huánuco. Participa junto a Bolívar el 6 de agosto de 1.824 en la batalla de Junín y el 9 de diciembre del mismo año vence al virrey José de la Serna en Ayacucho, acción que significa el fin del dominio español en el continente sudamericano. El Parlamento peruano lo nombra Gran Mariscal y General en Jefe de los Ejércitos. Al frente de estos se marcha al Alto Perú, donde junto a los líderes libertarios, funda la República de Bolívar, después denominada República de Bolivia, en homenaje al Libertador, a quien encarga la redacción de su Constitución, la cual es promulgada en 1.826 bajo la premisa de ser la Constitución más liberal del mundo. Al frente del Gobierno boliviano, Sucre promulga leyes progresistas, ejecuta la división política del país de acuerdo a la Constitución propuesta por Simón Bolívar, impulsa la instrucción pública; organiza el aparato administrativo y encamina ambiciosos programas para la recuperación económica. El 18 de abril de 1.828 estalla un motín en Chuquisaca. El Mariscal Sucre es herido de dos balazos. Este incidente ocasiona que el Mariscal tome la decisión de abandonar el cargo de Presidente de Bolivia para evitar rencillas y contribuir a la pacificación de la República. La Asamblea local lo nombra presidente vitalicio, pero dimite en 1.828 a raíz de los motines y la presión de los peruanos opuestos a la independencia boliviana. Muere asesinado en una emboscada en las selvas de Berruecos el 4 de junio de 1.830.

Adelfo Morillo

martes, 2 de febrero de 2021

 

Respeto por la palabra      33

orca (sustantivo): La orca es un gran pez marino; horca (sustantivo): La horca es un instrumento de crueldad; ahorca (presente indicativo del verbo ahorcar): Esta corbata ahorca; oriental (adjetivo): La isla Margarita está en la costa oriental; orientar (verbo en infinitivo): Vamos a orientar la siembra de árboles; original (adjetivo): Esta pieza es original; originar (verbo en infinitivo): Esto va a originar una buena acción; orilla (sustantivo): Me gusta pescar desde la orilla; horilla, horita (diminutivos del sustantivo hora): Solo falta una horilla para mediodía; orinal (sustantivo): Está orinando fuera del orinal; orinar (verbo en infinitivo): El té de la planta meona favorece el buen orinar…                   ¡Epa, Isidoro..! / Buena broma que me echaste / el día que te marchaste / sin acordarte de mi serenata… (Estrofa de la letra de la canción Epa, Isidoro…, letra y música de don Luis María Frómeta)…   

Adelfo Morillo

 

Campo de Carabobo    26

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos presentando el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…           ¿Puede haber más libertad en ninguna especie de república? ¿Y puede pretenderse más en el orden social? Yo les recomiendo esta constitución como la más digna de servir de modelo a cuantos aspiran al goce de los derechos del hombre y a toda felicidad política que es compatible con nuestra frágil naturaleza. En nada alteraríamos nuestras leyes fundamentales, si adoptásemos un poder legislativo semejante al parlamento británico. Hemos dividido como los americanos la representación nacional en dos campos: la de Representantes y la del Senado. La primera está compuesta muy sabiamente, goza de todas las atribuciones que le corresponden y no es susceptible de una reforma esencial, porque la constitución le ha dado el origen, la forma y la facultad que requiere la voluntad del pueblo para ser legítima y competentemente representada. Si el Senado en lugar de ser electivo fuese hereditario, sería en ni concepto la base, el lazo, el alma de nuestra república. Este cuerpo, en las tempestades políticas pararía los rayos del Gobierno y rechazaría las olas populares. Adicto al Gobierno por el justo interés de su propia conservación, se opondría siempre a las invasiones que el pueblo intenta contra la jurisdicción y la autoridad de sus magistrados. Debemos confesarlo: los más de los hombres desconocen sus verdaderos intereses y constantemente procuran asaltarlo de las manos de sus depositarios; el individuo pugna contra la masa y la masa contra la autoridad. Por tanto, es preciso que en todos los gobiernos exista un cuerpo neutro que se ponga siempre de parte del ofendido y desarme al ofensor. Este cuerpo neutro, para que pueda ser tal, no ha de deber su origen a la elección del Gobierno ni a la del pueblo, de modo que goce de una plenitud de independencia que ni tema ni espere nada de estas dos fuentes de autoridad.   

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.