domingo, 8 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 100



Andanza por nuestro idioma      100

     Del latín puteus, pozo, poza, formamos el diminutivo poceta; en los baños es infaltable una poceta o retrete, poceta recoge el sentido de poza pequeña, por el agua que lava orines, excrementos y demás desechos; una amiga Bioanalista nos contaba que cuando sus hijos estaban pequeños, una vez encontraron la puerta del baño abierta, y entraron alegres y gritando ¡Un pocito, un pocito..!, y se lavaban las manos felices y contentos…
     En casa mi mamá cuando llegaban visitas en la mañana o en la tarde les ofrecía café o guarapo en pocillo, del latín pocillum, y platillo, del griego platos lo tomaron los latinos platus, plano, y no olvido que si el café o guarapo estaba muy caliente, si era hombre quien recibía la atención, casi siempre optaba por ir vaciando el contenido por partes en el platillo, soplaba y se lo iba tomando sorbo a sorbo; ahora cuando se ofrece café o guarapo lo sirven solo en el pocillo; mi mamá acostumbró siempre a servir el café o guarapo en pocillo y platillo; y recuerdo que hace poco me ofrecieron guarapo en pocillo y platillo, y estaba muy caliente, y más que nada por revivir una usanza ya olvidada, volqué el contenido en el platillo, alguien me hizo ver que estaba haciendo algo indebido, pero yo ni pendiente, solo disfrutaba de la atención, y de lo sabroso que me sabía el guarapo con la sazón de estar poniendo en práctica una memoria desde mis tiempos de muchacho a orillas del Apure, en nuestra casa de El Picacho, donde mi mamá nos servía guarapo o café con leche en pocillos y platillos de vidrio…
     Usamos la palabra platillo para referirnos a una comida muy deliciosa, bien sea paloapique, dulce de huevo de tortuga, bienmesabe, quesillo, paella, pasticho, carne asada en vara o cualquier otro platillo manjar de la inagotable rama de la culinaria;
     Y en el mundo de las ilusiones tanto se dice de las extraordinarias visitas extraterrestres en diversas partes de nuestro planeta, y se habla de criaturas de magnas inteligencias tripulando naves interestelares o platillos voladores…

Andanza por nuestro idioma 99



Andanza por nuestro idioma      99

     Del árabe almujadda, cojín para apoyar la mejilla, formamos en castellano, almohada; en mil novecientos setenta y dos tenía en mi cuarto de nuestra casa en Calabozo chinchorro, biblioteca y cama, y cuando me acostaba en la cama, no podía dormir, si no apoyaba la mejilla o la nuca en la almohada, y un buen día de abril de ese año emprendí viaje con otros dos amigos para Mérida, porque íbamos a comenzar estudios en la Universidad de Los Andes, llegamos una mañana de frío, neblina y lluvia, llegamos a la residencia de otros calaboceños, ahí dejamos los equipajes, salimos a  buscar residencia, y una hora después habíamos alquilado en el barrio Belén, luego decidimos caminar y admirar la ciudad y sus gentes, nos llamaba la atención tantas estudiantes bonitas de distintos sitios del país, antes de mediodía almorzamos en el Comedor Universitario, y mientras hacíamos la digestión, buscamos una mueblería para comprar camas, sábanas y cobijas, ubicamos una mueblería cerca de donde alquilamos residencia, cancelamos, y como compramos camas sánduches con rueditas, las plegamos, en el vacío colocamos sábanas y cobijas, y nos fuimos cada uno de los tres rodando su respectiva pertenencia, apenas llegamos a las dos habitaciones unidas con puerta interna entre ellas, desplegamos las camas, las vestimos con su sábana, nos acostamos y nos arropamos con cobija, previo habíamos colocado un longplay en el radiotocadiscos portátil que yo había llevado, y nos quejamos y protestamos, porque no nos acordamos de comprar almohada, dije Yo estoy acostumbrado a acostarme y a dormir con almohada, pero me acostumbraré, además sabemos que es más saludable dormir sin apoyar la nuca en una almohada…, y sí, en verdad, me costó habituarme a reposar y a dormir sin almohada, pero con el tiempo aprendí a acostarme boca arriba, y así conversábamos de tantas cosas, mientras afuera se deslizaba la neblina, la lluvia se dejaba caer y escuchar, y un frío paramero, que nosotros, vegueros, disfrutábamos protegidos y tibiecitos entre cobijas de algodón…

Andanza por nuestro idioma 98



Andanza por nuestro idioma      98

     La canción Despedida, escrita por Simón Díaz, termina

                                      No quiero
                                      que olvides mi nombre,
                                      mi cielo, mi vida se muere
                                      esperándote

     Del latín nomen, creamos la forma nombre; antiguamente era potestad del padre darle nombre a los hijos, y asimismo le confería dos nombres, uno con que se le conocía en la comunidad, y otro nombre secreto que lo nombraba el padre en el oído del hijo, y ese nombre solo lo usaba el padre, si el hijo se salía de los cauces de honor, invocaba el nombre secreto, y el hijo escuchaba, reaccionaba y volvía a los caminos dignos de la comunidad, también expresaba el padre el nombre secreto, si el hijo estaba en grave peligro, como el de estar en riesgo de muerte, con el nombre secreto lo libraba de tan crucial trance; en las viejas costumbres de los pueblos el padre elegía el nombre de uso público, según alguna manifestación particular del momento relacionada con el recién nacido, con la comunidad o con las circunstancias del entorno; así se dice que a Julio César, este segundo nombre o sobrenombre, le fue dado porque nació por cesárea; Marco Tulio Cicerón, cicero, chíchero, escritura y pronunciación latinas, significa garbanzo, porque se decía que tenía la nariz con forma de garbanzo; como vemos no era una cosa caprichosa la elección del nombre ni del sobrenombre o apodo; Carmen, en latín significa canto; Fabio, también en latín significa agricultor; Aquino, acuino, pronunciación latina, significa sitio donde abunda agua; Airene, Irene, en griego significa la que ama la paz y concede la paz; también se dice que Dios tiene un nombre secreto, solo que nadie lo sabe, porque si alguien lo supiera, estaría conversando con Dios perennemente de las cosas más cotidianas, como si se tratara de conversar con Sócrates en alguna de las calles de Atenas…
     Alí Primera escribió y cantó

                       Cuando nombro la poesía, nombro al hombre,
                       a Soledad con su ramo de rosas
                       y a un vuelo triunfal de mariposas
                       sobre un pueblo que canta en Sol Mayor…
    

sábado, 7 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 97



Andanza por nuestro idioma      97
                
     Del latín solidare, consolidar, afirmar, formamos en castellano soldar, con sentido de pegar y unir; con soldadura se suelda puertas, ventanas y tantas otras cosas de metal; cuando una persona se fractura, se le enyesa la parte afectada; y animales como pájaros, gatos y perros cuando se fracturan, se recogen a un sitio sin moverse, ayunan y solo van en busca de agua para beber, y a los pocos días ya se recuperan, porque la fractura ya se ha corregido, supongo que tantos animales vertebrados harán la misma práctica; a veces sueldo cosas rotas en casa, como tuberías de aguas limpias y servidas…
     Sueldo, nos viene del latín solidus, y es la remuneración diaria, semanal, quincenal o mensual que se recibe por alguna labor que compromete cumplimiento de horario y otras obligaciones; con mi hermano mayor Rafael me ganaba un sueldo vendiendo café molido por kilogramo, yo tenía como dieciséis años; trabajé con el marido de mi hermana mayor Pina, fue en la agencia de festejos, ahí ganaba un sueldo semanal, tenía catorce años, en la sastrería con un italiano comencé  a los doce años con un pequeño sueldo semanal; cuando terminé bachillerato, me fui a estudiar Letras en Mérida, todavía de estudiante me casé con Ilva, estudiante de Medicina, tuvimos nuestro primer hijo, Adrián, y a los dos meses de nacido comencé a trabajar docencia en el Colegio Arzobispo Silva, eran cuatro horas de Francés y tres de Latín y quincenalmente comencé a tener un sueldo, y en el dos mil trece me jubiló la Universidad Rómulo Gallegos, con sueldo de Dedicación Exclusiva, cargo con que me inicié por Concurso de Credenciales y luego por Concurso de Oposición…
     Cada persona que trabaja debería tener un sueldo suficiente para cubrir las necesidades básicas, y que además le permita pagar el disfrute de merecidas vacaciones y de oportunos momentos de recreación…

Andanza por nuestro idioma 96



Andanza por nuestro idioma    96

     El latín tiene la forma miscere con sentido de mezclar, mecer, mover, en castellano empleamos mecer en distintos aspectos; podemos mecer la cuna de un niño, Carmen se mece en el chinchorro y mi hermana se mece en la mecedora y yo las miro, mientras me mezo en el columpio, o me columpio una y otra vez; en el juego de envite y azar, cuando alguien se alía con otra persona, para ganarle con ventaja a otro, decimos que lo están meciendo, o que le están montando un chinchorro o una hamaca…
     En mis tiempos de muchacho en El Picacho y en Calabozo cómo me gustaba disfrutar meciéndome en mi chinchorro, y todavía siento que no hay nada como estar acostado y meciéndose en un chinchorro, tanto es así que en casa, hice colocar alcayatas en los dos corredores, y cómo es de sabroso, cuando me acuesto y me mezo y mezo, mientras miro pájaros, plantas y flores en el patio…
     A nuestra bisabuela María Obdulia Olivares la tuvimos hasta muy viejecita, y cuando mi prima Aleida y mi hermana Pina tenían a los hijos pequeños los acostaban en un chinchorro, y mientras ellas estaban ocupadas en quehaceres de la casa, dejaban a alguno de los niños en el chinchorro con cabuyeras templadas, que impedían que el niño se fuera a salir del chinchorro, y dejaban que la abuelita Obdulia se encargara de mecer y mecer al niño o niña, y ella así se estaba mece que mece, hasta cuando el mecido o mecida se despertaba y empezaba a llorar, y lloraba y lloraba, y entonces a la abuelita la escuchábamos alzando la voz ¡Aquí está este muchacho chiflandooo..!
     Cuando estudiaba primer año de bachillerato en el Liceo Humboldt, donde ahora funciona el Colegio Teresa de la Parra, en uno de los recesos me estaba meciendo en una rama de mango, sonó el timbre y me solté primero de las manos antes que de los pies, y caí sobre mi trasero, el golpe me dejó aturdido, y me fui envarado y soportando el dolor sin decir nada hasta el salón…