miércoles, 9 de noviembre de 2016

Dos soñadores: Ríos Reyna y Tomás Lugo



Dos soñadores: Ríos Reyna y Tomás Lugo
                                                                                        Eloi Yagüe Jarque

       Pocas veces en la vida se da la confluencia de varias circunstancias que permiten a los soñadores plasmar en la realidad lo mejor de sus fantasías. Hubo dos hombres que coincidieron en el tiempo y en el espacio, y aunque tenían profesiones diferentes compartieron un sueño en común: que Caracas tuviese, al fin, la sala de espectáculos más grande e importante de América Latina: el Teatro Teresa Carreño. Ellos fueron Pedro Antonio Ríos Reyna, músico, y Tomás Lugo, arquitecto.
       Pedro Antonio Ríos Reyna nació en San Juan de Colón, estado Táchira, el 6 de noviembre de 1903; fue un violinista, compositor, director de orquesta y promotor cultural venezolano.
       Trasladado junto a su familia a Caracas, comienza en esta ciudad su formación musical en 1913, cuando empieza a recibir clases de violín del maestro José Lorenzo Llamozas. Posteriormente, en la Escuela Superior de Música, donde recibe clases de armonía y composición de la mano del maestro Vicente Emilio Sojo, también recibe instrucción por parte de Juan Bautista Plaza, de Historia de la Música. Habiendo recibido una beca para estudiar en Bruselas, debió declinar a la misma debido al fallecimiento en 1917, de su padre y de su hermano, lo que lo obliga a hacerse responsable del sustento de la familia, lo cual hace interpretando el violín en diversos teatros de la ciudad capital. Desde 1920 se dedicó a la docencia, dando clases de violín en la Escuela Superior de Música, labor en la que permanecería hasta 1934. A partir de 1926 hasta la disolución de la Unión Filarmónica de Caracas en 1929, se desempeña como secretario general de la misma, siendo también violín concertino en esta institución.
       Ríos Reyna perteneció al grupo de músicos en 1930, de la Orquesta Sinfónica Venezuela (OSV), de la que fuese violín concertino hasta 1963, año en que un accidente perjudicó la movilidad del dedo meñique de su mano izquierda. Continuó dentro de la orquesta como formador, director y presidente de la misma hasta su muerte.
       En 1970 fundó la Orquerta Experimental de la Orquesta Sinfónica Venezuela, considerada la precursora del vasto movimiento musical conocido como El Sistema dirigido por el maestro José Antonio Abreu.
       Durante años Ríos Reyna estuvo empeñado en construir una sede permanente para la Orquesta Sinfónica Venezuela. Finalmente obtuvo del Presidente Rafael Caldera la donación de un terreno en el parque Los Caobos, para la construcción de la tan anhelada sede. Desafortunadamente, el músico no logró ver su sueño realizado, pues el 13 de febrero de 1971, mientras realizaba gestiones relacionadas con la Orquesta Sinfónica, fallece arrollado por un vehículo de carga en la ciudad de Nueva York.
       Pocos meses después, en junio, un trío de destacados arquitectos gana el concurso convocado por el Gobierno para construir un gran teatro en terrenos del Parque Los Caobos. Ellos fueron Tomás Lugo, Jesús Sandoval quien fallecería en 1977 y Dietrich Kunckel.
       Tomás Lugo nació en San Tomé, estado Anzoátegui, en 1944. Fue arquitecto egresado de la Universidad Central de Venezuela. Inició su aprendizaje como asistente de arquitecto con el profesor Fruto Vivas en los proyectos del hotel de Ciudad Guayana y del Ateneo de Boconó. Desde 1967 se desempeñó como profesor de Composición Arquitectónica en la Facultad de Arqitectura de la U.C.V.
       El trabajo de Lugo ha sido clave para la construcción de Parque Central, el diseño de los nuevos espacios del Museo de Arte Contemporáneo y la Casa de la Música. Igualmente creó el Centro de Acción Social para la Música (Caspm) de Quebrada Honda, la sala cultural de BOD-Corp Banca de La Castellana, así como otros auditorios.
       Finalmente, el Teatro Teresa Carreño fue inaugurado el 19 de abril de 1983. La sala principal fue bautizada como Ríos Reyna como homenaje a quien logró la realización de tan importante sede para la cultura musical. Por su parte, el nombre del maestro Tomás Lugo, quien falleció este 2 de noviembre, quedará en la historia como el arquitecto que diseñó el Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño.    


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