sábado, 17 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     101

Somos pasado en presente continuo

Somos hijos, venimos de unos padres, que a su vez vino de unos padres y así sucesivamente hasta el más antiguo pasado; si leemos cosas pasadas con proyección hasta el presente, esto nos lleva a considerar palabras y hechos que nos son útiles para nuestra vida cotidiana; esta mañana vuelvo a revisar el Antiguo testamento y me detengo en el salmo 104: ¡Oh Señor, Tú enviarás tu Espíritu y renovarás la faz de la tierra...       Había en el patio de casa cinco ciruelos y dejaron de producir, los talé y uno de ellos cayó sobre un espinito y le rompió algunas ramas, ahí las dejé y ya cayeron unas lluviecitas, algunas acompañadas de relámpagos, truenos y de fuertes brisotes; anteayer caminaba por entre el patio y menuda sorpresa: las ramas del espinito partido estaba cubierto de hojitas verdecitas... Nosotros, hombres y mujeres estamos esperando manifestaciones gigantescas y catastróficas de Dios, para que renueve el mundo y desestimamos las pequeñas y menudas cosas que suceden a diario ante nuestros ojos... Sí, talé los cinco ciruelos, mas trasplanté cinco estacas de uno de ellos y una estaca de un ciruelo jobo que me regaló mi comadre vecina y este ciruelo ya me sobrepasa en altura... En este patio, minucia de espacio comparado con la extensión del planeta, aquí siembro, riego, mantengo plantas y árboles y vienen pájaros, lagartijas, iguanas, morrocoyes, garzas, gavilanes, paujíes, pericos y miro y admiro y contemplo pequeñas cosas diurnas y nocturnas, a veces bajo brillos de luna y de luciérnagas y creo que Dios poco a poco nos renueva para bien la faz de la tierra...

Adelfo Morillo

viernes, 16 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     100

Sueños y alegrías

A comienzos de los años cincuenta Rafael Deyón cantaba Pastora..., uno de sus tangos y parte de la letra dice: Canta como cantan / los que sueñan en la vida, / ríe como ríen / los que tienen alegrías...

 -Ese Rafael Deyón tiene la voz de oro –le dijo Mercedes a Carlotica-

-Ese hombre vivía del tango en Buenos Aires –confirmó el señor Fernández-, los argentinos lo colocan a la misma altura de Hugo del Carril.

-Hugo del Carril es mejor –opinó Carlotica. Dígame cuándo canta aquel tango llamado Bronca..., que dice: Esta es la época moderna / donde triunfa el delincuente / y el que quiere ser decente / es de la época de Colón. / Lo cortés pasó de moda, / no hay modales con las damas, / ya no se respetan canas / ni las leyes...      Estas líneas las leemos en la página 241 del libro de historias Del Trocadero al Pasapoga..., escrito por el periodista Oscar Yanes...

Adelfo Morillo

jueves, 15 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     99

Olivos

En el patio de casa hay más de veinte olivos y sus menuditas flores albiazuladas nos perfuman con sus delicadas fragancias. Sufro estreñimiento y el año pasado preparamos té de hojas de olivo y estuve tomando por varios días, mañana y tarde y un día salimos María y yo y cuando regresábamos, algo me hizo reír y María me dice: Saca la lengua, la tienes negra... Yo digo: Sería que me iba a dar un infarto. Averiguamos por internet y nos enteramos de que es una reacción alérgica por exceso de algún té, que poco a poco la lengua irá tomando su color natural. Llamo a mi hijo traumatólogo, Adrián, en San Cristóbal de Venezuela y cuando le digo, se asusta, mas después de averiguar, le mandamos una foto de la lengua negra por whatsapp y le digo que no es nada para angustiarse... Tengo dos hermanos por parte de mi papá, Toribio Campos: César y Carolina Campos Olivo... En el Nuevo testamento según Juan, en el huerto de los olivos, Jesús dice a Pedro y a Santiago: Mi alma siente angustias de muerte... Se aparta un poco y se postra en tierra y suplica: ¡Oh Padre, Padre!, todas las cosas te son posibles, aparta de mí este cáliz. Mas no sea lo que yo quiero, sino según tu voluntad...  Mi bisabuela materna era María Obdulia Olivares de Mendoza...    Cada domingo de ramos recibimos palmas y olivos...  Olivo, acebuche o por su nombre botánico Olea europea...  

Adelfo Morillo

miércoles, 14 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     98

Cerezos

En el patio de casa hay cuatro cerezos, hasta ahora ha cargado uno solo; qué lindo lo miramos con sus zarcillos rojos, amarillos, verdiamarillos; en Falcón al cerezo le dicen semeruco, cómo nos gusta su sabor agridulce. Hace una semana mi hermana, Greta, nos trajo semillas de ají, pimentón, granada, guanábana, mandarina y de cereza, al día siguiente sembramos algunas de ellas y ha llovido varias veces en estos días sin luna... Cada día maltratamos más la naturaleza, debe ser ocupación de cada uno de nosotros, habitantes de este planeta sembrar semillas y un árbol diariamente y velar porque germinen las semillas y los árboles sigan creciendo hasta llegar a su momento clímax... Aquí se hace vigente la angustia en canción del poeta, músico y cantor sucrense de Canchunchú Florido Luis Mariano Rivera, cuando en la letra de la canción Cerecita..., nos compromete, para que dejemos a un lado la inacción, la desidia, el descuido, la flojera, la omisión, para que cantemos mientras sembramos semillas y árboles y regamos cada día: Cerecita, cerecita, / silvestre frutica mía. / Nadie siembra tu semilla. / Nadie riega tu arbolito...          Sembremos semillas y árboles con nombre de cerezo, acerola, manzanita o semeruco o guinda, o con el nombre botánico Malpighia emarginata o Prunes cereuses...

Adelfo Morillo


martes, 13 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     97

Cocos

En casa tenemos dos cocoteros, hace años los cosechamos, tomamos el agua, comemos la pulpa, también con la pulpa hacemos dulce de coco... Por allá por los sesenta, yo era un muchacho y me gustaba escuchar a Lila Morillo, cuando cantaba: Una piedra tiró un cocotero / y al instante un coquito cayó...      Y no me gusta, cuando a los niños los asustan diciendo: Ahí viene el coco...      También cuando alguien estrena o come algo muy apetitoso o anda de novio o de novia con alguien, se escucha decir: A mí no me haces coco...      Cuando una chica o mujer luce senos grandes y lindos, se dice: Tiene buenos cocos...       De alguien cuando es muy inteligente, se dice: Es un coco o es todo un coco...     De una persona alta y delgada se dice que es una vara de tumbar cocos...    Y cuando alguien no se quiere angustiar por cosas que no puede solucionar, dice: Yo con eso no me voy a romper el coco...     A un calvo se le dice: Cocoliso...    Al vehículo que tiene una portezuela en el techo, se dice que tiene quemacoco...      Hay un trabalenguas que dice: Compadre, cómprame un coco. / Yo no compro coco, / como poco coco como, / poco coco compro...     En lenguaje comercial si se habla del precio de algo en bolívares, se pudiera decir: Eso vale cien mil cocos...     Y para que afirmemos nuestra identidad con genuina querencia venezolana, todavía se escucha decir dentro y fuera de Venezuela como podemos leer en la página 135 del libro de historias Del Trocadero al Pasapoga..., escrito por Oscar Yanes: -¡Hostia! Es verdad lo que escribió Carlos Santis, en el ABC. Estos venezolanos bajaron del cocotero al Cadillac...       El agua de coco y la pulpa tienen propiedades medicinales; el coco es Cocos nucifera (llevan nuez)...

Adelfo Morillo

lunes, 12 de abril de 2021

 

Respeto por la palabra     96

Mereyes

Por los años sesenta y setenta al final de la carrera 12, cerca del cine José Antonio Páez y de Radio Los Llanos, por ahí funcionaba el bar Los Mereyes y por ahí se ubicaban los carros por puestos que salían a diversos sitios de nuestro país; cuando regresé a finales de los ochenta a esta Villa de Todos los Santos, me entero de que en la carrera 1, entre calles 6 y 7, se encuentra el bar Los Mereyes y ahí comencé a ir a diario a jugar bolas criollas, dominó y juegos de caída y de truco con barajas españolas... A mí me gusta toda clase de frutas, menos el caimito, porque es muy dulce; cierta vez andábamos, mi esposa, María, mi hijo, Fabio, y yo manejaba, veníamos por la vía de La Matica aledaña al río Orituco y miro una rama de un árbol de merey caída sobre la vía, estaba cargada de mereyes maduros rojitos, tomé varios, nos comimos unos y nos trajimos algunos para casa, tomé semillas y las sembré en el patio y desde hace unos años, las matas de merey cargan y nos deleitamos con su sabrosa pulpa jugosa; hace años salimos para Mochima: María, Fabio y yo conducía y a lo largo de la vía de Anzoátegui veíamos a los vendedores de semillas asadas de merey, compramos y nos dimos gusto con sus almendras; sabemos que el merey, caujil o marañón posee varias propiedades medicinales; el merey es anacardo; cuando leemos Silva criolla..., en versos heptasílabos y endecasílabos, escrita por el poeta villatodosantino Francisco Lazo Martí, encontramos esta pintura en una línea del poema: ... y desprende el merey sabrosa almendra...

Adelfo Morillo