martes, 27 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 71



Andanza por nuestro idioma           71

     Tiene un lado trágico la lluvia, del latín pluvia… Ahora hablo del lado amable de la lluvia, recuerdo las tantas veces cuando caminé con mi amiga María Carmen, linda en cuerpo y alma, hasta nos dejábamos mojar de la lluvia en Mérida, ella y yo decíamos cosas bonitas de la lluvia menuda, contemplábamos la cortina de lluvia y conversábamos y cómo reíamos; a menudo recuerdo el domingo, cuando fuimos a misa, andaba con su familia y yo los acompañaba, fue cuando era una iglesia pequeña en el Colegio San Luis, y hacía un frío benigno y rico y había una lluvia muy menuda y una neblina de ensueño…
     Tiempo después comencé a caminar con Ilva, la segunda vez cuando caminábamos, nos cayó un aguacero de marca mayor, y frente a la avenida Urdaneta estaba un jazminero, me llegué hasta él y desprendí unas florecitas, y se las di y después de olerlas, se las colocó en el pelo, y cuánto le gustó el suave aroma de jazmín… Cuando íbamos subiendo por la avenida Independencia, venía mi amiga María Carmen en el carro del papá, nos invitó a subir y nos llevó hasta nuestras residencias…
     Desde mi infancia me ha gustado bañarme con la lluvia, y todavía cada vez que llueve, si estoy en la casa me desnudo y me baño bajo la lluvia, a veces mi hijo Fabio me acompaña… Y sigo mirando alegre y pensativo la lluvia benigna y linda cuando cae, no la rehúyo; si estoy en la calle, sigo caminando bajo la lluvia… En tiempos de lluvia las plantas se visten de colores vivos, brillantes y tiernos, y aquí en el llano fauna y flora muestran sus encantos, grillos, ranas y sapos, luciérnagas, lagartijas, boras y mastrantos, chaparros y salados…
     Sí, la lluvia tiene un lado trágico, inundaciones y desgracias; pero a mí me gusta escribir el dulce encanto de la lluvia sobre los campos y entre los charcos…             


Andanza por nuestro idioma 70



Andanza por nuestro idioma           70

     Del amor y otros demonios, novela escrita por Gabriel García Márquez, con ese título el autor emparenta el amor con el demonio, idea incierta, porque el amor solo viene de Dios…García Márquez presenta el amor como un demonio, y en términos de Cristo el amor tiene esencia de bondad, verdad, alegría y paz, y cualquier otro concepto contrario a bondad corresponde a confusión y mentira…
     En El Banquete, diálogo de Platón, cuando Sócrates hace su encomio sobre el amor, emplea la palabra daimon, y ya Homero había usado esa palabra con el sentido de divinidad, y Hesíodo hace referencia al mito cuando los hombres vivieron en la edad de oro, estas tres referencias se remontan a varios siglos ante de Cristo, pero con el paso del tiempo demonio nos llega a la actualidad con la idea de ser perverso, contrario a Dios… Y particularmente Sócrates ubica al daimon como un ser intermedio entre Dios y los hombres, y así nos dice que cuando su daimon le va a comunicar algo, él se queda inmóvil hasta cuando logra comprender claramente el mensaje que le transmite en ese momento su daimon        
     Si nos gusta mirar películas, nos podemos encontrar con Love and other impossible pursuits, El amor y otras búsquedas imposibles, un film cuyos protagonistas son Natalie Portman y Scott Cohen, y aquí nos damos cuenta de otra idea errada acerca del amor, porque el amor no es imposible, al contrario el amor es el que nos salva en este mundo tan complejo, porque el amor se basa en la verdad entre los seres humanos, y eso es tan posible en cualquier momento y lugar; pero si confundimos el amor con el deseo carnal, físico, entonces sí nos equivocamos, porque el deseo jamás va a hacer posible que dos personas permanezcan juntos por el resto de sus vidas; y así podemos afirmar que el amor es forma de Dios, y por lo tanto es tan posible y real como el aliento que respiramos, como el color y fragancia de las flores, y como todo lo que forma parte de este universo infinito y en expansión…

lunes, 26 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 69



Andanza por nuestro idioma           69

     Guan Moye nació en 1955 en Gaomi, provincia de Shandong, China; ha escrito las novelas Densa lluvia en la noche primaveral, Sorgo rojo, Las baladas del ajo, La república del vino, Grandes pechos, amplias caderas, La vida y la muerte me están desgastando o Rana; y el 11 de octubre de 2012 la Academia Sueca le concede el Nobel de Literatura; pero sus obras las publica Guan Moye con el pseudónimo Mo Yan, que significa no hables, y en esta oportunidad voy a referirme al título de su novela Cambios, donde Mo Yan nos narra y describe diversas situaciones políticas, económicas, sociales y personales y nos pone de manifiesto las distintas maneras de ir percibiendo cambios en los aspectos señalados; pero quiero tomar la idea del título Cambios para señalar, por ejemplo, que a veces algunos estudiantes me dicen ¡Profesor, no cambie..!
     Y yo les hago la aclaratoria de que al contrario deben decirme que cambie para ser mejor… Yo intento desempeñarme bien en mi profesión de docente, y a cada momento busco cambiar para hacer mejor las cosas en esta labor que es bien exigente… Y es porque en el mundo cada cosa y cada ser permanente y continuamente estamos cambiando… Los recién nacidos van cambiando segundo tras segundo, cada ser vivo se renueva o envejece, el tiempo cambia, pasa y no se detiene, el espacio se está modificando o lo cambiamos, pasamos de seres vivos a cosas inertes, cadáveres que se transforman en tantas nuevas vidas, dormimos y despertamos, enfermamos, mejoramos o morimos, olvidamos y recordamos, cuántos cambios de día o de noche, nuestras perspectivas tienen matices diferentes, según estemos a la luz del día o bajo las penumbras de las noches sin luna o con luna… Y cuando comprendemos la esencia de amor, entonces empezamos a cambiar con mas determinación, porque en nuestro planeta lo que más nos hace falta son manifestaciones y dones de amor, sabemos que elegimos el camino del bien, pero siempre podemos darnos y dar mucho más… Dios nos dé inteligencia, amor y comprensión para seguir cambiando equivocaciones por aciertos, para que no andemos juzgando a los demás, sino comprendiéndolos en sus maneras de ser diferentes en sus individualidades; y así como nos cambiamos de vestimenta, para llegar a la verdad todos necesitamos cambiar sin miedos, y nos daremos cuenta de que el amor nos regala alegría y paz en cada lugar y momento…

Andanza por nuestro idioma 68



Andanza por nuestro idioma           68

     Una mañana me presentaron en la Universidad a Caridad, la mamá de una estudiante… Y me hizo recordar que tengo en mente escribir sobre la caridad, del latín caritas… La caridad es una virtud anónima, pero hay fundaciones de ayuda a huérfanos, ancianos, enfermos, niños y adultos con cáncer, y no podemos ignorar sus acciones benéficas, y tantas de ellas son sostenidas por artistas, deportistas, gentes de negocios, y les dan publicidad, porque si fueran anónimas no cumplirían con tan diversos beneficios, de tal manera que estamos ante un aspecto dialéctico, y yo en lo particular me inclino, porque sigan las gentes y fundaciones y demás posibilidades que socorren y ayudan a los necesitados de ser atendidos, y aún más roguemos porque todos los seres humanos con posibilidades para donar sigan multiplicándose en el mundo…
     Ahora en situaciones particulares entiendo que siga prevaleciendo la caridad como virtud anónima, según lo predica Jesucristo, y cuando alguien necesitado de caridad se presente, no lo eludamos con ningún tipo de omisiones, porque perdemos la gracia divina, pero eso sí que nuestra mano derecha no se entere de lo que hace nuestra mano izquierda
     Hay gente que implora caridad de mano amiga, otras ruegan por un abrazo, otras piden para comer, y otras no tienen abrigo… Nuestras manos laboran y dan, nuestros brazos protegen y sueltan, nuestras mesas reciben comidas escasas, suficientes o abundantes, y gentes con mesas de comidas escasas son capaces de dar, y no falta decir que gentes con mesas de comidas suficientes o abundantes con más razón deben dar, y si tenemos dos abrigos, podemos dar uno al que está al lado y sufre de frío, y hay tantas más necesidades en las gentes, y entonces nosotros en silencio y sin nombre podemos practicar la caridad…


Andanza por nuestro idioma 67



Andanza por nuestro idioma           67

     Fue un mediodía, cuando te miré por primera vez, Alicia, nombre proveniente del griego, significa la amiga de defender a la gente y las nobles causas; en ese momento estaba con unos amigos y compañeros de trabajo de la Universidad Rómulo Gallegos, ya habíamos ordenado el menú, tú andabas con unas amigas, y no pude almorzar, se me fue el apetito, el mesero retiró mi pedido, después nos vimos algunas veces más…Un día cuando almorzábamos, me dijiste que tú eras una mujer mala, y que yo me merecía una buena mujer, y en ese momento no te juzgué, y ahora cuando ha pasado un buen tiempo, menos te juzgo, solo cuando te recuerdo, me llega una dulce sensación de alegría, porque me regalaste momentos de estar varias veces junto a ti…
     Alicia, sí, me gustó lo que asumiste, te dije que yo no creía que fueras mala, ya que con el hecho de dejarme disfrutar de tu singular hermosura, eso me bastaba para considerarte muy buena conmigo…
     No olvido tu piel blanca ni tu cabellera de oro, tampoco llevo al olvido tu sonrisa de mujer joven y sensual, y ahora no sé nada de ti, tus amigas me dicen que vives en Valencia, y ellas también me dicen que no saben cómo contactarte, en verdad me siento afortunado, porque yo te tengo presente, cada vez que quiero en cada bonito recuerdo que tengo de ti…
     Miro la brisa peinando el pasto llanero y me llegan ecos de tu sonrisa, y en las noches claras de plenilunio pienso para ti mis mejores serenatas, no te olvido porque fuiste sincera conmigo, y a donde estés, te hago llegar mis perdurables sentimientos…
     El río corre y canta, la flor se muestra y refulge y mi corazón palpita y habla para ti con alegría y sin pesar… Alicia, te ofrendo estas palabras cinceladas de ternura, no te olvido, y te miro en las nubes que pasan, en el tiempo que no se detiene y en cada lágrima, que me dejaste mirar, mientras te hablaba para cortejarte, y mi  cortejo sigue para ti pleno en albricias de luna y sol…

Andanza por nuestro idioma 66



Andanza por nuestro idioma               66

     Yo no estudio de memoria o al caletre, leo y comprendo; pero cuando me gusta una canción, la canto y repito hasta que me la aprendo, igual hago, cuando me gusta una poesía, la leo y releo hasta que me la aprendo…
     Tengo en la memoria a familiares y amigos, recuerdo también el primer día, cuando empecé primaria y en los últimos días de sexto grado, no quería irme de la escuela, sentía nostalgia… El primer día en el liceo tampoco lo olvido, recuerdo que tantas cosas me parecieron diferentes, cada asignatura la dictaba un profesor distinto o profesora y el horario de clases con horas libres y mañanas y tardes libres, y tantos exámenes y las nuevas asignaturas como Inglés, y cuando salimos de esta clase, con nosotros estudiaba un compañero de nombre Pedro Puerta, y en la hora libre nos fuimos a la plaza Páez, y ahí bajo la sombra de los árboles, Pedro Puerta nos dijo Mi nombre en inglés es Pete Door, y cómo nos reímos…Tengo en la memoria innumerables cosas que viví en el liceo hasta mi graduación de Bachiller, como las muchachas que me gustaron y cómo ahí me dediqué al baloncesto y formé parte del equipo del liceo, y en mil novecientos setenta fuimos Campeones de los Juegos Interliceístas, pero nos dejó un sinsabor, porque fue la última vez que se realizaron dichos juegos…
     Duermo y cuando sueño, algunas veces no recuerdo lo que soñé, pero otras veces sí tengo nítido lo soñado; y en este momento recuerdo, cuando tenía diez años, dormía en el chinchorro en el corredor, y estaba soñando que iba caminando por un sitio muy bonito, pero detrás de mí se iba inundando de aguas claritas, y de pronto me desperté, y tuve que pararme corriendo, porque casi me orinaba…
     Anoche soñaba que estaba acostado con mi mujer en un chinchorro, y en el sueño me acerqué a ella y la empecé a acariciar, y en ese momento desperté, y en la cama me acerqué a ella y le conté el sueño, mientras nos acariciábamos…