domingo, 11 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 33


Tras de una vida sencilla                      33

       Nos debemos respeto mutuo entre hombres y mujeres, y a los niños le debemos amor sagrado; he leído bastante, he aprendido algunas cosas, mas cuando leí de la vida y de las palabras de Jesucristo, a partir de ese momento comencé a mirar dentro de mí, y cada día busco comprender mejor las enseñanzas del Hijo de Dios… Y lo miro en las huellas de mis manos, miro cómo los años van marcando su paso, lo leo en la bondad fortuita de algunas gentes, lo siento en las brisas del alba, y en los fulgores de la tarde…
       Me postro y oro, me arrepiento y no vuelvo a cometer esas faltas, y cuando camino, pienso y trato de hallar cosas bonitas en lo más pequeño y sencillo; y cuando viajo, voy mirando las cosas del camino, miro a la gente, la observo, y callo con prudencia; y si se me da la oportunidad de conversar con alguien, intento ser amable en mi actitud y en mis palabras…
       Sí, me postro ante Dios, y busco la mansedumbre dentro de mí, porque se me hace difícil mantenerme puro y casto; ahora recuerdo que por los años sesenta y setenta circulaban suplementos Vidas ejemplares, y a mí me gustaba leerlos, y me dejaba llevar por impulsos de querer ser como esos paradigmas, mas al poco rato me envolvía la manera de ser del común de la gente; con esta memoria me doy cuenta de que desde mis tiempos de muchacho, ya se movía dentro de mí las ganas de andar por la senda del bien y del amor…
Adelfo Morillo

       

sábado, 10 de octubre de 2015

Lengua castellana 13


Lengua castellana                 13

            El nombre que se da a la sílaba, según su ubicación en la palabra, es última sílaba, penúltima sílaba o antepenúltima sílaba, leamos, hermosamente, la separamos en sílabas, her- mo- (posantepenúltima silaba), sa- (antepenúltima sílaba), men- (penúltima sílaba), te (última sílaba)…

El jardín de los sueños

                                    En la calle Florida
                                    hay florecitas de anís;
                                    en esa calle amiga
                                    se encuentran huellas de Asís…

                                    Este  jardín de los sueños
                                    huele a café y a jazmín;
                                    en este jardín de malvas
                                    comienzan sueños sin fin…

                                    Unas almas sencillas
                                    abrigan brisas del mar,
                                    y nos ojos de lila
                                    nos llevan a soñar…


                                    Ahí los recuerdos
                                    se tejen con la tarde;
                                    ahí las sonrisas
                                    agrandan las almas…

                                     Ahí las guayabas se abren al cielo
                                     con marionetas de azúcar;
                                      y ahí las azucenas
                                      perfuman la tarde…

                                      Este jardín de los sueños
                                      huele a café y a jazmín;
                                      en este jardín de malvas
                                      comienzan sueños sin fin…

                                      En la calle Florida
                                      hay florecitas de anís;
                                      en esa calle amiga
                                      se encuentran huellas de Asís…

Adelfo Morillo 

viernes, 9 de octubre de 2015

Lengua castellana 12


Lengua castellana                  12

       La letra inicial mayúscula se usa al comienzo de un escrito En un lugar de la Mancha…; también se emplea para escribir nombre de personas María, Fabio, Adelfo; nombres de ciudades Caracas, Villa de Todos los Santos, Cumaná; nombres de países Venezuela, Chile, Uruguay; nombres de continentes América, África, Australia; nombres de ríos Orinoco, Apure, Guárico; nombres de mares Caribe, Mediterráneo, Adriático; nombres de instituciones Universidad Rómulo Gallegos, Liceo Humboldt, Casa de la Cultura; títulos de libros La Biblia, Ollantay, Paideia; nombres de diarios y de revistas Últimas Noticias, Panorama, Hola

                                                    Poesía y novela

                    …Yo quiero perdurar junto contigo
                    en la savia profunda de la humanidad:
                    en la risa del niño,
                    en el amor sin lágrimas…

       Los versos arriba forman parte del poema Siembra, y este poema aparece en el primer poemario de Miguel Otero Silva Agua y Cauce, publicado por vez primera en el año 1937, y podemos sentir que estos versos están dedicados a la mujer amada…
       Otero Silva publica en 1984 la novela La piedra que era Cristo, antología en forma de novela, que nos va llenando el tiempo de colores con los milagros de fe y de amor, a través de la lectura vamos tras las huellas de Jesús, y nos vamos encontrando con las cosas auténticas de vida, cuando las rosas despiertan con el canto del alba, o cuando el agua danza cantarina entre las mejillas del follaje…
       Otero Silva en 1937 cantó el verso y la poesía, y en el año 1984 cantó las mismas imágenes, para culminar la antología en forma de novela La piedra que era Cristo, cuando, después de la muerte física de Jesús, nos escribe

       Él ha resucitado y ya nadie podrá darle muerte, porque Él vivirá por siempre en la risa del niño, en la savia profunda de la humanidad, en el amor sin lágrimas
 Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 32



Tras de una vida sencilla                   32

       Nos perdimos el rastro algunos amigos de primaria, de entre ellos recuerdo a Marisela, compañera de los primeros años de escuela, la traigo con frecuencia a la memoria, porque me encantaba la asombrosa habilidad que ella tenía para el dibujo, hasta me hacía las tareas de dibujo; en tercer grado me acuerdo de la gorda Azócar, los varones la molestaban hasta hacerla llorar, yo no la fastidiaba, y ella también dibujaba muy bien, y ahora era ella la que me hacía los dibujos; tampoco sé de algunos amigos de bachillerato, de ellos no olvido a una compañera de Humanidades, solo me acuerdo de sus apellidos, Vargas Omaña, me admiraba por mi gusto y dedicación a los estudios, hasta me invitó a su casa, para que fuera a explicarle Francés; y de mis estudios de Letras también he perdido los pasos de algunos amigos, sé que Arnulfo está en Caracas, pintaba muy bien, y Enrique está en San Cristóbal, interpretaba muy bien la guitarrra, a veces me sorprende el recuerdo de aquel concierto de guitarra, que nos dio frente a las montañas merideñas, estábamos todo el grupo de Clásicas; y me dicen que Diego está en una de las Islas Canarias, con él caminé y troté en las mañanitas merideñas, y me gustaba, cuando tomaba la guitarra y dejaba escuchar dulces melodías, también dejaba escuchar la armónica, y el sonido de este instrumento me hace volver a mis tiempos de muchacho aquí en la Villa de Todos los Santos, porque en las películas de matineé era muy frecuente que algún actor dejara escuchar acordes de la armónica; y en la conversación, Diego empleaba bastante la expresión trigo limpio, con la que daba idea de alguna persona, hombre o mujer, en quien se podía confiar; y son tantos los amigos que nos perdimos el rastro, y otros ya no están en este mundo.
       Es muy común escuchar a gente decir Yo me hice solo…, Yo no necesito de nadie… Y no es verdad, en este paso que andamos por la vida, necesitamos de familiares, de amigos, vecinos, compañeros, y hasta de personas que apenas terminamos de encontrarnos, y una causalidad nos lleva a requerir de su ayuda, aunque sea para orientarnos con una dirección a donde nos dirigimos por vez primera…
Si pudiéramos darnos como se da la brisa, llega, nos refresca, y sigue sus sendas invisibles…

Adelfo Morillo

jueves, 8 de octubre de 2015

Lengua castellana 11

Lengua castellana                     11

       El hiato es la separación de vocales en sílabas diferentes; y como norma vamos a tener en cuenta que dos vocales abiertas, siempre conformarán hiato, leamos, poeta (o-e), océano (e-a); y cuando la vocal cerrada es tónica, se emplea el acento diacrítico ( tilde), para marcar el hiato, leamos, baúl (a-u), veía (e-í-a), oía (o-í-a), maíz (a-i), María (i-a)…


Gracias a los niños

       A los niños como a los poetas les gusta el océano; a los niños también les gusta las cotufas de maíz.
      Recuerdo que cuando era niño, veía las cosas diferentes; imaginaba que toda la gente era bondadosa; soñaba con un mundo, donde todos convivíamos en paz…
       Gracias a Dios, los niños siguen dándole alegría al mundo; y también, gracias a Él, existen hombres y mujeres con corazón de niños.
       Mis hijos más pequeños me hablan de los dibujos que hace Dios con las estrellas y con las nubes; y me hacen acordar de que yo también veía esas mismas cosas, y me doy cuenta de que mi mundo de infancia, se repite, gracias a mis hijos y a todos los demás niños; y por los niños y con los niños podemos imaginar y soñar, y como ellos podemos seguir dándole alegría a este mundo tan necesitado de amores…

Adelfo Morillo 

Tras de una vida sencilla 31


Tras de una vida sencilla                      31

       Hasta hoy execraba a mis amigos que no fueron sinceros conmigo, me desperté pensando en ellos, y me vino a la memoria las palabras de Jesucristo ¿Qué mérito tienes amando a tus amigos..? Ama a tus enemigos… Y sé que mis insinceros amigos, no son mis enemigos, por tanto no es muy difícil mantenerlos en mi corazón.
       Desde mis seis años de edad empecé a hacer amigos; comencé en la escuela a crear amigos, luego en bachillerato tuve nuevos amigos, y en la universidad, y en el transcurso de mis más de treinta años de labor docente, cuántos amigos; así ha sido a lo largo de más de cincuenta años; pasé tiempos tan bonitos en primaria, que en sexto grado no quería irme del plantel, y en el liceo igual tuve unos bellos tiempos, y en quinto año tampoco quería apartarme de su recinto; y en la Escuela de Letras tuve compañeros amigos y profesores amigos, en todo mi tiempo en Mérida aprendí tantos conocimientos, y mejor aun aprendí a ser mejor persona; y cuando me vine a la Villa de Todos los Santos, me reencontré con amigos de la infancia, de la adolescencia y de mi temprana juventud; y hasta el día de hoy, desde cuando despierto, me levanto con alegría y expectante de saber qué cosas gratas  me depara el transcurrir del día…
       Por cierto, estaba escribiendo estas líneas, cuando me llamó un amigo compañero de labores de la universidad, para darme una agradable sorpresa, y continué tecleando tipos para intentar darle claridad y sencillez a estas ideas…

Adelfo Morillo