viernes, 12 de marzo de 2021

 

Agua, agua y más agua

 

Agua santa, corre, canta...

En los ríos de los llanos

o en los ríos de montaña,

agua santa, corre o salta...

 

Te haces nube de lluvia

y nos alegras el alma,

te filtras en los aljibes

y nos das agua en casa...

 

Agua con amor, sembremos,

ahora, aquí y allá

y en todas partes, agua,

para nuestra vida, agua...

 

Cuando sembramos un árbol,

sembramos agua cierta,

a ti, vamos, despierta,

vamos juntos a sembrar

vida, agua de manantial...

 

Aquí en la escuela, sembramos

un árbol y otro más

de vida, agua y paz,

también en casa, sembramos

un árbol y otro más

de vida, agua y paz...

 

Altísimo arcoiris.

colores de agua y cristal,

venimos a sembrar árbol,

altísimo arcoiris,

para poderte alcanzar...

 

Adelfo Morillo

 

 

*Estas líneas fueron escritas con la mejor intención, para que la gente y sobre todo los jóvenes y niños en los campos y en las ciudades sembremos con amor árboles y los miremos crecer, solo así sembramos agua y vida para hijos y nietos, y también van dirigidas a los maestros y profesores en escuelas, liceos, colegios y universidades y asimismo son ofrecidas a cada persona sensible y amante de la naturaleza; mas en primera ocasión estos versos fueron creados de forma natural y espontánea para la comunidad de estudiantes, personal directivo, maestros y maestras, madres, padres, representantes, personas de lo administrativo y obrero de la Unidad Educativa Bicentenario de la Batalla de Calabozo.

 

Respeto por la palabra      72

Este nuestro único mundo clama porque volvamos a los sentidos de las cosas bellas y buenas, donde tengan cabida las ilusiones, la magia, el misterio, los sueños y el asombro; ¿vamos a seguir cegados por la barbarie del cientificismo? Vamos a crear vida, con la siembra de aguas y de plantas y con palabras cristalinas, sin dobleces, sin eufemismos, sin rodeos, para exaltar cada cosa que traduzca salud para el planeta; si trabajamos para mantener sano el planeta, podemos sonreír en verdad con nuestros hijos y nietos; y sembrar en ellos el compromiso de amor para que la vida hermosa de cada especie continúe con fluidez. Y aquí surge la raíz de tal compromiso: la educación; y esta comienza con el respeto en el hogar, que se exhiba en las calles, que se dé de forma natural en las escuelas, colegios, universidades en pregrado y en postgrado; la educación como el oxígeno que respiramos, no es la única disciplina, pero sí la necesaria en cada momento, lugar y circunstancia: en fiestas diurnas o nocturnas, en tristezas y dolores físicos, morales o espirituales, en reuniones o asambleas de diversos asuntos... Quizás me crean iluso, realmente lo soy, mas este es el camino que nos lleva a la vida, solo si sembramos aguas y plantas. Sin agua y sin plantas acuáticas y terrestres dejamos sin herencia de vida bella y buena a nuestros hijos y nietos...

Adelfo Morillo

miércoles, 10 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      71

A nuestra vecina, Caena Medrano

En este rincón de calle ciega de Misión de Arriba de Nuestra Señora de los Ángeles, esta tarde 10 de marzo nos llegamos, María y yo, hasta la casa de la vecina Caena Medrano, hacía calor mas a medida que íbamos conversando, empieza poco a poco a soplar fresca brisa; y es así como ella, Caena Medrano empieza a contar: Yo nazco el 31 de marzo de 1.940 en San Juan de los Morros; ya a los cinco años de edad me gusta cantar y bailar: en 1.948 comienzo a estudiar primaria en el Grupo Escolar República del Brasil, y aquí hago mis primeros seis años de estudio; luego en 1.954 inicio bachillerato en el Liceo Fermín Toro, donde obtengo el título de Bachiller en Ciencias; en 1.956 ingreso en la Escuela de Enfermería en el Hospital Guárico, dependiente de la Iglesia Católica, con pasantías rurales en Palo Seco, El Venado, San Francisco de Tiznados; en 1.949 soy Enfermera Graduada, desde 1.962 empiezo a ejercer con cargo fijo de Enfermera en el Hospital Guárico hasta 1.965, cuando me caso con Rafael José Pulido y nos vamos a La Victoria, donde ejerzo de Enfermera en el Hospital Padre Lazo hasta 1.967, cuando me voy a Maracay donde laboro de suplente y luego en San Juan de los Morros con cargo fijo; en 1.987 me vengo a esta Villa de Todos los Santos de Calabozo, comienzo a trabajar en Lecherito de suplente, hasta cuando Fetrasalud me consigue cargo fijo en el Hospital Mercedes de esta Villa de Calabozo, hasta 1.982 cuando consigo un cambio mutuo con cargo fijo de Enfermera en Margarita; en 1.987 vuelvo a Maracay y a Cagua y en 1.988 vuelvo a  esta Villa de Calabozo; a partir de 1.989 empiezo a ser agricultora, sembrando arroz en el Sistema de riego del río Guárico, pero también supe desempeñarme de comerciante, contabilista, porque buena parte de mi vida la he andado sola y así he podido mantener la buena crianza y educación de mis hijos, y siento que en mi condición de mujer he cumplido con responsabilidad como madre, como profesional dedicada y con vocación; así que si estos tiempos son difíciles, puedo decirle a la gente y sobre todo a los jóvenes que procuren estudiar y formarse y que se desempeñen en la vida con decoro y dignidad...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      70

Remembranzas de Teresa Amelia Gamarra Rico. Estampas de Guaratarito       2

Mil caminos transité sobre la yerba verde, los charcos llenos de lirios y el corocillo blanco, también corría sin miedo por los enredados pajonales. Sentía tristeza por las entradas de agua, renace el pasto, huele a tierra mojada empapada por el primer chubasco del año, la flora se engalana haciendo majestuosa gama de colorido. En esta época el llanero se prepara para la vaquería, en la madrugada se reúnen y salen en caravana dispuestos a recoger el ganado disperso en las sabanas, monta su cabalgadura arrebiatando la remonta, llevando su cobija de pelo, el morral, la tapara de agua, papelón y queso. El jinete arrea el tropel de ganado que va reventando corrales y tranqueros dejando nubes de polvareda. Me conmovía el bramar de las vacas por sus becerros, el canto del ordeñador llamándolas para el ordeño en la puerta del corral, para exprimirle la ubre y sacarle la deliciosa leche, prosigue el canto triste: noche buena, noche buena; poma rosa, poma rosa; nube de agua, nube de agua... Tuve en mis manos el rejo y la totuma, mientras de la camaza me servían la sabrosa postrera, presencié con asombro el sacrificio del maute o de la novilla y luego convertirlos en ternera, detrás del guarataro donde mi viejo amarraba su caballo. Crucé sabanas y caminos, atravesando ripiales y troncones buscando hacia la laguna, la laguna de Guaratarito, la que sació la sed de los animales del hábitat campestre y nos brindó los baños más felices. Comía gustosa el fruto de la palma, el manirito, guayabita sabanera, el dulcito en los ramales del bejuco de melero, que crece en los rastrojos y praderas, también correteé en los torrenciales aguaceros, recogiendo la cosecha de merecure y caruto, frutos de mi tierra, trepé árboles para alcanzar los nidos de turpial y arrendajos y robarle sus pichones, me detenía para oír el acordeón de las abejas llenando la colmena y saboreando la miel de sus panales, me extasiaba en la flor del espinito al pie de los palmares, en el guamacho que ostenta su olorosa flor a mateguán (componente de la miel), el rey de las sabanas, el viejo o legendario carnestolendo que esparce su amarilla flor en laderas y matorrales. En la lontananza vi pastar juntos becerros y venados cerca del potrero en los linderos del fundo...

Editor Adelfo Morillo

martes, 9 de marzo de 2021

 José María Vargas

José María Vargas nace en La Guaira, Capitanía General de Venezuela, el 10 de marzo de 1.786. En 1.798, ingresa en la Universidad Real y Pontificia de Caracas, donde se gradúa de bachiller en filosofía el 11 de julio de 1.803; obtiene los grados de bachiller, licenciado y doctor en medicina en el año 1.808; termina los estudios de Medicina y se traslada a Cumaná, donde reside hasta 1.812; se encuentra La Guaira cuando se produce el terremoto del 26 de marzo de 1.812, y allí presta destacados servicios como médico y hombre público a la comunidad, que son reconocidos oficial y públicamente por la municipalidad guaireña;​ después de su destacada participación tras los sucesos del terremoto de 1.812, Vargas regresa a Cumaná para seguir con sus labores médicas. Es encarcelado en 1.813 por el jefe realista, Juan Francisco Javier Cervériz, que al llegar a Cumaná reduce a prisión a todos los que habían formado parte del Poder Legislativo, en el cual Vargas toma parte debido a sus ideologías independentistas. Posteriormente, es exiliado a Europa donde perfecciona sus estudios médico- quirúrgicos en Edimburgo; cursa, a su vez, estudios de cirugía, química, botánica, anatomía y odontología. Asimismo, en esta época es incorporado en Londres como miembro del Real Colegio de Cirujanos. En 1.819 regresa a América, se establece en Puerto Rico,  donde se hallan refugiados la madre y sus hermanos que huyen de la desoladora guerra de independencia venezolana. En Puerto Rico desarrolla una importante labor profesional y científica, escribe numerosos trabajos y colabora con la Junta de Sanidad de la isla. Retorna a Venezuela en 1.825, desde su llegada se dedica de al ejercicio de su profesión,  se incorpora a la Universidad de Caracas como profesor de Anatomía. En 1.826, el Libertador Simón Bolívar, durante su última estada en Venezuela, llama al doctor José María Vargas para confiarle la importante misión de restaurar la Universidad de Caracas (actualmente Universidad Central de Venezuela). Así en el año 1.827 Vargas inicia una Universidad nueva, implementa sus conocimientos acorde con los grandes centros europeos en los cuales ha estudiado. Abre la Facultad de Medicina en dicha Universidad, enseña anatomía, botánica, mineralogía y química (ramas que hasta ese entonces eran desconocidas para la sociedad venezolana); trae consigo estas ciencias al país. De esta manera, Vargas dedica un cuarto de siglo a la orientación de las próximas generaciones, sin cobrar ningún sueldo por ello. Es a partir de esta época, cuando Vargas recibe el reconocimiento y el respeto de diversos sectores de la sociedad caraqueña, debido a su exitosa labor administrativa, gracias a la cual consigue poner al día las cuentas de la universidad, también se dedica a reorganizar las diversas facultades, crea nuevas cátedras, organiza sus bibliotecas y relaciona la universidad con otras instituciones. En consecuencia, al término de su desempeño como rector, la universidad se ve convertida en un modelo de eficiencia administrativa y en un prestigioso centro de estudio. Como profesor de anatomía inicia las disecciones de cadáveres, procedimiento que era sumamente novedoso para la época, lo que le confiere extraordinaria reputación como docente. En 1.827 funda la Sociedad Médica de Caracas, con la cual se comienza a practicar reuniones científicas en el país. Durante este período desarrolla una amplia labor de investigación en botánica, que le lleva a establecer relaciones con hombres notables de esta ciencia en el mundo entero. Como ejemplo de esta circunstancia, tenemos que De Candolle, uno de los más importantes botánicos de la época, bautiza algunas plantas con el nombre de Vargasia en homenaje a los trabajos realizados en tal materia por Vargas. En 1.829, al ser fundada en Caracas la Sociedad Económica de Amigos del País, Vargas es designado su primer director. Una vez concluido su rectorado, Vargas se dedica a la instrucción, funda en 1.832 la cátedra de Cirugía; simultáneamente con sus actividades científicas y educativas, Vargas toma parte en las actividades políticas, asiste al Congreso Constituyente de 1.830, donde despliega una gran actividad en las comisiones de trabajo, en las sesiones plenarias y en  oportunidades salva su voto al estar en desacuerdo con algunos planteamientos del Libertador, lo que no le impide ser nombrado ese mismo año como albacea testamentario de Simón Bolívar. En 1.834, cuando se comienza a hablar de los candidatos para el período presidencial 1.835-1.839, su nombre se menciona con gran insistencia, sobre todo en los círculos intelectuales, lo que de alguna manera expresa cierta actitud antimilitarista. Por tal motivo, ciertos sectores de la sociedad venezolana, que ven con desconfianza a esta multitud de militares con ambiciones políticas y de poder, tratan de reforzar el poder civil mediante la prestigiosa figura de José María Vargas. En este sentido, la opinión pública caraqueña y nacional comienza a presionar sistemáticamente a un reticente Vargas para que acepte la primera magistratura, a lo que accede finalmente. Es elegido presidente en las elecciones de 1.834, voto ratificado por el Congreso el 6 de febrero de 1.835 y se encarga de la presidencia el día 9 de febrero de 1.835. Posteriormente el 8 de julio de 1.835 estalla la Revolución de las Reformas, dirigida por Pedro Carujo, lo apresan y exilian el 9 de julio a Saint Thomas. Después de su experiencia como primer magistrado, se dedica exclusivamente a la educación. Durante esta etapa de su vida asume la presidencia de la Dirección general de Instrucción Pública, la cual ejerce desde 1.839 hasta 1.852. Asimismo, continúa dando en la Universidad sus clases de anatomía y cirugía, funda además en 1.842 la cátedra de Química. Preside también la comisión encargada de exhumar en Santa Marta los restos del Libertador y conducirlos a la patria, misión que es completada en diciembre de 1.842. En agosto de 1.853 enferma y viaja a Estados Unidos, reside primero en Filadelfia y luego en Nueva York, donde muere el 13 de julio de 1.854.

Adelfo Morillo