martes, 25 de febrero de 2014

Cantemos y juguemos con palabras



Cantemos y juguemos con palabras

     Allá viene Juan José…, así dice la letra de una canción venezolana, y otra dice No soy de aquí, ni soy de allá…, que me lleva a recordar aquellos años sesenta, cuando así la cantaba el trovador argentino Facundo Cabral;  y allá se emparenta con acullá, cuando decimos allá o acullá donde tú estás, o donde usted está…
     Allá es muy diferente en la pronunciación y en la escritura de halla, allá se halla un cuaderno, un libro y un lápiz, sinónimo de encuentra, allá se encuentra un cuaderno, un libro y un lápiz…
     Y allá también es muy diferente en pronunciación y escritura de haya, quien se haya encontrado una cartera marrón; y un verso de la Silva Criolla de Lazo Martí dice cuando haya verdores en el bajío
     Allá es antónimo de acá y de aquí, allá en el rancho grande, allá donde vivía..., así dice la letra de una canción mexicana; aquí pongo mi cama y me acuesto…, es un verso de la poesía En el patio, escrita por el poeta de Escuque y del mundo Ramón Palomares; y acá estoy escribiendo estas intenciones castellanas…
     Allá frente al palmar fue donde me dijiste que me amabas, y acá yo te respondo sin ambages que también te amo, y recuerdo que también allá dejamos el eco sincero de nuestros primeros besos, y yo me extasiaba en la limpidez de tus ojos llenos de luz, no puedo olvidar nada de todos esos hermosos momentos de allá
     Allá también es sinónimo de ahí, allá dejé mis cosas o ahí dejé mis cosas; y en la novela Cantaclaro, escrita por el venezolano universal Rómulo Gallegos, encontramos en el primer capítulo La copla errante…, donde y cuando entona Cantaclaro o Florentino y él se añadía Quitapesares:

                                                 Ahí te mando tus sortijas,
                                                 tus cartas y tus pañuelos.
                                                 Espérame en los chaparros
                                                 pa’ devolverte tus besos
 

lunes, 24 de febrero de 2014

Ventanas abiertas



Ventanas abiertas

     Cuando leemos, recibimos información, pero aprendemos significativamente, si los mensajes los reflexionamos, y llegamos a una comprensión que nos sirva para nuestro desenvolvimiento cotidiano, en la escuela, en el trabajo, y en las diversas relaciones en el convivir de cada día…
     La literatura novelada, cuentística, teatral, fabulada, ensayística, mítica, la crónica y la poesía no solo expresan situaciones reales o ficticias, con escenas grotescas, románticas, graciosas, trágicas o idílicas, sino que lleva planteamientos filosóficos, para que nos abstraigamos, pensemos y aprendamos de forma agradable y divertida…
     La literatura comienza dando mensajes desde el título de la obra, García Márquez con la novela Cien años de soledad, ya con el concepto de soledad esboza uno de los conflictos humanos, algunos la toman para amargarse y aislarse, y otros asumen la soledad como una forma de vivir en paz consigo mismo y con los demás; escuchamos desdeñar la poesía, porque es difícil, compleja y por tanto no la pueden comprender, muestro estos versos del poeta español Antonio Machado:
                                          Todo pasa y todo queda,
                                          pero lo nuestro es pasar…

     En apenas dos versos nos regala una visión filosófica acerca de la vida, vivimos y por muy longevos que seamos, llega nuestro último día de vida, y quedan el firmamento y el mar, y quedan las piedras y las hormigas, todos somos pasajeros transitorios, y las cosas más menudas y sencillas perduran más allá de nuestros afanes…
     La literatura en general y en particular la poesía nos brinda ventanas abiertas para mirar y comprender el mundo, nos retrata el amor y el odio, la bondad y la maldad, y somos nosotros los que debemos elegir el camino que nos haga sentir bien con nuestra conciencia más íntima…

domingo, 23 de febrero de 2014

Y no me voy, aquí me quedo



Y no me voy, aquí me quedo

     Me estuve paseando por el patio, mirando los uveros, los tamarindos y los merecures, los mereyes o marañones con sus zarcillos amarillos, y los mereyes rojos ni siquiera han florecido, y las plantas mapurites, los anises, y los icacos, al lado este del porche también está un icaco, y la dama de noche, las palmeras y los crotos, el Juan de la calle, las ixoras amarillas y rojas, y la chirimoya pulpa naranja con sabor y olor a manirota, el cadillo pata ‘ perro, el riñonero, las sábilas y la corona de Cristo, los chaparros, los nonis, los limoneros y los naranjos…
     Cuando nos mudamos a esta nuestra casa solo había cinco ciruelos, el símbolo de la Misión de Nuestra Señora de los Ángeles, porque de Calabozo y de otras partes de Venezuela llegan a la Misión a buscar ciruelas en los meses de marzo y abril, y disfruto con las formas, olores y colores que miro en los cocoteros, orores, espinitos, chayas y picapicas; y me baño de fragancias y colores que prodigan los onotos, cañas de la India, el jenjibre chino, los jazmineros y azahares y la planta que florece a medianoche; anduve por entre los algodoneros pajarito, los almendros, los guayabos y el guayabo sabanero…
     Ahora le escribo a los yagrumos, a las plantas flor de paraíso, a los botoncillos, yuquillas y rosas de Madagascar, y no me voy, aquí que quedo leyendo, oyendo música, mirando películas, conversando y lanzando líneas al viento en este blog de mis alegrías y sueños…
     Cuando andaba entre las plantas del patio, me detuve a mirar los olivos, las matas de yuca, bajo la sombra de los mangos de las vecinas, y rondaban las avispas, abejas, moscas, cimarrones y mariposas, y las libélulas dibujando piruetas en el aire, y los tucusitos visitando, libando, chupando y oliendo de flor en flor, y los piñeros recientemente cargados con las piñas plenas de espinas y de flores, y no me contuve y a uno de ellos le tomé una foto con la cámara del teléfono celular, y ahí la tengo junto a los frutos rojos del manzanito de jardín y de la flor de la corona de Cristo, y no me voy, aquí me quedo escuchando cantar los pájaros y mirando, pensando y soñando,,,

sábado, 22 de febrero de 2014

Mis oraciones, votos y plegarias



Mis oraciones, votos y plegarias

     Soy pecador, me equivoco, y por eso Dios, Jesucristo, Espíritu Santo denme amor y fe, háganme instrumento de amor y fe, amor que todo lo puede, para vencer el mal, y fe que mueve montaña…
     Mi oración y mi plegaria son para que prevalezcan amor y fe en los seres humanos en Calabozo, en Venezuela y en el mundo…
     Canto con Francisco de Asís, para que abracemos palabras y actitudes de hermanos entre todos…
     Quiero hablar y actuar en cada momento amor y fe…
     Los pájaros tejen sus nidos y cantan, aovan, crían, van a buscar el alimento y vuelven con el sustento, viven un continuo vaivén, vuelan hasta donde hay agua, se bañan, bailan, picotean, pían y cantan, no se hacen preguntas, solo nacen, se reproducen, crían, cantan y en un suspiro imperceptible les quitan la vida o mueren, y algunos mueren cantando…
     Los seres humanos nacemos, nos reproducimos, criamos, y todos deberíamos vivir sin pecar, sin equivocarnos, y Dios quiera y muriéramos cantando amor y fe…
     En el mundo hace calores extremos, y también fríos extremos, imploremos porque la naturaleza nos brinde equilibrio, y porque nosotros seres humanos actuemos con humanidad de amor y fe con el planeta y con cada ser vivo vegetal o animal…
     Clara habló y actuó junto a Francisco de Asís, y vivieron en hermandad de amor y fe, el lema de los franciscanos es Paz y bien, cantemos con ellos por la paz y la bondad, por la alegría, el amor y la fe…
     Aceptemos que la respuesta a todos los males está en amor, paz y fe, cantemos y elevemos plegarias diarias de amor, paz, fe y bondad…
     Soy pecador, no mejor que tú, venerable lector o lectora, pero hago votos por mí y por ti, para que nos llenemos de amor y fe, y porque seamos instrumentos de amor y fe donde sea que nos encontremos y en cada momento…

viernes, 21 de febrero de 2014

Sinonimia



Sinonimia

     La sinonimia nos permite decirle a los niños,  chicos, chavales, chamos, infantes, impúberes o impúberos…
     A los puercos también les decimos cochinos, chinos, chanchos, marranos, cerdos; a los diferentes momentos del amanecer lo nombramos alba, aurora, alborada, albor, mañanita; al tardecer en sus distintas fases lo designamos atardecer, crepúsculo, ocaso; a la vivienda según las características singulares le decimos choza, churuata, caney, rancho, casa, hogar, nido, morada, refugio, oasis, quinta, mansión, techo, techumbre, lar, capilla, y escuchamos y decimos Voy a estar encapillado o voy a permanecer encapillado…
     A la lluvia según su duración y fuerza le decimos garúa, brisa, en los Andes venezolanos cuando es una lluviecita apenas perceptible, se dice Está brisando…, lluviecita, aguacero, en la conversación previa al poema en octosílabos Florentino y el Diablo, escrito por el poeta barinés Alberto Arvelo Torrealba, Venancio en la reláfica dice ¡Ah mandilata de aguacero que está cayendo..!, chubasco, chaparrón o chaparrazo, matasapo, tormenta, temporal…
     A los que pasamos de sesenta años nos dicen de la tercera edad, viejos, ancianos, vejucos, vejetes, nonos, chochos; a las mujeres jóvenes y lindas les decimos bombones, y cuando yo era muchacho, escuchaba los versos ¡Mira, chico, qué bombón, se me alboroza el corazón..!, caramelos, chocolates, buenamozas, mises, florecitas, primores, hermosuras, beldades, reinas, princesas…
     Y los saludos no tienen finitud en la sinonimia, escuchamos y decimos Buenos días, buenas tardes, buenas noches, feliz día, buen día, qué tal, cómo estas, cómo estamos, cómo va la cosa, cómo está la cosa, qué hubo, qué húbole, ¿entonces?, ¿y entonces?, qué se dice, qué hay por ahí o qué hay porai, ¿todo bien?, ajá, en qué andas, cómo te va…

Si visitas Calabozo



Si visitas Calabozo

     Si vienes a Calabozo, vas a mirar el gran espejo de agua de la represa del río Guárico, podrás contemplar las parcelas sembradas de arroz y la  inmensa llanura abierta y tendida…
     Si visitas Calabozo, podrás asistir a las iglesias Catedral, Nuestra Señora de las Mercedes, Nuestra Señora del Carmen, y al lado de donde era el hospital Mercedes, una pequeña capilla con una gruta al lado, asimismo vas a encontrarte con la plaza Bolívar, cercada con rejas y en el centro la estatua ecuestre del Libertador, también se yergue la estatua pedestre de Páez, en la plaza que lleva su nombre, y en sus alrededores la casa natal del poeta Francisco Lazo Martí, sede del Ateneo de Calabozo, y muy cerca el Museo de la Ciudad…
     Si vienes a conversar con nosotros, vas a encontrar mujeres hermosas indiferentes o displicentes, pero también vas a conversar con otras mujeres que además de bellas, se adornan con un trato cordial, ameno y simpático, y los hombres somos retrecheros o amigos de conversar, de contar chistes, anécdotas y amantes de la mamadera de gallo…
     Si vienes y pernoctas en una casa de campo, te va a despertar la gran cantidad de ruidos, cantos y silbidos de distintos animales, entre ellos tantos pájaros, y el zumbido fresco de la brisa mañanera…
     Si estás leyendo estas líneas, y nunca has venido a Calabozo, cuando quieras vivir otras cosas, ven a este pueblo de fuertes calores o de grandes lluvias, aguaceros y chubascos, y te alegrará la gran variedad de plantas propias de llano y también los diversos animales domésticos, silvestres o salvajes, tendrás ocasión de mirar a los llaneros arreando hatajos de ganado bovino o bufalino…
     Si te llegas hasta Calabozo, aquí abundan los arpistas, cuatristas y maraqueros, y los cantantes de pasajes y de música recia, improvisadores, copleros y contrapunteadores, y si no has bailado el joropo, y dejas la pena a un lado, podrás bailar al compás de la muchacha o mujer llanera, que son madeja de figuras y hermosuras…