miércoles, 3 de febrero de 2021

 

Perpetua estrella de libertad, Antonio José de Sucre

     Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá nace el 3 de febrero de 1.795 en Cumaná, hoy Estado Sucre, Capitanía General de Venezuela en ese entonces, de una familia cuyos ascendientes son originarios de Bélgica y España. Pierde a su padre y a su madre a los siete años de edad. Aún adolescente es enviado a Caracas al cuidado de su padrino, el arcediano de la catedral, presbítero Antonio Patricio de Alcalá, para iniciar estudios de ingeniería militar en la Escuela de José Mires. En 1.809 con su hermano Pedro y otros jóvenes se integran como cadetes a la compañía de Húsares Nobles de Fernando VII, en Cumaná, unidad organizada por Juan Manuel Cajigal y Niño, gobernador de la provincia de Nueva Andalucía. En 1.810 la Junta de Gobierno de Cumaná le confiere el empleo de subteniente de milicias regladas de infantería. Este grado es ratificado por la Junta Suprema de Caracas el 6 de agosto de ese mismo año. En 1.811 desempeña en Margarita el cargo de comandante de ingenieros. El 31 de julio de ese año recibe el despacho de teniente. En 1.812 se halla en Barcelona, hoy Estado Anzoátegui, en calidad de comandante de artillería. Allí, el 3 de julio del citado año junto con otros ciudadanos notables firman el acta de la junta de guerra que se reúne aquel día para resolver lo conducente a la seguridad de la República, a raíz de los acontecimientos en Caracas con la ofensiva de Domingo de Monteverde y la ocupación de Cúpira por un grupo de partidarios de Fernando VII. Tras la capitulación del general Francisco de Miranda, Sucre amnistiado por Monteverde regresa a Cumaná, donde el nuevo gobernador realista Emeterio Ureña le extiende pasaporte para que se traslade a Trinidad; pero no consta que hiciera uso de dicho documento. En 1.813 bajo las órdenes del general Santiago Mariño integra el grupo de republicanos conocido como los libertadores de oriente y participa en las operaciones para la liberación de aquella parte de Venezuela. Como edecán del general Mariño en 1.814 asiste a la conjunción de las fuerzas de oriente con las de occidente en los valles de Aragua. Ese año su hermano Pedro es fusilado en La Victoria por los realistas; y víctimas de José Tomás Boves mueren en Cumaná sus hermanos Vicente y Magdalena. No menos de 14 parientes inmediatos perecen en la guerra de Independencia. En 1.815 tras combatir bajo las órdenes del general José Francisco Bermúdez en Maturín pasa a Margarita, escapa del general Pablo Morillo, sigue a las Antillas y Cartagena. En esta plaza con Lino de Pombo de jefe inmediato dirige los trabajos de fortificación para la defensa de la ciudad contra el asedio realista de Pablo Morillo. En diciembre está en Haití, cuando regresa a Venezuela naufraga en el golfo de Paria. En 1.816 Mariño lo nombra jefe de su Estado Mayor y lo asciende a coronel. Este mismo jefe lo designa en 1.817 comandante de la provincia de Cumaná. Ese año, después del Congreso de Cariaco, 8 de mayo, desconoce la actuación de dicho cuerpo colegiado y la autoridad de Mariño y se traslada a Guayana, donde se pone bajo las órdenes de Simón Bolívar. El 17 de septiembre de ese mismo año recibe de Bolívar la designación de gobernador de la Antigua Guayana y comandante general del bajo Orinoco y también el encargo de organizar un batallón con el nombre Orinoco. Empezaba su carrera de gobierno en la cual desempeña todos los cargos de la Administración civil hasta presidente de la República en Bolivia. El 7 de octubre de 1.817 recibe el nombramiento de jefe de Estado Mayor de la división de la provincia de Cumaná, bajo las órdenes del general Bermúdez, nombrado comandante de la citada gran unidad. Estos nombramientos tienen, además la finalidad de reducir la disidencia que reina en Cumaná. El general Bermúdez y usted van a hacer cosas grandes en Cumaná y quizás algún día sean llamados los salvadores de su país, dijo Bolívar a Sucre en aquella ocasión. En agosto de 1.819 es ascendido a general de brigada por el vicepresidente de Venezuela, Francisco Antonio Zea; grado que será ratificado por Bolívar el 16 de febrero de 1.820. Viaja a las Antillas comisionado para adquirir material de guerra; misión que cumple con éxito. Ese mismo año desempeña, interinamente, la cartera de Guerra y Marina y es jefe titular del Estado. Tras la liberación de la Nueva Granada y creada la República de Colombia, Bolívar firma con el general español Pablo Morillo el 26 de noviembre de 1.820 un Armisticio, así como un Tratado de Regularización de la Guerra. Sucre redacta este Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, considerado por Bolívar como el más bello monumento de la piedad aplicada a la guerra. La importancia de los documentos redactados por Sucre, en lo que significa su primera actuación diplomática, es la paralización temporal de las luchas entre los patriotas y los realistas y el fin de la guerra a muerte iniciada en 1.813. El Armisticio de Santa Ana, hoy Estado Trujillo, le permite ganar tiempo a Bolívar para preparar la estrategia de la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1.821, que asegura la independencia venezolana. El documento marca un hito en derecho internacional, pues Sucre fija mundialmente el trato humanitario que desde entonces empiezan a recibir los vencidos por los vencedores en una guerra.​ De esta forma se convierte en pionero de los derechos humanos. Es de tal magnitud la proyección del tratado que Bolívar en una de sus cartas escribe: Este tratado es digno del alma de Sucre. El Tratado de Armisticio tiene por objeto suspender las hostilidades para facilitar las conversaciones entre los dos bandos, con miras a concertar la paz definitiva. El Armisticio se firma por seis meses y obliga a ambos ejércitos a permanecer en las posiciones que ocupaban en el momento de su firma... Por el cual desde ahora en adelante se hará la guerra entre España y Colombia como la hacen los pueblos civilizados. Comienza entonces la campaña de liberación de Ecuador, que tiene su culminación en la batalla de Pichincha librada el 24 de mayo de 1.822. Con esta victoria de Sucre se consolida la independencia de Colombia, se consuma la de Ecuador y queda el camino listo para la batalla contra las últimas fuerzas realistas que quedaban en el Perú. Tras una reunión en Guayaquil entre Simón Bolívar y San Martín, este último cede parte de su ejército al primero y se retira definitivamente de las batallas de la emancipación hispanoamericana. Así, Sucre llega y entra en Lima en 1.823, precediendo a Bolívar. El 1 de diciembre de 1.823 llega a Yungay, estableciéndose en él por ser el punto céntrico del acantonamiento. Acomoda en sus inmediaciones a los batallones Voltígeros de la Guardia y Pichincha a los que la población avitualla y pertrecha hasta ponerlos en condiciones de marchar el 25 de febrero hacia Huánuco. Participa junto a Bolívar el 6 de agosto de 1.824 en la batalla de Junín y el 9 de diciembre del mismo año vence al virrey José de la Serna en Ayacucho, acción que significa el fin del dominio español en el continente sudamericano. El Parlamento peruano lo nombra Gran Mariscal y General en Jefe de los Ejércitos. Al frente de estos se marcha al Alto Perú, donde junto a los líderes libertarios, funda la República de Bolívar, después denominada República de Bolivia, en homenaje al Libertador, a quien encarga la redacción de su Constitución, la cual es promulgada en 1.826 bajo la premisa de ser la Constitución más liberal del mundo. Al frente del Gobierno boliviano, Sucre promulga leyes progresistas, ejecuta la división política del país de acuerdo a la Constitución propuesta por Simón Bolívar, impulsa la instrucción pública; organiza el aparato administrativo y encamina ambiciosos programas para la recuperación económica. El 18 de abril de 1.828 estalla un motín en Chuquisaca. El Mariscal Sucre es herido de dos balazos. Este incidente ocasiona que el Mariscal tome la decisión de abandonar el cargo de Presidente de Bolivia para evitar rencillas y contribuir a la pacificación de la República. La Asamblea local lo nombra presidente vitalicio, pero dimite en 1.828 a raíz de los motines y la presión de los peruanos opuestos a la independencia boliviana. Muere asesinado en una emboscada en las selvas de Berruecos el 4 de junio de 1.830.

Adelfo Morillo

martes, 2 de febrero de 2021

 

Respeto por la palabra      33

orca (sustantivo): La orca es un gran pez marino; horca (sustantivo): La horca es un instrumento de crueldad; ahorca (presente indicativo del verbo ahorcar): Esta corbata ahorca; oriental (adjetivo): La isla Margarita está en la costa oriental; orientar (verbo en infinitivo): Vamos a orientar la siembra de árboles; original (adjetivo): Esta pieza es original; originar (verbo en infinitivo): Esto va a originar una buena acción; orilla (sustantivo): Me gusta pescar desde la orilla; horilla, horita (diminutivos del sustantivo hora): Solo falta una horilla para mediodía; orinal (sustantivo): Está orinando fuera del orinal; orinar (verbo en infinitivo): El té de la planta meona favorece el buen orinar…                   ¡Epa, Isidoro..! / Buena broma que me echaste / el día que te marchaste / sin acordarte de mi serenata… (Estrofa de la letra de la canción Epa, Isidoro…, letra y música de don Luis María Frómeta)…   

Adelfo Morillo

 

Campo de Carabobo    26

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos presentando el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…           ¿Puede haber más libertad en ninguna especie de república? ¿Y puede pretenderse más en el orden social? Yo les recomiendo esta constitución como la más digna de servir de modelo a cuantos aspiran al goce de los derechos del hombre y a toda felicidad política que es compatible con nuestra frágil naturaleza. En nada alteraríamos nuestras leyes fundamentales, si adoptásemos un poder legislativo semejante al parlamento británico. Hemos dividido como los americanos la representación nacional en dos campos: la de Representantes y la del Senado. La primera está compuesta muy sabiamente, goza de todas las atribuciones que le corresponden y no es susceptible de una reforma esencial, porque la constitución le ha dado el origen, la forma y la facultad que requiere la voluntad del pueblo para ser legítima y competentemente representada. Si el Senado en lugar de ser electivo fuese hereditario, sería en ni concepto la base, el lazo, el alma de nuestra república. Este cuerpo, en las tempestades políticas pararía los rayos del Gobierno y rechazaría las olas populares. Adicto al Gobierno por el justo interés de su propia conservación, se opondría siempre a las invasiones que el pueblo intenta contra la jurisdicción y la autoridad de sus magistrados. Debemos confesarlo: los más de los hombres desconocen sus verdaderos intereses y constantemente procuran asaltarlo de las manos de sus depositarios; el individuo pugna contra la masa y la masa contra la autoridad. Por tanto, es preciso que en todos los gobiernos exista un cuerpo neutro que se ponga siempre de parte del ofendido y desarme al ofensor. Este cuerpo neutro, para que pueda ser tal, no ha de deber su origen a la elección del Gobierno ni a la del pueblo, de modo que goce de una plenitud de independencia que ni tema ni espere nada de estas dos fuentes de autoridad.   

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.

lunes, 1 de febrero de 2021

 

Doscientos noventa y siete años

Villatodosantinos, hoy lunes,

primero de febrero,

doscientos noventa y siete años,

cuánta gente buena ha pasado…

Cuántas tareas pendientes

para la buena salud natural…

No dejemos esas tareas en el olvido,

mas hoy solo festejemos tu cumpleaños,

Villa de Todos los Santos…

A partir de hoy sembremos árboles,

sembremos amor, sembremos aguas,

festejemos atenciones a esta tierra de Dios;

hagamos fiesta con amor,

sembremos árboles, sembremos aguas,

para que Villa de Todos los Santos

permanezca por los niños, por los nietos,

ahora y mañana siga fluyendo con el tiempo…

Andemos por tu llano

a pie o a caballo,

amemos este llano

poco a poco, paso a paso…

Amemos esta Villa de Todos los Santos

con la siembra de árboles,

con la siembra de aguas

y con perfumes de mastrantos…

 Adelfo Morillo

domingo, 31 de enero de 2021

 

Honores siempre a José Félix Ribas

José Félix Ribas Herrera nace en Caracas el 19 de septiembre de 1.775, muere fusilado en Tucupido, Guárico, el  31 de enero de 1.815, militar venezolano y prócer de la Independencia de Venezuela. Destaca en numerosas contiendas bélicas durante la Guerra de Independencia de Venezuela, pero su acción más memorable se da en la Batalla de La Victoria, donde derrota a las fuerzas realistas de José Tomás Boves y Francisco Tomás Morales con un ejército compuesto de adolescentes y jóvenes de la Universidad Real de Venezuela y del Seminario Santa Rosa de Lima. A los 21 años se casa con María Josefa Palacios, tía de Simón Bolívar. El 8 de mayo de 1.799, a los 24 años, presencia la ejecución de José María España en la Plaza Mayor de Caracas, razón por la cual se convierte en un defensor radical de la causa independentista y republicana. Para 1.808 empieza a asistir a reuniones de carácter conspirativo en la ciudad de Caracas y se involucra en la Conspiración de 1.808, pero es hecho prisionero después de su fracaso. En 1.810 participa en las reuniones de la Sociedad Patriótica y junto a su hermano mayor Francisco José Ribas forman parte de la Junta Suprema de Caracas. Se Inicia en la carrera militar con el grado de Coronel, siéndole encomendado el batallón de Milicias Regladas de Blancos de Barlovento en 1.812. Combate bajo las órdenes del general Francisco de Miranda, y luego asume la comandancia militar de Caracas. Debido a la caída de la Primera República, en julio de ese mismo año, se exilia en Curazao y después en Nueva Granada junto con Simón Bolívar, con quien realiza la campaña admirable. Después que finalizara la campaña admirable exitosamente y obtuviera sus primeras victorias militares en Niquitao y en Los Horcones es ascendido a general de división y a comandante general de Caracas, con el que obtiene un triunfo contundente en la Batalla de Vigirima el 23 de noviembre de 1.813. El 12 de febrero de 1.814, previo a los acontecimientos de la Batalla de La Victoria, pronuncia esta arenga que fue dirigida a jóvenes entre 12 y 20 años, inexpertos en la guerra, reclutados a la fuerza por órdenes de él para enfrentar a José Tomás Boves, aun cuando se daba por perdida la batalla, donde más del 60 % de los jóvenes reclutados murieron. Soldados: Lo que tanto hemos deseado va a realizarse hoy. He ahí a Boves. Cinco veces mayor es el ejército que trae a combatirnos, pero aún me parece escaso para disputarnos la victoria. Defiendan del furor de los tiranos la vida de sus hijos, el honor de sus esposas, el suelo de la patria; muéstrenles su omnipotencia. En esta jornada que va a ser memorable, ni aún podemos optar entre vencer o morir: ¡Necesario es vencer! ¡Viva la República! Lucha vigorosamente en la Batalla de Urica el 5 de diciembre de 1.814, donde las fuerzas del ejército republicano son derrotadas, pero José Tomás Boves muere en dicha batalla… Luego, Ribas es derrotado nuevamente en un intento desesperado de ofrecer una última resistencia a Francisco Tomás Morales en la quinta batalla de Maturín. Después de esto José Félix Ribas intenta huir, pero es traicionado por el esclavo Concepción González, y posteriormente capturado en los alrededores de Valle de la Pascua. El 31 de enero de 1.815, sometido a numerosas vejaciones por parte de sus captores, es fusilado a los 39 años en la Plaza Mayor de Tucupido.

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      31

manito, manita (sustantivo, aféresis de hermanito, hermanita): Manito, te quiero tanto; manita, me olvidaste; manita (sustantivo): Vamos a jugar una manita de dominó; máquina (sustantivo): Uso máquina de coser; maquina (presente indicativo de maquinar): Ella maquina la manera de enredarte; marginal (adjetivo): Escribe una nota marginal; marginar (verbo en infinitivo): No sé marginar a nadie; médica (sustantivo): Ilva es médica naturista; medica (presente indicativo del verbo medicar): Ella medica con acierto; médico (sustantivo): Adrián es médico traumatólogo; medico (presente indicativo del verbo medicar): No medico a nadie; medicó (pretérito indicativo del verbo medicar): Jairo medicó bien al paciente…          Amor sincero / que trae paz y calma. / Insigne amor / que llevo aquí en el alma. / Amor que es puro / libre de falsedades. / Ese amor incomparable / es el amor de mi madre… (Estrofa de la letra de la canción Amor de madre…, compuesta por Marco Tulio Soto)…

Adelfo Morillo