viernes, 6 de enero de 2017

El viento, el mar, el tiempo


El viento, el mar, el tiempo

El viento como el mar persiste en su vaivén,
agua y brisa conforman el ciclo,
redondo es el beso amante
que copa cada silencio;
y los ojos hablan dolores y amores.

La brisa me trae perfumes de ti,
huelen a piel morena,
a redondeces femeninas
que copan todas mis ansias;
cada vez hueles más a delicias de Edén,
yo aspiro hondo hasta mis huesos,
me estremezco
y me salgo de mí;
cuando estoy contigo,
soy mi propio canto,
me alegras tanto.

Andamos entre vaivenes de dolores y amores
y pasamos,
cuando se agota nuestro tiempo,
y el tiempo sigue,
no detiene su paso,
ignora nuestro paso;
escribo
y quizás alguna línea afortunada me perviva de buena huella
y ojalá así cada quien logre crear su huella afortunada
que sea su esencia inmortal;
mientras escribo línea tras línea,
alguna me gusta,
mas no sé,
si, alguna de estas líneas, sea del gusto de alguien más,
de ser así, seguiré en alguna memoria,
no sé por cuánto tiempo más.

El viento como el mar persiste en su vaivén
y el tiempo sigue,
no detiene su paso,
ignora nuestro paso.

                                 Adelfo Morillo



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