lunes, 17 de febrero de 2020

¿Entonces..?




¿Entonces..?

     Parafraseo la canción Que me coma el tigre…, por Nelson Díaz…
Entonces nos subimos en el árbol, nos subimos en la loma, nos metemos en el río… La contaminación se sube en el árbol, se sube, en la loma, se tira en el río…
   Entonces nos salimos del río, nos metemos en casa, donde no nos vea… La contaminación se sale del río, se mete en casa, la cosa está fea…

 Aun en presente                               ¿Así en el futuro..?





 Texto y fotos de Adelfo Morillo 
Editado por María Ríos

sábado, 15 de febrero de 2020

Soy tu voz en el viento




Soy tu voz en el viento

El viento llega, pasa,
besa mis mejillas
y las de María;
me llega una idea,
la dono al viento…
En tiempos de estudiante,
allá en Mérida de montaña
donde riela la brisa brisando,
en una mañana finales de los setenta,
llegó sobre grandes zapatones
a la Facultad de Humanidades,
a la Escuela de Letras,
el Maestro margariteño,
venezolano y mundial,
Prieto Figueroa, Luis Beltrán,
llegaba con un libro en la mano
y con tantos sueños en el alma,
fue recibido, se sentó
y nos sentamos a escucharlo,
a escuchar de sus labios
la lectura de algunas poesías
de su poemario
Mural de mi ciudad…,
mil novecientos setenta y cinco,
y comenzó la lectura
Mural de mi ciudad
Invocación al canto
Llego a ti, solar de mis afectos
a beber en tu corta geografía
celeste claridad de custodia
Y siguió la lectura
y se atrevió a decir
Yo escribí este poemario
solo para cantar a mi pueblo
donde nací
y ahora dicen los críticos
cosas que yo no sabía
que las sabía
y que las había escrito
Ahora ojeo y hojeo
el libro con el título
Soy tu voz en el viento…,
Poesía reunida,
de Luis Beltrán Prieto Figueroa,
dos mil dieciocho,
regalo que me entrega
la siempre joven Ledys Lima,
con letras a mí dedicadas,
de parte de ella,
diría que son letras excesivas,
mas no, porque sé que son sinceras…
En este momento continuo,
Ledys, te digo
Soy tu voz en el viento…,
para cantar tus afanes
de anteriores lejuras
y para decirte
en este presente
vas  y vamos siempre adelante,
por este país de hermanos,
por este llano de mansos y orejanos,
por este Guárico de anchuras,
de montañas y de llanuras,
por esta Villa de Todos los Santos
de citadinos y de montunos,
de misioneros y de mastrantos,
por esta Universidad de llanos,
por sobre la barbarie el buen fundamento,
como soñara Don Rómulo Gallegos…
Gracias a Dios
por habernos reunido
para señalar con tesón,
mientras haya sinceridad y ternura,
siempre habrá un lucero que madruga,
para alzar la frente
delante de la gente
y por sobre los inconvenientes,
adelante, siempre adelante,
mientras la llanura nos dé aliento,

Soy tu voz en el viento
 


Texto y foto de Adelfo Morillo 
Editado por María Ríos

Por los amigos, flor y canto




Por los amigos, flor y canto

     En una mañana de un sábado, regaba las plantas y pensé en la gente en este mundo, pensé en Dios, y pensé en la creación del Universo, y de manera particular pensé en cómo estamos maltratando a este planeta que es nuestra casa; y pienso, si cada uno de nosotros dedicara tiempo al cuidado de la naturaleza; si nos ocupáramos en hacernos amigos, y tratáramos de no inventarnos necesidades ociosas; sí, es muy difícil, mas ahí está una de las efectivas respuestas al cambio climático, que  es presente continuo como bomba de tiempo, para riesgo de la especie humana…
     A partir de este momento los invito, amigos, a que seamos en verdad inteligentes, homo sapiens…, y nos demos al amor que es cada manifestación bella y buena de cada de uno de nosotros…

Estas flores cantan,
este verdor canta,
cada momento hagamos un canto,
un canto por la flor,
un canto con amor…
                           

   
  Texto y foto de Adelfo Morillo 
Editado por María Ríos

martes, 11 de febrero de 2020

Una voz por un mundo de Dios




Una voz por un mundo de Dios

     Hay preguntas sin respuestas, a la gente nos gusta encasillar con conceptos, con etiquetas; el tiempo tiene una sola cualidad es
sempiterno; el filósofo es amigo del conocimiento, el poeta crea conocimientos, y con la poesía crea mundos bellos de palabras, de imágenes; ahora recordemos al poeta venezolano Jacinto Fombona Pachano, nace en Caracas el 19 de mayo de 1.901 y muere el 6 de febrero de 1951, también en Caracas; y para resaltar el significado de su producción poética, vamos a reseñar estos versos de su creación singular

Y ahora diré mi palabra a los hombres apacibles,
para los hombres que agonizan en silencio,
los que aun silabean el sentido del árbol,
del cordero y del niño, de la techumbre y la campana.
Hay un sitio en el mundo, hermanos míos,
hay un sitio en el mundo detrás de los incendios.
Más allá del inútil ramillete de las granadas,
más allá de los garfios, de los filos,
de las corazas y las redes,
a espaldas del carbón y la ceniza,
de las mejillas de papel y de los huesos machacados,
para la flor, la espiga, el vellón y la leche,
para todas las madres sin rencor en el mundo,
para el panal, tiene que haber un sitio…

     Cuán difícil es mantenerse justo o justa en cada momento continuo, este mundo poblado de tanta gente injusta y de gente justa lo estamos volviendo cada vez más inmundo; estas líneas de Fombona Pachano nos hagan expresarnos con sinceridad en palabras y en hechos de amor en esta Tierra que también tiene sus momentos de cielo…
                                                                                      Adelfo Morillo

sábado, 25 de enero de 2020

En una tarde



En una tarde

Quizás fue en un día de septiembre,
no lo sé;
sí fue en una tarde,
cuando la franela se levantó,
abrí los ojos de estupor,
fue cuando por primera vez,
te miré;
aun pago con creces
la ceguera
que tuve tantas veces;
me acerqué,
no recuerdo las cosas que dije,
sí recuerdo que temblabas,
yo también temblaba;
una mañana canté el número de tu teléfono,
se te quedó sonando en el viento
y te ganó el asombro;
así fue, así es,
sigo pagando con creces
la ceguera
que tuve tantas veces…
Ahora martilla el carpintero
en la altura del árbol,
el cristofué nos afina la memoria,
una flor roja, otra amarilla,
una blanca, una lila,
flores varias en el patio
y una mirada tuya,
un recuerdo de ti,
tu menudo caminar,
tu cabello, tu sonrisa,
cada esencia de ti
me hace suspirar,
me lleva a soñar,
por ti soy,
por ti escribo cada línea
y quiera Dios
que escriba alguna hermosa
y esa baste para ofrendarte;
solo siento cómo  te siento
desde el alma hasta los pies…
                                             Adelfo Morillo 

viernes, 24 de enero de 2020

Somos más de dos



Somos más de dos

Tú y yo somos más de dos,
uno más uno siempre es más de dos,
somos cientos, somos miles,
somos miles por miles,
somos millón por millón,
eso es así, solo si somos amor;
amor que no miente,
amor que no engaña,
sutil y fuerte como telaraña,
sutil y fuerte cuando se siente;
tantos pregonan balas, tanques, misiles,
espadas, camuflajes, detonaciones, puñaladas,
esos están perdidos,
si no se suman al amor;
al amor que florece en el agua,
al amor de frescura y dulzor;
tú y yo somos más de dos,
en nuestras manos que se dan,
en nuestros gestos de pan y de paz;
sumemos uno más uno
y siempre somos más de dos,
en las caricias matutinas y vespertinas,
en los besos de amor y comprensión,
cómo me hablas,
cómo callas y sonríes,
cuando callas y castigas fuerte, muy fuerte,
así es el amor,
sutil y fuerte como telaraña,
sutil y fuerte cuando se siente;
tú y yo somos más de dos,
uno más uno siempre es más de dos,
somos cientos, somos miles,
miles por miles,
somos millón por millón,
eso es así, solo si somos amor;
amor que se siente en agua corriente,
amor que se siente,
si en verdad somos gente,
gente de sentir humano,
gente de belleza y de bondad;
amor que se siente,
para cantar tú y yo somos más de dos,
porque uno más uno siempre es más de dos,
solo si andamos en comunión de amor,
amor que no miente,
amor que no engaña,
sutil y fuerte como telaraña,
sutil y fuerte cuando se siente,
tú y yo, tú y uno más,
uno más, tú y yo somos millón por millón,
sutiles y fuertes en un solo mundo de amor…
                                                                    Adelfo Morillo