sábado, 27 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     85

Sembremos árboles, brisas, lluvias, pájaros

Elijo al poeta zuliano Rafael Yepes Trujillo y de él leamos su soneto: Hermano sembrador, siembra tu grano, / que cuando alces la frente sudorosa, / Dios te dará la mano en una rosa / y dejará un milagro entre tu mano. / Hermano sembrador, sobre el pantano / levanta la vendimia milagrosa / que la bandera de la mariposa / saludará tu gloria de hortelano. / Hermano sembrador, en tu vendimia / está el ensueño que soñó la alquimia / y está el anhelo que anheló el decoro. / Tu surco en opulencias se desata, / te paga el cielo con granel de plata / y Dios te paga con espigas de oro...                            Es muy poco lo que hago en el patio de casa, mas he sembrado plantas y árboles que es sembrar aires, lluvias y pájaros; cada día me paseo no solo a contemplar esta botánica diversa, sino que en estos tiempos de recia sequía, con terquedad rocío con  tobos, manguera o pote los mustios de orégano, limoneros, cerezos, riñones, mereyes, chirimoyo, níspero, onotos, guayabos, guanábanos, almendros, asimismo rocío jazmineros, clavellinas,  ixoras, toronjil, malojillos, acetaminofenes, colombianas; y los pájaros revolotean en sus vaivenes, bailan, se picotean, se hurgan, se bañan sobre las hojas mojadas: tucusitos, azulejos, canarios arroceros, turpiales, torcazas y también mariposas; cómo me alegra mirar en el pañuelito del patio: yagrumos, árboles de la prosperidad, algodón pajarito, araguaneyes de jardín, palmares, cocoteros, piñeros, orores, maniritos, chaparros, guácimo, jobos, icaco, nonis, moringas, cañas de la India, olivos, aníes, atroveranes, mastrantos, cariaquitos, espinitos, yuquillas, tuatúas, mangos, uveros; estas plantas y árboles y estos pájaros y mariposas son un ensueño que ni en sueños de alquimistas...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     84

Llano, ahora es cuándo eres llano

Ahora, amigos lectores, traigo esta ofrenda, cristalinas metáforas del poeta zaraceño Ernesto Luis Rodríguez en su soneto La garza: Jazmín con alas. Voladora estela. / Del horizonte la floral sonrisa. / Novia del aire por el aire a prisa / y en mar celeste diminuta vela. / El sol la dora y el palmar la cela. / Tras ella espiga su rumor la brisa. / Incienso y hostia de la tarde en misa. / Ternura errante de rosal que vuela. / Desnuda y bella, transparente y sola. / Tallo de nieve con raíz de ola. / Fina apariencia de sutil piragua. / Y quieta finge en el fluvial recodo / ramo de espuma florecido todo / sobre el liviano corazón del agua...                           Una que otra vez en la tardecita llega hasta el alto yagrumo del patio alguna garza, ahí se posa a otear en el horizonte, solo es garza viajera que hace un alto en su vuelo; la miramos, María y yo, decimos palabras del momento... En estos días finales de marzo miramos nubes anunciadoras de lluvias, las plantas del patio ya estrenan lustrosos verdores; Dios, quieras Tú que las lluvias sean tempraneras y así amainen estas resolanas marceras; llano, ahora es cuando eres llano; sobre la flora del llano la garza y toda la fauna, flora y fauna de sequía o de lluvias de este llano, ola infinita de encantos por doquier, ola infinita de amores aun bajo estas resolanas marcistas, ola de cristales y espejismos bajo estos recios soles ardidos...  

Adelfo Morillo

 

miércoles, 24 de marzo de 2021

                                             Respeto por la palabra     83

Para que este mundo fuera mejor

Cada línea que escribo conlleva intención por la bella expresión; ahora traigo para ustedes versos del poeta guariqueño Arístides Parra, en este soneto de regalo: Vienes por un camino polvoriento. / Detrás de ti el crepúsculo declina / su rosa celestial. Tirado al viento / duda mi corazón de golondrina. / Mientras tu cuerpo lúcido camina / atado, por la voz del sentimiento, / el llano calcinado se ilumina / con el lirio furtivo de tu aliento. / Llegas y ¡buenas tardes! Tus palabras / -con acento de abeja vespertina- / pueblan de miel los vientos y las abras. / Y en descenso de amor, desde el arcano, / mi corazón que andaba golondrina / retorna al tibio alero de tu mano...              ¿Quién fue el primer poeta en el mundo? Sin duda fue el primer hombre enamorado por las formas de la mujer; hasta el hombre más insípido cuando mira a una bella mujer, se vuelve meloso sin que se dé cuenta; si solo la mira pasar, ese hombre habla con los ojos, se arregla, se vuelve donosura y sin saber cómo se vuelve poeta... A mí me pasó hace años, cuando en una media mañana a media cuadra de la plaza Bolívar de Villa de Todos los Santos de Calabozo, caminaba, cuando miro delante de mí a una muchacha acompañada de una señora, me hice repentista y la ofrendé: Eres pequeña y bonita, / eres cómo yo te quiero...            Seguí hacia la calle Simón Bolívar y antes de cruzar hacia arriba volteé y, asombro, la chica acompañada de la señora se había quedado en el sitio y solo continuó, cuando miró que yo iba a cruzar en la esquina de la Casa de Alto... Si cada hombre se mantuviera galante vez tras vez frente a la mujer, sin duda, esta sería una forma, para que este mundo fuera mejor...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra     82

Por el camino del bien

Vamos a leer hoy del poeta sucrense Andrés Mata (1.870-1.931) el soneto Alma y paisaje: Debajo de los árboles. Ninguna / pena que inquiete el pensamiento mío. / Encima de los árboles, la luna; / debajo de los árboles, el río. / Abro mi corazón. Leo y confío / en la gloria, en el bien, en la fortuna. / Habla de amor, al discurrir, el río; / habla de amor, al esplender, la luna. / Quietud y soledad. Nada importuna / la comunión del pensamiento mío / con el bien y la gloria y la fortuna... / Bajo el ramaje trémulo y sombrío / sueña un hilo de oro de la luna /sobre el silencio diáfano del río...                        Nuestras almas, felices, si contribuimos con el paisaje, si sembramos árboles, si despejamos ríos y si contemplamos esplendores de luna; si andamos el camino del bien, nunca nos faltarán alegrías; como hoy que un hijo está de cumpleaños, me alegro por él, nos comunicamos por teléfono y comparto con ustedes, porque escribo y confío en que él, ustedes y yo andamos por el camino del bien...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      81

Jardineros del trigo y del rocío

Alí Primera cantaba: Sembremos pájaros... Y hoy ojeo y ojeo un libro de poesías y en él hallo a Alejandro Natera, poeta de Ciudad Bolívar y de él traigo estas metáforas en su poesía Biografía de un pájaro: Campana detenida en el aire, / crisantemo con trino, / gota de sangre / encendida en el cielo. / Jardinero del trigo y del rocío, / espada de cristal, / música desprendida / del arpa / de los pinos, / pájaro. / Corazón de la tarde, / vivo en música y pluma. / Saeta luminosa / en el blanco del cielo. / Viva llama del aire, / canción con sangre y alas, / pájaro...                           Cantemos con los niños, juguemos con los niños, soñemos como niños... Orientemos a los niños para que amen la brisa de papagayos, de lluvias, de arcoiris, de pájaros. Vayamos con los niños a sembrar en la brisa de mariposas azules, blancas, amarillas, rojas, verdes, variopintas. Andemos con los niños tomados de la mano, agarrados de la brisa de flores, de aromas, de sonrisas. Este mundo está sediento, está exhausto, está estreñido, vamos con amor a los niños, con sembraduras de aguas, para que este mundo deje de estar boqueando, con fibras en árboles para que fluyan bien sus vías intestinas. No podemos cansarnos, no somos viejos, así tengamos noventa años, nuestras palabras, nuestro aliento, nuestro espíritu debe seguir tan joven como los niños traviesos, porque cualquier edad es buena para cantar, para bailar y para soñar, soñar y soñar porque este mundo sea multicolor en aguas, en brisas, en tierras de árboles, de pájaros, de abejas y mariposas... 

Adelfo Morillo

martes, 23 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      80

Árboles, árboles, sinfín de árboles

En esta mañana de domingo, después de un día de fiesta, celebración de cumpleaños de dos marcistas, pensaba acostado en el chinchorro, de donde me levanto y voy a la biblioteca y tomo un libro, donde me topo con el poeta de Valencia señorial de Venezuela, Eugenio Montejo, leo y regalo a ustedes esta magia en algunos de sus versos: Hablan poco los árboles... / Pasan la vida entera meditando / y moviendo sus ramas. / Basta mirarlos / cuando se juntan en los parques; / solo conversan los más viejos, / los que reparten las nubes y los pájaros, / pero su voz se pierde entre las hojas...                     La vegetación de estos llanos ardidos de sequía es para rendirle honores, se mira tan seca que parece que estuviera muerta, basta que caiga la primera llovizna y, magia, a la mañana siguiente se muestra verdecita. Eugenio Montejo, poeta, no podía dejar a un lado a los árboles, su canto en versos es para que sembremos árboles y aguas y pájaros. Busquemos el amor, porque a veces lo olvidamos, si siempre andamos con el amor por delante, seguro que vamos a darnos a la vida, es decir, a las aguas, a las plantas, a las brisas, a los pájaros. Transcurra este domingo marcista y se prolongue mañana y tantas otras mañanas y por siempre en festejos de verduras, colores y amores...

Adelfo Morillo