miércoles, 18 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 119

Andanza por nuestro idioma       119



     Amar, del latín amare; nos lleva a formas, como enamorado, enamorada, enamoradizo, enamoradiza, enamorador, enamoradora, enamoramiento, enamorante, enamorar, enamoricarse, enamoriscarse, amable, amado, amada, amante, amador, amadora, amarse; yo he sido y soy un enamorado de la vida con alegría; desde cuando empecé a estudiar primaria, me enamoré del estudio; me enamora indagar, preguntar, curiosear, leer, observar, y paralelo a ello fui enamoradizo de alguna de las compañeras de estudio en primaria, en bachillerato y en la universidad en pregrado y postgrado, me he casado enamorado más de una vez, y ahora me mantengo en mi casa enamorado de mi mujer…
     Cuando amamos algo es una entrega, amo escribir y me entrego a pensar, a averiguar y algunas líneas produzco con sentido de responsabilidad; y por amar a mi mujer, a mis hijos y a los demás busco comprenderlos, para no juzgarlos, sino para orientarlos, cuando se dé la ocasión, y por supuesto también aprendo de ellos…
     Amo pasear y disfrutar del paisaje, me enamora un sitio bonito y tranquilo, y ahí me quedo y me tiendo sobre el suelo, mientras me dejo llevar por el momento tratando de dejar a un lado alguna angustia…
     Soy amante de los bellos gestos de la gente, cuando miro a un padre abrazando a su hijo, o mirar al padre, a la madre y a los hijos compartiendo en paz, con respeto y alegría; asumo que los padres y madres somos amantes, y también los hijos son amantes, porque de no serlos, entonces no tienen condición de padres ni de madres, ni de hijos…
     Amo los ratos sencillos, sin estridencias, sin ruidos, con conversaciones amables, con música de volumen moderado, permanecer en medio de grupos pequeños plenos de amores y amistad…
     Como escribiera Horacio Guaraní en la canción Amar amando

                                   Amar es dar la vida a cada rato,
                                   amar es no hacer trampas y dar la cara…                                             

martes, 17 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 118



Andanza por nuestro idioma     118

     Del latín cantio, en castellano combino estas letras en canción

                                            Entono una canción sencilla
                                            con olor a cilantro de monte
                                            bajo sombra de onotos…
                                            Es una canción de llano recio,
                                            donde pita el toro cimarrón
                                            y en bajíos y esteros
                                            abrevan llanero y caballo…
                                            Es mi canción de moringa y bejuco,
                                            esa que me sabe a besos tuyos,
                                            y es porque mi canción huele a monte,
                                            a luceros y a cocuyos de noches sin luna…
                                            Mi canción sabe a suspiros
                                            y a lirios sabaneros,
                                            esos que a mi mamá alegraba
                                            con sus colores sencillos,
                                            rosas, lilas y blancos…
                                            Escribo una canción sencilla
                                            por los bordoneos de mi papá en el arpa
                                            y por los bailes de mi mamá en el joropo…
                                            Es mi canción de muchacho pobre
                                            frente al río de las toninas,
                                            y frente a este otro río Guárico…
                                            Es mi canción de lector amante,
                                            y amigo del olor a cilantro de monte
                                            bajo sombra de onotos…
                                                                                                       Adelfo Morillo

Andanza por nuestro idioma 117



Andanza por nuestro idioma     117

    El poeta español y mundial Jorge Manrique escribe Coplas por la muerte de su padre y de ellas reflexionamos los versos

                                      Nuestras vidas son los ríos
                                 que van a dar en la mar,
                                 que es el morir…

     Río, del latín rius, arroyo; recordamos Mesopotamia, entre ríos, del griego mesos, en medio, entre, y potamós, río; región de Asia, entre los ríos Éufrates y Tigris; y la Mesopotamia Argentina entre los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay, y comprende las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos…
     Me dicen que cuando yo tenía más de un año, vivimos en Cabruta a orillas del río Orinoco, sí sé que hasta los ocho años de mi edad, vivimos en El Picacho, a orillas del río Apure en San Fernando; luego cuando todavía tenía ocho años, nos mudamos a mi pueblo natal; Calabozo, a orillas del río Guárico; terminé bachillerato y me fui a estudiar Letras a Mérida, y allá anduve durante dieciséis años, y recuerdo los ríos Chama, Pedregosa, Mucujún, Milla; y confieso que me gusta mirar el fluir y correr de los ríos, y me he bañado con alegría en unos cuantos…
     Mi mujer María Ríos no sabe nadar, en cambio nuestro hijo mutuo Fabio sí aprendió a nadar…
     Río tantas veces, cuando miro una jugada cómica en algún deporte, o si la película que miro es graciosa, también cuando me baño en un río, me río de María, porque se hunde solo donde hace pie, porque no sabe nadar, se hunde una y otra vez y se echa agua con totuma, y ahora me río acordándome de cuando casi me ahogo en el río Guárico, habían subido las compuertas de la represa y nos bañábamos por el sitio que conduce a Los Chorritos, estudiaba primer año de bachillerato…

Andanza por nuestro idioma 115



Andanza por nuestro idioma     115

     Musa es palabra griega, mousa, los latinos la tomaron musa, y Homero la nombra como motivo de inspiración en los dos poemas épicos la Ilíada y la Odisea, y en las dos obras comienza diciendo Canta, oh, Musa…, y las Musas en la mitología griega estaban relacionadas con ríos y fuentes, y en general como espíritus de las aguas; se les reverenciaba por sus dotes proféticas, y también como inspiradoras del genio creador, con el tiempo las vuelven motivadoras de las artes y dadoras de los mayores grados de inteligencia para algunos hombres y mujeres; musa es nombre abstracto y la forma concreta de crear es particular de cada hacedor; el poeta y la poetisa no son únicos poseedores de la belleza, esta la manifiestan asimismo músicos, pintores, escultores, cineastas, arquitectos, dramaturgos, escritores…
     Hesíodo habla de nueve Musas, Calíope como de la poesía épica y de la elocuencia; Clío para la Historia; Erato de la lírica coral; Euterpe para la música; Melpómene de la tragedia; Polimnia para la poesía lírica; Talía para la comedia; Terpsícore de la danza y del canto coral; y Urania para la astronomía…
     En nuestros días hablamos de Musa para señalar el motivo de inspiración abstracto o concreto en algunas de las creaciones del ingenio humano; el creador colombiano y mundial Gabriel García Márquez, sin par en su estilo y forma de escribir resolvió muy bien la doble significación abstracta y concreta de la Musa, y fue cuando se prendó de una rosa amarilla para sus momentos de escritura, y hasta la tradujo para la más sencilla cotidianidad, hizo de esa rosa amarilla una forma de presentación en la solapa del saco o en el bolsillo de la camisa o de la guayabera, y seguramente ahora habrá gente cercana a García Márquez que se estarán diciendo como, en Cien años de Soledad él escribe Aureliano no comprendió hasta entonces cuánto quería a sus amigos, cuánta falta le hacían, y cuánto hubiera dado por estar con ellos en aquel momento…