jueves, 8 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 31


Tras de una vida sencilla                      31

       Hasta hoy execraba a mis amigos que no fueron sinceros conmigo, me desperté pensando en ellos, y me vino a la memoria las palabras de Jesucristo ¿Qué mérito tienes amando a tus amigos..? Ama a tus enemigos… Y sé que mis insinceros amigos, no son mis enemigos, por tanto no es muy difícil mantenerlos en mi corazón.
       Desde mis seis años de edad empecé a hacer amigos; comencé en la escuela a crear amigos, luego en bachillerato tuve nuevos amigos, y en la universidad, y en el transcurso de mis más de treinta años de labor docente, cuántos amigos; así ha sido a lo largo de más de cincuenta años; pasé tiempos tan bonitos en primaria, que en sexto grado no quería irme del plantel, y en el liceo igual tuve unos bellos tiempos, y en quinto año tampoco quería apartarme de su recinto; y en la Escuela de Letras tuve compañeros amigos y profesores amigos, en todo mi tiempo en Mérida aprendí tantos conocimientos, y mejor aun aprendí a ser mejor persona; y cuando me vine a la Villa de Todos los Santos, me reencontré con amigos de la infancia, de la adolescencia y de mi temprana juventud; y hasta el día de hoy, desde cuando despierto, me levanto con alegría y expectante de saber qué cosas gratas  me depara el transcurrir del día…
       Por cierto, estaba escribiendo estas líneas, cuando me llamó un amigo compañero de labores de la universidad, para darme una agradable sorpresa, y continué tecleando tipos para intentar darle claridad y sencillez a estas ideas…

Adelfo Morillo 

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