lunes, 29 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     86

                                               Crepusculares

Leamos al villatodosantino Francisco Lazo Martí en algunos versos de Crepusculares: En estas horas crepusculares: / en estas horas que van llegando, / que van llegando con los pesares: / mientras las aves se van posando / sobre las ramas que ven mece el viento: / alegre y triste se va volando, / se va volando mi pensamiento, / con ese soplo, por esas ramas, / mi hogar buscando por un momento, / buscando amores, buscando llamas. / Cielo azul, verde pampa, claro río, / que desde niño acostumbré a mirarlos / tras el puro cristal del amor mío. / La vieja catedral, la brava ortiga / del muro abierto y de los techos rojos: / El duro banco de la escuela amiga... / Bajan alegres las mariposas, / las mariposas de la inocencia, / aun buscando sobre las rosas / licor divino, divina esencia...             Los llaneros villatodosantinos somos guariqueños, venezolanos y ciudadanos del mundo; como ciudadanos del mundo nos damos al conocimiento con respeto por la naturaleza en su flora y en su fauna; como venezolanos nos damos al estudio y al trabajo con respeto por la honradez en cada momento; como llaneros pueblerinos de zapato y tapasol respetamos a los hombres y a las mujeres de trabajos recios de llanerías; y como villatodosantinos honramos con Simón Bolívar  a cada hombre y mujer que nos dan libertad, identidad sentida, para que seamos justos y honrados. Y en cada una de esas cosas con fortaleza de diamante ronda la poesía; el poeta y la poetisa expresan alegrías con olores de yerbabuena o mastranto o alejan los pesares con infusiones o atoles de amor puro y tierno...   

Adelfo Morillo

 

Mañana de sueño crepuscular

Luis Beltrán Prieto Figueroa, asuncionero de Nueva Esparta, ejerció tantas cosas, una de ellas fue de poeta, vamos a disfrutar de un fragmento de una de sus tantas poesías, Historia del río: El agua era primero / sobre la cumbre fría / hilillo de alborada; / se echó en el cangilón, / rodó por el camino / que conduce a la mar: / sin historia en la cumbre / ahora, ya es el río. / La montaña despeña / su cabellera de agua / en vertical descenso / sobre la tierra llana / que le acoge en su seno / para correr sin bridas. / El río se arremansa / transcurriendo anchuroso / sobre el abierto cauce. / Recodo tras recodo / su paso es modelado / por el relieve abrupto / que le hizo torrente, / en sabana greda / construye extensas playas / donde el hondo se mide / con sonda de los dedos. / De la cumbre hasta el mar, / el río baja o crece, / se arremansa o desborda, / fertiliza o destruye, / se encoge bajo el puente, / lame y bruñe las piedras / que sus aguas calientan. / El agua no es la misma / de la fuente al bautismo. / Regresará mañana / de la mar a la nube, / de la nube a la fuente: / el río es el cordel / para amarrar el tiempo...                               Esta mañana tuve sueño crepuscular: andaba carretera entre montañas, se trataba de sitios y de momentos universitarios, mas de pronto, cosas de sueños, me encuentro con que ando en bicicleta y llevo a mi hijo, Fabio, llegamos a donde termina el camino a una fuente de aguas cristalinas, nos bajamos de la bicicleta, él se quita la ropa y se lanza al agua, luego también me quito la ropa y me lanzo al agua, nado y miro a cada lado, por si acaso hay baba o caimán, veo que no, me tranquilizo y me doy a disfrutar el momento y para fastidiarlo le pregunto: ¿está revuelta el agua? No me contesta, solo me mira como preguntándome si la pregunta es una broma o es en serio... Y entonces despierto.   

Adelfo Morillo    

sábado, 27 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     85

Sembremos árboles, brisas, lluvias, pájaros

Elijo al poeta zuliano Rafael Yepes Trujillo y de él leamos su soneto: Hermano sembrador, siembra tu grano, / que cuando alces la frente sudorosa, / Dios te dará la mano en una rosa / y dejará un milagro entre tu mano. / Hermano sembrador, sobre el pantano / levanta la vendimia milagrosa / que la bandera de la mariposa / saludará tu gloria de hortelano. / Hermano sembrador, en tu vendimia / está el ensueño que soñó la alquimia / y está el anhelo que anheló el decoro. / Tu surco en opulencias se desata, / te paga el cielo con granel de plata / y Dios te paga con espigas de oro...                            Es muy poco lo que hago en el patio de casa, mas he sembrado plantas y árboles que es sembrar aires, lluvias y pájaros; cada día me paseo no solo a contemplar esta botánica diversa, sino que en estos tiempos de recia sequía, con terquedad rocío con  tobos, manguera o pote los mustios de orégano, limoneros, cerezos, riñones, mereyes, chirimoyo, níspero, onotos, guayabos, guanábanos, almendros, asimismo rocío jazmineros, clavellinas,  ixoras, toronjil, malojillos, acetaminofenes, colombianas; y los pájaros revolotean en sus vaivenes, bailan, se picotean, se hurgan, se bañan sobre las hojas mojadas: tucusitos, azulejos, canarios arroceros, turpiales, torcazas y también mariposas; cómo me alegra mirar en el pañuelito del patio: yagrumos, árboles de la prosperidad, algodón pajarito, araguaneyes de jardín, palmares, cocoteros, piñeros, orores, maniritos, chaparros, guácimo, jobos, icaco, nonis, moringas, cañas de la India, olivos, aníes, atroveranes, mastrantos, cariaquitos, espinitos, yuquillas, tuatúas, mangos, uveros; estas plantas y árboles y estos pájaros y mariposas son un ensueño que ni en sueños de alquimistas...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     84

Llano, ahora es cuándo eres llano

Ahora, amigos lectores, traigo esta ofrenda, cristalinas metáforas del poeta zaraceño Ernesto Luis Rodríguez en su soneto La garza: Jazmín con alas. Voladora estela. / Del horizonte la floral sonrisa. / Novia del aire por el aire a prisa / y en mar celeste diminuta vela. / El sol la dora y el palmar la cela. / Tras ella espiga su rumor la brisa. / Incienso y hostia de la tarde en misa. / Ternura errante de rosal que vuela. / Desnuda y bella, transparente y sola. / Tallo de nieve con raíz de ola. / Fina apariencia de sutil piragua. / Y quieta finge en el fluvial recodo / ramo de espuma florecido todo / sobre el liviano corazón del agua...                           Una que otra vez en la tardecita llega hasta el alto yagrumo del patio alguna garza, ahí se posa a otear en el horizonte, solo es garza viajera que hace un alto en su vuelo; la miramos, María y yo, decimos palabras del momento... En estos días finales de marzo miramos nubes anunciadoras de lluvias, las plantas del patio ya estrenan lustrosos verdores; Dios, quieras Tú que las lluvias sean tempraneras y así amainen estas resolanas marceras; llano, ahora es cuando eres llano; sobre la flora del llano la garza y toda la fauna, flora y fauna de sequía o de lluvias de este llano, ola infinita de encantos por doquier, ola infinita de amores aun bajo estas resolanas marcistas, ola de cristales y espejismos bajo estos recios soles ardidos...  

Adelfo Morillo

 

miércoles, 24 de marzo de 2021

                                             Respeto por la palabra     83

Para que este mundo fuera mejor

Cada línea que escribo conlleva intención por la bella expresión; ahora traigo para ustedes versos del poeta guariqueño Arístides Parra, en este soneto de regalo: Vienes por un camino polvoriento. / Detrás de ti el crepúsculo declina / su rosa celestial. Tirado al viento / duda mi corazón de golondrina. / Mientras tu cuerpo lúcido camina / atado, por la voz del sentimiento, / el llano calcinado se ilumina / con el lirio furtivo de tu aliento. / Llegas y ¡buenas tardes! Tus palabras / -con acento de abeja vespertina- / pueblan de miel los vientos y las abras. / Y en descenso de amor, desde el arcano, / mi corazón que andaba golondrina / retorna al tibio alero de tu mano...              ¿Quién fue el primer poeta en el mundo? Sin duda fue el primer hombre enamorado por las formas de la mujer; hasta el hombre más insípido cuando mira a una bella mujer, se vuelve meloso sin que se dé cuenta; si solo la mira pasar, ese hombre habla con los ojos, se arregla, se vuelve donosura y sin saber cómo se vuelve poeta... A mí me pasó hace años, cuando en una media mañana a media cuadra de la plaza Bolívar de Villa de Todos los Santos de Calabozo, caminaba, cuando miro delante de mí a una muchacha acompañada de una señora, me hice repentista y la ofrendé: Eres pequeña y bonita, / eres cómo yo te quiero...            Seguí hacia la calle Simón Bolívar y antes de cruzar hacia arriba volteé y, asombro, la chica acompañada de la señora se había quedado en el sitio y solo continuó, cuando miró que yo iba a cruzar en la esquina de la Casa de Alto... Si cada hombre se mantuviera galante vez tras vez frente a la mujer, sin duda, esta sería una forma, para que este mundo fuera mejor...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     82

Por el camino del bien

Vamos a leer hoy del poeta sucrense Andrés Mata (1.870-1.931) el soneto Alma y paisaje: Debajo de los árboles. Ninguna / pena que inquiete el pensamiento mío. / Encima de los árboles, la luna; / debajo de los árboles, el río. / Abro mi corazón. Leo y confío / en la gloria, en el bien, en la fortuna. / Habla de amor, al discurrir, el río; / habla de amor, al esplender, la luna. / Quietud y soledad. Nada importuna / la comunión del pensamiento mío / con el bien y la gloria y la fortuna... / Bajo el ramaje trémulo y sombrío / sueña un hilo de oro de la luna /sobre el silencio diáfano del río...                        Nuestras almas, felices, si contribuimos con el paisaje, si sembramos árboles, si despejamos ríos y si contemplamos esplendores de luna; si andamos el camino del bien, nunca nos faltarán alegrías; como hoy que un hijo está de cumpleaños, me alegro por él, nos comunicamos por teléfono y comparto con ustedes, porque escribo y confío en que él, ustedes y yo andamos por el camino del bien...

Adelfo Morillo