viernes, 23 de octubre de 2015

Lengua castellana 27


Lengua castellana                     27

       Los signos de interrogación en la lengua castellana se colocan al principio y al final de cada expresión interrogativa (¿ ?), leamos, ¿Quién eres tú? ¿A qué hora te busco? ¿Vas a ir  a la fiesta?


Ahora y siempre

       Carmen, dime, ¿cuándo vienes? Yo sigo mi labor docente en la Universidad, ahora como profesor ad honorem; también estoy escribiendo en el blog aspectos que considero, pueden servir a quienes los lean; por el facebook me preguntas, ¿Cómo te sientes..? Me contenta cada buena cosa que hago; y sigo con el gusto de mi rutina diaria, leo, pregunto, curioseo, aprendo, convivo, miro cosas en la televisión, escucho música, escribo…
        Carmen, también me preguntas,  ¿No te cansas? A veces, como cosa normal, siento cansancio físico, ya son más de sesenta años de mi vida, pero en mi espíritu, busco motivos de alegría, en los amigos, en la forma menuda de la lluvia, en las plantas y flores del solar, y trato de encontrar muestras de ternura, de amor y de bondad en distintos sitios y momentos…
       Carmen, a la pregunta ¿cuándo vienes?, te brindo unos versos de Andrés Eloy Blanco, de su poesía La Cita

                         ¡Cómo tardas!
                         Tú siempre ofreces tempranos
                         y siempre pagas con tardes

Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 46


Tras de una vida sencilla                46

       En ese momento de la noche, antes de acostarnos a dormir, si lo dedicamos a meditar, nos daremos cuenta de que atrás ha quedado nuestra vida pasada, y si Dios nos da la luz de un nuevo día, con ese amanecer estamos renaciendo a tantas cosas que no sabemos; sí, podemos planear cosas, pero tantas veces nos ocurren otras que ni remotamente podíamos imaginar…
       Hoy, en este momento, cuando voy pulsando estas teclas, no es las ocho de la mañana; antes de la seis desperté, al rato me levanté, me vestí, y me fui al solar, me senté sobre dos ladrillos, y estuve mirando, la ruinosa ardilla andaba de rama en rama, las plantas están cubiertas de distintos verdes, anoche cayó una lluviecita, y el entorno se mira pleno de esplendor y colores… Y escucho a mi mujer, me llama para el desayuno, tomo el té de moringa, y luego voy disfrutando del frugal desayuno; y en este instante, reflexiono antes de escribir cada idea, y sí, estoy comenzando este nuevo día, viernes día de Venus, canta un gallo del otro lado de la calle, ladra un perro por los mismos contornos, y el cielo sigue nublado, y me alegro de la fresca mañana; mi mujer y mi hijo salieron al centro del pueblo, y yo estoy sentado frente a esta máquina mágica como dijera García Márquez; frente a la ventana canta un pájaro y eso también me alegra; más allá en Atenas, en Uruguay o en Alejandría quizás también canta un pájaro, y, quiera Dios, y ese canto alegre a un hombre o a una mujer, y que florezca la ternura…
  
Adelfo Morillo


Lengua castellana 26


Lengua castellana                   26

       Los puntos suspensivos (…) indican en la lectura una pausa prolongada, con que se indica que algo se omite, o algo que no se expresa, como si fuera una forma de suspenso, leamos, Pienso, siento, escribo, canto, río…


Gracias, Dios

       Existe una soledad que produce tristeza, y es esta de cuando se anda sin fe en Dios… En esa soledad impera el miedo de sentirse solo…
       Existe otra soledad que es alegre, y es esta de cuando en verdad no se está solo, porque en ella hablamos y andamos con Dios… Esta forma de soledad amiga no fastidia ni produce miedo, porque se anda con fe, es una soledad amable, amiga… Con esta forma de soledad amiga disfrutamos los colores de la música o bebemos las notas armónicas del alba o del atardecer… Con esta forma de soledad amiga sabemos que la vida es una mezcla de tristeza y dulzura a la vez… Y también nos hace entender que la vida es difícil y sencilla a la vez…
       Y, agradezcamos a Dios, si llegamos a tener  claridad acerca de la real esencia de la vida, porque escucharemos que suenan campanas de fiesta en el corazón… Y entonces podemos decir en la más sincera confesión, gracias, Dios santo, por darnos la fuerza que emana de tu nombre, amor…


Adelfo Morillo 

Tras de una vida sencilla 45


Tras de una vida sencilla                45

       Desde mis primeros años de infancia, a orillas del Apure, en El Picacho, me he entretenido mirando y queriendo atrapar los celajes y fulgores desparramados de los relámpagos, pero un buen día  los pude atrapar, y recuerdo que fue una noche temprano, no había luna en el cielo, y en el solar de la casa parpadeaban y revoloteaban en su vaivén los cocuyos o luciérnagas, me paré en medio del solar, y se me posaba uno que otro cocuyo, y los fui agarrando y los metí por un rato en una botella, y a partir de esa noche me hice cazador de relampágos; y hace meses estuve en casa de mi primógenito, Adrián, en San Cristóbal, y se hizo noche, y desde la terraza, donde vive con su esposa y con su hijo Adrián Eduardo, pude maravillarme y entretenerme mirando los celajes y fulgores desparrados del relámpago del Catatumbo…
       También desde esos primeros años de mi infancia, Greta, mi hermana, me hizo escuchar la música del mar, me llevó hasta el portón de la casa, y levantó el gran caracol que servía de puntal al portón, y me dijo que me lo pusiera en la oreja, y me llené de alegría y asombro, imaginaba que el caracol tenía todo el mar al alcance de mis manos, de mis oídos y demás sentidos…
       De igual forma en esos tiempos aprendí a mirar el lento avance y sin pausa del tiempo, me iba hasta el solar de la casa, y ahí me detenía a mirar el lento desplazamiento de alguna guarura, la miraba con su casa en la espalda, y cómo iba dejando una sutil y humeda estela de la mucosa que como pata le permite el desplazamiento…
       Y el arcoíris lo comencé a atrapar en las gotas suspendidas entre los alambres del solar, entre el rocío y arestín mañaneros, y también lo atrapo desde aquella primera vez, cuando me asomé a un aljibe en el solar de una casa en mi Villa de Todos los Santos, se filtraban los rayos del sol, y entre las aguas azul cristalinas ahí suspendidos retozaban los colores del arcoíris…
       También quise atrapar vuelo de caballitos o libélulas, me iba detrás del solar en tardes de caballitos, corría queriendo atraparlos, y una de esas tardes llegó mi papá con unos granos de maíz y con una cabuya, amarró uno de los granos a la cabuya y lo lanzó donde sobrevolaban los caballitos, y volaron persiguiendo el grano atado a la cabuya, y uno de ellos cayó enredado al suelo, mi papá me dejó los granos de maíz y la cabuya, y a partir de ese momento empecé a atrapar vuelos de caballitos…
       Y un recuerdo triste, quise atrapar vuelo de tucusitos o colibríes, andaba una mañana con mi papá cosechando jojotos, y miré un tucusito volando entre el maizal, le lancé una piedra y lo maté; de eso hace más de cincuenta años y cada vez que lo rememoro, vuelvo a sentir el dolor vivo de cómo un milagro volátil, lo llevé a la nada inane y fría…
       Allá en el Apure y en tantos otros ríos siguen libres las toninas en sus nados y resoplidos, cuántas veces me estuve sobre la orilla del barranco, de cuando vivíamos en El Picacho, y ahí sentado, en cuclillas o acostado no me daba cuenta, de cómo pasaba el tiempo, miraba, miraba y no me cansaba de mirar el zambullir y resurgir de las toninas en sus nados y resoplidos, no pude atrapar sus nados y resoplidos, pero sí siento que cuando evoco esa memoria, vuelven a estar frente a mí esas toninas en sus nados y resoplidos, como si fuera una de esas mañanas de brisa y de frescas y revueltas aguas…
       Una mañana de cuando vivíamos en Palo Seco en sentido real es Pa´ lo seco miraba a un pájaro carpintero que había hecho hueconido en el tronco de una palma, llegaba, se metía y volvía a salir, y quise atrapar la piqueta de ese pájaro carpintero, cuando volvió a salir, busqué la escalera, la recosté de la palma, y busqué una bolsa gruesa de plástico, me senté lejos, bajo unas matas de mango, y cuando regresó, me fui en puntillas, trepé la escalera, y coloqué la bolsa en la boca del hueconido, el pájaro carpintero salió y entró a la bolsa, me bajé con la cacería, pero el pájaro empezó a picotear, y logró herirme de un picotazo la mano derecha, de inmediato, solté la bolsa, y el pájaro carpintero salió volando hacia la inmensa sabana
Adelfo Morillo


Lengua castellana 25


Lengua castellana                      25

       Los dos puntos se usan antes de una cita, leamos, Bolívar dijo: El poder reside en la fuerza irresistible del amor…; también se emplean antes de una enumeración, leamos, Estos son algunos Estados de Venezuela: Aragua, Apure, Barinas, Guárico…; asimismo se colocan después de, Decreta:, Considerando:, Acuerda:; y de igual forma se emplean después del encabezamiento de una comunicación oficial, comercial, o privada, leamos, Señores Gerentes de la Compañía Orinoco:; Señor Ministro de Educación Universitaria:; Amada hermana:


Imagino

       Imagino nuestro país en donde los docente sepamos convivir junto a los estudiantes, y en donde cada quien cumpla responsablemente con su labor. Imagino nuestro país con horizonte de estudio y de trabajo, un país en donde podamos cantar:
                                                    Nos gusta el estudio,
                                                    vamos al trabajo,
                                                    vivamos el canto,
                                                    cuidemos el paisaje,
                                                    cultivemos el amor…

       Esta imaginación es bonito escenario para el sueño de nuestro fecundo país en donde podamos cantar:
                                       Florezca la labor,
                                       viva el canto,
                                       siga el alba rosicler
                                       y reine el amor…     


Adelfo Morillo      

Tras de una vida sencilla 44


Tras de una vida sencilla                    44

       Antes leía cada cosa que estuviera escrita, ahora elijo las lecturas, y en cada una de ellas reflexiono, y entresaco ideas que me ayuden a ser mejor en mí mismo, y esto es causa primaria para poder ser amable y comprensivo con las demás personas.
       En los estudios cada quien debiera elegir aquellos que llenen sus gustos, porque esa va a ser la profesión que realizará por el resto de su vida; y en la vida íntima también cada quien debe identificarse con algún nombre de Dios; yo leo a los evangelistas, y busco comprender, hasta donde mi inteligencia me alcanza, los actos y palabras de Jesucristo; y de forma sencilla para mí comprendo que nos habla de amor, y este se corresponde a cada cosa que proviene de la bondad…
       La mayoría de la gente adora cada vez más el dinero, y definitivamente así perdemos la condición de auténtico ser humano; si queremos andar en paz debemos adorar a Dios, en Él vamos a encontrar amor y cada forma de bondad…
       Yo en mi esencia íntima comulgo con Dios, y con esto no soy mejor a nadie, tengo fe en Él y sé que es la luz que me despeja oscuridades, dudas, angustias y ansiedades…
       En mi acontecer cotidiano por una vida sencilla, siento a Dios que está tan en mí, en la llanura, en el alba y en cada manifestación de belleza, en  amor y en bondad…

Adelfo Morillo