jueves, 29 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 77



Andanza por nuestro idioma         77
    
     Kaballes se escribe y pronuncia en griego, en latín caballus, de donde lo tomamos en la forma caballo, caballero es propio de quien anda a caballo, y a la mujer a caballo se le dice amazona; caballo es pieza del ajedrez; en la baraja española es el naipe con figura de caballo con caballero o jinete; en la épica griega encontramos el caballo de Troya; según las leyendas tesalias Poseidón creó con un golpe de su tridente el primer caballo, y metamorfoseado Poseidón en caballo se apareó con Deméter, diosa que se venera como protectora de la tierra cultivada;  en nuestros saludos decimos ¿Cómo estás, caballo..? Para significar de alguien desprendido para brindar y regalar escuchamos decir o decimos ¡Ese hombre es buen caballo..! Y si nos regalan algo, no debemos hacer reparos, y es común emplear el refrán ¡A caballo regalado, no se le mira el colmillo..! Cuando queremos decir que conocemos bien a alguien expresamos ¡Yo conozco bien a mi caballo…!
     En la vida todavía no se me ha presentado la ocasión de aprender a montar a caballo; en términos de potencia se utiliza la medida de tantos caballos de fuerza; a mí me gusta admirar las formas ligeras y portentosas de los caballos, también me distraigo mirando fotos y películas, donde aparecen los caballos de mar, y todavía me sorprendo mirando el vuelo de los caballitos o libélulas; cuando era muchacho me monté sobre palos de escoba, y para mí eran caballos, con que soñaba diversas aventuras, me creía héroe de tantas hazañas, y siempre he soñado montar un caballo blanco en que rapto a una hermosa mujer…
     Según el mito Atenea y Poseidón regalaron a Belerofontes el caballo alado Pegaso, además Atenea le entregó una brida mágica, con que consiguió montar sobre Pegaso, cuando este estaba abrevando en la fuente Pirene, Pegaso finalmente queda a los servicios de Zeus, y cada noche lo podemos admirar en la constelación Pegaso…
   

Andanza por nuestro idioma 76



Andanza por nuestro idioma           76

     Hoy martes, del latín Martis dies, día de Marte, dios de la guerra en mitología latina, reitero que el último segundo hablado o vivido ya está en pasado, y que el próximo segundo ya viene con fragancias de futuro, y el presente es tan frágil y efímero, y aún así nos aferramos con tanta vehemencia a las cosas materiales, que permanecen a pesar y después de nosotros; a nuestro lado está una inerte piedra, y podemos morir en un instante, y la piedra continúa impasible, indolente, mientras nos descomponemos y corrompemos, y los gusanos cobran vida de nuestros despojos, y hacen fiesta en ese banquete de pudrición galopante…
     Mientras estamos en la vida, nuestro mejor festín es disfrutar de salud física y mental, y cómo tantas veces abusamos de ella y la ponemos en peligro… En este momento estoy saliendo de un lumbago, que me atenazó punzantemente durante casi toda la noche del viernes, hace poco regresé a la casa, llegué con parte de lo que hoy vamos a comer, y con mangos que recogí en el patio de la casa de una conocida, tomé uno y me lo comí, mientras caminaba frente a las plantas del patio de mi casa, y miré los limoneros que todavía no están cargados, y también miré las sábilas, y sabemos que el limón y la sábila tienen diversas aplicaciones medicinales, a mí me gusta la limonada con azúcar o papelón, y la sábila la uso hasta como gel para el cabello…
     Y así voy llevando el transcurrir de mis días, sabiendo de la vanidad, arrogancia, petulancia, y de tantas otras actitudes engañosas, que nos confunden y que no nos permiten servir con sencillez a nuestros semejantes; Teresa de Calcuta dijo La gente siempre nos va a criticar, sin importar lo que hacemos, solo debemos servir a los demás, para darles mejor bienestar…y en el Colegio Salustiano Crespo, donde estudia mi hijo Fabio, tienen el lema Si no vives para servir, no sirves para vivir…

miércoles, 28 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 75



Andanza por nuestro idioma           75

     Otra vez amanecimos de gallo, del latín gallus; y ya no sé cuántas veces este gallo de los vecinos se ha volado para nuestro patio, hoy en la madrugada escuché a este emplumado reloj cantarino, y miré la hora en el celular y eran las cuatro… Me sorprende que este animal tenga tal precisión cronométrica… A las seis me desperté nuevamente y salí al patio, y me encontré con la escena de una ardilla que amagaba con bajarse de un ciruelo, y el gallo la esperaba, supongo que si la ardilla se bajaba, le iba a dar un picotazo o un espuelazo, ahí se estuvieron un rato, pero finalmente la ingrávida ardilla decidió irse de rama en rama sobre las plantas… Luego me quedé mirando los piñeros cargados, los cocoteros con sus cargas, y el lechoso también cargado, y el rosal con sus delicadas y fragantes rosas rosadas, y también me dediqué a podar la tuatúa, la fregosa, el cadillo pata ‘e perro, y el cariaquito colorado, y como había lloviznado en la noche aún quedaban suspendidas algunas gotitas sobre y entre las hojas de varias plantas… Algunos piensan que la felicidad es abundancia de dinero y la posesión de incontables bienes materiales, y se olvidan de contemplar las pequeñas manifestaciones de la naturaleza; yo pienso que mientras estamos con vida el más preciado tesoro es la salud mental y física, y luego ir sumando gratos momentos en el día a día, porque la felicidad como estado permanente no existe, lo que sí existe es esa suma de instantes placenteros en el hogar, en el sitio de estudio o de trabajo, y donde sea que estemos… Dios nos da con la vida varios sentidos, para que con ellos aprendamos a disfrutar, sin perturbar la libertad y los derechos de los demás… El gallo canta y él no sabe a quien alegra, o a quien despierta a tiempo, ni a quien puede molestar, sencillamente cumple con su rutina de vida y a que las gallinas se dobleguen a su paso y a sus machos galanteos… Una cosa curiosa es que dicho gallo se vuela para nuestro patio y después le cuesta volarse para su patio, no sé qué cosas pueden pasar por el instinto de este emplumado cantarino, sí sé que cada cierto momento volvemos a escuchar su quiquiriquí ronco como de reclamo o de requiebro, pero por ahora sigue sin gallina debajo del ala, ¿o será que su ronco cantío es de nostalgia por la sequía, la soledad y la ausencia? No sé, mientras tanto que siga cantando y cantando su secuencia de tiempos entre nonis, ciruelos, marañones o mereyes, y entre los follajes de las diversas plantas de nuestro patio…

Andanza por nuestro idioma 74



Andanza por nuestro idioma           74
   

     A mí me criaron Tomás Morillo y María Catalina de Morillo, mis abuelos maternos, yo les decía papá y mamá… Cuando yo era muchacho como hasta los doce años, anduve con mi papá, caminábamos y hasta mis ocho años también anduvimos en canoa, agua arriba y agua abajo por el Apure… Cuando caminábamos hacia el Tamarindo, pasábamos por una heladería, entrábamos y él pedía dos posicles, yo pedía una barquilla de chocolate y mantecado, porque eran y siguen siendo mis sabores preferidos, él lo pedía de dos tonos, dos sabores… Cada mañana salíamos de nuestra casa en El Picacho, a orillas del Apure, para ir a comprar el pregonero, el periódico; y cuando andábamos en la canoa, él canaleteaba y yo palanqueaba… Y cuando él miraba a un vendedor de helados,  pedía dos comodoros, raspados o cepillados de colita, a nosotros nos gustaba el de colita, y también el de tamarindo… Como yo era el muchacho de la casa, él me decía mi bordón, para significar que yo era el pequeño y el consentido… Siempre él andaba con la idea de ir a tumbar una roza, que consiste en limpiar un pedazo de tierra, prepararlo y sembrar maíz, frijol o caraota, él me llevó a tumbar una, limpió varias tareas con machete, pero después no volvimos más… En algún momento tuvo un trapiche, y siempre me contaba de esas faenas, y soñaba con volver a tener otro… Él también tocaba arpa, en mis tiempos de muchacho yo no le prestaba mucha atención, pero ahora disfruto escuchar música de arpa, y me acuerdo de mi papá…Allá en El Picacho lo miré matando tortugas en el patio de la casa, trabajando carpintería y labores de ribera, para hacer y reparar canoas, bongos o chalanas, frente a la casa, desde el barranco pescaba con anzuelo, y mientras tanto yo me distraía mirando el surgir y zambullir de las toninas, mi papá me decía que las toninas tenían tetas como las de una mujer, y que también lloraban, eso no lo sé, lo que sí sé es que todavía cuando voy a Apure, me gusta esperar el surgir y zambullir de las toninas, y cuando eso sucede me acuerdo de mis tiempos de muchacho, pero sin nostalgia, y disfruto ese momento para guardarlo en el lugar de mis instantes más gratos… En tiempos de Semana Santa me invitaba para que fuéramos al monte, y ahí buscaba el árbol de buena madera zumbadora, para con ella hacerme los trompos, él me enseñó a bailarlos y a agarrarlos bailando en la mano; a mi papá le gustaba bastante jugar caída, y cómo disfrutaba, y cuando estaba contando las cartas, y nosotros hablábamos, nos mandaba a callar, porque lo hacíamos encalamocar; en el Diccionario de Venezolanismos, editado por la Academia Venezolana de la Lengua y la Universidad Central de Venezuela, 1983, en Caracas, encontramos encalamocarse, encalamucarse, con la idea de confundirse, desorientarse, desatinar en lo que se dice o hace…

Andanza por nuestro idioma 73



Andanza por nuestro idioma           73

     Hay cosas inexplicables como los milagros y la fe… Desde cuando nacemos empezamos a llevar una vida de riesgos, enfermedades, agresiones, accidentes mentales o corporales, agresiones violentas y toda clase de manifestaciones de la maldad, pero cuando la fe vive en la persona es como si estuviera protegida por una invisible capa, del latín cappa, que es capaz de vencer cualquier signo de percance, accidente o maldad… Confieso que yo tengo mis temores y tantas veces me hacen flaquear y me doy cuenta de que mi fe no es suficientemente fuerte, y entonces acudo a Dios, a Jesucristo y al Espíritu Santo para que acrecienten mi fe… El rey sabio Salomón escribió que todo ser humano debe disfrutar de lo que come y bebe del producto de su trabajo, y que todo lo demás es vanidad; y Jesucristo vive llamándonos al amor, a la alegría y a la paz… Y si fuéramos creyentes, nos bastaría para que en nosotros reinara la fe… Como escribí más arriba la fe es como una capa invisible que libra de todo mal, la fe es un sobrentendido en el Padre Nuestro, ¿y entonces por qué gentes como yo no hemos terminado de abrevar en aguas de fe? Ruego a Dios para que aumente mi fe y la de tanta gente como yo, y que no haya cabida para la duda en ningún momento, solo así venceremos los miedos, porque este mundo necesita seres humanos plenos de fe y amor, y así podamos superar las tantas manifestaciones de maldad… Hoy es viernes, y los latinos dedicaron este día a Venus, diosa del amor, pero con significado del amor corporal, pero ahora queremos que sea por el amor cristiano, que se basa en bondad, comprensión y alegría de alma…
     A mis hijos donde cada uno de ellos, varones y hembras, se encuentren los siento a mi lado, gracias al vehículo más veloz que es el pensamiento, y me llego hasta ellos y ellas y ruego también porque la capa invisible de la fe los proteja en todo lugar y momento, y sí, mis ideas y mi amor atraviesan mares, cielos y océanos y me coloco al lado de ellos con alegría de diamante…
     Sé que con la fe podemos atajar y domar las angustias de las diversas calamidades cotidianas, por tanto familiares, amigos, conocidos y desconocidos lleguemos a encontrarnos con la fe, y que su capa invisible nos salve y nos dé sonrisas y optimismo, para agradecer por nuestras vidas y por las infinitas manifestaciones de bondad, belleza, y amor que nos da Dios…

martes, 27 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 72



Andanza por nuestro idioma           72
     
     Le pregunté a mi mamá Cecilia Filomena por qué me dio por nombre Adelfo, del griego Adelfos, hermano; y ella me respondió Un día miré la fotografía de un médico en el periódico, y debajo de la foto lo identificaban como el Doctor Adelfo, no recuerdo el apellido, y como estaba embarazada, pensé que si paría varón le iba a dar por nombre Adelfo, pero fue niña y le coloqué Betty Coromoto, pero no me olvidé del nombre, y cuando tú naciste, te di ese nombre y Antonio por mi papá Tomás Antonio…
     Un día mi prima Aleida me dijo que ese nombre Adelfo era muy feo, y a partir de ese momento empecé a presentarme Adelfo, y mi firma comencé a escribirla con mi nombre Adelfo y el apellido es una eme en forma de rúbrica…
     La tarde cuando asistí a la primera clase de Griego antiguo, el profesor nos preguntó los nombres, en mi turno dije Adelfo, y él nos dijo ¡Ah, Adelfo es nombre griego, Adelfos y significa hermano..! Mi amiga María Carmen sonrió hasta con los ojos, y le alegró bastante escuchar lo que significa mi nombre, al término de la clase bromeaba muy contenta conmigo…
     Publio Terencio Afer vivió dos siglos antes de Jesucristo, en el mundo de la literatura se le conoce como Terencio, escritor de comedias, una de ellas con el título Adelphoe, Los adelfos o Los hermanos, en esta comedia observamos que tomó detalles de la comedia Adelphoi, escrita por el autor griego Menandro…
     Al tercero de mis hijos le di por nombres Adelfo Antonio, y me doy cuenta de que tiene comportamientos muy similares a los míos, es amigo de la lectura, y nos gusta hablar y comentar libros, películas y diversas cosas de la vida; mi hijo Fabio algunas veces me pregunta por qué no le di por nombre Adelfo, mi mujer María le había dado el nombre Adelfo para identificarlo en el hospital, cuando fui le dije a ella que lo íbamos a llamar Fabio Antonio, nombres provenientes del latín…