lunes, 26 de octubre de 2015

Lengua castellana 29


Lengua castellana                  29

       Los paréntesis se emplean para indicar una explicación que se intercala en lo escrito; en la conversación consiste en una alusión o referencia explicativa, y al momento de hacerla el que habla, se lo comunica a quien emite el mensaje o información; entonces en la escritura, así se usa los paréntesis, El sol es una estrella (hay infinitas estrellas)…


Los creadores y la sabiduría

       Los hombres y las mujeres creadores embellecen el mundo (aparecen en la vida, y cuando se van dejan huellas indelebles); también son forjadores de alegría (nos orientan, si queremos, a encontrar nuestra alegría interna); el mundo se resiente, cuando algún hombre creador o mujer creadora se va de este mundo ( quizás es en ese momento, cuando miramos que en el cielo los fulgores de estrellas nos llegan con más intensidad); a veces a nosotros,  los que somos seres menos extraordinarios, también como a esos seres creadores nos sorprende el insomnio (cuando alguna angustia nos desvela y nos espanta el sueño); los creadores y la sabiduría son esencias imperecederas en las sendas de la vida; quiera Dios, y haya más creadores y sabios de amor en esta tierra…
Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 48


Tras de una vida sencilla                 48

       Ayer cumplió años mi hija, Catalina, que vive y trabaja en Dublín, se dio de regalo un viaje a Niza y a Mónaco; le envié por facebook unas palabras de felicitación, en castellano y en francés, por cuanto ella es amante de los idiomas; me envió por la misma red unas fotos de algunos de esos dos sitios... Y María, otra hija, también vive y trabaja en Dublín…
       Ayer también celebramos en casa dos cumpleaños, el de la sobrina ahijada, Andreína, de seis años, y el de la mamá, Martha; estuvieron Omar el hermano de un año de Andreína, la cumpleañera, los niños Inés y José, y otra sobrina, Nicole de dos años; y en presencia de niños, los adultos nos pasamos de fastidiosos, queremos que digan o hagan cosas, yo digo que los dejen ser ellos, porque ellos se dan espontáneos; y sucedió cuando llegaron María y Javier con Nicolle, la empezaron a fastidiar, y al rato cuando la dejaron tranquila, me sorprendió Nicolle, se dirigió hacia mí y se lanzó para que la abrazara, me dio un beso en la mejilla, la abracé, la bendije y la besé, y en otras dos ocasiones me regaló con estas mismas muestras cristalinas de cariño…
       Y ahora cada vez más sé que solo con la candidez y amor de niños es cómo podemos salvarnos como verdaderos seres humanos; Dios quiera, y seamos y soñemos como niños; no son el dinero, el odio, la rapiña y las guerras las respuestas a la vida en este mundo, las respuestas son el sentido de pobreza, de amor y de paz los caminos de verdad y de bondad, y debemos encauzarnos por ellos sin dudas, con certeza absoluta a partir del momento presente…

    Adelfo Morillo


Lengua castellana 28


Lengua castellana                    28

       Los signos de exclamación o admiración en la lengua castellana se colocan al comienzo y al final de la expresión exclamativa o admirativa, y con los mismos se indica sentidos de queja, de dolor, de alegría, o para animar o elogiar, leamos, ¡Ay, se fue mi amor! ¡Me duele! ¡Qué linda, mi niña! ¡Qué lindo día! ¡Vamos, a ganar!


¡Ay, amor!

                                                 ¡Qué linda vas
                                                 con tus trenzas de luz!

                                                 ¡Qué bella luz
                                                 alumbra tu caminar!

                                                 ¡Qué bien te miro,
                                                 cuando pasas frente a mí!

                                                 ¡Ay, amor,
                                                 te miro y te sueño!

                                                 ¡Ay, amor,
                                                 te miro y te sueño,
                                                 cuando tan linda vas!

     Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 47


Tras de una vida sencilla                  47

       Cada mañana, al despertar hago mi oración a Dios; luego me dispongo para mirar y tratar de comprender lo que va surgiendo en el transcurso del día…
       Ayer, ahora, es una suma más de recuerdos de todo mi pasado, y del cual rememoro los gratos momentos vividos, y cuando hago esto, es como si fuera una película a saltos, porque no hay secuencia temporal; y hoy a esta hora de la mañana, un poco más de las ocho, cuántos instantes ya he ido acumulando de esta parte de la jornada; mi fe me lleva a confiar en que Dios me guía a nuevos puertos seguros; hasta ahora me ha gustado navegar por ríos en canoas, lanchas voladoras, bongos, falcas y chalanas; tres veces he navegado por el mar en ferry, y esas veces me he mareado, y cuando he bajado a tierra, he sentido como si caminara dando bandazos, como si todavía estuviera navegando en el ferry…
       No sé cuántas veces anduve en la curiara con  mi papá, por el Apure, agua arriba o agua abajo, él manejando el canalete, y yo manejando la palanca; así fue hasta mis ocho años de edad, ya había cumplido mis ocho años, cuando nos mudamos de El Picacho, en San Fernando de Apure, al pueblo donde nací, Villa de Todos los Santos…
       A mi yo, recuerdo quizás desde mis seis años de edad, le ha gustado querer aprender, y así lo digo, todavía me gusta aprender; aprendo de mis hijos, de mi mujer, de los amigos, de los vecinos, de la gente con que trato cada día; aprendo con la lectura, con la observación de cada cosa que pasa frente a mis ojos y mis otros sentidos; y ahora aprendo alegre en el camino de amor, que me conduce a puerto seguro…
Adelfo Morillo


viernes, 23 de octubre de 2015

Lengua castellana 27


Lengua castellana                     27

       Los signos de interrogación en la lengua castellana se colocan al principio y al final de cada expresión interrogativa (¿ ?), leamos, ¿Quién eres tú? ¿A qué hora te busco? ¿Vas a ir  a la fiesta?


Ahora y siempre

       Carmen, dime, ¿cuándo vienes? Yo sigo mi labor docente en la Universidad, ahora como profesor ad honorem; también estoy escribiendo en el blog aspectos que considero, pueden servir a quienes los lean; por el facebook me preguntas, ¿Cómo te sientes..? Me contenta cada buena cosa que hago; y sigo con el gusto de mi rutina diaria, leo, pregunto, curioseo, aprendo, convivo, miro cosas en la televisión, escucho música, escribo…
        Carmen, también me preguntas,  ¿No te cansas? A veces, como cosa normal, siento cansancio físico, ya son más de sesenta años de mi vida, pero en mi espíritu, busco motivos de alegría, en los amigos, en la forma menuda de la lluvia, en las plantas y flores del solar, y trato de encontrar muestras de ternura, de amor y de bondad en distintos sitios y momentos…
       Carmen, a la pregunta ¿cuándo vienes?, te brindo unos versos de Andrés Eloy Blanco, de su poesía La Cita

                         ¡Cómo tardas!
                         Tú siempre ofreces tempranos
                         y siempre pagas con tardes

Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 46


Tras de una vida sencilla                46

       En ese momento de la noche, antes de acostarnos a dormir, si lo dedicamos a meditar, nos daremos cuenta de que atrás ha quedado nuestra vida pasada, y si Dios nos da la luz de un nuevo día, con ese amanecer estamos renaciendo a tantas cosas que no sabemos; sí, podemos planear cosas, pero tantas veces nos ocurren otras que ni remotamente podíamos imaginar…
       Hoy, en este momento, cuando voy pulsando estas teclas, no es las ocho de la mañana; antes de la seis desperté, al rato me levanté, me vestí, y me fui al solar, me senté sobre dos ladrillos, y estuve mirando, la ruinosa ardilla andaba de rama en rama, las plantas están cubiertas de distintos verdes, anoche cayó una lluviecita, y el entorno se mira pleno de esplendor y colores… Y escucho a mi mujer, me llama para el desayuno, tomo el té de moringa, y luego voy disfrutando del frugal desayuno; y en este instante, reflexiono antes de escribir cada idea, y sí, estoy comenzando este nuevo día, viernes día de Venus, canta un gallo del otro lado de la calle, ladra un perro por los mismos contornos, y el cielo sigue nublado, y me alegro de la fresca mañana; mi mujer y mi hijo salieron al centro del pueblo, y yo estoy sentado frente a esta máquina mágica como dijera García Márquez; frente a la ventana canta un pájaro y eso también me alegra; más allá en Atenas, en Uruguay o en Alejandría quizás también canta un pájaro, y, quiera Dios, y ese canto alegre a un hombre o a una mujer, y que florezca la ternura…
  
Adelfo Morillo