martes, 20 de octubre de 2015

Lengua castellana 23


Lengua castellana                     23

       La coma indica que se debe hacer una breve pausa en la lectura; se usa, cuando se enumera o nombra varias cosas, o adjetivaciones, leamos, La luna, las estrellas, la llanura, el río... La mañana fría, húmeda, tranquila, lluviosa… Sale el sol, suena el río, cantan las aves… También se emplea en invocaciones, aposiciones, y en expresiones explicativas, leamos, Carmen, anda y trae las flores… Simón Bolívar, el Libertador, anima ideales… Mi amigo, al que te presenté ayer, me lo dijo


Expresiones obscenas o groseras

       En las conversaciones que escuchamos cada día, en nuestro convivir vecinal o ciudadano, en sitios públicos, y hasta en canciones, se viene generalizando el uso de palabras y de expresiones obscenas o groseras, en contraste con las innumerables palabras y expresiones que responden al respeto, a la decencia, al decoro, al pudor, y a la más elemental formación hogareña y escolar; pero tales palabras y expresiones obscenas o groseras no tienen justificaciones como estas Fui grosero porque ya me tenía hasta la coronilla; me hizo salir de mis cabales; me hizo estallar de rabia; me di un golpe con el martillo…
       Sencillamente digamos que no hay circunstancia ni causa valedera, para que emitamos palabras ni expresiones obscenas o groseras, toda palabra o expresión obscena, soez o grosera no debemos pronuciarla en ningún sitio y en ningún momento…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 42


Tras de una vida sencilla                   42

       En la primera página del hermoso libro Las canciones del viento, escrito por la poetisa costarricense Floria Jiménez Díaz; publicado por la Editorial Costa Rica, 1990, escribió mi amiga Mariela

       María Fernanda lo trajo un día de octubre, 91
                                                                                    Mariela

       Y Mariela me lo regaló un día, cuando viajé a visitarla, desde la Villa de Todos los Santos, a Mérida, Venezuela, y más abajo de la misma primera página, ella escribió

       Hoy 22 de junio, …pero el tiempo de lo cristalino no ha pasado y todo es hermoso como siempre…
Mary

       Visité a Mariela ese 22 de junio del 95, desde ese día a la fecha cuántas cosas han ocurrido, unas para dejarlas en el olvido y otras permanecen con huellas indelebles, como el amor que profeso por mi sin par amiga, Mariela…
       Cuando llegué a Merída yo tenía 20 años, y andaba confuso, desorientado y desubicado, y cuando me vine de Mérida a mi pueblo, Villa de Todos los Santos, todavía había confusiones y desorientaciones en mí, mas no estaba desubicado, y gran mérito a esto último fue gracias a las feas cosas, que ella me hizo mirar, que estaban dentro de mí; aun ahora, cuando escribo, peleo para dejar a un lado algunas feas cosas, mas desde hace algún tiempo, ya no lucho solo, porque me dejé alcanzar por el amor de Dios…
Adelfo Morillo


Lengua castellana 22


Lengua castellana                    22

       El punto aparte indica el final de un párrafo; y el punto aparte final señala el final del escrito; se debe tener presente que después de punto seguido y de punto aparte, se reinicia el escrito con letra inicial mayúscula, leamos, La luna anuncia lluvias. Se va a poner bonito el sembrado en el bajío.


Cosas que pienso y siento

       Este domingo transcurre entre nubarrones y solazos. Los meses de mayo, junio, julio, agosto y septiembre se fueron y apenas cayeron lloviznas. Ya se fue más de la mitad de octubre, y en días pasados cayó larga y fuerte lluvia. Dios quiera, y ahora en los días que quedan de octubre y en noviembre caigan sostenidas lluvias, si no la sequía va a ser muy dura.
       En la Villa de Todos los Santos vemos fenómenos extraños, a veces algunos días se llenan de frescura, y nos alegramos pensando en lo bueno qué sería, si tuviéramos una temperatura más benigna, pero cuando vuelven las fuertes resolanas, nos damos cuenta de que el intenso calor no nos abandona.
       Ahora mismo, cuando escribo, llega una suave brisa, muy fresca, como si el tiempo se riera de las cosas que pienso y siento…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 41


Tras de una vida sencilla                  41

       En el año 1979 tenía dos años trabajando en el Colegio Arzobispo Silva, en Mérida, Venezuela; ya había concluido el año escolar, y un día fui gratamente sorprendido por los estudiantes recientemente egresados de una sección de Quinto Año, Bachilleres que estaban por iniciar sus estudios universitarios, y entre muestras de afectos, agrados, abrazos y sonrisas me regalaron las Obras Completas de Jorge Luis Borges, y del epílogo, escrito por sin par intelectual, extraigo estas líneas

       A riesgo de cometer un anacronismo, delito no previsto por el código penal, pero condenado por el cálculo de probabilidades y por el uso, transcribiremos una nota de la Enciclopedia Sudamericana, que se publicará en Santiago de Chile, el año 2074…
       ¿Sintió Borges alguna vez la discordia de su suerte? Sospechamos que sí. Descreyó del libre albedrío y le complacía repetir esta sentencia de Carlyle: La historia universal es un texto que estamos obligados a leer y a escribir incesantemente y en el cual también nos escriben.
       Puede consultarse su Obra Completa, Emecé Editores, Buenos Aires, 1974, que sigue con suficiente rigor el orden cronológico.

       Y en la primera página de este libro regalo, uno de estos estudiantes había escrito

       En agradecimiento a un maestro que con toda dedicación y esfuerzo ha luchado por plasmar la más viva esencia de los valores bolivarianos y por concientizar a aquellos que siempre fuimos su malestar y que ahora somos su obra.
                                   Con toda dedicación
                                            5º año D
      
       Caracas, 4-8-1979

       Desde ese momento ya han pasado casi cuarenta años, y pierdo la cuenta de cuántas veces releo las páginas de este libro, y más hermoso para mí es cuando imagino, en dónde estará cada uno de ellos, ahora hombres y mujeres, solo pienso y siento que donde se encuentren, sean auténticos seres humanos afianzados en el calor de amor…

Adelfo Morillo

sábado, 17 de octubre de 2015

Lengua castellana 21


Lengua castellana                   21

       El punto seguido nos indica que debemos hacer una pausa en la lectura, y con él se separa una idea de la que sigue; y el punto se usa para indicar una abreviatura, leamos, M. Sc. (Magister Scientiarum, Maestro de las Ciencias…


En nuestro mundo de hoy

       En nuestro mundo de hoy, tanta gente vive de prisa, y por ello vamos descuidando detalles significativos, formas y cosas específicas. Y con nuestra lengua castellana no se ha hecho excepción, observamos cómo la gente habla y escribe de cualquier manera, cuando hablamos cortamos las palabras, empleamos palabras que no corresponden con el verdadero significado, y qué decir del empleo de palabras y expresiones groseras; y cuando escribimos mal usamos las palabras, las escribimos con faltas de acentuación y con grafías mal escritas, con alguna letra que no es la apropiada. El idioma nos llega por medios audivisuales o solo auditivos, lo comunicamos cuando emitimos mensajes, cuando recibimos mensajes, cuando leemos en forma silenciosa o en voz alta para uno mismo o para alguien más, cuando escribimos y cuando solo lo pensamos. La prisa con que vivimos nos impide pensar con detenimiento, solo andamos con las ideas de adonde vamos, qué vamos a hacer, son pensamientos específicos para lo inmediato. Y decimos que el tiempo no nos alcanza, y por tanto no escuchamos, no leemos, no escribimos, y hablamos de cualquier manera, cómo salga, y seguimos adelante sin rubores, sin darnos mala vida…

Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 40


Tras de una vida sencilla               40

       Tuve la feliz oportunidad de conversar en cada uno de los cuatro días, que duró en noviembre de mil novecientos noventa y siete el Primer Encuentro de Historia Regional y Local, realizado en el Núcleo de la Universidad Rómulo Gallegos, en la Villa de Todos los Santos, con el señor y sencillo historiador Lucas Guillermo Castillo Lara, y el primer día cuando lo recibimos, en algún momento nos quedamos él y yo conversando, yo sobre todo lo escuchaba con afecto y respeto, y quiso regalarme con dedicatoria y firma dos de sus libros Villa de Todos los Santos de Calabozo, El derecho de existir bajo el sol, y Guardatinajas, Cien años de su acontecer; en la primera página de su obra Villa de Todos los Santos de Calabozo, él escribió Para el Prof. Adelfo Morillo en admiración y aprecio por la obra que realiza, y su firma autógrafa…
       En las página finales 417 y 418, del ejemplar, Villa de Todos los Santos de Calabozo, impreso el mes de noviembre de mil novecientos noventa y seis en los Talleres Tipográficos de Miguel Ángel García e hijo, en la ciudad de Caracas, leemos palabras imbuidas de sentida poesía de su autor

       Hemos relatado apenas setenta y cinco años de la historia fundacional, un pedazo del quehacer de Calabozo en busca de su sedimentación. Allá adelante se abre el resto de la historia y vendrá el tiempo de dolor y gloria, para morir y vivir en libertad.
       En ese 1800 la Villa lucía su rostro con luminoso esplendor. Atrás habían quedado los años de lucha, de tenacidad y esfuerzo constante. La fe seguía siendo la misma del primer instante, porque estaba embebida en la tierra y en el hombre.
       De tanto asomarse a la llanura por las ventanas de sus muros, la sabana se le metió señera dentro del alma, haciéndola libre y ancha como ella misma. O quizás fue el pueblo que enamorado de la llanura, se salió de los abiertos muros y se fue a corretear por los caminos de la sabana.
       Para el siempre de su mañana, quedó entonces la presencia permanente de Calabozo, sembrado como símbolo de un acontecer de dignidad. Sus hombres habían aprendido la gran lección. Para vivir bastaba la fe; para subir y permanecer en la altura se necesitaba la ardiente llama, la que enciende estrellas en el claro cielo del espíritu.
       Eran hombres de honda fibra y recia voz de llamada, de pensamiento claro y palabra hermana, que les dieron una tierra y la amaron, como amaron a la pared amparadora de su Villa, y a sus mujeres de ternura bravía y a los hijos con las manos salpicadas de rocío. Una sangre antigua se le derramaba entre los ojos, buscando el cauce nuevo de una mirada joven.
       Así fue la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria y Todos los Santos de Calabozo. Así seguirá siendo por la voluntad de sus hombres y la gracia de Dios…