viernes, 23 de octubre de 2015

Lengua castellana 24


Lengua castellana                 24

       El punto y coma indica la separación de una idea, y a continuación se expresa algún aspecto relacionado con lo antes comunicado, leamos, Anoche había fulgores de estrellas; quizás traían ecos de tantos años atrás

Canto para mí solo

       A mí me gusta cantar, pero canto para mí solo; son tantas las veces que me han dicho que haga otra cosa, menos que quiera cantar; recuerdo letras de canciones, de cuando estudiaba primaria;

                          Magia blanca tú tienes;
                          me has hechizado a mí

                                 Luna de Margarita es como tu luz,
                                 como tu voz, como tu amor…

       Y también recuerdo otras letras de canciones de cuando estudiaba bachillerato;

                           Una rosa pintada de azul
                           es un motivo;
                           una simple estrellita de mar
                           es un motivo…
                 Hay una chica
                 que es igual;
                 pero distinta a las demás…

                                                                                   Adelfo Morillo

martes, 20 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 43


     Tras de una vida sencilla                43

   La mayor parte de la gente piensa que la filosofía es el estudio más difícil y elevado, y es conveniente aclarar que filosofía es una palabra con dos componentes griegos, philos, filos, significa amigo; sophos, sofos, significa sabiduría; unimos los dos significados, y nos da amigo de la sabiduría; y en la vida cotidiana cada uno de nosotros es amigo de la sabiduría, a cada momento queremos aprender nuevos conocimientos; entonces cada uno de nosotros se puede autonombrar filósofo…
        Cuando llegaba a Mérida, Venezuela, para iniciar estudios universitarios, me sorprendía y alegraba ante esos paisajes nuevos para mí, los ríos bajando de la montaña, y poco a poco se iban haciendo cauces, que corrían y serpenteaban entre y sobre piedras y rocas, y la montaña azul en la distancia, mientras nos íbamos acercando, la montaña parecía que se iba alejando; y sí, la montaña estaba allá y sigue estando allá en Mérida, porque desde hace casi treinta años estoy de nuevo en mi pueblo, Villa de Todos los Santos; y por aquellos años setenta y cinco y setenta y seis cursamos un semestre de Mitología Clásica y otro de Pensamiento Clásico, en nuestros estudios de Lenguas y Literaturas Clásicas, en la carrera de Letras, en la Universidad de Los Andes, y tuvimos de profesor en esas dos asignaturas a José Manuel Briceño Guerrero; el primer día se nos presentó y nos dijo Soy filósofo…, mostraba una barba blanca, que recordaba a Whitman, y eligió para orientar el aprendizaje de Mitología Clásica  la Teogonía, obra de Hesíodo…
        Entre tantas singularidades con él, una mañana Briceño Guerrero fue invitado por los estudiantes de Arquitectura, para que les conversara de un tema específico, él nos pidió que lo acompañáramos, pero fuimos solo mi amiga Mariela y yo, y cuando estuvimos allá, se presentó Soy filósofo…, y luego me dijo que leyera una parte de la Teogonía, aquella que él me indicó,  y de seguidas comenzó diciendo unos versos en griego, esto era característico en él, comenzar cada intervención con unos versos en griego, y siguió luego en castellano la trama de  su discurso…
       Y cuando íbamos a comenzar Pensamiento Clásico, Briceño Guerrero estaba en el aula con el Symposion, El Banquete, uno de los diálogos escritos por Platón, nos entregó un ejemplar de esa obra  en griego a cada uno de nosotros, los había quitado prestados en la biblioteca de Humanidades, y a partir de ese día empezamos a leer y a traducir al castellano tal obra, siguiendo sus eruditas orientaciones…
       Nuestro grupo de estudio tuvo la límpida estrella de coexistir en diversas actividades junto a Briceño Guerrero…
  Y en el tiempo que pasa inexorable y sin pausa, un buen día comencé a dictar la asignatura Castellano y Literatura a los estudiantes de quinto año en el Colegio Coromoto, en la Villa de Todos los Santos, y de entre esos estudiantes ya egresados, de pronto se me acerca Eva, y me empieza a hablar de Briceño Guerrero, y cuando le dije que él me había dictado dos asignaturas en mis estudios de Letras, abrió los ojos entre sorpresa y alegría, y miro que extrae de su bolso un libro de título Amor y terror de las palabras, obra de José Manuel Briceño Guerrero, y me lo regaló; tal libro lo conservo desde hace más de veinte años, y hasta ahora solo lo había hojeado y ojeado, no sé por qué no me había enrumbado por sus líneas, quizás eso obedece a un designio oculto; este ejemplar de Editorial Mandorla, Caracas, 1987, nos muestra en página previa al prólogo unos versos en griego antiguo… Y aquí voy a seguir las palabras de Jorge Luis Borges No hace falta leer ni escuchar comentarios de un libro, lean el libro…, y entonces solo cito estas palabras de la página 79 de la singular novela Amor y terror de las palabras, donde leemos a Briceño Guerrero …el centro de todo era mi apasionado amor por la palabra y mis tormentosas relaciones con ella…
Adelfo Morillo



Lengua castellana 23


Lengua castellana                     23

       La coma indica que se debe hacer una breve pausa en la lectura; se usa, cuando se enumera o nombra varias cosas, o adjetivaciones, leamos, La luna, las estrellas, la llanura, el río... La mañana fría, húmeda, tranquila, lluviosa… Sale el sol, suena el río, cantan las aves… También se emplea en invocaciones, aposiciones, y en expresiones explicativas, leamos, Carmen, anda y trae las flores… Simón Bolívar, el Libertador, anima ideales… Mi amigo, al que te presenté ayer, me lo dijo


Expresiones obscenas o groseras

       En las conversaciones que escuchamos cada día, en nuestro convivir vecinal o ciudadano, en sitios públicos, y hasta en canciones, se viene generalizando el uso de palabras y de expresiones obscenas o groseras, en contraste con las innumerables palabras y expresiones que responden al respeto, a la decencia, al decoro, al pudor, y a la más elemental formación hogareña y escolar; pero tales palabras y expresiones obscenas o groseras no tienen justificaciones como estas Fui grosero porque ya me tenía hasta la coronilla; me hizo salir de mis cabales; me hizo estallar de rabia; me di un golpe con el martillo…
       Sencillamente digamos que no hay circunstancia ni causa valedera, para que emitamos palabras ni expresiones obscenas o groseras, toda palabra o expresión obscena, soez o grosera no debemos pronuciarla en ningún sitio y en ningún momento…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 42


Tras de una vida sencilla                   42

       En la primera página del hermoso libro Las canciones del viento, escrito por la poetisa costarricense Floria Jiménez Díaz; publicado por la Editorial Costa Rica, 1990, escribió mi amiga Mariela

       María Fernanda lo trajo un día de octubre, 91
                                                                                    Mariela

       Y Mariela me lo regaló un día, cuando viajé a visitarla, desde la Villa de Todos los Santos, a Mérida, Venezuela, y más abajo de la misma primera página, ella escribió

       Hoy 22 de junio, …pero el tiempo de lo cristalino no ha pasado y todo es hermoso como siempre…
Mary

       Visité a Mariela ese 22 de junio del 95, desde ese día a la fecha cuántas cosas han ocurrido, unas para dejarlas en el olvido y otras permanecen con huellas indelebles, como el amor que profeso por mi sin par amiga, Mariela…
       Cuando llegué a Merída yo tenía 20 años, y andaba confuso, desorientado y desubicado, y cuando me vine de Mérida a mi pueblo, Villa de Todos los Santos, todavía había confusiones y desorientaciones en mí, mas no estaba desubicado, y gran mérito a esto último fue gracias a las feas cosas, que ella me hizo mirar, que estaban dentro de mí; aun ahora, cuando escribo, peleo para dejar a un lado algunas feas cosas, mas desde hace algún tiempo, ya no lucho solo, porque me dejé alcanzar por el amor de Dios…
Adelfo Morillo


Lengua castellana 22


Lengua castellana                    22

       El punto aparte indica el final de un párrafo; y el punto aparte final señala el final del escrito; se debe tener presente que después de punto seguido y de punto aparte, se reinicia el escrito con letra inicial mayúscula, leamos, La luna anuncia lluvias. Se va a poner bonito el sembrado en el bajío.


Cosas que pienso y siento

       Este domingo transcurre entre nubarrones y solazos. Los meses de mayo, junio, julio, agosto y septiembre se fueron y apenas cayeron lloviznas. Ya se fue más de la mitad de octubre, y en días pasados cayó larga y fuerte lluvia. Dios quiera, y ahora en los días que quedan de octubre y en noviembre caigan sostenidas lluvias, si no la sequía va a ser muy dura.
       En la Villa de Todos los Santos vemos fenómenos extraños, a veces algunos días se llenan de frescura, y nos alegramos pensando en lo bueno qué sería, si tuviéramos una temperatura más benigna, pero cuando vuelven las fuertes resolanas, nos damos cuenta de que el intenso calor no nos abandona.
       Ahora mismo, cuando escribo, llega una suave brisa, muy fresca, como si el tiempo se riera de las cosas que pienso y siento…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 41


Tras de una vida sencilla                  41

       En el año 1979 tenía dos años trabajando en el Colegio Arzobispo Silva, en Mérida, Venezuela; ya había concluido el año escolar, y un día fui gratamente sorprendido por los estudiantes recientemente egresados de una sección de Quinto Año, Bachilleres que estaban por iniciar sus estudios universitarios, y entre muestras de afectos, agrados, abrazos y sonrisas me regalaron las Obras Completas de Jorge Luis Borges, y del epílogo, escrito por sin par intelectual, extraigo estas líneas

       A riesgo de cometer un anacronismo, delito no previsto por el código penal, pero condenado por el cálculo de probabilidades y por el uso, transcribiremos una nota de la Enciclopedia Sudamericana, que se publicará en Santiago de Chile, el año 2074…
       ¿Sintió Borges alguna vez la discordia de su suerte? Sospechamos que sí. Descreyó del libre albedrío y le complacía repetir esta sentencia de Carlyle: La historia universal es un texto que estamos obligados a leer y a escribir incesantemente y en el cual también nos escriben.
       Puede consultarse su Obra Completa, Emecé Editores, Buenos Aires, 1974, que sigue con suficiente rigor el orden cronológico.

       Y en la primera página de este libro regalo, uno de estos estudiantes había escrito

       En agradecimiento a un maestro que con toda dedicación y esfuerzo ha luchado por plasmar la más viva esencia de los valores bolivarianos y por concientizar a aquellos que siempre fuimos su malestar y que ahora somos su obra.
                                   Con toda dedicación
                                            5º año D
      
       Caracas, 4-8-1979

       Desde ese momento ya han pasado casi cuarenta años, y pierdo la cuenta de cuántas veces releo las páginas de este libro, y más hermoso para mí es cuando imagino, en dónde estará cada uno de ellos, ahora hombres y mujeres, solo pienso y siento que donde se encuentren, sean auténticos seres humanos afianzados en el calor de amor…

Adelfo Morillo