miércoles, 7 de octubre de 2015

Lengua castellana 10


Lengua castellana                    10

       El triptongo es la concurrencia de tres vocales en una sola sílaba, y esta concurrencia debe ser de vocal cerrada, vocal abierta, vocal cerrada, leamos, Guaira (uai), cuaima (uai); la ye por cuestión de pronunciación igual que la i, también forma triptongo, leamos, buey (uey), jagüey (uey)…


El buey

       El buey camina con andar pausado, quizás de esa forma sobrelleva mejor su trabajo diario, le gusta el agua de los caños, de los ríos, de los jagüeyes, y también le gusta el agua dulce de los manantiales y de la lluvia. El buen buey trabaja con paso tardo a lo largo de las sementeras, en La Guaira, en Barlovento, en los llanos y en cualquier lugar de labranza, a veces se queda suspenso como mirando sin distancia. A veces quiero preguntarle por las vacas y las novillas, a veces quiero saber, si el buey trabaja o pasa, y siento que en su peso lleva tiempo y distancia.
       Aquí en los llanos ya son pocas las moliendas de caña, cuando pequeño recuerdo que mi papá tuvo un trapiche, y en tiempo de zafra, cortaban las cañas, y las llevaban al trapiche, amarraban el buey y este calmo giraba y giraba, mientras el guarapo destilaba entre las pailas, todavía hay en mi memoria sabores de guarapos, melcochas. batidos, panelas y melados.
Adelfo Morillo



Tras de una vida sencilla 30


Tras de una vida sencilla                       30

       He andado más de sesenta años de vida, he tenido compañeros de escuela, he escuchado a maestras y a profesores, he caminado con amigos, y sobre todo con mi amiga, Mariela, y ahora comprendo que no debo juzgar a ninguno de ellos ni a nadie; yo me juzgo y elijo, y desde hace un tiempo elegí a Dios, y sé que esta elección es difícil, y por ello me preparo cada día con más amor y fe…
       Cuando cursaba Latín I en la Escuela de Letras, nos dictaba esta cátedra Ovidio, recuerdo su memoria asombrosa, nos hicimos amigos, y él orientaba su vida en admirar la belleza física y espiritual, era un lector cabal, incorforme y crítico de las circunstancias en que vivíamos la gente en esos tiempos; de él entiendo algunas cosas, y las llevo en mi morral de aprendizaje y de práctica en mi vida…
       Yo asumo que Dios es belleza, y una manifestación de tal belleza fue que creó este mundo natural, y como ápice de inteligencia creó al ser humano, hombre y mujer, con la idea de que contempláramos tanta belleza, y a la vez lográramos crear belleza física y más aun en nuestros espíritus, mas hombres y mujeres empezamos a perseguir mentiras, espejismos y vanidades, y cada día nos confundimos y nos perdemos más, y lo más terrible estamos ahogando la vida de nuestra casa común, la naturaleza…
       Seguramente todavía estamos a tiempo de elegir por la belleza y por cada manifestación pequeña y grande de vida, Dios quiera, y así sea…
                                                                                                 

Adelfo Morillo       

martes, 6 de octubre de 2015

Lengua castellana 9

Lengua castellana                        9

       El diptongo es la concurrencia de una de las vocales abiertas, a, e,o, con una de las vocales cerradas, i, u, en una sola sílaba, leamos, aimara (ai), aula (au), aceituna (ei), deuda (eu), oigo (oi); también es la concurrencia de una de las vocales cerradas con una de las vocales abiertas en una sola sílaba, leamos, liana (ia), hielo (ie), misterio (io), Guárico (ua), vuelo (ue), cuota (uo); y asimismo es diptongo cuando concurren las dos vocales cerradas en una sola sílaba, leamos, ciudad (iu), fuiste (ui)…


Armonías

       Los peces dibujan armonías en su nado de silencio, de sombras y de luces. Y en esa profundidad de aguas se columpia un orden de cosas diáfanas y mullidas y se borda el arcoíris de los caracoles que beben música de mares o de ríos… También hay armonías en el concierto de la brisa entre el follaje de olores tiernos. De igual forma encontramos armonías en la luna con presagios de estío, de fuegos y de resolanas con su música de luces y romances, o en la luna que anuncia aguaceros, y cuando los caballos andan y desandan la llanura de coplas y lejanías. Estas armonías andan tras de los cantos, al pasitrote, en pos de mil arpas que sonríen al amor, con sones, letras y compases de armiño en ternura y candor…

Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 29


Tras de una vida sencilla                      29

       Vivimos entre expresiones violentas y groseras, ya no hay sitio, donde no se escuchen referencias soeces; en los medios de comunicación predomina el mal gusto, la chabacanería, las alusiones mordaces y groseras; las películas en su mayor parte llevan mensajes de violencia; los noticieros o noticiarios proyectan como noticia los desatres, tragedias y tantos hechos de violencia; observamos guerras en distintas partes del mundo, y cada día envenenamos más el planeta, y el planeta poco a poco busca cómo respirar sano y limpio, y entonces se mueve en terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, incendios forestales; y los hombres y mujeres no nos damos cuenta, no queremos renunciar a la vida de lujo y consumo y de derroches, y los gobernantes de los grandes países quieren pasar por encima de las pequeñas y débiles naciones, exportan guerras, bombardean, exterminan inocentes, hasta niños, y luego acuden a las disculpas y perdones, y esos hechos criminales los llaman incidentes, y las gentes en la miseria y muriendo de hambre solo aparecen en estadísticas…

       Escuchamos expresiones violentas y groseras, recuerdo hace más de cuarenta años, era una mañana y estábamos reunidos con Briceño Guerrero, cursábamos con él Pensamiento Clásico, y nos decía que ahora los compañeros se saludaban ¿Hola, desgraciado, dónde estabas..?, y con otra serie de expresiones de camaradería, porque ya no da nota saludarse ¿Hola, amigo o amiga, cómo estás..?, o con tantas otras manifestaciones de cariño y de respeto mutuos, propios de amigos y compañeros…
        Hoy día la situación es más crítica, porque ahora son expresiones muy violentas y groseras, y tanta gente muestra semblantes de desconfianza y de malestar… Pienso que si cada uno de nosotros hace verdadero reconocimiento de que así negamos la auténtica condición humana, solo entonces podemos mejorar nuestras actitudes, palabras, acciones y reacciones, para andar la cotidianidad con manifestaciones amables, y para ello debemos acudir a la paciencia, aprender a callar, y a ser muy respetuosos por sobre cualquier circunstancia, por muy complicada o fea que se nos presente…
    Adelfo Morillo


lunes, 5 de octubre de 2015

Lengua castellana 8


Lengua castellana                        8

       La sílaba es la más pequeña emisión de voz, que en la escritura se puede separar a partir de las palabras bisílabas; así leemos que una vocal por sí sola puede conformar una sílaba, veamos, a-gua, a-ma; a veces la encontramos acompañada de una hache muda (h), ha-cia, a-ho-ra; la encontramos en combinación de vocal y consonante y viceversa, an-tes, al-re-de-dor, al-gu-no; también en la combinación de vocal y vocal, ai-re, au-dien-cia, oi-do-res; y en combinación de consonante-consonante-vocal-consonante-consonante, de igual forma crea sílaba, trans-por-tar, frons-ti-pi-cio


El niño y la magia

       En una mañana de diciembre fue al bosque un niño pobre de dinero, y rico en alegría. Allá en el bosque transcurría el tiempo, en colores tiernos de paisaje decembrino. Había llovido en el bosque y el niño se divertía con la verde frescura que despedía el ambiente natural, y de pronto se queda suspenso al mirar que los árboles impregnados de lluvia parecían llenos de luz, irradiaban fosforescencias mágicas y maravillosas; el niño seguía encantado ante tal conjunción de hermosura, pensaba y soñaba, sonreía y volaba, y el tiempo seguía trascurriendo de forma fantástica, inolvidable. Y el niño permaneció ahí, hasta cuando la luna nocturna le recordó que debía volver a su casa junto a sus padres, desanduvo el camino de vuelta a casa, mientras pensaba que ese milagro vivido por él debía darlo a otros niños y a adultos con corazón de niño, y entonces decidió arrancar una rama de un árbol que estaba en el patio de su casa, y la plantó como arbolito al frente de su casa, y la adornó con vidriecitos y con piedrecitas de colores, y con la luz del sol y con los reflejos de luna esos sencillos adornitos despedían brillo y destellos, muy parecidos al dulce encanto que él había contemplado en los árboles impregnados de lluvia, allá en el bosque…

Adelfo Morillo

Tras de una vida sencilla 28


Tras de una vida sencilla                        28

       Un domingo estuvimos pescando en las compuertas de la represa del sistema de riego del río Guárico, llegó la tarde, empezaba a anochecer, no pudimos pescar nada, decidimos irnos a casa; yo me fui con Jorge Luis, mi hijo, en la bicicleta, y cuando íbamos entre las carreras 11 y 12, Jorge atascó uno de los pies entre la horquilla y el caucho delantero de la bicicleta, esta se frenó y salimos disparados por los aires, caí sobre el pavimento, Jorge cayó sobre mi pecho, un conocido nos auxilió, se ecargó de la bicicleta para llevarla a la casa, nos llevó hasta un taxi, y el taxista nos condujo hasta el hospital, el médico revisó a Jorge, y dijo que no tenía ni un rasguño; yo tenía un golpe y raspaduras en la frente, la enfermera me hizo una cura, y nos fuimos a casa, ya el vecino conocido había llevado la bicicleta; en cuanto a mí, parecía que no había sido nada de cuidado. Me acosté y al rato, cuando quise levantarme, no podía ni moverme, después de forcejear un buen rato, pude ladearme y con mucha dificultad y fuerte dolor logré levantarme, y a partir de ese momento me comenzó un intenso dolor alrededor del cuello; al día siguiente amanecí con la cara hinchada, con hematomas y moretones, la garganta obstruida, no podía ingerir alimentos, hasta beber agua se me dificultaba y sentía dolor; en la tarde mi mamá me visitó, y me encontró acostado en el chinchorro, en el corredor, mandó a comprar una lechosa, para que Ilva, mi mujer, hiciera un batido. Recuerdo que fueron veinte días con sus noches de continuo dolor, me calmaba con pastillas de Novalcina, cuando las tomaba, el dolor me daba una tregua como de una hora, el cuerpo se relajaba y me quedaba dormido, cuando pasaba el efecto del calmante, me despertaba por el dolor.
       Tiempo después fui con Genny, mi mujer, y con Jairo y Javier, mis hijos, a Los Teques; fuimos con Jesús, mi cuñado neurocirujano, llegamos hasta el hospital Victorino Santaella, donde él trabaja; esa mañana le tomaron una radiografía a Jairo en un brazo, y pudieron mirar el radiólogo y Jesús, que Jairo tenía un osteocondrioma, y Jesús quiso que me tomaran una radiografía, para cerciorarse de si tenía alguna lesión en la cervical, cuando proyectaron la radiografía, pudieron darse cuenta de que yo tenía la tercera y la cuarta vértebras cervicales aplastadas, y a eso se debía el impedimento que no me permite ladear el cuello, y se preguntaban cómo no sufría de intensos dolores, y comentaron que en la caída, había podido quedar cuadripléjico o haberme desnucado.
       A partir de entonces comencé a hacerme preguntas ¿Habrá alguna misión importante para mí en la vida? Seguía con dudas y preguntas, pensaba en la idea de Dios, y trataba de leer el significado de ese accidente.
       Y desde hace algún tiempo empecé a encontrar amor y fe en Dios, y ahora intento escribir lo más claro que puedo, porque quiero que ustedes, que leen estas líneas, las comprendan, y está en ustedes, si quieren encontrar el camino de verdad y de vida, que vivió y predicó Jesucristo.
       Yo no soy mejor que ninguno de ustedes, amigos lectores, solo procuro equivocarme menos, y para ello voy en mi día a día tratando de no salirme en ningún sitio y en ningún momento de la senda del amor, para que mis actitudes, mis palabras, mis acciones y reacciones puedan ser amables, y asimismo estoy pendiente de no equivocarme por alguna omisión voluntaria o involuntaria, por la que no haya dado o servido a alguien que haya solicitado de mis atenciones…
Adelfo Morillo