jueves, 26 de enero de 2017

Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura IV



Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura   IV

       El sábado 21 de enero de dos mil diecisiete, iniciamos a decir de cómo podemos construir felicidad en la vida de cada uno de nosotros, y concluimos con que vivimos en medio de sinnúmero de conflictos, dificultades y de tantas manifestaciones de maldad, y todo eso es una triste realidad, mas si en verdad entendemos el mensaje de Jesucristo Andar la vida en la verdad y con alegría…, entonces podemos disfrutar de lo que comemos y de lo que bebemos, agradecidos por contar con buena salud, y porque el producto con que comemos y bebemos lo hemos obtenido con trabajo justo y honrado. Seguidamente nos abocamos a proponer la actividad del cuarto encuentro del Seminario, y fue así como decidimos emplear el día para escribir las tres páginas que cada participante debe producir acerca de Prácticas sociales de la lectura y de la escritura; y a primeras horas de la tarde, cuando culminábamos la actividad de los presentes, unos llevaban por mitad su labor de escritura, y solo cuatro de ellos me entregaron el ensayo completo, y en esta oportunidad transcribo tales textos

Lectura y escritura                              Yelitza Maestre

       Entre la lectura y la escritura existe una relación importante, ya que cuando se lee, se escribe, y cuando se escribe, se lee, y esto nos lleva a ver que sendas actividades son necesarias en la vida del ser humano, por algo hombres y mujeres desde la antigüedad han buscado la manera de comunicarse con las demás personas. Cabe destacar que Dios le dio entendimiento al ser humano, para que pudiera hablar y escribir todo lo que él tiene en mente y lo comunicara al mundo, para que cada persona entendiera y comprendiera que las escrituras que están en la Biblia son una mina de bendiciones, para cada una de las personas que las leen o las han leído; se puede decir que cuando realizamos una lectura, la hacemos con el fin de obtener una información o para reflexionar acerca de lo que estamos leyendo, y dependerá de cada lector lo que siga aprendiendo por el resto de su vida, porque la lectura y la escritura son parte fundamental en la formación cultural, ya que nos permiten adquirir habilidades de lenguaje, y cuando comunicamos de forma oral o escrita, ideas o pensamientos, también podemos estimular la imaginación, y asimismo nos ayuda a crear eficientes competencias orales y escritas.
      El camino de la lectura y de la escritura es tan amplio que podemos leer y escribir tantas cosas positivas como negativas que el mundo nos muestra, y cada persona es responsable de lo que desee leer o escribir, de esto dependerán nuestros actos como ciudadanos de una nación. El mundo de la lectura nos permite desarrollar un aprendizaje receptivo de comprensión lectora y nos proporciona conocimiento e información y nos facilita la capacidad de pensar y de analizar, y es por eso que las  competencias de leer y de escribir deben ser orientadas con diversas actividades que motiven al estudiante de forma amena hacia algún objeto de su interés, y también orientarlo a comprender la lectura de imágenes en libros y en tantas otras formas de lenguaje visual, con la creación de grupos de lectura, con la conversación acerca de historias relacionadas con experiencia de vida del estudiante, compartir nuestras experiencias con la lectura, contarle lo que leemos y de lo que hemos aprendido de algún texto, como ejemplo de tal estrategia, que podemos utilizar en el aula, doy por caso al profesor Adelfo Morillo que comparte sus experiencias de lectura, cuenta acerca de libros, cuentos, novelas que ha leído y de esa forma nos motiva a despertar en nosotros el interés por esas prácticas de lectura y de escritura que deben ser cotidianas.
       Aprendí a leer a los siete años, debido a que me gustaba mirar libros de cuentos ilustrados y quería saber lo que allí estaba escrito, no se me hizo difícil aprender a leer, y después de esta experiencia quería leer cada cosa que veía y estaba a mi alcance, y recuerdo que la primera palabra que escribí fue , y fue tan agradable para mí empezar a aprender a escribir, porque estaba comenzando a descubrir y a describir parte de lo que en ese momento me rodeaba.
       La lectura es considerada como un proceso que nos permite comprender e interpretar, reflexionar, analizar, nos facilita la capacidad de pensar, proporciona información y conocimiento, además es un medio de entretenimiento y distracción, relaja, divierte y puede practicarse en cualquier tiempo, lugar, edad o situación; es decir, la lectura es un acto de creación permanente; Laín Entralgo señala Todo cuanto un hombre lee es por él personalmente recreado, vuelve a crear. Pero el lector, además de recrear, se recrea, se crea a sí mismo de nuevo, vuelve a crear su propio espíritu. Toda lectura deja huella. Nos hace más libres. Sin duda escribir es uno de los medios de comunicación más útil, a través del lenguaje escrito emitimos mensajes, registramos ideas y le permite a un autor dejar plasmado un contenido para su oportuna lectura.


La lectura y la escritura en la vida cotidiana          Jennifer Martínez

       Al leer se desarrolla nuestra sensibilidad y nuestro sentimiento lírico que hacen más bella la vida, leer es tomar contacto con la realidad y adquirir herramientas para transformarla, es construir mundos posibles con imaginación, esto se hizo certeza, porque como testigo del Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura, que venimos construyendo los participantes del Programa de Formación en Lengua castellana, dirigido por el profesor Adelfo Morillo, en que construimos teatro, despertamos sentimientos, y en donde la lírica se hace presente; con este Seminario logro fomentar la lectura en mí, recuerdo ese último día de clase, cuando estábamos celebrando vísperas de Navidad, previo a las vacaciones decembrinas; en esa actividad el profesor con su don de saber me instó, me motivó a leer la novela Casas muertas, gracias al énfasis particular que hizo del capítulo Pecado mortal.
       Ya en casa, aun con todos los quehaceres diarios, me dispuse, y mientras mis hijos, Santiago Andrés y Antonella Nazareth, dormían, yo me deleitaba con la lectura de dicha novela, que me trasladaba a Ortiz, y mi imaginación volaba y lograba ver esa casa muerta de entre mil casas muertas, mis sentimientos se despertaban al momento de leer cada línea, el amor así como lo reflejaron Carmen Rosa y Sebastián al estrecharse las manos, cuando chocaron inmediatamente. Qué hombre tan buenmozo como dijo la señora Carmelita, frase que mentalmente estaba diciendo Carmen Rosa, palabras que me hicieron imaginar al buenmozo de Sebastián, quizás alto, rubio de ojos claros.
       La pasión también se despertó en ese capítulo Pecado mortal, y ahora entiendo por qué el profesor Adelfo lo señaló como especial, quizás por ese relato donde Sebastián le ciñe el talle y le busca la boca para darle un beso a Carmen Rosa, pero un beso diferente, incalculablemente más largo, más intenso, más hondo, y Carmen Rosa siente recorrer por las venas una llamita más viva que el líquido espeso y picante de la mistela, y también siente subir por los muslos una dulce fogata jamás presentida. Allí estaba la llama de la pasión y más aun cuando la mano de Sebastián sube lentamente desde la cintura de Carmen Rosa, la detiene un instante sobre sus hombros y luego la baja hasta uno de sus senos. Realmente leer es un deleite, leer significa establecer una relación emotiva con el texto y su contenido, y eso fue lo que hice con los doce capítulos que conforman Casas muertas. Y cómo no hablar del humor, sí, una sonrisa escapaba de mí, al leer palabras como estas, el señor Cartaya le pregunta a Sebastián Siempre lo veo por los lados de la iglesia, ¿usted cómo que es muy devoto de Santa Rosa? Y Sebastián responde de Santa Rosa no, de Carmen Rosa.
       Por consiguiente, la lectura no debe ser una actividad pasiva ni una tarea tediosa, sino un constante hacer, indagar, crear un diálogo con el lenguaje que transmite mundos imaginarios e incita a dialogar con el texto, que es un modo de dialogar con uno mismo. Y sí, dialogué con cada línea y no la consideré una actividad tediosa, sino un disfrute, una recreación donde los sentidos vuelan a través de la imaginación. Y como señala el profesor Adelfo Sean creativos, hagan teatro, imagínense el texto al momento de leer. Y bien, es cierto las palabras del profesor las pude vivenciar con la lectura de esta hermosa novela, y desde ahora lo tomaré como hábito, y no solo eso, sino que a cada uno de mis estudiantes le hablaré de lo maravilloso que es la lectura y lo relevante que es para el desarrollo personal, ya que ella nos forma, educa y nos crea hábitos de reflexión, análisis, esfuerzos, concentración y recreación; y como dice el profesor Adelfo Es una buena forma de invertir el tiempo
       En conclusión, la lectura y la escritura hacen parte fundamental de nuestra vida cotidiana, y de allí pues radica la relevancia que cada día tiene el saber leer y el saber escribir, y más para nosotros en nuestra condición de docentes, debemos afianzar la práctica de la lectura y de la escritura, y en tal sentido destaco mi gratitud y mi reconocimiento al profesor Adelfo Morillo, por su excelente desempeño de orientador de aprendizajes compartidos, por su paciencia y gran labor de Maestro. Aprecio el aprendizaje impartido en cada encuentro, y quizás no intervengo tanto como debe ser en cada clase, mas lo importante es que ya he puesto en práctica cada una de las estrategias que hemos compartido con mis estudiantes del liceo y con los estudiantes de la Misión Sucre, y más aun con mi hijo, puesto que comencé a dibujarle las letras y así continuaré hasta cuando él llegue a su nivel de primaria.   


Prácticas sociales de la lectura y de la escritura            María Cordero

       El título es el nombre del Seminario del cual soy protagonista junto con mis compañeros de estudio, dirigido por el profesor Adelfo Morillo, persona a la que admiro y debo tanto de lo que ahora soy como profesional en la mención que curso de Lengua.
       Para darle sentido a este Seminario se debe tomar en cuenta los aspectos relevantes, para los que está enfocado, con tal nombre Prácticas sociales ya se obtiene una breve pista, la cual es en cómo se ejecuta, y qué bueno es cuando la persona lleva y aplica la lectura y la escritura en su vida cotidiana.
        La importancia de la lectura y de la escritura, además de ser el mecanismo por que las personas se comunican y transmiten conocimientos, ideas y opiniones, son unos de los instrumentos más importantes para cada persona en el proceso de conocer el mundo que lo rodea y de establecer sus primeras relaciones de afecto. Los contextos de leer y de escribir, como herramientas del lenguaje, se convierten en la forma perfecta para incrementar cada buen aprendizaje.
        Lectura y escritura son palabras que indican no solo pilares de la educación, sino también habilidades humanas que permiten plasmar y diseminar el conocimiento, y también son capacidades que cada persona puede adquirir en el proceso que va más allá de la comprensión de los símbolos y de sus diversas combinaciones. El dominio de la lectura y de la escritura implica el conocimiento del uso adecuado de letras, signos y normas y, además, el llegar a crear un hábito en torno a destrezas, y su puesta en práctica cotidiana es de suma importancia en la educación, y para llegar a esto debe fomentarse desde los primeros años de vida. La lectura poco a poco nos va a permitir aprender cosas acerca del mundo que nos rodea, y en particular se convierte en un medio de incalculable valor, si se busca aprender para el bien.
       Como la lectura y la escritura son habilidades que requieren entender o crear un texto, inevitablemente necesitan de la concentración; esto ocurre de manera consciente y con inversión de esfuerzos intelectuales, porque al leer en el cerebro se va organizando las ideas de lo escrito, y se va reconociendo las distintas ideas, algo similar pasa al escribir. De esa forma, se entrena la capacidad de crear y de organizar ideas, además con la lectura y con la escritura afianzamos la ortografía, y esto sucede porque a medida que se va mirando cada palabra, fórmula infalible para recibir información acerca del acertado uso de las letras y de los signos de puntuación en la conformación de palabras.
       En la medida como el Seminario tomaba curso y se profundizaba más, llegué a comprender que al leer no solo textos de contenidos utilitarios, sino también textos poéticos o cuentos, donde aparecen palabras que no sabía o no conocía su significado, mas al investigar en diccionarios, enciclopedias, entre tantos otros medios, empecé a comprender y a elegir de entre sus varios significados, y el porqué de su uso en tal texto; esto trae como consecuencia positiva aprender a usar nuevos vocablos, que adornan nuestro léxico de profesionales, y con  el empleo de esas palabras, se hace la diferencia en el momento, cuando nos dirigimos a otras personas; un ejemplo de ello, la palabra mies yo la había escuchado con anterioridad, mas no sabía qué significaba, y por ende no la usaba; pero una vez que comprendí su significado, aprendí que mies es sinónimo de cosecha, como la de arroz o la de maíz, y con otro significado se refiere a multitud de personas, y cómo me alegro de que ahora ya puedo usar dicha palabra por saber su adecuado significado, y en qué contexto la puedo emplear; otro ejemplo tomado de la Biblia, se cita en Mateo 9, versículos 37-38
                            En verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rueguen, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies

       Hace días en el diario Últimas Noticias, en el artículo Volver a los clásicos…, por su contenido comprendí que es cierto lo que en él se dice que releer o volver a leer ya bien sea libros, revistas, periódicos, cuentos, queda demostrado que algún momento nos podemos encontrar con una sorpresa, la cual puede ser que en el texto que estemos leyendo de nuevo las palabras cobran mayores sentidos, compredemos el porqué de tales palabras, y además esto ayuda al lector a captar las distintas categorías de las ideas en el texto.
       Una buena técnica de lectura es leer pausado, de esto no se tenga la menor duda, porque el lector tiene tiempo para entender y comprender lo que lee; y para personas como nosotros que cursamos esta mención en Lengua, pienso que la lectura ya sea de novelas o libros de poesías son importantes, porque ellos contienen códigos literarios en su escritura, es decir, contienen palabras que debemos usar en nuestra vida cotidiana, y como reflejé antes, cuando se dé el caso de que estemos en una conversación y alguien nos escuche hablar, diga entre sí Qué bonita esa forma de expresarse…, o simplemente comente Se ve que sí es especialista de Lengua…; en fin, que pueda pensar algún tipo de comentario positivo acerca de nosotros.
       Como líneas finales, tomo la idea de nuestro profesor Debemos afianzarnos en la lectura…, no hacemos nada y nos descalificamos, si solo leemos para salir del compromiso, o escribimos porque necesitamos planificar para cumplir con ese trabajo. La lectura y la escritura están en nuestro vivir, es tan importante escribir, bien sea de lo que vemos o experimentamos en el cada día; y tanto la escritura puede ser acerca de una historia ficticia o real, y lo escrito tiene la forma de lo que el escritor haya expresado.
       Para mí la lectura y la escritura son fortalezas tan potentes, porque su puesta en práctica no distingue pueblos, condición social, para hacer de cada persona un informado de cosas, y sepa emplear esa información y pueda convertirse en ciudadano útil en el desarrollo de nuestro país y aun del mundo.
       Agradecida estoy cada día más de aprender y al mismo tiempo de saber transmitir lo aprendido a los estudiantes, que como sabemos son presencia tangible de nuestra nación.


Culturas léxicas                                    Nilda Aguirre.


          Dentro de los temas indispensables que se llevan y desarrollan en esta actividad teórico-práctica social de capacitación profesional como lo es el postgrado en Lengua, se presenta en esta oportunidad el Seminario: Prácticas sociales de la lectura y de la escritura…, protagonizado directamente por los participantes en formación de esta área, y se eligió como base literaria principal dos significativas novelas Casas Muertas de Miguel Otero Silva y Doña Bárbara del escritor y poeta Don Rómulo Gallegos.
          Con respecto al desarrollo del Seminario, este se va desenvolviendo con la discusión cada fin de semana de uno o dos capítulos de la obra literaria que corresponda, se revisa textos, palabras, escritura correcta de las palabras, signos de puntuación, abreviaciones, contextos, simplicidad, sueños, fantasías y añoraranzas de los protagonistas, no sin dejar de despertarnos una gran nostalgia como lectores, pues, estimulan ese sentido de vivencia por apreciar de manera directa los distintos escenarios donde se desenvuelve cada capítulo. En otras palabras, sentir, olfatear ese escenario llanomontañoso implacable, esos ríos turbulentos, conocer de cerca a esos hombres recios y corpulentos, mujeres fuertes y tenaces y sobre todo la gente, gente de pueblo honrada, fiel, cariñosa, generosa y hospitalaria, dispuesta a recibir y a acoger a cualquiera, conocido o desconocido, sin malicia ni egoísmo.
          De esta manera tan sencilla y placentera vamos conociendo a través  de la lectura y escritura relevantes obras literarias, pero el fin de leer es infinito y no debe quedarse solo en este Seminario, debe trascender espacios y continuar en el tiempo, ya que leer es conocer, cultivar conocimiento, y de aquí parte la función e importancia de la lectura para llegar al fin de los tiempos y culturas, corroborando de forma directa que leer es fantástico.
          En cuanto a lo importante de leer, se debe apreciar la lectura como una  herramienta de formación intelectual, que solo la limita el ser humano, ya que leer pone en acción la mente, agilizando la inteligencia y saber del lector, maximizando la cultura, acumulando información, conocimientos, participación, constancia, y por qué no, respeto hacia la crítica constructiva. Razón que hace necesario fomentar la costumbre por la lectura día a día, ya que por medio de esta, se accede además a poder llegar a escribir bien, y por ende a expresar mejor las ideas, proyectos, pensamientos y argumentos a la hora de manifestar opiniones, ideas e inquietudes, por tanto se debe hacer de la lectura un hábito, ya que significará que en el futuro se puede encontrar con personas más conocedoras de las distintas realidades y, se podría decir,  más capacitadas intelectualmente y con conocimientos diversos.
            Es por ello que se hace necesario culturizar en lectura, entregando  las herramientas a los niños a muy corta edad, no solo para incentivarlos a leer, sino también que vean en los más grandes la costumbre de vivir entre libros, revistas y textos interesantes, y que se les dé la importancia que se merecen como forma de cultura, logrando que internalicen la lectura y escritura como un proceso que sirve de base para la formación integral del ser humano y que es necesario para salir adelante en este mundo tan competitivo.
          Cabe destacar que hoy en día es sumadamente importante, con la agilidad y velocidad que lleva la sociedad para interpretar el contexto real donde se desenvuelve, saber leer y sobre todo escribir, ya que estas dos habilidades son esenciales no solo para la vida cotidiana, porque permiten por un lado interactuar con otras personas que también tienen esas mismas cualidades, y ser formadores e innovadores de nuevas culturas léxicas.
          Ahora bien, volviendo al tema y en relación a las nuevas culturas léxicas, estas prácticas de lectura y escritura no solo deben implementarse en universidades a través de seminarios, sino que se deben organizar para hacerlas cotidianas, libres y tradicionales, y por qué no, salir como colaboradores a llevar mañanas y tardes divertidas, cargados de libros, textos creativos, mentes convencedoras, positivas, para arrastrar lectores de todas las edades a entrar a este mundo intelectual, lleno de fantasía y misterio.
          En conclusión, una de las formas de proseguir, motivar e incentivar la lectura y la escritura es la habitualidad, lograr que esta se haga costumbre a cualquier edad, y si la formación es como Especialistas en Lengua desarrollemos seminarios en el tema, seamos portadores de lo aprendido, y dejemos las sugestiones y activémonos para ser portadores de conocimiento, sentidos populares, volvámonos historiadores, inventores y salgamos a construir libremente mentes léxicas, escritores, poetas, escaladores y devoradores de aprendizaje, y por qué no, románticas.
       Luis Beltrán Prieto Figueroa dijo tantas veces Si tienes una idea, ponla en el viento… Cuatro voces sueltas quedan aquí plasmadas, y cada una aporta su visión libre y argumentada acerca de las Prácticas sociales de la lectura y de la escritura.

                                                                                               Adelfo Morillo

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