viernes, 12 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      73

En el Antiguo testamento, Génesis, leemos: En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba sin forma y vacía, las tinieblas cubrían la superficie del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Y dijo Dios: Sea hecha la luz..., y la luz quedó hecha. Y vio Dios que la luz es buena y dividió la luz de las tinieblas. A la luz la llamó día y a las tinieblas noche. Dijo luego Dios: Haya un firmamento en medio de las aguas, que separe unas aguas de otras. Hizo Dios el firmamento y lo llamó cielo. Dijo también Reúnanse en un lugar las aguas que están debajo del cielo y aparezca lo árido y lo seco, a lo árido y seco los llamó tierra y a las aguas reunidas las llamó mares, y vio Dios que es bueno. Dijo asimismo: Produzca la tierra hierba verde y que dé semillas y plantas que den frutos con sus semillas. Y vio Dios que esto es bueno. Seguidamente, dijo Dios: Haya lumbreras o cuerpos luminosos en el firmamento del cielo, que distingan el día de la noche y señalen los tiempos, las estaciones, los días y los años. Hizo Dios dos grandes lumbreras, la mayor, el sol, para que presidiese el día y la menor, la luna, para que presidiese la noche junto con las estrellas. Y vio Dios que esto es bueno. Dijo también Dios: Aparezcan animales que vivan en el agua y aves que vuelen sobre la tierra. Y los bendijo, diciendo: Crezcan y multiplíquense y los animales del agua, pueblen las aguas y las aves pueblen los aires y la tierra. Y aun dijo Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra y domine a los peces de las aguas y a las aves del cielo y a todo animal que se mueve sobre la tierra. Dijo asimismo el Señor Dios: No es bueno que el hombre, Adán, esté solo, hagámosle ayuda y compañía semejante a él. Y a todos los animales acuáticos y terrestres y a todas las aves del cielo los trajo Dios a Adán para que les diese nombre y Adán llamó por sus nombres a todos los animales acuáticos y terrestres y a todas las aves del cielo. Y así entonces formó Dios una mujer, la puso delante de Adán, que la nombró hembra, Eva, porque de Adán fue sacada por Dios, para que nos ayudemos y acompañemos mutuamente...   Y así desde ese entonces hombre y mujer somos imagen y semejanza de Dios y para que hombre y mujer seamos iguales para darnos ayuda y compañía...

*Adán, nombre hebreo, significa: primer hombre creado de tierra roja por Dios.

**Eva, nombre hebreo, significa: la que da vida, primera hembra creada por Dios.

Editor Adelfo Morillo

 

Agua, agua y más agua

 

Agua santa, corre, canta...

En los ríos de los llanos

o en los ríos de montaña,

agua santa, corre o salta...

 

Te haces nube de lluvia

y nos alegras el alma,

te filtras en los aljibes

y nos das agua en casa...

 

Agua con amor, sembremos,

ahora, aquí y allá

y en todas partes, agua,

para nuestra vida, agua...

 

Cuando sembramos un árbol,

sembramos agua cierta,

a ti, vamos, despierta,

vamos juntos a sembrar

vida, agua de manantial...

 

Aquí en la escuela, sembramos

un árbol y otro más

de vida, agua y paz,

también en casa, sembramos

un árbol y otro más

de vida, agua y paz...

 

Altísimo arcoiris.

colores de agua y cristal,

venimos a sembrar árbol,

altísimo arcoiris,

para poderte alcanzar...

 

Adelfo Morillo

 

 

*Estas líneas fueron escritas con la mejor intención, para que la gente y sobre todo los jóvenes y niños en los campos y en las ciudades sembremos con amor árboles y los miremos crecer, solo así sembramos agua y vida para hijos y nietos, y también van dirigidas a los maestros y profesores en escuelas, liceos, colegios y universidades y asimismo son ofrecidas a cada persona sensible y amante de la naturaleza; mas en primera ocasión estos versos fueron creados de forma natural y espontánea para la comunidad de estudiantes, personal directivo, maestros y maestras, madres, padres, representantes, personas de lo administrativo y obrero de la Unidad Educativa Bicentenario de la Batalla de Calabozo.

 

Respeto por la palabra      72

Este nuestro único mundo clama porque volvamos a los sentidos de las cosas bellas y buenas, donde tengan cabida las ilusiones, la magia, el misterio, los sueños y el asombro; ¿vamos a seguir cegados por la barbarie del cientificismo? Vamos a crear vida, con la siembra de aguas y de plantas y con palabras cristalinas, sin dobleces, sin eufemismos, sin rodeos, para exaltar cada cosa que traduzca salud para el planeta; si trabajamos para mantener sano el planeta, podemos sonreír en verdad con nuestros hijos y nietos; y sembrar en ellos el compromiso de amor para que la vida hermosa de cada especie continúe con fluidez. Y aquí surge la raíz de tal compromiso: la educación; y esta comienza con el respeto en el hogar, que se exhiba en las calles, que se dé de forma natural en las escuelas, colegios, universidades en pregrado y en postgrado; la educación como el oxígeno que respiramos, no es la única disciplina, pero sí la necesaria en cada momento, lugar y circunstancia: en fiestas diurnas o nocturnas, en tristezas y dolores físicos, morales o espirituales, en reuniones o asambleas de diversos asuntos... Quizás me crean iluso, realmente lo soy, mas este es el camino que nos lleva a la vida, solo si sembramos aguas y plantas. Sin agua y sin plantas acuáticas y terrestres dejamos sin herencia de vida bella y buena a nuestros hijos y nietos...

Adelfo Morillo

miércoles, 10 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      71

A nuestra vecina, Caena Medrano

En este rincón de calle ciega de Misión de Arriba de Nuestra Señora de los Ángeles, esta tarde 10 de marzo nos llegamos, María y yo, hasta la casa de la vecina Caena Medrano, hacía calor mas a medida que íbamos conversando, empieza poco a poco a soplar fresca brisa; y es así como ella, Caena Medrano empieza a contar: Yo nazco el 31 de marzo de 1.940 en San Juan de los Morros; ya a los cinco años de edad me gusta cantar y bailar: en 1.948 comienzo a estudiar primaria en el Grupo Escolar República del Brasil, y aquí hago mis primeros seis años de estudio; luego en 1.954 inicio bachillerato en el Liceo Fermín Toro, donde obtengo el título de Bachiller en Ciencias; en 1.956 ingreso en la Escuela de Enfermería en el Hospital Guárico, dependiente de la Iglesia Católica, con pasantías rurales en Palo Seco, El Venado, San Francisco de Tiznados; en 1.949 soy Enfermera Graduada, desde 1.962 empiezo a ejercer con cargo fijo de Enfermera en el Hospital Guárico hasta 1.965, cuando me caso con Rafael José Pulido y nos vamos a La Victoria, donde ejerzo de Enfermera en el Hospital Padre Lazo hasta 1.967, cuando me voy a Maracay donde laboro de suplente y luego en San Juan de los Morros con cargo fijo; en 1.987 me vengo a esta Villa de Todos los Santos de Calabozo, comienzo a trabajar en Lecherito de suplente, hasta cuando Fetrasalud me consigue cargo fijo en el Hospital Mercedes de esta Villa de Calabozo, hasta 1.982 cuando consigo un cambio mutuo con cargo fijo de Enfermera en Margarita; en 1.987 vuelvo a Maracay y a Cagua y en 1.988 vuelvo a  esta Villa de Calabozo; a partir de 1.989 empiezo a ser agricultora, sembrando arroz en el Sistema de riego del río Guárico, pero también supe desempeñarme de comerciante, contabilista, porque buena parte de mi vida la he andado sola y así he podido mantener la buena crianza y educación de mis hijos, y siento que en mi condición de mujer he cumplido con responsabilidad como madre, como profesional dedicada y con vocación; así que si estos tiempos son difíciles, puedo decirle a la gente y sobre todo a los jóvenes que procuren estudiar y formarse y que se desempeñen en la vida con decoro y dignidad...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      70

Remembranzas de Teresa Amelia Gamarra Rico. Estampas de Guaratarito       2

Mil caminos transité sobre la yerba verde, los charcos llenos de lirios y el corocillo blanco, también corría sin miedo por los enredados pajonales. Sentía tristeza por las entradas de agua, renace el pasto, huele a tierra mojada empapada por el primer chubasco del año, la flora se engalana haciendo majestuosa gama de colorido. En esta época el llanero se prepara para la vaquería, en la madrugada se reúnen y salen en caravana dispuestos a recoger el ganado disperso en las sabanas, monta su cabalgadura arrebiatando la remonta, llevando su cobija de pelo, el morral, la tapara de agua, papelón y queso. El jinete arrea el tropel de ganado que va reventando corrales y tranqueros dejando nubes de polvareda. Me conmovía el bramar de las vacas por sus becerros, el canto del ordeñador llamándolas para el ordeño en la puerta del corral, para exprimirle la ubre y sacarle la deliciosa leche, prosigue el canto triste: noche buena, noche buena; poma rosa, poma rosa; nube de agua, nube de agua... Tuve en mis manos el rejo y la totuma, mientras de la camaza me servían la sabrosa postrera, presencié con asombro el sacrificio del maute o de la novilla y luego convertirlos en ternera, detrás del guarataro donde mi viejo amarraba su caballo. Crucé sabanas y caminos, atravesando ripiales y troncones buscando hacia la laguna, la laguna de Guaratarito, la que sació la sed de los animales del hábitat campestre y nos brindó los baños más felices. Comía gustosa el fruto de la palma, el manirito, guayabita sabanera, el dulcito en los ramales del bejuco de melero, que crece en los rastrojos y praderas, también correteé en los torrenciales aguaceros, recogiendo la cosecha de merecure y caruto, frutos de mi tierra, trepé árboles para alcanzar los nidos de turpial y arrendajos y robarle sus pichones, me detenía para oír el acordeón de las abejas llenando la colmena y saboreando la miel de sus panales, me extasiaba en la flor del espinito al pie de los palmares, en el guamacho que ostenta su olorosa flor a mateguán (componente de la miel), el rey de las sabanas, el viejo o legendario carnestolendo que esparce su amarilla flor en laderas y matorrales. En la lontananza vi pastar juntos becerros y venados cerca del potrero en los linderos del fundo...

Editor Adelfo Morillo