viernes, 10 de marzo de 2017

Mujer, del Edén a los momentos actuales


Mujer, del Edén a los momentos actuales

       El jueves 9 de marzo de 2017 a las nueve de la mañana en la sede de la Escuela de Historia de la Villa de Todos los Santos de Calabozo se realizó un homenaje a la mujer, para significar los logros alcanzados hasta ahora por la mujer en la idea de igualdad ante la ley, se dio inicio con el canto del Gloria al bravo pueblo y del himno del Estado Guárico, dirigidos por el maestro zaraceño José Arveláez en la guitarra y de su hija la Profesora Mirla Arveláez en el cuatro y con su voz; luego el Decano del Área de Humanidades, Letras y Artes de la Universidad Rómulo Gallegos, Profesor José Aquino dio la bienvenida a los presentes en nombre de las autoridades universitarias y de apertura al acto; el discurso central fue dado por la Profesora Erlinda León, y mientras ella hablaba, me abstraje y pensaba en el largo camino andado por la mujer desde Eva la de la manzana en los perfumes del Edén; los raudos vuelos del pensamiento me llevaron hasta Lesbos y ahí me encuentro con Safo, poetisa que floreció alrededor del siglo VII antes de Jesucristo, y danzo con el canto de cuatro versos en griego escritos por ella

Déduke mèn a selanna
kaì Pleíades mésai dé
nyktes parà d´ érjet´ óra
égo dè móna kateúdo

y que traídos al castellano, pueden ser sentidos así

Se han puesto la luna
y las Pléyades, es media
noche, transcurre el tiempo
y empero yo duermo sola

      En este vuelo llego a Atenas, y recordaba a Aspasia de Mileto, que vivió alrededor del siglo V antes de Jesucristo, y de ella se dice que estuvo en el círculo de filósofos, poetas, artistas y políticos, de entre ellos Socrates, Fidias, Alcibíades, esposa de Pericles, que además de su singular belleza poseía una extraordinaria educación, ya que su padre la había educado con los cuidados propios de los hombres aristócratas de aquellos tiempos; sigo allá en Atenas y me hallo con que Aristófanes en este mismo siglo ha escrito dos comedias Lisístrata que trata de una protesta dirigida por esta mujer, porque le parece que los hombres las maltratan al decir que la mujer es maligna, y la otra comedia con el nombre La asamblea de las mujeres; y esta abstracción me lleva a tiempos de María la madre de Jesucristo y a María de Magdala, y sigo suspendido y me llego a los tiempos en Venezuela de Luisa Cáceres; y finalmente me asiento en las palabras sentidas y por demás pertinentes pronunciadas por la oradora Erlinda León; y como regalo de canto y música para la mujer fue el dado por la guitarra y la voz del maestro Arveláez, por el cuatro y la voz de su hija la Profesora Mirla Arveláez, por el cuatro del joven César Caro y por la voz de la joven Adelymar Quiñones, de entre el florilegio de canciones por ellos entonadas tomo Motivos, letra y música del carabobeño Ítalo Pizzolante

Una rosa
pintada de azul
es un motivo,
una simple estrellita de mar
es un motivo.

Escribir
un poema es fácil,
si existe un motivo
y hasta puedes
crear mundos nuevos
de la fantasía.

Unos ojos
bañados de luz
son un motivo,
unos labios queriendo besar
son un motivo.
y me quedo mirándote a ti
y encontrándote tantos motivos,
yo concluyo que mi motivo
mejor eres tú…


                                                    Adelfo Morillo

miércoles, 8 de marzo de 2017

El mito


El mito

       En el libro Literaturas aborígenes venezolanas…, escrito de recopilaciones hechas por Fray Césareo de Armellada y Carmela Bentivenga de Napolitano, Monte Ávila Editores, 1973, Caracas; en la página 25 leemos el título Lenguas aborígenes actualmente habladas en Venezuela; como vemos ese actualmente estaba referido al año 1973, y ahí dice que warao es una de esas lenguas, y se localiza en Delta Amacuro, Sucre, Monagas y Guayana Esequiba; y en esta oportunidad vamos a hablar de ese estadio cultural común a cada uno de los pueblos primigenios, que como sabemos comenzaron con la lengua oral a darle respuesta ingenua con el mito a las preguntas que se hacían acerca de los fenómenos que observaban, y que los asombraban, como la luz que alumbraba cada día, que surgía y se ocultaba; y luego todo quedaba oscuro en la noche si no había luminaria en el cielo, o semialumbraba, si la luminaria estaba presente en el cielo; asimismo se asombraban ante la lluvia, los ríos, los relámpagos y truenos, y se miraban a sí mismos y se hacían preguntas, y miraban que los cuerpos de los hombres tenían formas diferentes a las formas de la mujer; y si nos dejamos ir hasta la cultura de nuestros aborígenes venezolanos, nos vamos a encontrar con un mundo que nos llena de asombro, y si somos amantes de la literatura y nos damos tiempo para leer lo que se ha recopilado y escrito de estos pueblos, nos deleitaremos con el caudal de expresiones hermosas que ellos emplean, para resaltar cada una de sus esencias de vida; y en este libro que estamos reseñando, leemos en la página 118 el título Origen de la muerte…

                Este mito lo trae De Goeje en su trabajo The Inner Structure of Warao Language of Guiana y procede de la región de Surinam; mas en el fondo es universal entre los guaraos, según los cuales la causa de la muerte fue la desobediencia.

       Cuando el mundo estaba recién hecho y los animales podían hablar, un Jefe de aborígenes habló a su gente y les dijo:
       - Esta noche va a pasar la muerte, por tanto no duerman.
       Pero a pesar de la advertencia, un joven se fue a dormir.
       Siguió diciendo el Jefe:
      - El primero que va a llamar esta noche es el espíritu de la muerte; el que llamará después es un espíritu bueno. Si nosotros contestamos a este último, no moriremos nunca; pero si contestamos a la primera llamada, moriremos sin remedio.
       Llegó la noche y todo estaba en el más profundo silencio en la ranchería. Cuando he ahí que hacia la medianoche oyeron una voz.
       Los aborígenes no respondieron.
       Mas el muchacho que estaba dormido, se despertó sobresaltado y contestó a la voz.
       Aquella era, en efecto, la llamada de la muerte.
       Se cumplió inexorablemente la sentencia.
       Y desde entonces los aborígenes comenzaron a morir.

                                                         En: Guarao Guarata, página 149


                                    Adelfo Morillo

Amor, amor, amor



Amor, amor, amor

Amor, amor, amor,
cuántas veces te nombramos
y tantas veces nos confundimos
y es que un solo sentido
tiene la palabra amor
en sus infinitas manifestaciones de bondad.

Hace bien cuando se muestra la flor,
hace bien a nuestra alegría,
hace bien en su silencio,
hace bien en sus varianzas de color;
ofrece bien el pájaro con su canto,
ofrece bien a nuestra ilusión,
ofrece bien con su canto en vuelo,
ofrece bien en sus trinos de candor;
cómo el agua nos llena de vida,
cuando a ella llegamos sedientos,
si por ella hacemos una pausa
en nuestra caminata,
si a ella llegamos en la sombra
de nuestra casa;
así es la esencia de amor,
hermosa cual la flor,
ingrávida en canto que vuela,
grata y viva en ríos o manantial
o en recipientes de barro o de cristal.

Amor, amor, amor,
cuántas veces te nombramos
y tantas veces nos confundimos
y es que un solo sentido
tiene la palabra amor
en sus infinitas manifestaciones de bondad.

Amor es contrario a odio,
contrario a mentira y a envidia,
también a pereza y a omisión,
amor es contrario a maledicencia,
a crimen y a violación;
amor es cristalino en los ojos y en el corazón,
no se vende,
no se agota,
mientras más se da,
más se acrecienta
y así es cada día más
por tanta gente en este mundo
que cree que la moneda da felicidad
y de la felicidad solo atesoramos momentos,
gozar de un niño que sonríe,
sonreír con los buenos logros de alguien más.

Amor, amor, amor,
cuántas veces te nombramos
y tantas veces nos confundimos
y es que un solo sentido
tiene la palabra amor
en sus infinitas manifestaciones de bondad.

                                                      Adelfo Morillo


Alma mía, menuda y sencilla

Alma mía, menuda y sencilla

Alma mía, menuda y sencilla,
nunca andes sola,
ábrete al sentimiento
de la gente buena, corazón de patilla;
escucha el pensamiento
de mujeres nobles en enterezas;
alma mía, menuda y sencilla,
nunca te detengas,
escucha las palabras
de hombres recios en noblezas;
alma mía, menuda y sencilla,
canta alegrías y sufrimientos
de tanta gente que baila
y de tanta más gente en tormentos.

Alma mía, menuda y sencilla,
vayamos al encuentro de otras almas
también menudas y sencillas
y unamos esfuerzos de amor
para hacer cosas de bien,
para que en el campo se produzca
sin zozobras ni dolor,
para que en la ciudad se dé
conciertos de unión.

Alma mía, menuda y sencilla,
nunca te sientas sola,
abre tu corazón de amapola,
date con manos llenas
como clara luna llena
que alumbra para todos por igual;
alma mía, menuda y sencilla,
vayamos agua abajo, agua arriba,
no desmayemos ni un momento,
sigamos con firmes sentimientos;
alma mía, menuda y sencilla,
caminemos cuesta abajo, cuesta arriba,
ya no es hora de lamentos,
ahora es hora de encuentros.


                                                 Adelfo Morillo

domingo, 5 de marzo de 2017

Seminario zamorano en la Villa de Todos los Santos 2


Seminario zamorano en la Villa de Todos los Santos        2

       Este viernes 3 de marzo de 2017, antes de las nueve de la mañana, estábamos en el patio de la Casa de la Diversidad Cultural, en la Villa de Todos los Santos de Calabozo, y comentamos que el momento estaba de frescos alisios y de nubarrones presagiadores de lluvia, mientras esperábamos el inicio de la segunda jornada Federación con el ponente Emilio Arévalo Braasch, en el marco del Seminario Vigencias del pensamiento zamorano.

       A las nueve y quince minutos se inició la segunda jornada del Seminario con las notas del Gloria al bravo pueblo, con la dirección de la Profesora Mirla Arveláez de un grupo coral de alumnos de la Carrera de Historia; seguidamente el Decano del Área de Humanidades, Letras y Artes, de la Universisas Rómulo Gallegos, Profesor José Aquino dio la bienvenida en nombre de las autoridades universitarias a la Profesora Delys Febres como representante del Ministerio de la Cultura, asimismo a los docentes del Municipio Escolar Número 2, a los invitados especiales y al público que honra con su presencia.

       Comenzó el ponente y entre su discurso expositivo de la Federación…, nos dio un pormenorizado recuento de los antecedentes de esa cruenta guerra de casi cinco años, en que hubo alrededor de cincuenta mil muertes, asimismo presentó los enredos, mezquindades, intereses y demás particularidades propias de las gentes conductoras de estos hechos que tienen que ver con el poder político de aquellos tiempos y que en líneas generales podemos sintetizar en apretadas líneas… En este presente que segundo tras segundo se convierte en futuro hablar de Ezequiel Zamora, 1817-1860, es adentrarse en aquellos años de 1859 a 1863, que enmarcan la Federación con la Guerra Federal en Venezuela, y este personaje va a ser el conductor de los campesinos burlados y de los pobres desprovistos de las mínimas condiciones políticas, sociales y económicas, y como líder portador de ideas de igualdad para que no haya ricos ni pobres, y que seamos iguales en deberes y derechos ciudadanos, aborígenes, negros, blancos y mestizos; y en menos de un año de acción frente a los hombres que lo siguen, logra ser designado Jefe del Pueblo Soberano y General en Jefe de los Ejércitos de la República; y la crónica que es la forma de enmarcar los hechos que ocurren en un tiempo determinado y la historia que se encarga de enfocar los diversos aspectos concurrentes con esos hechos, ambos crónica e historia son basamento para que los literatos abreven en sus fuentes, y es así como extraemos de la página 295, en la novela Pobre Negro, publicada en Caracas en 1938, y escrita por Rómulo Gallegos, donde imagina la acción social y rauda de Ezequiel Zamora de esta forma

       Es Boves que vuelve, decían los ancianos, llamándose ahora Ezequiel Zamora. Como Boves arrastraba las masas en pos de sí… Poseía la capacidad de militar que se obstinaban en negarle los envanecidos oligarcas de la Academia de Matemáticas, era dueño del don de la fascinación de las multitudes… Venía a la cabeza de su facción, a caballo, cejijunto, mirando hacia delante, obstinadamente, con los ojos febriles, clavados en el rostro… Era un hombre en pos de una idea tremenda que le trazaba un destino dramático, seguido por otros de caras torvas, negras y ceñudas, que como él cabalgan en silencio…

       Culminó el expositor, Emilio Arévalo Braasch, Licenciado en Letras, egresado de la Universidad Central de Venezuela, Coronel, en condición de retiro, y escritor entre otros libros de Vietnam La derrota de Marte, con prólogo de Elisa Pineda de Belisario, Los Cuentos del Coronel, con prólogo de José León Tapia, y Helénicoslatinos, con presentación de Luis Sánchez Aguilera; como aportes a la ponencia intervinieron el Profesor Wilmer Torres y la Profesora Mirla Arveláez, que preguntaron acerca de aspectos que todavía no están muy claros de cómo se desarrolló la Guerra Federal, y menos aún de la manera no cónsona con los fines que con ella se buscaban lograr, sobre todo dentro de las ideas de Ezequiel Zamora; y como muestra de amistad con la Carrera de Historia, el ponente Emilio Arévalo hizo entrega a la Profesora Zenaida Pérez de dos ejemplares de Ezequiel Zamora A la espera del amanecer…, de la pluma creadora de José León Tapia, para que estén en la Biblioteca y sean objeto de lectura, de estudio y de conversación por parte de los que hacen vida en esta Casa de Estudio y asimismo para el público lector que visita.
       Esta jornada de Seminario contó también con la asistencia del círculo de lectura Las voces de Clío.

                                                 Adelfo Morillo

jueves, 2 de marzo de 2017

Por primera vez


Por primera vez

No olvido
cuando te miré por primera vez,
andabas ligera cual la brisa
que modula y acaricia
con su fresco vaivén.

Ha pasado un tiempo
y te sigo mirando
como esa primera vez;
solo que ahora te miro
con más sentido de amor,
no sé y sé por qué,
y solo yo sé
cómo alegras mi sentimiento.

No sé si algo te he dado,
sí sé cuánto me has dado,
y así es el amor
no es cosa de restas ni de sumas,
solo de dar con luna o con sol,
amor giraluna, amor girasol.

Ando quedo, paso a paso,
ando quedo, canto bajito,
bajo sombra, bajo sol,
bajo sombra de toldito,
ando quedo, canto a canto.

Por ser ahora como soy,
no olvido,
cuando te miré por primera vez,
andabas ligera cual la brisa
que modula y acaricia
con su fresco vaivén.

                                              Adelfo Morillo