lunes, 26 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 68



Andanza por nuestro idioma           68

     Una mañana me presentaron en la Universidad a Caridad, la mamá de una estudiante… Y me hizo recordar que tengo en mente escribir sobre la caridad, del latín caritas… La caridad es una virtud anónima, pero hay fundaciones de ayuda a huérfanos, ancianos, enfermos, niños y adultos con cáncer, y no podemos ignorar sus acciones benéficas, y tantas de ellas son sostenidas por artistas, deportistas, gentes de negocios, y les dan publicidad, porque si fueran anónimas no cumplirían con tan diversos beneficios, de tal manera que estamos ante un aspecto dialéctico, y yo en lo particular me inclino, porque sigan las gentes y fundaciones y demás posibilidades que socorren y ayudan a los necesitados de ser atendidos, y aún más roguemos porque todos los seres humanos con posibilidades para donar sigan multiplicándose en el mundo…
     Ahora en situaciones particulares entiendo que siga prevaleciendo la caridad como virtud anónima, según lo predica Jesucristo, y cuando alguien necesitado de caridad se presente, no lo eludamos con ningún tipo de omisiones, porque perdemos la gracia divina, pero eso sí que nuestra mano derecha no se entere de lo que hace nuestra mano izquierda
     Hay gente que implora caridad de mano amiga, otras ruegan por un abrazo, otras piden para comer, y otras no tienen abrigo… Nuestras manos laboran y dan, nuestros brazos protegen y sueltan, nuestras mesas reciben comidas escasas, suficientes o abundantes, y gentes con mesas de comidas escasas son capaces de dar, y no falta decir que gentes con mesas de comidas suficientes o abundantes con más razón deben dar, y si tenemos dos abrigos, podemos dar uno al que está al lado y sufre de frío, y hay tantas más necesidades en las gentes, y entonces nosotros en silencio y sin nombre podemos practicar la caridad…


Andanza por nuestro idioma 67



Andanza por nuestro idioma           67

     Fue un mediodía, cuando te miré por primera vez, Alicia, nombre proveniente del griego, significa la amiga de defender a la gente y las nobles causas; en ese momento estaba con unos amigos y compañeros de trabajo de la Universidad Rómulo Gallegos, ya habíamos ordenado el menú, tú andabas con unas amigas, y no pude almorzar, se me fue el apetito, el mesero retiró mi pedido, después nos vimos algunas veces más…Un día cuando almorzábamos, me dijiste que tú eras una mujer mala, y que yo me merecía una buena mujer, y en ese momento no te juzgué, y ahora cuando ha pasado un buen tiempo, menos te juzgo, solo cuando te recuerdo, me llega una dulce sensación de alegría, porque me regalaste momentos de estar varias veces junto a ti…
     Alicia, sí, me gustó lo que asumiste, te dije que yo no creía que fueras mala, ya que con el hecho de dejarme disfrutar de tu singular hermosura, eso me bastaba para considerarte muy buena conmigo…
     No olvido tu piel blanca ni tu cabellera de oro, tampoco llevo al olvido tu sonrisa de mujer joven y sensual, y ahora no sé nada de ti, tus amigas me dicen que vives en Valencia, y ellas también me dicen que no saben cómo contactarte, en verdad me siento afortunado, porque yo te tengo presente, cada vez que quiero en cada bonito recuerdo que tengo de ti…
     Miro la brisa peinando el pasto llanero y me llegan ecos de tu sonrisa, y en las noches claras de plenilunio pienso para ti mis mejores serenatas, no te olvido porque fuiste sincera conmigo, y a donde estés, te hago llegar mis perdurables sentimientos…
     El río corre y canta, la flor se muestra y refulge y mi corazón palpita y habla para ti con alegría y sin pesar… Alicia, te ofrendo estas palabras cinceladas de ternura, no te olvido, y te miro en las nubes que pasan, en el tiempo que no se detiene y en cada lágrima, que me dejaste mirar, mientras te hablaba para cortejarte, y mi  cortejo sigue para ti pleno en albricias de luna y sol…

Andanza por nuestro idioma 66



Andanza por nuestro idioma               66

     Yo no estudio de memoria o al caletre, leo y comprendo; pero cuando me gusta una canción, la canto y repito hasta que me la aprendo, igual hago, cuando me gusta una poesía, la leo y releo hasta que me la aprendo…
     Tengo en la memoria a familiares y amigos, recuerdo también el primer día, cuando empecé primaria y en los últimos días de sexto grado, no quería irme de la escuela, sentía nostalgia… El primer día en el liceo tampoco lo olvido, recuerdo que tantas cosas me parecieron diferentes, cada asignatura la dictaba un profesor distinto o profesora y el horario de clases con horas libres y mañanas y tardes libres, y tantos exámenes y las nuevas asignaturas como Inglés, y cuando salimos de esta clase, con nosotros estudiaba un compañero de nombre Pedro Puerta, y en la hora libre nos fuimos a la plaza Páez, y ahí bajo la sombra de los árboles, Pedro Puerta nos dijo Mi nombre en inglés es Pete Door, y cómo nos reímos…Tengo en la memoria innumerables cosas que viví en el liceo hasta mi graduación de Bachiller, como las muchachas que me gustaron y cómo ahí me dediqué al baloncesto y formé parte del equipo del liceo, y en mil novecientos setenta fuimos Campeones de los Juegos Interliceístas, pero nos dejó un sinsabor, porque fue la última vez que se realizaron dichos juegos…
     Duermo y cuando sueño, algunas veces no recuerdo lo que soñé, pero otras veces sí tengo nítido lo soñado; y en este momento recuerdo, cuando tenía diez años, dormía en el chinchorro en el corredor, y estaba soñando que iba caminando por un sitio muy bonito, pero detrás de mí se iba inundando de aguas claritas, y de pronto me desperté, y tuve que pararme corriendo, porque casi me orinaba…
     Anoche soñaba que estaba acostado con mi mujer en un chinchorro, y en el sueño me acerqué a ella y la empecé a acariciar, y en ese momento desperté, y en la cama me acerqué a ella y le conté el sueño, mientras nos acariciábamos…


Andanza por nuestro idioma 65



Andanza por nuestro idioma               65
    
     Una mañana fui al mercado, y en la carnicería me preguntó el dependiente ¿Qué quiere, abuelo..? Del latín aviola, y me sorprendió la palabra, porque hasta ese momento no había asimilado la idea de que soy abuelo…
     Y de abuelo hago inventario de mi vida, y puedo asegurar que no he cometido ninguna fechoría… Sí sé que he ofendido con palabras y con  indebidos actos a mujeres y a hombres, y asimismo he caído en tantas equivocaciones y hasta he reincidido en los mismos errores, incluso perdí la cuenta de imprevisiones e imprudencias que pudieron poner en riesgo mi existencia, solo Dios sabe cómo estoy escribiendo con salud física a mi edad, también aseguro que tantas veces de las que me equivoqué, después me prometí enmendarme, y me fue duro reaccionar, pero aquí estoy procurando seguir el buen camino de amor…
     Ahora le doy sentido de vida a cada cosa que se manifiesta frente a mí; donde estoy, observo y me dejo sorprender por los más pequeños detalles, una hoja que se desprende y pienso que empezará a descomponerse para dar paso a nuevas criaturas, si converso con hombre o mujer, escucho la música viva de sus palabras, me río de los cuentos que me dicen, y si llueve, miro cómo va llegando la lluvia y aspiro su olor y frescura… A los niños los miro jugar, a veces se caen y vuelven a levantarse, algunos lloran, otros corren, saltan, gritan, y si se trata de mis nietos, los recibo, cuando me buscan, los dejo vivir sus momentos, y hasta huelen mis sábanas, se cubren con ellas, y dicen que huelen al abuelo, yo nada digo, me sonrío en silencio, y me deleito con los regalos puros de su inocencia infantil…
     Desde cuando empecé a ir a la escuela, me gustó, me gradué, laboré treinta y siete años de docente y no sé cuánto conocimiento teórico he aprendido, pero sé que la condición de ser humano supera todo nivel de conocimientos escolásticos y enciclopédicos, y entonces me dejo llevar por los llamados de donde me necesitan, y acudo y busco dar lo mejor de mí; mientras siguen pasando días y noches, pienso y siento por todas las cosas feas que he ido dejando en el olvido, y doy gracias a Dios, para que guíe mis pasos por su senda, clara en ocasiones y misteriosa tantas veces, que no logramos descifrarla, pero como es bueno en amor, cuando nos creemos perdidos, Él nos vuelve a iluminar el camino…

domingo, 25 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 64



Andanza por nuestro idioma               64
     
     Me dijiste que ya a tu casa se puede ir, del latín ire; y también me dices que la gente es yoísta, y por eso la escuchamos decir Yo voy a ser ingeniero, yo voy a ser maestra, yo voy a ser médico o yo voy a ser electricista...
     En nuestra forma hablada y escrita nos encontramos con estas expresiones Voy a hacer la comida, voy a hacer las tareas, voy a hacer un dibujo, voy a hacer cuenta de que me quieres…
     Las personas hablan y dicen Voy a salir, voy a pasear, voy a escribir…
     Una amiga me dijo Voy a cambiar para bien, porque alguien me dijo que no cambiara, y yo le dije que no me dijera eso, porque segundo a segundo estamos cambiando, solo que con conciencia cierta, si somos buenas personas, debemos buscar cambiar para ser mejores, y eso es cambiar para bien; hay unos cambios que son muy notorios, dejamos de ser niños y cambiamos a adultos, y afortunados si cambiamos y llegamos a ser viejos o ancianos, y mejor aún si envejecemos con salud mental y física…
     En nuestra cotidianidad escuchamos en cualquier espacio o momento a alguien decir Voy a sembrar un rosal de flores rojas, al lado del rosal de flores blancas, luego voy a podar el araguaney que está al fondo del patio, y al final de la jornada me llego hasta el aljibe y ahí me voy a dar un buen baño con esa agua fresca de manantial…
     Y yo tengo la firme intención de seguir escribiendo cosas sencillas y de forma sencilla, y es porque voy a mirar mis entornos y cada detalle buscaré contarlo sin más, y así voy a ir descubriendo y descubriéndome en mis ideas y en mis letras, y voy a buscar entonar una música de sentires amigos, para ti que me lees, para ti que me sigues, y voy a navegar junto a ti, y espero que tú también andes por la vida tratando de construir buenos momentos en este mundo de tantos apuros y afanes…
     Y enamorado como soy, recuerdo que parte de una canción dice Voy a escribir tu nombre, entre la letra de una canción…

Andanza por nuestro idioma 63



Andanza por nuestro idioma               63

     El apamate Tabebuia rosea o Tabebuia pentaphyla se viste de flores lilas o blancas, y el araguaney Tabebuia chrysantha cubre de oros el paisaje…
     En el mes de mayo florecen no solo los apamates y araguaneyes, también se cubren de flores robles, salados, congrios, josefinos, samanes y bucares…
     La tierra se vuelve una estera de flores, y es un continuo vaivén de azulejos, paraulatas o chuchubes, turpiales, arrendajos, canarios arroceros, cristofués y cucaracheros… Este año la sequía ha sido inclemente y muy larga, y cantan y cantan las chicharras, tantos aljibes se han secado, y la represa del Guárico nos da ganas de llorar, las compuertas están en tierra y sobre el horizonte no se avizoran nubes de lluvias…
     Amanecemos y nos llega la noche sintiendo esta dura elegía de solazos, resolanas, tabardillos y sequía; me refugio bajo las sombras de los árboles del patio, y me doy cuenta de que los árboles de flores ya dejaron de brindarnos colores y fragancias, solo nos queda el recuerdo de las flores de apamates y araguaneyes…
     Vamos a traer versos de José Ramón López Gómez, médico y versador de Tinaquillo, para enamorar a Dios y nos detenga tanta sequía

El estero

                                            Aguas de todos los rumbos
                                            convergiendo en la sabana,
                                            aguas de todos los ríos
                                            desbordados de sus lechos,
                                            aguas que llenan de azul
                                            el marco de la sabana
                                            y es un mar de verdes juncos
                                            el estero a la distancia…