martes, 4 de junio de 2013

Francisco Pérez Perdomo


Francisco Pérez Perdomo

      El poeta calaboceño Alberto Hernández dice de Francisco Pérez Perdomo: “Todos lo supimos. Aquellos cerros de Sabana Libre y luego los de Boconó, los de Valera, los túmulos de su memoria, los nombres y apellidos de su herencia.
     Y es que para hablar del poeta Francisco Pérez Perdomo, nos basta tomar estos versos de Ahora dejo mi balance, de su libro Eclipse (2008):

                                          “Francisco me nombran.
                                           Mi alma se ha forjado
                                           en las grandes vigilias
                                           y los días oscuros. Y
                                           soy de estos lugares.
                                           También por estos montes
                                           vivieron y murieron
                                           mis antepasados. Soy
                                           de aquí y este es mi sello
                                           Combato ahora y día a día
                                           con mi sombra…
                                           No invento absolutamente
                                           nada, mucho menos
                                           en este vacío insondable.
                                           Todos los seres de estas
                                           comarcas me conocen
                                           y Francisco me llaman.
                                           Soy de estos cerros
                                           y pertenezco a estas hoscas
                                           montañas. Soy de aquí
                                           y en estos mismos lugares
                                           ahora dejo mi balance.”

Venzamos nuestros miedos con más fe, optimismo y alegría


Venzamos nuestros miedos con más fe, optimismo y alegría

     Llegamos y nos vamos de este mundo por designio de Dios, y si Él nos da salud mental y física, entonces gozamos de los más invaluables tesoros, porque podemos disfrutar lo que comemos y bebemos del producto de nuestro trabajo, pero hay tantas personas que también han recibido dones maravillosos con los cuales obtienen fama y dinero, y si estos privilegiados se preguntaran qué hicieron para poseerlos, pues solo nacieron y vinieron con esos regalos de Dios, pues bien si en verdad quisieran conocer el verdadero significado de la felicidad, a ella llegarían dando a tantos niños que carecen de todo… Pensemos en los pintores que como Picasso viven en medio de la fama y del dinero, sabemos de actores y actrices famosos y acaudalados que tanto pueden dar a aquellos que naufragan en la pobreza, escuchamos de deportistas conocidos mundialmente y con bienes de fortuna que igual podrían atender a los que nada tienen, y así en las diversas actividades comerciales y financieras, y hay un cierto número de personas que tienen en sus manos el don de la curación, y algunos han llegado a hacerse de reconocimiento y dinero, estos también estarían llamados a dar y a darse en ese regalo de poder llevarle sanación a los que la necesitan…
     Nunca seremos felices perennemente, pero si tenemos vida, salud mental y física, y además si se es de las personas que nacieron con un don extraordinario, y se entregan a dar de esos dones que han recibido, esa es la mejor forma de estar acumulando más momentos de felicidad, porque cuando se da con amor, se está recibiendo tesoros de satisfacción en la esencia de nuestra condición humana…
     Yo recibí la vida, en ella sigo, y soy una persona más de la mayor parte de la gente que solo ha recibido dones ordinarios; me he desenvuelto como profesor en liceos y universidades, y al lado de mis conocimientos específicos, busco dedicarme a brindar comprensión y afectos a los estudiantes, y a la par de eso leo, observo, comparto con la gente, pregunto, escucho música, paseo, me tomo mis vacaciones y me recreo junto con mis hijos y mi mujer, miro películas, sigo distintos deportes, y escribo intentando hacer llegar a algún rincón del mundo estas visiones sencillas de mi condición humana, y mis miedos busco vencerlos con más fe, optimismo y alegría…


lunes, 3 de junio de 2013

A todos los que atesoramos amistad y amor


A todos los que atesoramos amistad y amor

     En 1960 nos mudamos de El Picacho para el barrio Caja de Agua en Calabozo, dejábamos la orilla del Apure y llegábamos a donde estaba represado el Guárico…Entre tantas cosas diferentes, una de las que más me alegró fue que me inscribieron para estudiar Primer Grado en el Grupo Escolar Ramón F. Feo, y en septiembre, en el primer día de clase me encontré ahí con mis primos hermanos José y Asdrúbal, y Asdrúbal quedó conmigo en el mismo salón, las clases en la mañana comenzaban a las ocho, y ese primer día de clase, después que entramos al salón, al rato me empezó a dar sed y ganas de orinar, le dije a mi primo, y él me dijo que esperara un poco, que en un rato daban receso, yo lo escuché, pero no entendí que era eso de receso, pero al poco tiempo sonó el timbre y salimos del salón, el receso era media hora para corretear, jugar, descansar, ir a la cantina a comprar, pero yo busqué el baño para orinar, después me fui hacia la salida donde estaba un vendedor de comodoro, y me acerqué y le dije: -un comodoro, un comodoro, y el vendedor atendía a los que iban llegando y a mí no, pero escuché que le pedían un raspado, y me di cuenta de que así le decían al comodoro en Calabozo, y entonces le pedí un raspado de colita, y al momento me lo dio… Otra cosa que extrañaba, era que en El Picacho vivíamos a orillas del Apure, donde miraba pasar tantas cosas frente al río como el salir y zambullir de las toninas, y en cambio aquí de donde vivíamos a la represa quedaba un buen espacio, y por lo demás lográbamos mirar el Guárico corriente solo cuando alzaban las compuertas para aliviar la represa… Recuerdo de ese primer año de estudio que aprendí a leer y a escribir, y eso me produjo una gran alegría, que todavía lo disfruto en mi vida cotidiana de lector, escritor, profesor y en mi convivencia vecinal y ciudadana… Conmigo estudiaba Marisela, una linda compañera de piel, cabello y ojos claros, ella tenía facilidad para dibujar, y aparte de eso a mí me gustaba, y ella se sentía a gusto conmigo, leíamos, escribíamos, hablábamos y reíamos casi todo el tiempo, era uno de esos enamoramientos infantiles, yo hacía cada cosa con intención de hacerla sonreír, buscaba ser el centro de su atención, y ahora cuando esto escribo, espero que siga en la vida, pero no tengo ni idea de dónde pueda estar, y a qué se dedica, pero si sigue presente en este mundo, por ella dedico esta memoria sin nostalgia a todos los que atesoramos amistad y amor..

domingo, 2 de junio de 2013

Palabras y algunas cosas de mi papá


Palabras y algunas cosas de mi papá

     A mí me criaron Tomás Morillo y María Catalina de Morillo, mis abuelos maternos… Cuando yo era muchacho como hasta los doce años, anduve junto a mi abuelo, a quien yo le decía papá, caminábamos y hasta mis ocho años también anduvimos en canoa, agua arriba y agua abajo por el Apure… Cuando caminábamos hacia el Tamarindo, pasábamos por una heladería, entrábamos y él pedía unos posicles –así le él decía a los helados-, yo pedía una barquilla de chocolate y mantecado, porque eran y siguen siendo mis sabores preferidos… Cada mañana salíamos de nuestra casa en El Picacho, a orillas del Apure, para ir a comprar el pregonero –así le decía al periódico-… Cuando andábamos en la canoa, él canaleteaba y yo palanqueaba… Y cuando miraba un vendedor de helados raspados –a los que allá en San Fernando le decían comodoro-, y él pedía dos comodoros de colita, porque a nosotros nos gustaba el de colita, y también el de tamarindo… Como yo era el muchacho de la casa, él me decía mi bordón, para significar que yo era el pequeño y el consentido… Siempre andaba con la idea de ir a tumbar una roza, que consiste en limpiar un pedazo de tierra, prepararlo y sembrar maíz, frijol y caraota, él me llevó a tumbar una, limpió varias tareas con machete, pero después no volvimos más… En algún momento tuvo un trapiche, y siempre me contaba de esas faenas, y soñaba con volver a tener otro… Él también tocaba arpa, en mis tiempos de muchacho yo no le prestaba mucha atención, pero ahora disfruto escuchar música de arpa, y me acuerdo de mi papá…Allá en El Picacho lo miré matando tortugas en el patio de la casa, trabajando carpintería y labores de ribera, para hacer y reparar canoas, bongos o chalanas, frente a la casa, desde el barranco pescaba con anzuelo, y mientras tanto yo me distraía mirando el surgir y zambullir de las toninas, mi papá me decía que las toninas tenían tetas como las de una mujer, y que también lloraban, eso no lo sé, lo que sí sé es que todavía cuando voy a Apure, me gusta esperar el surgir y zambullir de las toninas, y cuando eso sucede me acuerdo de mis tiempos de muchacho, pero sin nostalgia, y disfruto ese momento para guardarlo en el cofre de mis instantes más gratos… En tiempos de Semana Santa me invitaba para que fuéramos al monte, y ahí buscaba el árbol de buena madera zumbadora, para con ella hacerme los trompos, él me enseñó a bailarlos y a agarrarlos bailando en la mano…

Himno de la Villa de Todos los Santos de Calabozo


Himno de la Villa de Todos los Santos de Calabozo

Villa Heroica
Letra: Rafael Delgado                            Música: Rafael Santamaría

                                                     Coro
                                   ¡Oh titánica acción misional
                                   primigenia Cádiz-San Miguel
                                   en febrero un mes estival
                                   floreció sobre lindo vergel!

                                                          I
                                   Protegida por Todos los Santos
                                   Villa Heroica has visto crecer
                                   arrullada por todos los cantos
                                   bravos hijos, lanceros de ayer.
                                   Blasonado el pasado que exhibes
                                   monumentos de don colonial
                                   mirandina la luz que recibes
                                   con tu aura de halo matinal.

                                                       Coro
                                    ¡Oh titánica acción misional
                                    primigenia Cádiz-San Miguel
                                    en febrero un mes estival
                                    floreció sobre lindo vergel!

                                                           II
                                    Silva Criolla y la espiga dorada
                                    siempre unidas al verde palmar
                                    la Cantata muy Criolla inspirada,
                                    cuatro musas del llano estelar.
                                    Calabozo, llanura bendita

viernes, 31 de mayo de 2013

La capa invisible de la fe


La capa invisible de la fe

     Hay cosas inexplicables como los milagros y la fe… Desde cuando nacemos empezamos a llevar una vida de riesgos, enfermedades, agresiones, accidentes mentales o corporales, agresiones violentas y toda clase de manifestaciones de la maldad, pero cuando la fe vive en la persona es como si estuviera protegida por una capa invisible, que es capaz de vencer cualquier signo de percance, accidente o maldad… Confieso que yo tengo mis temores y que me hacen flaquear y me doy cuenta de que mi fe no es suficientemente fuerte, y entonces acudo a Dios, a Jesucristo y al Espíritu Santo para que acrecienten mi fe… Salomón escribió que todo ser humano debe disfrutar de lo que come y bebe del producto de su trabajo, y que todo lo demás es vanidad, y Jesucristo vive llamándonos al amor, a la alegría y a la paz… Y si fuéramos creyentes, nos bastaría para que en nosotros reinara la fe… Como escribí más arriba la fe es como una capa invisible que libra de todo mal, la fe es un sobrentendido en el Padre Nuestro, ¿y entonces por qué gentes como yo no hemos terminado de abrevar en aguas de fe? Ruego a Dios para que aumente mi fe y la de tanta gente como yo, y que no haya cabida para la duda en ningún momento, solo así venceremos los miedos, porque este mundo necesita seres humanos plenos de fe y amor, y así podamos superar las tantas manifestaciones de maldad… Hoy es viernes, y los latinos dedicaron este día a Venus, diosa del amor, pero con significado del amor corporal, pero ahora queremos que sea por el amor cristiano, que se basa en bondad, comprensión y alegría del alma…
     A mis hijos donde cada uno de ellos, varones y hembras, se encuentren los siento a mi lado, gracias al vehículo más veloz que es el pensamiento, y me llego hasta ellos y ellas y ruego también porque la capa invisible de la fe los proteja en todo momento, y sí, mis ideas y mi amor atraviesan mares, cielos y océanos y me coloco al lado de ellos con alegría de diamante…
     Sé que con la fe podemos atajar y domar las angustias de las diversas calamidades cotidianas, por tanto que familiares, amigos, conocidos y desconocidos lleguemos a encontrarnos con la fe, y que su capa invisible nos salve y nos dé sonrisas y optimismo para agradecer nuestras vidas y las infinitas manifestaciones de bondad y belleza que nos da Dios…