sábado, 15 de julio de 2017

Lucecita, vuela, lucecita

Lucecita, vuela, lucecita

Como lucecita en la brisa,
así vuela mi pensamiento,
lucecita de mis sueños,
contigo vuela mi sentimiento;
escribo cerca y pienso en lontananza,
lejos, muy lejos en un instante,
escribo y siento cerca,
no lejos, no muy lejos en el instante;
como lucecita en la brisa,
vuela raudo mi pensamiento,
llego a Dublín,
llego a Mérida,
llego a Barinas,
vuela tan raudo mi pensamiento;
llego a Caracas,
llego a Lima,
llego a San Cristóbal,
lejos, muy lejos en un instante,
pensamiento de diamante,
fuerte y cristalino,
mi sentimiento es sutil, fino,
como lucecita en la brisa,
que me trae fragancia de sonrisas
y esencias de mis hijos por igual;
en Dublín, Catalina y María Cecilia,
en Mérida, Tomás con mis nietos,
en Barinas, Jorge Luis con mis nietas,
en Caracas, Javier Jesús con mi nieto,
en Lima, Jairo Jesús,
en San Cristóbal, mi primogénito Adrián con mi nieto,
Adelfo Antonio, Ilisabel;
y aquí en la Villa de Todos Santos,
Fabio Antonio y Cristina del Carmen,
Fabio Antonio en mi cotidianidad,
Cristina del Carmen un poquito más allá,
en sincronía no lejana,
yo en Misión de los Ángeles,
ella por el sur de la Villa de Todos los Santos,
en su casa de San José Obrero con su mamá;
como lucecita en la brisa,
así vuela mi pensamiento,
para encontrarme con mis hijos,
los que están más lejos,
para encontrarme con mis hijos,
los que no están tan allá,
mas cada uno de mis hijos está tan cerca,
cada uno de mis hijos está tan cerca de mí;
cuando vuelo con el pensamiento,
a cada uno lo abrazo, lo siento,
lo disfruto, ciento por ciento;
lucecita en la brisa,
vuela con mi pensamiento,
lucecita de mis sueños,
contigo vuela mi sentimiento.

                                          Adelfo Morillo

No hay comentarios:

Publicar un comentario