domingo, 30 de marzo de 2014

Nuestro país



Nuestro país

     Nuestro país tiene tantas cosas bellas, los médanos de Coro y de Apure, las nieves de la sierra nevada de Mérida, las playas a todo lo largo en el norte del país, araguaneyes, orquídeas, capachos, flores de bora, clavellinas y flores de rosal, turpiales, garzas blancas, rojas corocoras, guacamayas, chuchubes o paraulatas, cristofués, toda una flora y fauna sin par; nos asombran el relámpago del Catatumbo en el Zulia, los atardeceres larenses, la cueva del guácharo en Monagas, los esteros de Camaguán, el Orinoco, el Apure, el Caroní, el Guárico, cuánta naturaleza hermosa y nuestra…
     Nuestro país tiene tantas cosas lindas, solo nos falta más amor para vivir en paz, cuidando, mejorando y manteniendo cada rincón de esta dadivosa tierra… Amor para apreciar cada lugar, cada especie vegetal y animal… Amor para cuidar y proteger sus cursos de agua, su suelo, su aire, y su entorno todo…Nos falta amor, y auténticas educación y cultura por el trabajo y el estudio de honradez y dignidad humana…Nos falta cultura de pueblo, de sano colectivo y de pacífica convivencia comunal… Educación para la vida, para el presente y para el futuro… Solo cuando tengamos amor, educación y cultura de patria, entonces estaremos en un verdadero país de pervivencia humana…
     Todas mis fuerzas y voluntad las he dedicado en cambiar para mejorar mi comportamiento humano y también para orientar ideas en los miles de estudiantes que estuvieron conmigo compartiendo espacios y tiempos de aula en liceos y universidades en Mérida y en Calabozo, y ahora en mi condición de jubilado escribo líneas cotidianas en este blog desde este rincón de calle ciega, y sobre todo en estos momentos de tanta confusión política en el ambiente del país, mis más caras ideas son porque prevalezca la sensatez, y sigamos en paz, y porque los actores políticos depongan la intransigencia por más pequeña que sea, y en su lugar alcen el sereno y sincero amor de país…

sábado, 29 de marzo de 2014

Otro sábado de mis días



Otro sábado de mis días

     A las siete y media de la mañana ya regué las matas del patio, y mientras escribo, todavía cuatro de mis hijos están durmiendo, en la sala duermen Adrián y Adelfo Antonio, en el cuarto al lado Ilisabel, y en el cuarto al frente Fabio, María ya barrió los corredores y ahora prepara el desayuno; también hice una suma y me equivoqué, me di cuenta porque María la revisó en la calculadora del celular y corregimos; en la escuela me gustaban los números, y tuve maestros y profesores que explicaban muy bien los asuntos matemáticos, y todavía me entretengo mentalmente haciendo cálculos sobre todo de suma y multiplicación…
     En mis estudios de Letras solo el profesor de Historia del Arte nos habló del número áureo que según está presente en la naturaleza y en las creaciones artísticas, recuerdo que nos lo explicó tomando como referencia el Partenón…
     También he escuchado que los números cantan en el pentagrama, en el juego de billar, y en el ajedrez, donde no tengo duda que los usamos como sine qua non es en el juego de dominó y en los juegos de cartas, y en las apuestas de todo tipo…
     Cuando estoy en el patio, voy mirando y sumando plantas, flores y frutos, y también cuento los pájaros que ya conozco y otros que miro por primera vez, y me distraigo mirándolos saltar y danzar, y bañándose, buscando y llevando ramitas y tantas otras cosas para hacer nidos, y en estos días coloqué la tapa de un tambor y le dejo la manguera apenas destilando agua, y poco a poco van llegando turpiales, canarios arroceros, cucaracheros, palomas torcazas, tordos, carpinteros, reinitas, chocolateras, chuchubes o paraulatas y los azulejos que son los más tímidos y ariscos, y otros pájaros que no los conozco por el nombre, y en algún árbol escuchamos el canto del cristofué, de los loros y pericos y el de la lechucita chocolate o pavita, que según el decir de la gente es portadora de un canto de mal agüero, a mí no me gusta su canto por lo monótono en algún momento del día y menos todavía en horas de la noche…

viernes, 28 de marzo de 2014

En la tierra como en el cielo



En la tierra como en el cielo

     Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo… Dios, en tu cielo y en tu reino eres amor, y en la tierra hay amor y desamor, y tu voluntad es justicia de amor y bondad…
     Yo en mis plegarias te pido amor y fe, y que el amor y la fe se propaguen cada día en la mayor cantidad de seres humanos en este mundo…
     María, mi mujer, estaba regando las plantas, cuando regresé de llevar al colegio a mi hijo Fabio, y ella se me acercó y me dio una ciruela madura, me senté a escribir, mientras me comía la ciruela, y me paré un momento y me dirigí al corredor detrás de la casa a botar la semilla de ciruela, y me detuve frente a una cuantas plumas que estaban en el piso del corredor, y pensé que algún gato había cazado el pájaro y solo quedó esa estelita menuda de plumas… Y volví a sentarme y mientras escribía, escuchaba diversos cantos de otros pájaros, y me dije que nosotros los seres vivos, animales y plantas, estamos de paso, algunos mueren en paz siguiendo la ley natural y otros mueren de manera imprevista, dura y cruel…
     Son infinitas las formas de vida en este mundo, y los seres humanos debemos buscar el camino de amor, que nos colma de alegría y nos lleva a ofrendar palabras, actitudes y hechos de amor a nuestros semejantes en cada momento; sí, aceptamos que es difícil, pero no es imposible, y es posible desde el momento cuando comprendemos el real significado de amor…
     Vivir en amor es sosiego, es comprensión, entrega y servicio, es darse y dar; y no piensen, amables lectores y lectoras, que yo soy un dechado solo de virtudes, las tengo, pero lucho para ir dejando a un lado mi cúmulo de errores y equivocaciones, y para ello ruego a Dios que me dé amor y fe en cada momento, para que mi actitud sea siempre de bondad…
     Dios, mi Señor, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo…

miércoles, 26 de marzo de 2014

El cuando de la más hermosa ilusión



El cuando de la más hermosa ilusión

                                       Cuando tú me quieras,
                                       cuando te vea sonreír,
                                       vibrarán las campanas
                                       y alegres mariposas
                                       lucirán sus colores
                                       en suave vaivén

     Ya he escrito que me gustan las canciones, y esta es una de esas canciones que me gustan, porque su letra dice bastante de amor, y sabemos que la literatura se nutre de las cosas que pasan a diario en cualquier lugar del mundo, y una de esas cosas es que hay veces cuando un hombre ama a una mujer, y esta incluso puede llegar a formar pareja con ese hombre amante, pero en ella no nace el mismo sentimiento de amor, y se da a la inversa que sea la mujer la que ama y el hombre no la ama, solo la atiende y está con ella, pero no surge en él tal sentimiento de amor, y esta circunstancia la observa el compositor o poeta y la plasma en letra y música, y es un tema que toca a gente que escucha esa canción en tantos espacios de este inmenso mundo, porque es algo que se repite más de lo que podemos imaginar…
     Cuando tú me quieras…, es una hermosa ilusión de la persona amante…
     Cuando te vea sonreír…, es la reiteración de esa misma ilusión…
     Vibrarán las campanas…, si eso sucediera, sería un momento inolvidable de alegría o felicidad…
     Y alegres mariposas lucirán sus colores en suave vaivén…, y se podrá tener tiempo, para admirar y seguir el vuelo de mariposas en sus variados colores, porque el amor está en los ojos de los niños, en sus momentos sin prisas, y en la ternura de sus mejillas, y es así como las almas amantes sienten el pálpito de amor…

martes, 25 de marzo de 2014

A la vida en amor



A la vida en amor

     Jalepá tà kalà es la fonética de una frase griega que Platón hace pronunciar a su maestro Sócrates, alrededor de quinientos años antes de Cristo, en algún sitio de Atenas, y traducida al castellano significa Las cosas bellas son difíciles… Y sí es muy difícil que una persona comprenda lo bueno de andar en tiempos hermosos, si no logra encauzar su vida por el camino de amor… Esta persona a cada momento rezonga, se queja, busca disculpar lo que no hace bien, se muestra cansada, como si nada le diera motivos para agradecer, ni para sonreír con naturalidad… Yo sé que cada día enfrentamos cosas duras, difíciles, desagradables, pero debemos mirar a Dios y rogarle porque nos dé amor, para entender que nuestra existencia es un milagro de un instante, y si gozamos de salud mental y física, disfrutamos del mejor tesoro de vida, y luego hemos ido creciendo en cuerpo y alma, y si nos hemos hecho adultos en edad y en madurez de inteligencia, solo estamos completos, si procuramos mantenernos en una vida de amor, porque el amor vence todo, nada es más fuerte que el amor; en cualquier momento y lugar alguien busca perjudicarnos, y eso nosotros lo debemos saber, y el amor nos dice que comprendamos, evitemos responder con agravios, y que sepamos perdonar…
     En los tiempos actuales y cada día más pareciera que tanta gente busca rumbos inciertos, confusos y de maldad para sí misma y para los demás, entonces, amables lectores o lectoras, busquemos refugio en amor, el amor es bondad en palabras, actitudes y hechos en cada momento de nuestras existencias, y nos daremos cuenta de que las cosas hermosas son difíciles, pero el único camino para alcanzarlas es amor, amor para tragar amargo y escupir dulce, amor para dar sin esperar pagos ni recompensas, amor para estudiar y trabajar, amor siempre mientras más duro sea el momento, en la tristeza, en el dolor, en el abandono, en la miseria, solo el amor nos vuelve a la alegría, al alivio, al acompañamiento y a la pobreza sin estrecheces, sin mezquindad ni egoísmo…

lunes, 24 de marzo de 2014

Canto al Maestro



Canto al Maestro

     Con claridad de albas recuerdo estos versos de Luis Beltrán Prieto Figueroa:
               
                                         Que delirio de sombras
                                         ha inundado mi vida,
                                         cuando ya tan distante
                                         no la puedo mirar
                                         deshabitada de sueños y caricias…

     Y me empino para escribirle a tu estatura, no a la física sino a tu altura de intelecto, porque sobre todas las cosas eres Maestro…

                                           y Te regalo negro prieto
                                           el aire de esta linda mañana,
                                           y este es un verso
                                           que me ofrendó una hermosa muchacha,
                                           porque en esta meseta de Calabozo
                                           de mangos y quinchonchos
                                           las mujeres y las niñas
                                           danzan en tu escuela de flores,
                                           y los hombres y los niños
                                           te cantamos cundeamores…

                                           Te brindo negro prieto
                                           la poesía de la sabana
                                           que es el mismo mar tendido
                                           en el horizonte verdiazul
                                           con fragancias y sabores
                                           de ciruelas, orores y curujujul…
                                                                                                              Adelfo Morillo