domingo, 24 de enero de 2021

 

Campo de Carabobo    15

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos instruyéndonos con el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…            Mediten bien su elección, legisladores. No olviden que van a echar los fundamentos a un pueblo naciente que podrá elevarse a la grandeza que la naturaleza le ha señalado, si ustedes proporcionan su base al eminente rango que le espera; si su elección no está presidida por el genio tutelar de Venezuela que debe inspirarlos el acierto al escoger la naturaleza y la forma de gobierno que va a adoptar para la felicidad del pueblo; si no aciertan, repito, la esclavitud será el término de nuestra transformación. Los anales de los tiempos pasados les presentarán millares de gobiernos. Traigan a la imaginación las naciones que han brillado sobre la Tierra y contemplarán afligidos que casi toda la Tierra ha sido y aun es víctima de sus gobiernos. Observarán muchos sistemas de manejar hombres mas todos para oprimirlos; y si la costumbre de mirar al género humano conducido por pastores de pueblos no disminuyese el horror de tan chocante espectáculo, nos pasmaríamos al ver a nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del Globo, como viles rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores. La naturaleza, a la verdad, nos dota al nacer del incentivo de la libertad; mas sea pereza, sea propensión inherente a la humanidad, lo cierto es que, ella reposa tranquila, aunque ligada con las trabas que le imponen. Al contemplar este estado de prostitución parece que tenemos razón para persuadirnos de que los más de los hombres tienen por verdadera aquella humillante máxima, que más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía. ¡Ojalá que esta máxima, contraria a la moral de la naturaleza fuese falsa! ¡Ojalá que esta máxima no estuviese sancionada por la indolencia de los hombres con respecto a sus derechos más sagrados!

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.

sábado, 23 de enero de 2021

 

Respeto por la palabra      23

desecho (sustantivo): Ese mueble es un desecho; deshecho (participio, adjetivo): Después  de  eso, Aníbal anda deshecho; ejército (sustantivo): Francisco se alistó en el ejército; ejercito (presente del verbo ejercitar): Ejercito en la mañana; ejercitó (pretérito del verbo ejercitar): Rosa ejercitó por buen rato; encima (adverbio): El libro está encima de la mesa; enzima (sustantivo): Esa enzima ayuda para el buen metabolismo; filmar (verbo): En el llano van a filmar una película; firmar (verbo): Hay que firmar el acta… Qué vale más, / si una mirada de tus ojos. / Qué vale más / en el camino de la noche… (Estrofa de la canción Qué vale más…, letra y música del venezolano Simón Díaz)…  

Adelfo Morillo


viernes, 22 de enero de 2021

 

Campo de Carabobo    14

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos adentrándonos en el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…        Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza. Y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que instigado por el sentimiento de sus fuerzas marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos. Un pueblo pervertido, si alcanza su libertad muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de la leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad. Así, legisladores, su empresa es tanta más ímproba, cuanto que tienen que constituir a hombres pervertidos por las ilusiones del error y por incentivos nocivos.  La libertad, dice Rousseau, es un alimento suculento, pero de difícil digestión. Nuestros débiles conciudadanos tendrán que robustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutrimento de la libertad. Entumidos sus miembros por las cadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por las pestilencias serviles, ¿serán capaces de marchar con paso firme hacia el augusto templo de la libertad? ¿Serán capaces de admirar sus espléndidos rayos y respirar sin opresión el éter puro que allí reina?    

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.

 

Ya, ahora, hoy sembremos árboles, verdes, verdes y más verdes 

Gabriel García Márquez en la novela El general en su laberinto…, editorial La Oveja Negra, (1.989), Bogotá, nos narra y describe en la página 97: El segundo día de navegación vieron haciendas bien cuidadas con praderas azules y caballos hermosos que corrían en libertad, pero luego empezó la selva… En algunos recodos de la selva se notaban ya los primeros destrozos hechos por las tripulaciones de los buques de vapor para alimentar sus calderas… Los peces tendrán que aprender a caminar sobre la tierra porque las aguas se acabarán, dijo Simón Bolívar… Este escenario es de comienzos de 1.830, cuánto se ha aniquilado de árboles y de aguas… Hombres, mujeres, niños, jóvenes de cada espacio en este mundo, ya es el momento para que cada uno de nosotros sembremos árboles en patios, parques, plazas, no es mañana, es ya, es ahora, hoy empecemos a sembrar verdores, verdines, verdes, verdes y más verdes, aquí, allá y en todas partes, verdores, verdines, verdes, verdes y más verdes…

Adelfo  Morillo

 

Respeto por la palabra      22

cepa (sustantivo): La cepa del coronavirus es muy conocida; sepa (presente subjuntivo del verbo saber): Apenas sepa, te digo; corso (sustantivo, adjetivo): Manuel es corso; corzo (sustantivo): El corzo pasta en el valle; cortes (sustantivo): Traje unos cortes de tela; cortes (presente subjuntivo del verbo cortar): Cuidado, no te cortes; cortés (adjetivo): Tu hijo es tan cortés; Cortez (sustantivo): Efraín es de apellido Cortez; depósito (sustantivo): Los muebles están en el depósito; deposito (presente del verbo depositar): Deposito el dinero más tarde; depositó (pretérito del verbo depositar): Ya ella depositó lo que faltaba… Por amor / se confunden las aguas / y en la fuente se besan / y en las alas de las mariposas / los colores se crean… (Estrofa de la canción Por amor…, compuesta por Rafael Solano)…

Adelfo Morillo

jueves, 21 de enero de 2021

 

Campo de Carabobo    13

Pasado, proyección de presente continuo a futuro

Continuamos hilando en el Discurso pronunciado en Angostura el 15 de febrero de 1.819 por el Libertador, Simón Bolívar, ante los diputados del Congreso…           Todavía hay más; nuestra suerte ha sido siempre puramente pasiva, nuestra existencia política ha sido siempre nula, y nos hallábamos en tanto más dificultad para alcanzar la libertad, cuanto estábamos colocados en un grado inferior al de la servidumbre, porque no solamente se nos había robado la libertad sino también la tiranía activa y doméstica. Permítaseme explicar esta paradoja. En el régimen absoluto el poder autorizado no admite límites. La voluntad del déspota es la ley suprema, ejecutada arbitrariamente por los subalternos que participan de la opresión organizada, en razón de la autoridad de que gozan. Ellos están encargados de las funciones civiles, políticas, militares y religiosas; pero al fin son persas los sátrapas de Persia, son turcos los bajaes del gran señor, son tártaros los sultanes de la Tartaria. La China no manda a buscar mandarines a la cuna de Gengis Kan que la conquistó. Por el contrario, la América todo lo recibía de España que realmente la había privado del goce y ejercicio de la tiranía activa; no permitiéndonos sus funciones en nuestros asuntos domésticos y administración interior. Esta abnegación nos había puesto en la imposibilidad de conocer el curso de los negocios públicos; tampoco gozábamos de la consideración personal que inspira el brillo del poder a los ojos de la multitud, y que es de tanta importancia en las grandes revoluciones. Lo diré de una vez, estábamos abstraídos, ausentes del Universo, en cuanto era relativo a la ciencia del gobierno. Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores…   

*Ortografía actualizada por Adelfo Morillo.