miércoles, 24 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra     82

Por el camino del bien

Vamos a leer hoy del poeta sucrense Andrés Mata (1.870-1.931) el soneto Alma y paisaje: Debajo de los árboles. Ninguna / pena que inquiete el pensamiento mío. / Encima de los árboles, la luna; / debajo de los árboles, el río. / Abro mi corazón. Leo y confío / en la gloria, en el bien, en la fortuna. / Habla de amor, al discurrir, el río; / habla de amor, al esplender, la luna. / Quietud y soledad. Nada importuna / la comunión del pensamiento mío / con el bien y la gloria y la fortuna... / Bajo el ramaje trémulo y sombrío / sueña un hilo de oro de la luna /sobre el silencio diáfano del río...                        Nuestras almas, felices, si contribuimos con el paisaje, si sembramos árboles, si despejamos ríos y si contemplamos esplendores de luna; si andamos el camino del bien, nunca nos faltarán alegrías; como hoy que un hijo está de cumpleaños, me alegro por él, nos comunicamos por teléfono y comparto con ustedes, porque escribo y confío en que él, ustedes y yo andamos por el camino del bien...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      81

Jardineros del trigo y del rocío

Alí Primera cantaba: Sembremos pájaros... Y hoy ojeo y ojeo un libro de poesías y en él hallo a Alejandro Natera, poeta de Ciudad Bolívar y de él traigo estas metáforas en su poesía Biografía de un pájaro: Campana detenida en el aire, / crisantemo con trino, / gota de sangre / encendida en el cielo. / Jardinero del trigo y del rocío, / espada de cristal, / música desprendida / del arpa / de los pinos, / pájaro. / Corazón de la tarde, / vivo en música y pluma. / Saeta luminosa / en el blanco del cielo. / Viva llama del aire, / canción con sangre y alas, / pájaro...                           Cantemos con los niños, juguemos con los niños, soñemos como niños... Orientemos a los niños para que amen la brisa de papagayos, de lluvias, de arcoiris, de pájaros. Vayamos con los niños a sembrar en la brisa de mariposas azules, blancas, amarillas, rojas, verdes, variopintas. Andemos con los niños tomados de la mano, agarrados de la brisa de flores, de aromas, de sonrisas. Este mundo está sediento, está exhausto, está estreñido, vamos con amor a los niños, con sembraduras de aguas, para que este mundo deje de estar boqueando, con fibras en árboles para que fluyan bien sus vías intestinas. No podemos cansarnos, no somos viejos, así tengamos noventa años, nuestras palabras, nuestro aliento, nuestro espíritu debe seguir tan joven como los niños traviesos, porque cualquier edad es buena para cantar, para bailar y para soñar, soñar y soñar porque este mundo sea multicolor en aguas, en brisas, en tierras de árboles, de pájaros, de abejas y mariposas... 

Adelfo Morillo

martes, 23 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      80

Árboles, árboles, sinfín de árboles

En esta mañana de domingo, después de un día de fiesta, celebración de cumpleaños de dos marcistas, pensaba acostado en el chinchorro, de donde me levanto y voy a la biblioteca y tomo un libro, donde me topo con el poeta de Valencia señorial de Venezuela, Eugenio Montejo, leo y regalo a ustedes esta magia en algunos de sus versos: Hablan poco los árboles... / Pasan la vida entera meditando / y moviendo sus ramas. / Basta mirarlos / cuando se juntan en los parques; / solo conversan los más viejos, / los que reparten las nubes y los pájaros, / pero su voz se pierde entre las hojas...                     La vegetación de estos llanos ardidos de sequía es para rendirle honores, se mira tan seca que parece que estuviera muerta, basta que caiga la primera llovizna y, magia, a la mañana siguiente se muestra verdecita. Eugenio Montejo, poeta, no podía dejar a un lado a los árboles, su canto en versos es para que sembremos árboles y aguas y pájaros. Busquemos el amor, porque a veces lo olvidamos, si siempre andamos con el amor por delante, seguro que vamos a darnos a la vida, es decir, a las aguas, a las plantas, a las brisas, a los pájaros. Transcurra este domingo marcista y se prolongue mañana y tantas otras mañanas y por siempre en festejos de verduras, colores y amores...

Adelfo Morillo

 

Respeto por la palabra      79

Genuina casa vegetal

El día de la mujer o del hombre no es solo hoy, sino cada día; y hoy elijo a esta mujer de la Valencia de Venezuela, poetisa Beatriz Mendoza Sagarzazu y de su creación leamos el poema Casa vegetal...: Mis vecinos son los pájaros. / Tienen su casa / al lado de mi casa / en un árbol inmenso / cerca del cielo / con miles de postigos / abiertos al sol  / a la lluvia / y a la noche y sus estrellas. / Alguno se acerca curioso / a mirarme / y yo también me acerco / a mirarlo. / A veces llegan de visita / pájaros extraños / y no sé qué se cuentan / juegan a perseguirse / hacen música / y luego se quedan mis amigos / en su casa vegetal / y los viajeros / juntan los azules / detrás de su vuelo. / Al amanecer / con el sol / me despierta el canto / de los pájaros grandes / y los balbuceos de los pájaros-niños. / Y el día entonces / extiende su larga cola / y se pone a cantar entre los árboles / como un pájaro más...                         El patio de casa es un pedacito de casa vegetal, vamos a recordar pájaros que hasta el patio han llegado para quedarse o para solo posarse un rato: turpiales, cucaracheros, paraulatas o chuchubes, pericos, loros, torcazas, tucusitos, reinitas, chocolateras, azulejos, tordos, canarios arroceros, cristofué, lechuzas, palomas caseras, arrendajos, carpinteros, gavilanes, garzas y hace pocos días nos sorprendió un casar de paujíes, que se posaron sobre la moringa y cómo comían las hojas de esta planta, esos paujíes al rato se fueron y no han vuelto, a veces sobrevuelan gaviotas, golondrinas y zamuros... Son tantas cosas que disfrutamos en este pedacito de casa vegetal con sol o luna, o en sequía de brisas con resolanas o con garúas, lloviznas, lluvias o chubascos; hagamos todo lo posible porque a nuestro mundo por sobre todas las cosas le demos en cada momento la buena salud de genuina casa vegetal...

Adelfo Morillo

sábado, 20 de marzo de 2021

 

Respeto por la palabra      78

Andemos las tres formas de vida

Recibimos el milagro de volver a despertar cada día; luego cada quien hace su buena oración; si somos lectores, en algún momento estamos en el mundo de los libros; hoy busqué y hallé a Efraín Hurtado, poeta de Las Mercedes del Llano (Guárico) y he aquí para ustedes algunos de sus versos: En solo tres brazadas entro en una zona / bien honda / de un ramal del pozo. / Me dejo ir largo como la chiricoa / por encima del agua. / Doy vueltas detrás de la corriente / hasta tocar el fondo donde rozo restos / de unas raíces / y blanduras de arenas. / Después hago otra zambullida para llegar / más lejos: / cuando salgo mi cabeza arrastra / una corona de hierbas / sobre un campo de boras...                         Caminamos y si nadamos, andamos entre dos vidas; la otra vida, la aérea, la hacemos torpemente encaramados en árboles; otra forma de vida es la aérea que es para la belleza y esta la hacemos, cuando nos elevamos en el mundo de la imaginación, de la fantasía, de las ilusiones y de los sueños; esta forma de vida aérea es natural en los niños; los jóvenes y los adultos la disfrutamos con la música, con alguna de las otras artes, con lecturas y con la buena escritura; caminemos, nademos, sembremos plantas, para que sigamos con torpezas moneando árboles y también volemos en la vida aérea de la belleza, propia de los niños y  planeamos en esta vida aérea de belleza los jóvenes y los adultos con la música, con alguna de las otras artes, con lecturas y con la buena escritura...    

Adelfo Morillo