domingo, 30 de octubre de 2016

Edades en el tiempo


Edades en el tiempo

Todos empezamos por ser jóvenes,
algunos cuantos tan hermosos,
mas con los años se nos va yendo esa juventud,
y algunos llegan a terminar muy disminuidos,
algunos solo por los años y otros además por abusos,
y cada día su caminar es más moroso,
algunos desdicen de su condición,
otros la llevan con dignidad y festejos,
si pensara cada uno de nosotros, los viejos,
cuánto nos queda de juventud,
gratos recuerdos, palabras felices que disfrutamos,
cosas buenas que vivimos,
y si fuimos poetas,
queda de nuestra juventud en algunos versos,
que tantos jóvenes quizás lleguen a leerlos,
y los paladearán a voces o en silencio,
y pueden llegar a estremecerse,
si llegan a saber que esos versos para ellos nuevos
fueron escritos alguna vez por poetas
que ahora llegan a viejos.

                                                        Adelfo Morillo

Mi credo


Mi credo

Sigo la iglesia que dejó Jesucristo,
y escucho su mensaje católico,
a través de la tierra la buena nueva,
de que solo el amor nos salva.
Me encuentro con esta iglesia cada mañana,
cuando despierto, santifico a Dios,
y a Él ruego por hombres y mujeres de este mundo,
para que nos haga llegar el amor a nuestros corazones
y que nuestros espíritus comulguen con Él.
Me inunda perfume de plantas en el patio,
y sé que cada cosa que se manifiesta a nuestros sentidos,
me habla de la ubicua presencia de Dios.
Yo siento a Dios en esplendores de luna,
en el paso de hormigas,
en el vuelo de mariposas.
Dejemos el mal,
vivamos en el bien,
donde reinan los niños,
donde rondan los perfumes de Dios.

                                                     Adelfo Morillo 

viernes, 14 de octubre de 2016

Menudeos

Menudeos

Vuelvo a menudo a tus formas de mujer morena,
vuelvo cada vez
que me dejo llevar por la memoria de mi cuerpo,
es como si no conociera cada parte de tu cuerpo,
como si algo estuviera oculto a alguno de mis sentidos,
estos gustos por ti no envejecen en mí,
me fluye la sangre,
me siento tan vivo en fuegos y ardores,
cada uno de mis sentidos se siente goloso,
cada sensación me llega nueva y con más gusto,
me dejo llevar por la memoria de mi cuerpo,
y vuelvo a menudo a tus formas de mujer morena,
y cada instante se me vuelve nuevo y más gustoso recuerdo.

                                                                             Adelfo Morillo  


Albur


Albur

Digo
Desde esta Villa de Todos los Santos,
desde este rincón de calle ciega,
donde ahora recuerdo a Mérida,
ciudad entre nieves, neblinas y páramos,
y también me acuerdo que allá mora mi amiga,
en calle Florida, Jardín de Francisco de Asís;
y después de tantas lunas y soles,
siento el espíritu nutrido de contemplación y estudio,
y sin embargo me cuido todavía del albur de bajas pasiones,
para no entregar el cuerpo a Eros,
y a tantos goces pasajeros;
en este día vuelvo al ruedo
para luchar tenazmente con mi espíritu,
y tratar de vencer en el forcejeo de cuerpo y espíritu,
en donde quiero triunfar con mesura y ponderación,
y que sea camino al más cercano ascetismo el que siga mi espíritu,
ahora, en este hoy, y así de forma continua en el tiempo.


                                                                                 Adelfo Morillo

El viaje


El viaje

Cuando emprendas el viaje hacia dentro de ti,
no olvides en ningún momento
que una angustia te va a seguir como tu sombra,
por cada instante de alegría,
no sabes cuánto has de pagar.
Que te alimenten una linda canción,
una película que te conmueve,
una palabra amable que alguien te ofrende;
no olvides que el viaje es hacia dentro de ti,
muy hacia dentro de ti;
te sirve de brújula lo que dicta tu corazón,
la moneda es del tenor de tu corazón.
Este viaje ruega que sea un largo camino,
tejido de tantas mañanas de verano,
en donde el sol te inunde de alegría,
y cuando tu barco arribe a buen puerto,
llénate el aliento de perfumes,
y no alejes de tus ideas
que andas haciendo un viaje hacia muy dentro de ti.
No sabes cuándo llegarás al final de tu viaje,
ruega porque dure años
y venerable si llegas, cuando ya las canas te cubran,
y si al final solo te has guardado alegrías,
y has dejado en el olvido los dolores,
entonces eres alguien más entre caminantes triunfantes;
terminaste sin riquezas materiales,
solo atesoraste monedas en tu espíritu sin deudas.
Tu espíritu te dio ese difícil viaje,
gracias a ese tiempo diste lo mejor a tu vida,
el espíritu no te ha engañado,
abandonste ídolos, máscaras y simulacros,
te hiciste sabio,
sabes que ignoras tantísimas cosas,
y al final comprendes
que salvaste tu espíritu de las mentiras de este mundo.


                                                                   Adelfo Morillo

Mi sitio



Mi sitio

Dije
Iré a otro sitio,
encontraré otro sitio mejor que este,
no sé para qué cada cosa que hago,
mis ganas siento que decrecen,
no me fastidio,
solo quiero sentirme más útil,
mis ojos van de un lado a otro,
miro y remiro,
mi pueblo me gusta tanto,
me voy al encuentro de bonitos recuerdos,
de aquí cerca de las aguas del río;
y luego me digo
Puedo llegar a otros sitios,
mas ninguno tendrá los sabores de este sitio,
este monte siempre me acompañará,
mis preteridas vivencias por estas calles,
aquí andaré poco a poco camino a la vejez,
desde hace buen tiempo,
me pueblan las canas,
siempre andaré por estas calles,
otros sitios me alegran solo de paso,
ando el camino y lo desando,
vuelvo a este sitio,
a este rinconcito donde voy cumpliendo mi tiempo,
en este apartado rinconcito voy descifrando mi vida.


                                                                       Adelfo Morillo