martes, 13 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 36


Tras de una vida sencilla                    36

       En un cuento de Oriente un hombre dice a otro Desde que el corazón del hombre fue creado, ni un solo instante Dios ha dejado de habitar en el mismo, vive, medita, y viaja a tu corazón
       Yo no sé con exactitud, cuándo empecé de corazón a dejar a Dios morar en mí; sí puedo asegurar que cada vez me afirmo más en Él… Ahora hallo luz, donde antes había dudas y confusiones; miro a las personas y trato de comprenderlas, porque me miro a mí mismo y busco comprenderme y perdonarme; procuro que mi intención en cada momento sea para buscar hacerme una persona amable; en esta Villa de Todos los Santos hasta el calor agobia, y nos lleva a desesperarnos, a que perdamos la calma, y protestamos, nos quejamos, vociferamos, insultamos; en esta época de lluvias solo tuvimos en nuestra Villa lloviznas, estamos a mediados de octubre y, quiera Dios, que estos meses hasta abril no sean de más sequía, confío en que en estos tiempos venideros haya lluvias inusuales, mas esta es una súplica, porque eso como todo en la vida es según la voluntad de Dios…
       Viajo a mi corazón, sonrío a Dios, y sé que en nuestra Villa hay hombres justos y mujeres justas, y más aun la inocencia de los niños, y confío en que Dios nos dará lo mejor de su infinita bondad y de su inmensurable amor…
       Viajo a mi corazón, sonrío a Dios, y confío en cercanas lluvias que nos colmarán de bendiciones…
Adelfo Morillo


Tras de una vida sencilla 35


Tras de una vida sencilla                   35

       Jorge Luis Borges fue un hombre entregado a la literatura, yo lo releo con asiduidad, y del libro Antiguas Literaturas Germánicas, escrito por Borges, y que es un regalo de mi amiga María Herminia, leo en el capítulo La Inglaterra Germánica, El poeta Caedmon es el primer poeta sajón de espíritu cristiano… Curiosa historia de Caedmon, tal como la refiere Beda el Venerable en el cuarto libro de su Historia Eclesiástica:
       En el monasterio de la abadesa Hild de Streoneshalh hubo un hermano distinguido y honrado por la gracia divina, porque solía hacer canciones que inclinaban a la piedad y a la religión. Todo lo que aprendía de hombres versados en las sagradas escrituras lo vertía en lenguaje poético con la mayor dulzura y fervor. Muchos, en Inglaterra, lo imitaron en la composición de cantos religiosos. El ejercicio del canto no le había sido enseñado por los hombres o por medios humanos; había recibido ayuda divina y su facultad de cantar procedía directamente de Dios. Por eso no compuso jamás canciones engañosas y ociosas. Este hombre había vivido en el mundo hasta lograr una avanzada edad y nada había aprendido de versos. Solía concurrir a una fiesta donde se había dispuesto, para fomentar la alegría, que todos cantaran por turno acompañándose con el arpa, y cuantas veces el arpa se le acercaba, Caedmon se levantaba con vergüenza y se encaminaba a su casa. Una de esas veces dejó la casa del festín y fue a los establos, porque le habían encomendado esa noche el cuidado de los caballos. Durmió y en su sueño vio a un hombre que le ordenó: Caedmon, cántame alguna cosa. Caedmon contestó y dijo: No sé cantar y por eso he dejado el festín y he venido a acostarme. El que le habló le dijo: Cantarás. Entonces dijo Caedmon: ¿Qué cantaré? La respuesta fue: Cántame el origen de todas las cosas. Caedmon en seguida cantó versos y palabras que no había oído nunca, en este orden: Alabemos ahora al guardián del reino celestial, el poder del Creador y el consejo de su mente, las obras del glorioso Padre; cómo Él, Dios eterno, originó cada maravilla. Hizo primero el cielo como techo para los hijos de la tierra; luego hizo, todopoderoso, la tierra para dar un suelo a los hombres. Al despertar, Caedmon guardaba en la memoria todo lo que había cantado en el sueño. A estas palabras agregó muchas otras, en el mismo estilo, dignas de Dios.
       Beda refiere que la abadesa dispuso que los religiosos examinaran la nueva capacidad de Caedmon, y, una vez demostrado que el don poético le había sido conferido por Dios, le instó a entrar en la comunidad. Cantó la creación del mundo, el origen del hombre, toda la historia de Israel, el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida, la encarnación, pasión y resurrección de Cristo, su ascensión al cielo, la llegada del Espíritu Santo y la enseñanza de los apóstoles. También cantó el terror del Juicio Final, los horrores del infierno y las bienaventuranzas del cielo. El historiador agrega que Caedmon, años después, profetizó la hora en que iba a morir y la esperó durmiendo. Dios, o un ángel de Dios, le había enseñado a cantar; nada podía temer Caedmon…
       En mi aprendizaje hacia la sencillez sigo huellas de vidas ejemplares…


Adelfo Morillo

Lengua castellana 16



Lengua castellana                 16

       Las palabras graves o llanas marcan la vocal tónica en la penúltima sílaba, se les marca acento ortográfico, la tilde (´), solo si no terminan en vocal, ni en las consonantes n, ni en s, leamos, útil, árbol, cráter, fósil, dócil, carácter; si la vocal tónica recae en la penúltima sílaba, y la palabra termina en vocal, en la consonante n, o en la consonante s, no se les marca la tilde, leamos, hoja, montaña, ocaso, llanura, ventana, hormiga, estudiante, fueron, vinieron, estudiaron, compases, estudios, cines; también encontramos palabras graves o llanas que marcan el acento de intensidad en una de las vocales cerradas (i, u), y entonces se marca el acento diacrítico con la tilde, para señalar el hiato, leamos, veía (ve-í-a), poesía (po-e-sí-a), búho (bú-ho), dúo (dú-o), trío (trí-o), ríos (rí-os)…


¿En dónde habita la poesía?

       Hay personas que preguntan ¿En dónde habita la poesía..? Y podemos responder La poesía está en el tiempo y en cada lugar, en el azúcar que danza en el color de las guayabas, en el banco de la plaza, que aguarda el silabeo cantarino de las palabras, en hombres y mujeres, que laboran, pasan y sueñan, o en la sonrisa de los niños… La poesía viste los colores de la nostalgia o de la alegría… Es árbol que se vuelve luz con la aurora… La poesía nace entre las hojas, en las notas del río, o en las cadencias de la noche… La poesía está en el canto de la faena, en el marinero que se acompaña de sus canciones de viajes y aventuras, o en el pescador que le canta a los peces de luna y de sol… Está también en la lavandera que golpea y refriega al compás de sus cantos de alegría o de tristeza, o en el llanero que espanta sus miedos con la canta, la copla, o en el recio contrapunteo, o cuando ordeña y canta, o cuando arrea el ganado y lleva junto con la soga la flor de sus cuitas en canciones…
Adelfo Morillo

lunes, 12 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 34


Tras de una vida sencilla                  34

       El Canto Primo de la Divina Comedia, Dante Alighieri lo inicio con este terceto
                            Nel mezzo del cammin di nostra vita
                            mi ritrovai per una selva oscura
                            ché la diritta via era smarrita…

                            En la mitad del camino de nuestra vida
                            me encontraba entre una selva oscura
                            porque la senda correcta había perdido

       Dante hace alusión a la brevedad de la vida de hombres y mujeres, porque era del dominio de la gente que se tenía como promedio de vida los setenta años, y en el verso la mitad del camino de la vida, nos referencia que cuando está escribiendo esta obra, cuenta con treinta y cinco años de edad…
       Yo a mis treinta y cinco años estaba pasando por una depresión en Mérida, frente a la montaña azul, y me refugiaba en contemplar el ambiente circundante, la sierra lejana, y más cerca las plantas con el colorido de sus hojas y de sus flores, y los pájaros y las mariposas que llegaban y partían, mientras reflexionaba y meditaba solo o en medio de mis alumnos…
       Ahora cuando sumo más de sesenta años miro cómo los vecinos estamos contra los vecinos, salimos a buscar alimentos, medicinas y cualquiera otro producto, y los que los tienen, no los venden por el precio real, sino por el precio excesivo que a cada vecino se le antoja… Y esto se debe a que adoramos el dinero; cuán ciertas son las palabras de Jesucristo Mi reino no es de este mundo…; en verdad, si queremos andar de ligero equipaje espiritual, acudamos al camino de amor y de fe…

Adelfo Morillo

domingo, 11 de octubre de 2015

Lengua castellana 15


Lengua castellana                  15

       Las palabras agudas marcan la vocal tónica en la última sílaba, se les marca acento ortográfico, la tilde (´), solo si terminan en vocal, en la consonante n, o en la consonante s, leamos, Mucurubá, mamá, cantará; cristofué, caminaré, José; escribí, Jají, Choroní; leyó, Jajó, afinó; ñandú, bambú, champú; vendrán, canción, llantén; francés, compás, ciempiés; hay otra serie de palabras agudas, que terminan en consonantes que no son n ni s, y por lo tanto no llevan tilde, leamos, azul, avestruz, testuz; rosicler, timonel, Rafael; marfil, aguamanil, feliz; danzar, cantar, tremolar; y nos encontramos con palabras agudas, que marcan el acento de intensidad en una de las vocales cerradas (i, u), y entonces se marca el acento diacrítico con la tilde, con que se señala el hiato, leamos, baúl (ba-úl), Raúl (Ra-úl); laúd (la-úd), ataúd (a-ta-úd); maíz (maíz), raiz (ra-íz)…


La brisa

       La brisa soplará dulcemente, y entonces caminaré pensando en ti. Recordaré las bellezas de Jají y también los encantos de Boconó; con esa brisa se mueve el bambú al compás de tu risa, y bajo el cielo azul pasan nubes de marfil; mientras nos acompaña una música de laúd, tras detener la lectura de la novela Hombres de maíz, y me detuve a contemplar los destellos de tu piel…
      La brisa pasará suavemente, mecerá hierbas y árboles, y entonces escribiré las mejores notas en una canción…

Adelfo Morillo

Lengua castellana 14


Lengua castellana                     14

       El nombre de la palabra según la vocal tónica, si esta recae en la última sílaba, se la denomina palabra aguda, leamos, solar (a), marfil (i), nacer (e), Cumaná, café, maní, Boconó, Isnotú, Adrián, barinés; si la vocal tónica recae en la penúltima sílba, se la denomina palabra grave o llana, leamos, alumno (u), lucero (e), campiña (i), azúcar, difícil, fácil; si la vocal tónica recae en la antepenúltima sílaba, se la denomina palabra esdrújula, leamos, música, lírica, pájaro, mágico, esdrújula; y si la vocal tónica recae en la posantepenúltima sílaba, se la denomina palabra sobresdrújula, leamos, fácilmente, llévatela, regálasela


Mundo de pájaros

       En el solar de la casa se oye el canto de los pájaros, vuelan de rama en rama y de flor en flor; se miran en el espejo de las aguas, van y vuelven sobre y entre los árboles; llegan con hojitas o ramitas para construir sus nidos, otros traen comida en sus bocas para sus pichoncitos; su canto es toda una música de acordes, canarios, arrendajos, cucaracheros, azulejos, arroceros, turpiales… En las ciudades no se puede disfrutar de estas bondades, algo tan cotidiano en los campos y pueblos; cada vez que se nos presente una ocasión de estar en contacto con la naturaleza, démonos el tiempo de contemplar y de gozar de tal música de pájaros cantarinos…

Adelfo Morillo