viernes, 21 de febrero de 2014

Sinonimia



Sinonimia

     La sinonimia nos permite decirle a los niños,  chicos, chavales, chamos, infantes, impúberes o impúberos…
     A los puercos también les decimos cochinos, chinos, chanchos, marranos, cerdos; a los diferentes momentos del amanecer lo nombramos alba, aurora, alborada, albor, mañanita; al tardecer en sus distintas fases lo designamos atardecer, crepúsculo, ocaso; a la vivienda según las características singulares le decimos choza, churuata, caney, rancho, casa, hogar, nido, morada, refugio, oasis, quinta, mansión, techo, techumbre, lar, capilla, y escuchamos y decimos Voy a estar encapillado o voy a permanecer encapillado…
     A la lluvia según su duración y fuerza le decimos garúa, brisa, en los Andes venezolanos cuando es una lluviecita apenas perceptible, se dice Está brisando…, lluviecita, aguacero, en la conversación previa al poema en octosílabos Florentino y el Diablo, escrito por el poeta barinés Alberto Arvelo Torrealba, Venancio en la reláfica dice ¡Ah mandilata de aguacero que está cayendo..!, chubasco, chaparrón o chaparrazo, matasapo, tormenta, temporal…
     A los que pasamos de sesenta años nos dicen de la tercera edad, viejos, ancianos, vejucos, vejetes, nonos, chochos; a las mujeres jóvenes y lindas les decimos bombones, y cuando yo era muchacho, escuchaba los versos ¡Mira, chico, qué bombón, se me alboroza el corazón..!, caramelos, chocolates, buenamozas, mises, florecitas, primores, hermosuras, beldades, reinas, princesas…
     Y los saludos no tienen finitud en la sinonimia, escuchamos y decimos Buenos días, buenas tardes, buenas noches, feliz día, buen día, qué tal, cómo estas, cómo estamos, cómo va la cosa, cómo está la cosa, qué hubo, qué húbole, ¿entonces?, ¿y entonces?, qué se dice, qué hay por ahí o qué hay porai, ¿todo bien?, ajá, en qué andas, cómo te va…

Si visitas Calabozo



Si visitas Calabozo

     Si vienes a Calabozo, vas a mirar el gran espejo de agua de la represa del río Guárico, podrás contemplar las parcelas sembradas de arroz y la  inmensa llanura abierta y tendida…
     Si visitas Calabozo, podrás asistir a las iglesias Catedral, Nuestra Señora de las Mercedes, Nuestra Señora del Carmen, y al lado de donde era el hospital Mercedes, una pequeña capilla con una gruta al lado, asimismo vas a encontrarte con la plaza Bolívar, cercada con rejas y en el centro la estatua ecuestre del Libertador, también se yergue la estatua pedestre de Páez, en la plaza que lleva su nombre, y en sus alrededores la casa natal del poeta Francisco Lazo Martí, sede del Ateneo de Calabozo, y muy cerca el Museo de la Ciudad…
     Si vienes a conversar con nosotros, vas a encontrar mujeres hermosas indiferentes o displicentes, pero también vas a conversar con otras mujeres que además de bellas, se adornan con un trato cordial, ameno y simpático, y los hombres somos retrecheros o amigos de conversar, de contar chistes, anécdotas y amantes de la mamadera de gallo…
     Si vienes y pernoctas en una casa de campo, te va a despertar la gran cantidad de ruidos, cantos y silbidos de distintos animales, entre ellos tantos pájaros, y el zumbido fresco de la brisa mañanera…
     Si estás leyendo estas líneas, y nunca has venido a Calabozo, cuando quieras vivir otras cosas, ven a este pueblo de fuertes calores o de grandes lluvias, aguaceros y chubascos, y te alegrará la gran variedad de plantas propias de llano y también los diversos animales domésticos, silvestres o salvajes, tendrás ocasión de mirar a los llaneros arreando hatajos de ganado bovino o bufalino…
     Si te llegas hasta Calabozo, aquí abundan los arpistas, cuatristas y maraqueros, y los cantantes de pasajes y de música recia, improvisadores, copleros y contrapunteadores, y si no has bailado el joropo, y dejas la pena a un lado, podrás bailar al compás de la muchacha o mujer llanera, que son madeja de figuras y hermosuras…