jueves, 15 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma



Andanza por nuestro idioma
                                                                               A los oyentes, lectores y lectoras

 

     En estas líneas planteamos la idea de que son más de cinco sentidos, y así digo que el pensamiento con que reflexionamos, imaginamos, soñamos es un sentido; el sentimiento con que accionamos y reaccionamos con amor o desamor también es un sentido; el equilibrio físico y el de la ecuanimidad moral es un sentido; sin dejar de lado el que habla la gente el sentido común, y sumados a los cinco sentidos que todos sabemos, sin ser El hombre que calculaba, nos damos cuenta de que son más de cinco nuestros sentidos, y cada uno de ellos los expresamos de distintas formas; pero nos centramos en este trabajo en cómo lo manifestamos a través de las palabras habladas o escritas…
     Pensamos en que hoy es jueves, sentimos que nos va a ir bien, y si intentamos ser ecuánimes, sabemos que somos iguales, pero cada uno es diferente a los demás, en pensamientos, sentimientos, gustos, olfatos, tactos, oídos y en la forma de mirar las cosas…
     Estas palabras por más de cinco sentidos las vamos presentando, mientras imaginamos una andanza física por distintos espacios y momentos, procuramos significar acertadas ideas semánticas o semióticas, acompañadas de variadas formas contadas, descritas, escuchadas en refranes, coplas, versos, leyendas, mitos, canciones, adivinanzas y también en documentaciones librescas y científicas, intentando en cada momento matizar la seriedad de las palabras con el humor, el chiste, el buen gusto propio de la gente que quiere conocer, pero llevados de la mano de la nota agradable, simpática, ligera y amena…
     Estas palabras por más de cinco sentidos las discurrimos entre un calidoscopio de innumerables formas y colores, en donde nos vamos a tropezar con sorpresas, asombros y gratos aprendizajes, y en donde cada uno de ustedes tienen libertad para sugerir, agregar muchas más significaciones, solo esperamos que este esfuerzo sea de utilidad en cada entorno de nuestras coexistencias cotidianas…
    
 

miércoles, 14 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 34



Andanza por nuestro idioma                34

      Bajo la sombra de un merecure descansamos un rato, y se llegó hasta nosotros un heladero, y cada uno de nosotros compró el helado de su gusto, yo solicité una barquilla de chocolate y mantecado, y mientras lamía, pensé en las palabras lamer, lamber, provienen del latín lambere… En las conversaciones populares nos encontramos con distintas curiosidades en el uso de estas dos formas lamer, lamber; recuerdo cuando trabajaba en la Escuela Técnica de Agricultura Ricardo Montilla, y una mañana fue un estudiante a reportar a otro que le lambió la empanada, y una profesora que estaba presente, le hizo la observación lamió, y el estudiante le aclaró Si me la hubiera miao, le hubiera dado su buen puñetazo…
     En estos predios llaneros de fincas, hatos, conucos y parcelas es muy común encontrar pasto lambedora, lamedora…
     Lambetazo es pasarle la lengua a algo o a alguien, también se dice lengüetada…
     Lamida o lambida consiste en pasarle y repasarle la lengua a algo o a alguien, escuchamos decir de alguien que tiene el cabello liso y aplanado Fulano o fulana tiene una cabellera lamida o lambida…
     Lambiscar es lamer o lamber aprisa y con ganas, igual se usa lamiscar…
     Lambisquear o lamisquear es cuando buscamos en cualquier momento cosas de comer para darnos gozo o festín…
     Lambiscón, lambiscona, lambistón, lambistona, lamiscón, lamiscona, lamerón, lamerona así se nos dice, si somos curucuteadores en la cocina, si andamos buscando y hurgando para ver si conseguimos algo de comer; y también escuchamos decir lambucio, lambucia…
     Lamedor es un jarabe de confección casera hecho con aceite de cocina, aceite de oliva, con sábila y miel y es un eficaz expectorante; y lamedor o lamedora decimos de la persona que soba y soba, da y da con palabras y actitudes melosas, para conseguir algún favor, alguna gracia y también para llegar a lograr un sí en cuestiones amorosas; recuerdo a quien ahora es mi exmujer, madre de dos de mis hijos, cuando yo le insistía con palabras para lograr algo de ella, me decía Este negro tan ladino, negro ladino…, otra forma de decir lamedor…
     Algunas veces cuando he andado caminando por un monte y también en el patio de la casa, me han llegado avispas a los ojos, y me han picado algunos de los ojos, la gente le dice lambiojos, yo pienso que deberíamos decirle picaojos
  

Andanza por nuestro idioma 36



Andanza por nuestro idioma         36

     La caminata hoy la culminamos en la tardecita, y nos encontramos el regalo para nuestros ojos de una mariquita, nombre que se le da a un escarabajito de color rojo y punticos negros… Mariquita también es diminutivo de María, que proviene del hebreo Miriam… Mariquita es broche de mujer. Mariquita es un coctel, bebida sugestiva de colores y de grato regalo al paladar; y mariquita es una fea manera en el decir de tantas personas, hombres, mujeres y jóvenes, para referirse a algún hombre, y a quien también le dicen gay, en castellano guei o guey…Aquí en Venezuela podemos decir que mariquita es mala palabra…
     Y dejo el cuento, para cantarle a mi mujer

María, Mariita

                                   Mi María refulge luna y luceros,
                                   y es la morena mujer que quiero…
                                   A cada rato me sorprende algo bueno de ti,
                                   tu forma de andar,
                                   tu olor que me llega,
                                   o solo tu idea en mi pensamiento…
                                   No sé decirte que es lo que siento,
                                   solo sé que renuncio a todo, menos a ti…
                                   Mi María se crece
                                   en pequeñas cosas cotidianas,
                                   y es mi dama;
                                   por ella pienso, siento, vivo y escribo,
                                   y por ella  sueño y despierto…                                   
                                   Camino y pienso,
                                   me detengo y pienso
                                   y en mi sentir te amo despierto
                                   y también cuando sueño,
                                   y si te quiero pequeñita,
                                   solo te digo Mariíta,
                                   Mariíta de mis días,
                                   Mariíta de mis noches…
                                                                                        

Andanza por nuestro idioma 35



Andanza por nuestro idioma             35

     En esta mañana los cimientos de una casa nos salieron al paso, y nos sirvió de abrevadero el aljibe que todavía está sembrado en lo que suponemos era el solar de esa casa, y mientras saboreábamos su agua límpida, fresca y dulcita de sombras y resolanas, pensé en aljibe, palabra árabe alyubb, el pozo… Aquí en Calabozo es muy común el uso de los aljibes, casi en cada patio de casa podemos observar uno de estos ojos de agua cristalinos; en las mañanitas el agua de aljibe es tibiecita como senos de mujer amada, y en el resto del día el agua es friíta con misterios de venas subterráneas…
     En casa tenemos un aljibe, bajo la sombra de los mangos de la vecina, y al lado sobre el piso coloqué agua corriente y distintos pájaros llegan a regalarse, saltan, bailan, cantan, se cortejan, vienen y van, y nosotros nos regocijamos mirando el desfile de cosas que tales pájaros nos ofrendan…
     A algunos de esos aljibes les meten galápagos y ahí retozan, y al mediodía es un espectáculo de colores la visión que nos deparan las aguas del aljibe, cuando se filtran en ellas los rayos del sol, el agua se mira límpida de un azul cristalino que atrapa todos los colores del arco iris… Cada vez que contemplo tal impresión en las aguas del aljibe, sueño despierto con un mundo de fantasía y de santas verdades, y siento que las venas del aljibe manan amor…
     Haz, Dios santo, que los corazones de nosotros los seres humanos sean venas de aljibes, que manen amor, bondad y verdad para vencer cada manifestación de maldad en este mundo, y que tu cielo y tu reino de amor comiencen a florecer entre nosotros…
     Canto al aljibe con música de arpas, bailo con juegos de sebucán y de capachos, bebo del aljibe sus aguas de miel, caricias de querubes, y le escribo con letras de mastranto y con colores y fragancias de flores de boras…
     Me gusta caminar llevando agua del aljibe hasta el tinajero, me acaricia la música que produce, cuando la escancio desde la totuma a la tinaja, y en horas de la tarde es un don de Dios disfrutar del agua de aljibe con sabor sombreado de tinaja…

martes, 13 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 33



Andanza por nuestro idioma                33

                                     Una muchacha y una guitarra
                                     para poder cantar,
                                     esas dos cosas
                                     que en esta vida 
                                     nunca te han de faltar…


                                    

     Seguíamos nuestra caminata y escuchamos de una casa por donde pasábamos esa parte de la canción alegre que cantaba Sandro, y me dio por pensar que quienes hayan inventado la guitarra, el cuatro y la bandola lo hicieron pensando en las hermosas formas de mujer, la mujer sensual en sus distintas siluetas, y la guitarra con cuerpo femenino, y con alma infinita de armonías y de acordes que se pueden combinar para llenar de sentido la vida de los seres humanos disímiles en gustos, pensares y sentires; y dama, muchacha y guitarra muestran la misma rima asonantada…
     Ahora señalamos que la palabra guitarra nos llegó del árabe qitara, y este la tomó del griego kithara, y confieso que desde muchacho me ha gustado mirar y escuchar los sonidos de la guitarra, y lamento que uno de mis dones no sea saber ejecutar este instrumento apolíneo…
     En una de las tantas cosas en que nos metimos mi amiga en Mérida, María Carmen y yo, fue la vez que ella se enteró de que iban a dar un curso de guitarra, en un edificio entre las avenidas Independencia y Lora, pero el principiante debía llevar la guitarra, ella se inscribió y yo le conseguí la guitarra prestada con Diego, un amigo de residencia, cuando fuimos por primera vez ella quiso que fuera yo quien hiciera el curso, pero yo la convencí de que no, y así fue como ella se inició, asistió como a tres sesiones hasta cuando desistió…
     Mi amigo Diego sí cantaba, mientras se acompañaba de la guitarra; y con nosotros estudiaba Enrique, y él sí era un virtuoso con la guitarra, no olvido la vez cuando fuimos todo el grupo hasta bien arriba de El Valle, y allá sentados sobre la hierba, frente a la montaña verdiazul y con el turbante circundante de la neblina, Enrique nos regaló un mágico concierto de guitarra…


Andanza por nuestro idioma 32



Andanza por nuestro idioma            32

     La andadura de hoy nos condujo hasta una cuadra completamente baldía por sus cuatro lados, aquí también le decimos una manzana, palabra que antiguamente en castellano se pronunciaba y escribía mazana, tomada del latín mazana mala, nombre dado a una especie de manzana, y a la nuez en la garganta de los hombres se le dice manzana de Adán…
     En la leyenda troyana la tradición oral contaba que en las bodas de Tetis y peleo asistieron todos los dioses, pero olvidaron invitar a Éride, diosa de la Discordia, y esta se acercó al agasajo solo para lanzar entre el banquete una manzana de oro con la inscripción Para la más bella… Tres diosas se la disputaron, Hera, Atenea y Afrodita, y entonces Zeus decidió que Paris, el hijo del rey de Troya, fuera el juez que diera el veredicto. Guiadas por Hermes, las tres diosas se dirigieron al monte Ida, donde se hallaba el príncipe, y trataron de sobornarlo ofreciéndole cada una de ellas un regalo a cambio de ser la elegida. Hera le ofreció el reinado del Universo, Atenea le ofrecía la sabiduría y el triunfo, y Afrodita le prometió darle la mujer más bella, Paris se decidió por este último regalo y entregó a Afrodita la manzana de oro. La mujer más bella era Helena de Esparta, y para conquistarla tendría que raptarla del esposo Menelao,y con ello también provocaría la venganza de todos los reyes griegos, que se habían comprometido a luchar contra quien osara arrebatársela a Menelao. Paris fue en viaje diplomático a Esparta, allá fue recibido y hospedado en palacio de Menelao, pero a medianoche rapta a Elena, y la conduce en su navío hasta Troya, y así se origina la guerra entre griegos y troyanos… Quizás de ese recuerdo todavía se habla de la manzana de la discordia
     Y ya no en la épica sino en nuestra lírica venezolana recordamos al poeta zaraceño Ernesto Luis Rodríguez en la poesía que le escribe a La manzana

                                               La manzana
                                           es una isla
                                           rodeada de aromas
                                           por todas partes.