lunes, 12 de octubre de 2015

Tras de una vida sencilla 34


Tras de una vida sencilla                  34

       El Canto Primo de la Divina Comedia, Dante Alighieri lo inicio con este terceto
                            Nel mezzo del cammin di nostra vita
                            mi ritrovai per una selva oscura
                            ché la diritta via era smarrita…

                            En la mitad del camino de nuestra vida
                            me encontraba entre una selva oscura
                            porque la senda correcta había perdido

       Dante hace alusión a la brevedad de la vida de hombres y mujeres, porque era del dominio de la gente que se tenía como promedio de vida los setenta años, y en el verso la mitad del camino de la vida, nos referencia que cuando está escribiendo esta obra, cuenta con treinta y cinco años de edad…
       Yo a mis treinta y cinco años estaba pasando por una depresión en Mérida, frente a la montaña azul, y me refugiaba en contemplar el ambiente circundante, la sierra lejana, y más cerca las plantas con el colorido de sus hojas y de sus flores, y los pájaros y las mariposas que llegaban y partían, mientras reflexionaba y meditaba solo o en medio de mis alumnos…
       Ahora cuando sumo más de sesenta años miro cómo los vecinos estamos contra los vecinos, salimos a buscar alimentos, medicinas y cualquiera otro producto, y los que los tienen, no los venden por el precio real, sino por el precio excesivo que a cada vecino se le antoja… Y esto se debe a que adoramos el dinero; cuán ciertas son las palabras de Jesucristo Mi reino no es de este mundo…; en verdad, si queremos andar de ligero equipaje espiritual, acudamos al camino de amor y de fe…

Adelfo Morillo

domingo, 11 de octubre de 2015

Lengua castellana 15


Lengua castellana                  15

       Las palabras agudas marcan la vocal tónica en la última sílaba, se les marca acento ortográfico, la tilde (´), solo si terminan en vocal, en la consonante n, o en la consonante s, leamos, Mucurubá, mamá, cantará; cristofué, caminaré, José; escribí, Jají, Choroní; leyó, Jajó, afinó; ñandú, bambú, champú; vendrán, canción, llantén; francés, compás, ciempiés; hay otra serie de palabras agudas, que terminan en consonantes que no son n ni s, y por lo tanto no llevan tilde, leamos, azul, avestruz, testuz; rosicler, timonel, Rafael; marfil, aguamanil, feliz; danzar, cantar, tremolar; y nos encontramos con palabras agudas, que marcan el acento de intensidad en una de las vocales cerradas (i, u), y entonces se marca el acento diacrítico con la tilde, con que se señala el hiato, leamos, baúl (ba-úl), Raúl (Ra-úl); laúd (la-úd), ataúd (a-ta-úd); maíz (maíz), raiz (ra-íz)…


La brisa

       La brisa soplará dulcemente, y entonces caminaré pensando en ti. Recordaré las bellezas de Jají y también los encantos de Boconó; con esa brisa se mueve el bambú al compás de tu risa, y bajo el cielo azul pasan nubes de marfil; mientras nos acompaña una música de laúd, tras detener la lectura de la novela Hombres de maíz, y me detuve a contemplar los destellos de tu piel…
      La brisa pasará suavemente, mecerá hierbas y árboles, y entonces escribiré las mejores notas en una canción…

Adelfo Morillo

Lengua castellana 14


Lengua castellana                     14

       El nombre de la palabra según la vocal tónica, si esta recae en la última sílaba, se la denomina palabra aguda, leamos, solar (a), marfil (i), nacer (e), Cumaná, café, maní, Boconó, Isnotú, Adrián, barinés; si la vocal tónica recae en la penúltima sílba, se la denomina palabra grave o llana, leamos, alumno (u), lucero (e), campiña (i), azúcar, difícil, fácil; si la vocal tónica recae en la antepenúltima sílaba, se la denomina palabra esdrújula, leamos, música, lírica, pájaro, mágico, esdrújula; y si la vocal tónica recae en la posantepenúltima sílaba, se la denomina palabra sobresdrújula, leamos, fácilmente, llévatela, regálasela


Mundo de pájaros

       En el solar de la casa se oye el canto de los pájaros, vuelan de rama en rama y de flor en flor; se miran en el espejo de las aguas, van y vuelven sobre y entre los árboles; llegan con hojitas o ramitas para construir sus nidos, otros traen comida en sus bocas para sus pichoncitos; su canto es toda una música de acordes, canarios, arrendajos, cucaracheros, azulejos, arroceros, turpiales… En las ciudades no se puede disfrutar de estas bondades, algo tan cotidiano en los campos y pueblos; cada vez que se nos presente una ocasión de estar en contacto con la naturaleza, démonos el tiempo de contemplar y de gozar de tal música de pájaros cantarinos…

Adelfo Morillo  

Tras de una vida sencilla 33


Tras de una vida sencilla                      33

       Nos debemos respeto mutuo entre hombres y mujeres, y a los niños le debemos amor sagrado; he leído bastante, he aprendido algunas cosas, mas cuando leí de la vida y de las palabras de Jesucristo, a partir de ese momento comencé a mirar dentro de mí, y cada día busco comprender mejor las enseñanzas del Hijo de Dios… Y lo miro en las huellas de mis manos, miro cómo los años van marcando su paso, lo leo en la bondad fortuita de algunas gentes, lo siento en las brisas del alba, y en los fulgores de la tarde…
       Me postro y oro, me arrepiento y no vuelvo a cometer esas faltas, y cuando camino, pienso y trato de hallar cosas bonitas en lo más pequeño y sencillo; y cuando viajo, voy mirando las cosas del camino, miro a la gente, la observo, y callo con prudencia; y si se me da la oportunidad de conversar con alguien, intento ser amable en mi actitud y en mis palabras…
       Sí, me postro ante Dios, y busco la mansedumbre dentro de mí, porque se me hace difícil mantenerme puro y casto; ahora recuerdo que por los años sesenta y setenta circulaban suplementos Vidas ejemplares, y a mí me gustaba leerlos, y me dejaba llevar por impulsos de querer ser como esos paradigmas, mas al poco rato me envolvía la manera de ser del común de la gente; con esta memoria me doy cuenta de que desde mis tiempos de muchacho, ya se movía dentro de mí las ganas de andar por la senda del bien y del amor…
Adelfo Morillo

       

sábado, 10 de octubre de 2015

Lengua castellana 13


Lengua castellana                 13

            El nombre que se da a la sílaba, según su ubicación en la palabra, es última sílaba, penúltima sílaba o antepenúltima sílaba, leamos, hermosamente, la separamos en sílabas, her- mo- (posantepenúltima silaba), sa- (antepenúltima sílaba), men- (penúltima sílaba), te (última sílaba)…

El jardín de los sueños

                                    En la calle Florida
                                    hay florecitas de anís;
                                    en esa calle amiga
                                    se encuentran huellas de Asís…

                                    Este  jardín de los sueños
                                    huele a café y a jazmín;
                                    en este jardín de malvas
                                    comienzan sueños sin fin…

                                    Unas almas sencillas
                                    abrigan brisas del mar,
                                    y nos ojos de lila
                                    nos llevan a soñar…


                                    Ahí los recuerdos
                                    se tejen con la tarde;
                                    ahí las sonrisas
                                    agrandan las almas…

                                     Ahí las guayabas se abren al cielo
                                     con marionetas de azúcar;
                                      y ahí las azucenas
                                      perfuman la tarde…

                                      Este jardín de los sueños
                                      huele a café y a jazmín;
                                      en este jardín de malvas
                                      comienzan sueños sin fin…

                                      En la calle Florida
                                      hay florecitas de anís;
                                      en esa calle amiga
                                      se encuentran huellas de Asís…

Adelfo Morillo 

viernes, 9 de octubre de 2015

Lengua castellana 12


Lengua castellana                  12

       La letra inicial mayúscula se usa al comienzo de un escrito En un lugar de la Mancha…; también se emplea para escribir nombre de personas María, Fabio, Adelfo; nombres de ciudades Caracas, Villa de Todos los Santos, Cumaná; nombres de países Venezuela, Chile, Uruguay; nombres de continentes América, África, Australia; nombres de ríos Orinoco, Apure, Guárico; nombres de mares Caribe, Mediterráneo, Adriático; nombres de instituciones Universidad Rómulo Gallegos, Liceo Humboldt, Casa de la Cultura; títulos de libros La Biblia, Ollantay, Paideia; nombres de diarios y de revistas Últimas Noticias, Panorama, Hola

                                                    Poesía y novela

                    …Yo quiero perdurar junto contigo
                    en la savia profunda de la humanidad:
                    en la risa del niño,
                    en el amor sin lágrimas…

       Los versos arriba forman parte del poema Siembra, y este poema aparece en el primer poemario de Miguel Otero Silva Agua y Cauce, publicado por vez primera en el año 1937, y podemos sentir que estos versos están dedicados a la mujer amada…
       Otero Silva publica en 1984 la novela La piedra que era Cristo, antología en forma de novela, que nos va llenando el tiempo de colores con los milagros de fe y de amor, a través de la lectura vamos tras las huellas de Jesús, y nos vamos encontrando con las cosas auténticas de vida, cuando las rosas despiertan con el canto del alba, o cuando el agua danza cantarina entre las mejillas del follaje…
       Otero Silva en 1937 cantó el verso y la poesía, y en el año 1984 cantó las mismas imágenes, para culminar la antología en forma de novela La piedra que era Cristo, cuando, después de la muerte física de Jesús, nos escribe

       Él ha resucitado y ya nadie podrá darle muerte, porque Él vivirá por siempre en la risa del niño, en la savia profunda de la humanidad, en el amor sin lágrimas
 Adelfo Morillo