miércoles, 24 de septiembre de 2014

Andanza por nuestro idioma 162



Andanza por nuestro idioma     162

De cabalgada a caballote

     Cabalgada o cabalgata, grupo de gente de a caballo que sale a campo traviesa…
     Cabalgador o cabalgante, persona que anda a caballo…
     Cabalgadura, bestia bien sea caballo, yegua, mula o asno en que se cabalga; también así se dice a la bestia de carga…
     Cabalgar, cabalgazón o caballaje, montar, andar o pasear a caballo; también cuando el caballo o cualquier otro animal monta a la hembra; y se fija precio por la montada del macho…
     Cabalino, cabalina, del latín caballinus, de caballus, caballo; así se dice en poesía al mitológico caballo alado Pegaso,  al monte Helicón que Pegaso, cuando nació, hirió con sus cascos, y a la fuente Hipocrene, que brotó de esa herida…
     Caballa, del latín caballa, yegua; pez; y manera fea de decirle a una mujer poco agraciada, y por ser corpulenta; y así también se escucha decir a la yegua…
     Caballada, manada de caballos, o de caballos y yeguas; también significa animalada, para decir de algún comportamiento grosero o poco inteligente…
     Caballar, perteneciente o relacionado con el caballo…
     Caballazo, encontrón o golpe que da un jinete a otro, o a alguien de a pie, echándole encima el caballo…
     Caballear, andar frecuentemente a caballo…
     Caballejo, caballete, caballico o caballillo, formas diminutivas de caballo; también así se nombra el caballo o potro de madera…
     Caballerazo, forma aumentativa para referirse al hombre cumplidor con sus obligaciones; también se emplea para nombrar así a un hombre hermoso en cuerpo y alma…
     Caballeresco, caballeresca, en literatura son libros o composiciones poéticas en que se cuenta empresas o hazañas fabulosas de paladines, héroes o caballeros andantes; y es forma de nombrar todo lo propio de caballeros…
     Caballerete, forma diminutiva de caballero; también así se dice de joven caballero, presumido en su comportamiento…
     Caballería, cualquier animal como el caballo, que sirve para cabalgar; cuerpo de soldados montados a caballo; privilegios de que disfruta el caballero; arte y destreza de manejar el caballo…
     Caballeriza, sitio destinado para la estancia de caballos y bestias de carga; mujer del caballerizo…
     Caballerizo, persona que tiene a su cuidado la caballeriza y demás personas que sirven en ella…
     Caballero, caballera, del latín caballarius, persona que anda a caballo; hombre que se porta con nobleza y generosidad; caballero andante, en los libros de caballerías es el que anda por el mundo en busca de aventuras; y de todos los caballeros andantes, el más connotado en el mundo de la literatura es el sin par Ingenioso Hidalgo Don quijote de la Mancha
     Caballista, persona que entiende de caballos y monta bien a caballo…
     Caballito o libélula, pequeño insecto volador, también vuela raudo sobre los cursos de agua en donde estuvo mientras fue larva…
     Caballito de mar, caballo marino o hipocampo, del griego hippókampos, de hippos, caballo, y kámpe, encorvado, luego pasó al latín hippocampus
     Caballón o caballote, formas aumentativas de caballo…


Andanza por nuestro idioma 164



Andanza por nuestro idioma     164

Congreso

     Congreso, del latín congressus, y este de congredi, caminar juntos, reunirse; usamos esta palabra, para significar la junta o reunión de personas para tratar asuntos de diversa índole, políticos, negocios, académicos y otros…
      Desde hace ocho años se viene realizando el Congreso de Cronistas e Historiadores de Venezuela, en Calabozo; este año 2014 se llevó a efecto el VIII Congreso, y en esta oportunidad se rindió homenaje al vigésimo aniversario de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil Antonio Estévez de Calabozo; la actividad se inició el sábado 20 de septiembre, a las diez de la mañana, se dio cumplimiento a la lectura de las ponencias, según el orden como fueron recibidas, por vía de correo electrónico; el trabajo no debía exceder de seis cuartillas, para ser leídas por el ponente o la ponente aproximadamente en 10 minutos; y así comenzamos con la primera ponencia Palabras por diacronía y sincronía, cuya autoría es de Adelfo Morillo; seguidamente José Tomás Boves, héroe o tirano, por su autor Amalivac Viana González; Antonio Estévez, Orgullo Orquestal en su Vigésimo Aniversario, su autora Ana del C. Santos; El Pao de San Juan Bautista, Baluarte de la resistencia realista en los llanos, por su autor Argenis Agüero; Orígenes de Las Mercedes del Llano: Belén, su autor Edgardo Malaspina, no asistió; El roble de la calle del roble (Pinceladas para un monólogo), presentada y leída por Eduardo López Sandoval; César Díaz Martínez: Un poeta guariqueño que nunca olvidó su llano, escrito y leíodo por su hija Érika Díaz Siohl; De la esclavitud a la libertad: El drama de las esclavas en la Venezuela independiente, por su autora Evelyn Oropeza; En Calabozo: Consecuencias de la aplicación de la ley del 10 de abril y otros movimientos durante el período de la oligarquía conservadora, su autor Felipe Hernández; Profesor Ántoly Velásquez, un calaboceño en El Sombrero, su autor Félix Celis Lugo; Recuerdos de una música inolvidable, escrita, cantada, acompañado de cuatro, y leída por Fernando Aular Durant; Ortiz, Capital del Estado Guárico 1874-1881, su autor Fernando Rodríguez, no asistió;  Juan Germán Roscio Nieves, Un caso de discriminación del siglo XIX, su autor Francisco Sulvarán; El reclamo de cómo un joven novelista guariqueño se atrevió a cambiar con su imaginación el rostro de Caracas, su autor Germán Fleitas Núñez; Educación crítica y pedagogía en el marco de la integración “ALBA”, su autor Gerson José Gómez Escobar; A la Orquesta Infantil y Juvenil Antonio Estévez de Calabozo, con motivo de su Vigésimo Aniversario, su autora Gisela Pastori de Núñez, leyó la ponencia Rubén Páez en ausencia de la autora; Reconstrucción de la historia del joropo en su expresión de identidad nacional, su autora Victoria Fuentes de Arias; El Profesor Baltodano y sus muchachos, su autora Gladys Vázquez de Aular; Indios y músicos llaneros: la estatuaria como discurso historiográfico, su autor Horacio Biord Castillo; De El Llanero (1905) de Víctor Manuel Ovalles y César Prieto al llanero de la modernidad (2005), El mestizaje en el proceso de desfiguración del hombre de toro, soga y caballo, su autor Hugo Arana Páez; Las Cofradías como símbolo de religiosidad en los llanos venezolanos durante el siglo XX, su autor Jesús Gerónimo García; Objetividad y subjetividad en la labor historiográfica de Federico Brito Figueroa. Un Problema de Parcialidad e Imparcialidad, su autor Jorge N. Campos R., no asistió; Políticas desarrollistas puestas en práctica en Calabozo en la primera mitad del siglo XX, su autor José Aquino; y con esta ponencia concluimos ese sábado a las seis y treinta de la tarde, y nos dimos cita para el día siguiente, para las ocho de la mañana del domingo…
     En la mañana del domingo 21, a las nueve y media se reinició el Congreso con la ponencia Veritas, espacio y tiempo: El paso de Veritas, las vegas de Veritas, El vecindario de Veritas. Rosa Ramona Vega, 1888-1961, leída por su autor José Lovera Salazar; de seguidas El espacio como lenguaje y discurso historiográfico, su autor José Obswaldo Pérez; Las pulperías de mi pueblo, adiós a la ñapa y al fiao, por su autor Luis Enrique Leal Blanco; Orquesta Sinfónica Antonio Estévez, orgullo calaboceño, su autora Luisa Pérez; María Guillermina Moreno de Flores (Mina), su autor José Antonio Silva; Trasfondo histórico contemporáneo del proceso de urbanización y metropolización del Estado Aragua, su autora Marzia Rosiel Morales Baptista; Nombres personales de indios meregotos del Valle de Turmero, en la primera década del siglo XVII, su autora Nelly D. Guilarte Ugas; Los secuestros de bienes de patriotas y realistas en Calabozo, 1813-1822, su autor Oldman Botello; Calabozo y sus circunstancias previas a la construcción de la represa del río Guárico, su autor Orlando Páez Neder; La negra Ángela: Un ejemplo de vida digna, su autor Reinaldo Peña Chacín; Afrenta a un héroe, presentada por Aminta Díaz, no asistió, leyó la ponencia Rubén Páez; Una gran celebración realista en Calabozo, 1819, su autor Ubaldo Ruiz; Las vegas del río Guárico y su importancia en la economía de Calabozo, su autor Ysnardo Conigliaro…
     Terminamos la jornada a la una de la tarde, después de haber almorzado con ambrosía de asado de carne, arroz amarillo, plátano horneado, pan de banquete y de néctar jugo de naranja y guayoyo…


viernes, 19 de septiembre de 2014

Andanza por nuestro idioma 163



Andanza por nuestro idioma     163

Dama

     Dama, del latín domina, señora, y del latín la tomó el francés dame; trato que se da a la mujer de valores positivos; para el hombre es la mujer digna para ofrecerle sus galanteos y pretensiones amatorias; en el cine dama es la protagonista; en el juego de damas, se corona dama con otra pieza encima, aquella pieza que llegue de primera a la línea contraria, y ya dama coronada puede correr toda la línea; en el juego de ajedrez a la reina, también se nombra dama; ciruela de dama o cascabelillo, así se nombra por el color rojo oscuro de esta variedad de ciruela, que toma ese color cuando está madura o en sazón; portería de damas, puerta destinada para servicio de las mujeres; portero de damas, empleado para guardar la portería de damas; dama de noche, nombre dado a la planta de flores blancas olorosas, porque abre en la noche; dama también se dice al gamo, animal mamífero rumiante…
     En nuestra vida cotidiana deberíamos comportarnos caballeros con la mujer, a la que trataríamos de dama, esa debe ser nuestra natural forma de tratar a la mujer, pero sabemos que lamentablemente miramos casos en que alguna mujer habla y se comporta de feas maneras, ojalá y fueran casos excepcionales…
     Desde mis seis años de edad me empezó a llamar la atención las muchachas, me gustaba estar junto a ellas, conversar con ellas, y trataba de tener gracia, para lograr que sonrieran; comencé a ir a la escuela, y me gustó estudiar, y me di cuenta de que por eso me buscaban las compañeras de primaria, de bachillerato y también de la universidad; y siendo estudiante de Letras en Mérida me casé, y ahora con mis años sigo mirando a la mujer como dama de inspiración y de alegría en mi vida cotidiana; me siento bien en casa, disfruto los momentos que comparto con mis hijos; juego, paseo, viajo, vacaciono, me recreo, siembro, cuido las matas del patio, cosecho, me alegra mirar formas y colores de las flores, escucho música, miro películas, sigo algunos deportes, leo, consulto, pregunto, escribo, y amo a mi morena dama…

jueves, 18 de septiembre de 2014

Andanza por nuestro idioma 161



Andanza por nuestro idioma     161


Bárbaro, bárbara, barbarismo

     Años antes de Cristo los griegos consideraban su idioma como paradigma en su forma escrita y en su pronunciación, por tanto a las gentes que no hablaba griego,  a ellos le parecía que balbuceaban, como si pronunciaran ba ba, ba, ba;  y de ahí le dieron el nombre de bárbaros, posteriormente es palabra con que los nombran extranjeros, y los romanos adoptan esa palabra del griego y le dan la misma connotación de extranjeros; en griego bárbaros, en latín barbarus
     Con el paso del tiempo se empieza a usar las palabras bárbaro, bárbara con significado de fiero, fiera, cruel; y también con sentido de inculto, inculta, grosero, grosera; quizás por la crueldad con que aquellos pueblos, a partir del siglo V, atacaron y abatieron al imperio romano…
     Barbarismo, del latín barbarismus; se usa para significar la mala pronunciación de alguna palabra, su indebida escritura, o en el empleo inapropiado de alguna palabra… 
     En 1954 la Editorial Fondo de Cultura Económica, antes de publicar la edición conmemorativa de los veinticinco años de la primera publicación de la novela Doña Bárbara, solicita al autor Rómulo Gallegos que escriba el Prólogo, y el ya reconocido escritor mundial comienza escribiendo, que tal vez no le agrade a los lectores de la obra enterarse de que los personajes existieron en la vida real; y asimismo escribe que tenía personaje principal de novela destinada a buena suerte; y que en efecto ya lo tenía: el paisaje llanero, la naturaleza bravía, forjadora de hombres recios… Nombra Gallegos a un señor Rodríguez, que le habla de una mujer toda ella un hombre para jinetear caballos y enlazar cimarrones. Codiciosa, supersticiosa, y bella por demás, y sin grimas para quitarse de por delante a quien le estorbase, y también escribe Rómulo Gallegos que habiendo mujer símbolo de aquella naturaleza bravía ya había novela; de tal forma que el nombre Doña Bárbara es por la llanura bravía, devoradora de hombres, y también por la mujer bella que simboliza la llanura venezolana…