viernes, 20 de diciembre de 2013

Ingrávido y sutil vuelo de mariposas



Ingrávido y sutil vuelo de mariposas

     Píndaro, poeta, en la Pítica 8, del año 446 antes de Cristo, escribe: ¿Qué es el hombre? Nada más que la sombra de un sueño…
     Sócrates, filósofo, en el siglo V antes de Cristo, habló mientras vivió de la búsqueda de la verdad, y uno de sus discursos, según Platón, fue: Conócete a ti mismo…
     Chuang-Tsu, poeta, escribió en el siglo III antes de Cristo: ¿Tú y yo no estamos soñando un sueño del que no acabamos de despertar?
     Desde siempre el hombre ha buscado la verdad para su libertad absoluta, y es Jesucristo el que nos dio la respuesta, cuando dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida…, y para seguirlo debemos vivir en amor y para el amor…
     Pedro Calderón de la Barca, poeta, escribió la comedia filosófica en el siglo XVII La vida es sueño…, ya el título es muy decidor…
     Antonio machado, poeta, escribió en el siglo XX estos versos:

                                     Caminante, no hay camino,
                                     se hace camino al andar;
                                     al andar se hace camino
                                     y al volver la vista atrás,
                                     se ve la senda que nunca
                                     se ha de volver a pisar.
                                     Caminante, no hay camino,
                                     sino estelas en la mar…

     En este noviembre escribí acerca de la liviandad de nuestra vida, y en mi reflexión intento dejar a un lado la vanidad, mentira y solo encauzar mis pasos por el amor, y es así como me doy cuenta de que es tan nimia nuestra trascendencia comparada con el tiempo, y concluyo escribiendo que nuestra existencia y todos nuestros afanes y angustias solo son un ingrávido y sutil vuelo de mariposas…

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El lenguaje de las cosas



El lenguaje de las cosas

     Me gusta escuchar el murmullo del agua en el cauce y el repiqueteo de la lluvia, desde cuando era muchacho me ha gustado el rugido de los aviones y el tañido o repique de las campanas; y sé que mientras nos lata o palpite el corazón, tenemos vida para alegrarnos; y cuando tengo frío los dientes me castañetean o rechinan, y cuando me toca cocinar, me entretengo escuchando el murmullo del fuego, y ahora recuerdo que de muchacho me asustaba en las noches el golpear de las hojas contra el suelo, me parecían pasos de alguien que se acercaba, para hacerme daño, y me arropaba y me quedaba quietecito, que ni siquiera me chasqueara la lengua…
     Y cuando fui por primera al mar, me impresionó su inmensidad y su rugir de olas, y me metí y salí de inmediato escupiendo y diciendo que el agua era muy salada, y mi papá y demás parientes y amigos se reían con ganas…
     Y aquí en el llano, desde cuando vivíamos a orillas del río Apure en El Picacho y luego cuando nos mudamos frente al río Guárico en Calabozo, nunca he sentido miedo ante los estallidos o rugidos de los truenos, recuerdo la vez cuando estábamos jugando baloncesto en la cancha del liceo Humboldt, y comenzó a llover y retumbaban los truenos, y seguimos bajo ese largo aguacero entre tantos relámpagos…
     Mi papá trabajaba carpintería con su serrucho riqui riqui riquirrá, y al frente en el río silbaban las toninas, y cuando dejaba su labor, tocaba el arpa y yo redoblaba mi tambor, y el río sonaba suave murmullo o rugía con las fuertes crecidas; también íbamos a las retretas y me gustaba sobre todo el sonar de las trompetas…
     Mi papá también me hacía los trompos, salía conmigo a buscar la madera más zumbadora, y una vez nos cayó tremendo aguacero, nos guarecimos bajo unas matas, y el viento soplaba y silbaba, y como si se lamentara, pero más me lamentaba yo, por el frío que sentía en ese paraje en aquel momento…



martes, 17 de diciembre de 2013

Utopía



Utopía

     En griego significa lugar inexistente, yo en este sueño le doy sentido de lugar y tiempo inexistentes…  
     Si alguna vez nos encontramos en medio de un paisaje natural boscoso, puede suceder que escuchemos el zumbido de las abejas, el chillido de alguna águila , el canto de una alondra, el rebuzno o resoplido del burro, el berrido de un becerro, o el mugido o bramar de un buey…
     Si la buena suerte nos acompaña, también podemos escuchar el bramido del búfalo, el ulular de un búho o lechuza, y hasta sintamos el relincho de un caballo, el balido de una cabra, el trino o gorjeo de algún canario, y quizás el gruñido del cerdo, cochino, marrano, chino o puerco…
     Si permanecemos todavía en este escenario agreste, también puede suceder que escuchemos el chillido de las cigarras o chicharras, el lamento de los cocodrilos, caimanes o babas, el canto de la codorniz, el chillido de algún conejo, el hablar memorizado de cotorras o loros, y pudiera ocurrirnos que escuchemos los graznidos o grajeos de algún cuervo…
     Como aún seguimos en esta espesura, si escuchamos los ladridos de un chacal, esperemos que estemos muy lejos de él, y más bien nos alegre los silbidos de algún chorlito, y sigamos percibiendo cacareo de gallinas y el canto de gallos, y que sobre las aguas de una laguna haya gansos con sus graznidos, y más allá un gato montés maúlla y ronronea, y que en el árbol más alto esté posado un gavilán con sus chillidos…
     Todo esto y más podemos conseguir en medio de un bosque, golondrinas que vuelan con sus gorjeos, gorriones piando, y muy lejos alguna hiena con sus aullidos, mientras tantos insectos van con su zumba que zumba, algún jabalí que gruñe, y que el león también esté muy lejos con sus rugidos, asimismo los lobos con sus aullidos, y que nos disipe el susto el mirlo con sus silbidos, y los monos con sus chillidos…
     Y caminamos mientras la mosca zumba y zumba junto con el mosquito, y los chirridos de los murciélagos, y una onza pasa en un celaje, las palomas arrullan, los patos graznan junto con los pavos, y una perdiz va con su paso apuradito, los perros aúllan, gruñen, ladran o laten, los pollos pían, el puercoespín gruñe, y en los charcos las ranas y los sapos croan, las ratas y ratones chillan, y sobre un árbol un ruiseñor trina o canta, pasa una serpiente con su silbido, y un crótalo o cascabel con su maraca, lejos un tigre maúlla, y escuchamos bramar o mugir un toro junto a la vaca, y un zorro aúlla en celaje de color de zorro corriendo

                                                                     
 
                                  
 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Abrasar, abrazar



Abrasar, abrazar

     En Calabozo en los meses de sequía cómo abrasa el solazo, este pueblo mío de soles, resolanas y tabardillos… Si alguien quiere achicharrarse, solo debe exponerse al sol de estío, para que lo abrase…
     A mi me encanta asar jojoto en brasa, papa en brasa, batata en brasa, qué sabroso es, y recuerdo el refrán…, cada quien arrima la brasa para su sardina…, lo cual es una forma individual de mirar las cosas en la vida, dejando tantas veces de atender lo colectivo y comunitario…
     A mí me gusta abrazar a mi mujer, morena de carnes prietas y de palabras escondidas… A ella le gusta que yo la abrace, se queda quietecita, tímida de caricias…
     Braza es medida de longitud, y también es una modalidad de nado…
     Cuando leemos, si somos buenos observadores, nos vamos a ir dando cuenta de la grafía de cada una de las palabras, según su significado, y para tantas cosas en la vida es importante evitar las confusiones, tanto cuando hablamos, leemos o escribimos…
     La urticaria es una planta abrasante o abrasiva, en nuestro llano se da el guaritoto y la picapica entre tantas otras urticarias…
     En las festividades de cualquier tipo es muy común las abrazaderas, y hay hombres que se aprovechan de estas situaciones, para apurruñar a alguna mujer en particular o a las mujeres, si se dejan; también se le dice abrazadera a la especie de ariete que sirve para apretar o sujetar cosas…
    Termino recordando la copla, que yo escuchaba de muchacho:
                                  
                                        Cuando yo era chiquito,
                                        me cargaban en los brazos,
                                        ahora que estoy grande,
                                        me cargan a los bandazos…

sábado, 14 de diciembre de 2013

Saber, saberes



Saber, saberes

     Todos sabemos más de una cosa, sabemos por donde sale y por donde se oculta el sol, sabemos que somos mortales, y también sabemos que somos imperfectos, que nos equivocamos con frecuencia, pero debemos saber ser inteligentes, para no reincidir en las mismas equivocaciones… En Venezuela ahora se habla de saberes, lo cual es bueno, y es un concepto tan amplio, que los encargados de dirigir estas casas de saberes, solo deben darle cabida a todos los campesinos y citadinos, porque hay los que saben hacer arepas, empanadas, gofios, torrejas, tabletas, batidos, buñuelos, cachapas, ayacas, orejitas, tisanas, quesillos, flanes, tortas, gelatinas, paloapique, mondongo, pizzas, paellas, bienmesabes, majaretes, catalinas o paledonias, panes, y tantas otras cosas más de la dulcería, repostería y culinaria…
     En estas casas de saberes tienen cabida los que saben hacer chinchorros, alpargatas, cuatros, arpas, violines, maracas o capachos, mesas, aguamaniles, tinajeros, marimbas, canoas, barcazas, bongos, sillas de mesa o sillas de montar, cobijas, sábanas, pesebres, marionetas, muñecas, títeres, porsiacasos, morrales, pantalones, faldas, vestidos, camisas, liquiliquis, guayaberas, y aún muchas cosas más…
     También caben en estas casas de saberes los cuentacuentos, recitadores, declamadores, compositores, músicos, escritores, poetas, oficiantes, profesionales en las distintas disciplinas, religiosos, ensalmadores, curanderos, hierbateros o yerbateros o herbolarios, comadronas, ayos y ayas, sobadores o componedores, rezanderos, amansadores de bestias, coleadores, cantores, improvisadores y contrapunteadores, y siguen en puntos suspensivos…
     Saber y sabor a veces se igualan en significación, y así podemos escuchar, cuando alguien pregunta, ¿a qué te sabe esta comida?, y podemos responder, me sabe a agridulce muy exquisito y sabroso…
    Como vemos es un camino abierto el mundo del saber y de los saberes…

jueves, 12 de diciembre de 2013

Alma de la copla



Alma de la copla

     Me bajé de la buseta frente a la entrada de la Urbanización Brisas de la Represa, era una mañana soleada y de bastante brisa, no me acuerdo el mes, era un año de la década de los noventa, regresaba de estar cumpliendo labor administrativa en el Área de Educación de la Universidad Rómulo Gallegos, y me dirigía a la casa donde vivía en ese entonces, para preparar el almuerzo y esperar por el transporte donde llevaban a mis hijos Jairo y Javier del Colegio Coromoto, y mientras caminaba, iba leyendo la portada del diario El Nacional, y me llamó la atención parte de las declaraciones del expresidente Luis Herrera Campíns, en donde hacía alusión al presidente Rafael Caldera, y Luis Herrera que tenía una gracia natural para las ocurrencias, y además leía y conocía de nuestra literatura, y en cualquier momento acudía a algún refrán adecuado para determinada situación, en esa declaración le responde a palabras pedantes que Rafael Caldera dijera refiriéndose a Luis Herrera, y para ello tomó de la canta criolla el alma de esta copla:

                                         No te encumbres muy alto,
                                         prenda de tanto valor,
                                         al árbol que más se alza,
                                         el viento le tumba la flor…

     Desde los primeros documentos escritos que han llegado al conocimiento de nosotros, algún poeta o filósofo ha asentado en versos o en máximas ideas que hablan de lo efímero de la existencia y donde también conseguimos alusiones a las equivocaciones de nosotros los seres humanos, y una de tantas equivocaciones señaladas desde tiempos antiguos es la vanagloria, vanidad o pedantería… Sócrates sigue siendo pertinente, cuando dijo… Yo solo sé que no sé nada…, y, sin embargo, sus contemporáneos y discípulos lo consideraban como el hombre más sabio de Atenas y de Grecia…