viernes, 23 de octubre de 2015

Lengua castellana 26


Lengua castellana                   26

       Los puntos suspensivos (…) indican en la lectura una pausa prolongada, con que se indica que algo se omite, o algo que no se expresa, como si fuera una forma de suspenso, leamos, Pienso, siento, escribo, canto, río…


Gracias, Dios

       Existe una soledad que produce tristeza, y es esta de cuando se anda sin fe en Dios… En esa soledad impera el miedo de sentirse solo…
       Existe otra soledad que es alegre, y es esta de cuando en verdad no se está solo, porque en ella hablamos y andamos con Dios… Esta forma de soledad amiga no fastidia ni produce miedo, porque se anda con fe, es una soledad amable, amiga… Con esta forma de soledad amiga disfrutamos los colores de la música o bebemos las notas armónicas del alba o del atardecer… Con esta forma de soledad amiga sabemos que la vida es una mezcla de tristeza y dulzura a la vez… Y también nos hace entender que la vida es difícil y sencilla a la vez…
       Y, agradezcamos a Dios, si llegamos a tener  claridad acerca de la real esencia de la vida, porque escucharemos que suenan campanas de fiesta en el corazón… Y entonces podemos decir en la más sincera confesión, gracias, Dios santo, por darnos la fuerza que emana de tu nombre, amor…


Adelfo Morillo 

Tras de una vida sencilla 45


Tras de una vida sencilla                45

       Desde mis primeros años de infancia, a orillas del Apure, en El Picacho, me he entretenido mirando y queriendo atrapar los celajes y fulgores desparramados de los relámpagos, pero un buen día  los pude atrapar, y recuerdo que fue una noche temprano, no había luna en el cielo, y en el solar de la casa parpadeaban y revoloteaban en su vaivén los cocuyos o luciérnagas, me paré en medio del solar, y se me posaba uno que otro cocuyo, y los fui agarrando y los metí por un rato en una botella, y a partir de esa noche me hice cazador de relampágos; y hace meses estuve en casa de mi primógenito, Adrián, en San Cristóbal, y se hizo noche, y desde la terraza, donde vive con su esposa y con su hijo Adrián Eduardo, pude maravillarme y entretenerme mirando los celajes y fulgores desparrados del relámpago del Catatumbo…
       También desde esos primeros años de mi infancia, Greta, mi hermana, me hizo escuchar la música del mar, me llevó hasta el portón de la casa, y levantó el gran caracol que servía de puntal al portón, y me dijo que me lo pusiera en la oreja, y me llené de alegría y asombro, imaginaba que el caracol tenía todo el mar al alcance de mis manos, de mis oídos y demás sentidos…
       De igual forma en esos tiempos aprendí a mirar el lento avance y sin pausa del tiempo, me iba hasta el solar de la casa, y ahí me detenía a mirar el lento desplazamiento de alguna guarura, la miraba con su casa en la espalda, y cómo iba dejando una sutil y humeda estela de la mucosa que como pata le permite el desplazamiento…
       Y el arcoíris lo comencé a atrapar en las gotas suspendidas entre los alambres del solar, entre el rocío y arestín mañaneros, y también lo atrapo desde aquella primera vez, cuando me asomé a un aljibe en el solar de una casa en mi Villa de Todos los Santos, se filtraban los rayos del sol, y entre las aguas azul cristalinas ahí suspendidos retozaban los colores del arcoíris…
       También quise atrapar vuelo de caballitos o libélulas, me iba detrás del solar en tardes de caballitos, corría queriendo atraparlos, y una de esas tardes llegó mi papá con unos granos de maíz y con una cabuya, amarró uno de los granos a la cabuya y lo lanzó donde sobrevolaban los caballitos, y volaron persiguiendo el grano atado a la cabuya, y uno de ellos cayó enredado al suelo, mi papá me dejó los granos de maíz y la cabuya, y a partir de ese momento empecé a atrapar vuelos de caballitos…
       Y un recuerdo triste, quise atrapar vuelo de tucusitos o colibríes, andaba una mañana con mi papá cosechando jojotos, y miré un tucusito volando entre el maizal, le lancé una piedra y lo maté; de eso hace más de cincuenta años y cada vez que lo rememoro, vuelvo a sentir el dolor vivo de cómo un milagro volátil, lo llevé a la nada inane y fría…
       Allá en el Apure y en tantos otros ríos siguen libres las toninas en sus nados y resoplidos, cuántas veces me estuve sobre la orilla del barranco, de cuando vivíamos en El Picacho, y ahí sentado, en cuclillas o acostado no me daba cuenta, de cómo pasaba el tiempo, miraba, miraba y no me cansaba de mirar el zambullir y resurgir de las toninas en sus nados y resoplidos, no pude atrapar sus nados y resoplidos, pero sí siento que cuando evoco esa memoria, vuelven a estar frente a mí esas toninas en sus nados y resoplidos, como si fuera una de esas mañanas de brisa y de frescas y revueltas aguas…
       Una mañana de cuando vivíamos en Palo Seco en sentido real es Pa´ lo seco miraba a un pájaro carpintero que había hecho hueconido en el tronco de una palma, llegaba, se metía y volvía a salir, y quise atrapar la piqueta de ese pájaro carpintero, cuando volvió a salir, busqué la escalera, la recosté de la palma, y busqué una bolsa gruesa de plástico, me senté lejos, bajo unas matas de mango, y cuando regresó, me fui en puntillas, trepé la escalera, y coloqué la bolsa en la boca del hueconido, el pájaro carpintero salió y entró a la bolsa, me bajé con la cacería, pero el pájaro empezó a picotear, y logró herirme de un picotazo la mano derecha, de inmediato, solté la bolsa, y el pájaro carpintero salió volando hacia la inmensa sabana
Adelfo Morillo


Lengua castellana 25


Lengua castellana                      25

       Los dos puntos se usan antes de una cita, leamos, Bolívar dijo: El poder reside en la fuerza irresistible del amor…; también se emplean antes de una enumeración, leamos, Estos son algunos Estados de Venezuela: Aragua, Apure, Barinas, Guárico…; asimismo se colocan después de, Decreta:, Considerando:, Acuerda:; y de igual forma se emplean después del encabezamiento de una comunicación oficial, comercial, o privada, leamos, Señores Gerentes de la Compañía Orinoco:; Señor Ministro de Educación Universitaria:; Amada hermana:


Imagino

       Imagino nuestro país en donde los docente sepamos convivir junto a los estudiantes, y en donde cada quien cumpla responsablemente con su labor. Imagino nuestro país con horizonte de estudio y de trabajo, un país en donde podamos cantar:
                                                    Nos gusta el estudio,
                                                    vamos al trabajo,
                                                    vivamos el canto,
                                                    cuidemos el paisaje,
                                                    cultivemos el amor…

       Esta imaginación es bonito escenario para el sueño de nuestro fecundo país en donde podamos cantar:
                                       Florezca la labor,
                                       viva el canto,
                                       siga el alba rosicler
                                       y reine el amor…     


Adelfo Morillo      

Tras de una vida sencilla 44


Tras de una vida sencilla                    44

       Antes leía cada cosa que estuviera escrita, ahora elijo las lecturas, y en cada una de ellas reflexiono, y entresaco ideas que me ayuden a ser mejor en mí mismo, y esto es causa primaria para poder ser amable y comprensivo con las demás personas.
       En los estudios cada quien debiera elegir aquellos que llenen sus gustos, porque esa va a ser la profesión que realizará por el resto de su vida; y en la vida íntima también cada quien debe identificarse con algún nombre de Dios; yo leo a los evangelistas, y busco comprender, hasta donde mi inteligencia me alcanza, los actos y palabras de Jesucristo; y de forma sencilla para mí comprendo que nos habla de amor, y este se corresponde a cada cosa que proviene de la bondad…
       La mayoría de la gente adora cada vez más el dinero, y definitivamente así perdemos la condición de auténtico ser humano; si queremos andar en paz debemos adorar a Dios, en Él vamos a encontrar amor y cada forma de bondad…
       Yo en mi esencia íntima comulgo con Dios, y con esto no soy mejor a nadie, tengo fe en Él y sé que es la luz que me despeja oscuridades, dudas, angustias y ansiedades…
       En mi acontecer cotidiano por una vida sencilla, siento a Dios que está tan en mí, en la llanura, en el alba y en cada manifestación de belleza, en  amor y en bondad…

Adelfo Morillo

Lengua castellana 24


Lengua castellana                 24

       El punto y coma indica la separación de una idea, y a continuación se expresa algún aspecto relacionado con lo antes comunicado, leamos, Anoche había fulgores de estrellas; quizás traían ecos de tantos años atrás

Canto para mí solo

       A mí me gusta cantar, pero canto para mí solo; son tantas las veces que me han dicho que haga otra cosa, menos que quiera cantar; recuerdo letras de canciones, de cuando estudiaba primaria;

                          Magia blanca tú tienes;
                          me has hechizado a mí

                                 Luna de Margarita es como tu luz,
                                 como tu voz, como tu amor…

       Y también recuerdo otras letras de canciones de cuando estudiaba bachillerato;

                           Una rosa pintada de azul
                           es un motivo;
                           una simple estrellita de mar
                           es un motivo…
                 Hay una chica
                 que es igual;
                 pero distinta a las demás…

                                                                                   Adelfo Morillo

martes, 20 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 43


     Tras de una vida sencilla                43

   La mayor parte de la gente piensa que la filosofía es el estudio más difícil y elevado, y es conveniente aclarar que filosofía es una palabra con dos componentes griegos, philos, filos, significa amigo; sophos, sofos, significa sabiduría; unimos los dos significados, y nos da amigo de la sabiduría; y en la vida cotidiana cada uno de nosotros es amigo de la sabiduría, a cada momento queremos aprender nuevos conocimientos; entonces cada uno de nosotros se puede autonombrar filósofo…
        Cuando llegaba a Mérida, Venezuela, para iniciar estudios universitarios, me sorprendía y alegraba ante esos paisajes nuevos para mí, los ríos bajando de la montaña, y poco a poco se iban haciendo cauces, que corrían y serpenteaban entre y sobre piedras y rocas, y la montaña azul en la distancia, mientras nos íbamos acercando, la montaña parecía que se iba alejando; y sí, la montaña estaba allá y sigue estando allá en Mérida, porque desde hace casi treinta años estoy de nuevo en mi pueblo, Villa de Todos los Santos; y por aquellos años setenta y cinco y setenta y seis cursamos un semestre de Mitología Clásica y otro de Pensamiento Clásico, en nuestros estudios de Lenguas y Literaturas Clásicas, en la carrera de Letras, en la Universidad de Los Andes, y tuvimos de profesor en esas dos asignaturas a José Manuel Briceño Guerrero; el primer día se nos presentó y nos dijo Soy filósofo…, mostraba una barba blanca, que recordaba a Whitman, y eligió para orientar el aprendizaje de Mitología Clásica  la Teogonía, obra de Hesíodo…
        Entre tantas singularidades con él, una mañana Briceño Guerrero fue invitado por los estudiantes de Arquitectura, para que les conversara de un tema específico, él nos pidió que lo acompañáramos, pero fuimos solo mi amiga Mariela y yo, y cuando estuvimos allá, se presentó Soy filósofo…, y luego me dijo que leyera una parte de la Teogonía, aquella que él me indicó,  y de seguidas comenzó diciendo unos versos en griego, esto era característico en él, comenzar cada intervención con unos versos en griego, y siguió luego en castellano la trama de  su discurso…
       Y cuando íbamos a comenzar Pensamiento Clásico, Briceño Guerrero estaba en el aula con el Symposion, El Banquete, uno de los diálogos escritos por Platón, nos entregó un ejemplar de esa obra  en griego a cada uno de nosotros, los había quitado prestados en la biblioteca de Humanidades, y a partir de ese día empezamos a leer y a traducir al castellano tal obra, siguiendo sus eruditas orientaciones…
       Nuestro grupo de estudio tuvo la límpida estrella de coexistir en diversas actividades junto a Briceño Guerrero…
  Y en el tiempo que pasa inexorable y sin pausa, un buen día comencé a dictar la asignatura Castellano y Literatura a los estudiantes de quinto año en el Colegio Coromoto, en la Villa de Todos los Santos, y de entre esos estudiantes ya egresados, de pronto se me acerca Eva, y me empieza a hablar de Briceño Guerrero, y cuando le dije que él me había dictado dos asignaturas en mis estudios de Letras, abrió los ojos entre sorpresa y alegría, y miro que extrae de su bolso un libro de título Amor y terror de las palabras, obra de José Manuel Briceño Guerrero, y me lo regaló; tal libro lo conservo desde hace más de veinte años, y hasta ahora solo lo había hojeado y ojeado, no sé por qué no me había enrumbado por sus líneas, quizás eso obedece a un designio oculto; este ejemplar de Editorial Mandorla, Caracas, 1987, nos muestra en página previa al prólogo unos versos en griego antiguo… Y aquí voy a seguir las palabras de Jorge Luis Borges No hace falta leer ni escuchar comentarios de un libro, lean el libro…, y entonces solo cito estas palabras de la página 79 de la singular novela Amor y terror de las palabras, donde leemos a Briceño Guerrero …el centro de todo era mi apasionado amor por la palabra y mis tormentosas relaciones con ella…
Adelfo Morillo