viernes, 19 de junio de 2015

Jesús 12

Jesús                   12


      Vayan a la ciudad, a cierto hombre, y díganle El Maestro dice… Mi tiempo está cerca. En tu casa celebraré la Pascua con mis discípulos… Ellos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la Pascua… Al atardecer, Jesús se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían les dijo Les aseguro que uno de ustedes me va entregar. Como está escrito, el Hijo del Hombre se va, pero, ¡ay de aquel que entrega al Hijo del Hombre! A ese mejor le vendría no haber nacido. Entonces Judas, que lo iba a entregar, preguntó ¿Soy yo, Maestro? Jesús respondió Sí, eres tú… Y mientras comían, Jesús tomó el pan, lo bendijo, y lo partió. Dio a sus discípulos, y dijo Tengan, coman; esto es mi cuerpo… Luego tomó la copa, dio gracias, y la pasó diciendo. Beban todos de ella; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que va a ser vertida en favor de muchos, para el perdón de los pecados. Y les digo, que no beberé más de este fruto de vid, hasta aquel día cuando he de beber vino nuevo con ustedes, en el reino de mi Padre… Entonces Jesús les dice Está escrito Heriré al Pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán. Pero después de que haya resucitado, iré delante de ustedes a Galilea. Jesús dijo a Pedro Te aseguro que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces… Entonces Jesús llegó con ellos a Getsemaní, y les dijo Siéntense aquí, mientras voy allí a orar… Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, entonces Jesús les dijo Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quédense aquí y velen conmigo… Se adelantó un poco, y, con el rostro en tierra, oró Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa. Sin embargo, no sea como yo quiero, sino como quieras tú…


Jesús 11

Jesús                    11

      Como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre… El sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán sacudidos… Verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo, con gran poder y grande majestad… Enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus elegidos de los cuatro vientos… El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán… Sin embargo, nadie sabe la hora, ni aun los ángeles del cielo, sino mi Padre solamente… Por tanto estén preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no la piensan… Como fue en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre; así estarán dos hombres en el campo, uno será llevado, y el otro dejado… Dos mujeres estarán moliendo en un molino, una será llevada, y la otra dejada…
      Cuando Jesús estaba en Betania, en casa de Simón el leproso, llegó una mujer con un frasco de alabastro con un perfume de mucho precio, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Al ver esto sus discípulos se enojaron y dijeron ¿Para qué ese desperdicio? Jesús se dio cuenta y les dijo ¿Por qué molestan a esta mujer? Si ha hecho buena obra conmigo, porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre; al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella lo hizo para prepararme para la sepultura…

      Entonces Judas Iscariote fue a los principales sacerdotes, y les preguntó ¿Qué me dan, si les entrego a Jesús? Y ellos le entregaron treinta monedas de plata. Desde entonces Judas buscaba una ocasión para entregarlo…


jueves, 18 de junio de 2015

Jesús 10


Jesús                             10

      El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos…
      Jesús entró en el templo de Dios, y echó a todos los que vendían y compraban en el templo, volcó mesas y sillas; y les dijo Escrito está… Mi casa es llamada casa de oración, y ustedes la han convertido en cueva de ladrones…
      Muchos son los llamados, y pocos los elegidos… Da a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios… Dios no es Dios de muertos, sino de vivos… Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente…  Ama a tu prójimo como a ti mismo… Padre, es el que está en el cielo. Guía, es el Cristo… El mayor de entre ustedes sea tu servidor… El que se alaba, será humillado, y el que se humilla será alabado… ¡Ay de ustedes, hipócritas, que por fuera se muestran justos a los hombres, y por dentro están llenos de mentiras y desigualdades… No me verán más, hasta cuando digan ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor..! Oirán guerras. ¡Cuidado! No se turben, porque es necesario que todo eso suceda, pero aun no es el fin. Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Y habrá pestes, hambres y terremotos en diversos lugares. Y todo eso será el principio de los dolores… Entonces los entregarán para ser maltratados, y muertos. Y serán aborrecidos por todas las naciones por causa de mi Nombre… Y por el aumento de la maldad, el amor de tantos se enfriará… Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin… 





Jesús 9

Jesús                     9

      Un día cuando iban por Galilea, Jesús dijo El hijo del Hombre será entregado en las manos de los hombres, lo matarán, pero al tercer día resucitará… En aquel tiempo llegaron los discípulos ante Jesús, y le preguntaron ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Jesús llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos, y dijo Les aseguro, que si no cambian y se vuelven como niños, jamás entrarán en el reino de los cielos… El que haga tropezar a uno de estos niños que creen en mí, mejor sería que le colgaran al cuello una piedra de molino, y lo hundieran en lo profundo del mar… Es voluntad de su Padre celestial que no se pierda ni un solo niño de los que creen en mí… Entonces se le acercó Pedro, y le preguntó Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete veces? Respondió Jesús No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete…
       Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el reino de los cielos… Todo el que deja casas, hermanos o hermanas, padre o madre, esposa o hijos, o tierras por mi Nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna… Tantos primeros serán últimos, y tantos últimos serán primeros…
      Cuando Jesús subía a Jerusalén, apartó a sus doce discípulos a un lado del camino, y les dijo Ahora vamos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte. Y lo entregarán a las gentes para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen. Pero al tercer día resucitará



miércoles, 17 de junio de 2015

Jesús 8

Jesús                          8

      Todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.
      Después de la muerte de Juan el Bautista, Jesús se apartó en una barca a un lugar solitario; las gentes se enteraron, y lo siguieron a pie desde las ciudades. Al atardecer se acercaron a él los discípulos, que le dicen Despide a las gentes para que vayan por las aldeas, y compren de comer.
      Jesús les dijo No necesitan irse. Denles de comer. Ellos respondieron Tenemos aquí cinco panes y dos pescados. Y él les dijo Tráiganlos acá. Entonces mandó a la gente a que se recostara sobre la hierba. Y él tomó los cinco panes y los dos pescados, alzó los ojos al cielo, y los bendijo. Después partió y dio el pan a los discípulos, y ellos se lo dieron a la gente. Y comieron todos y se saciaron. Después juntaron los pedazos sobrantes, y llenaron doce cestas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
      Te digo que tú eres Pedro, y sobre esta Roca edificaré mi iglesia.

      Cierto día Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto. Y allí se transfiguró ante ellos. Su rostro resplandeció como el sol, y su vestido se volvió blanco como la luz. Y una nube luminosa los cubrió, y una voz desde la nube dijo Este es mi Hijo amado, en quien me complazco. Escúchenlo a él. Al descender del monte, Jesús les mandó No digan esta visión a nadie, hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos.


Jesús 7

Jesús                    7
     

      Entonces Jesús dijo a sus doce discípulos Vayan y proclamen el reino de los cielos que está cerca. Gracia recibieron, den gracia. Vayan sin ninguna provisión por el camino, porque el obrero es digno de su alimento. En la ciudad o aldea investiguen quién es digno en ella, y alójense allí hasta cuando se marchen, y pose la paz de ustedes sobre ella. Vayan como ovejas entre lobos. Sean prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. No se preocupen por cómo o qué hablar, en cada momento se les dará las palabras justas que deban hablar; porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que hablará en ustedes. El hermano entregará a muerte a su hermano, el padre al hijo, y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir. Serán odiados por todos por mi Nombre, pero el que persevere hasta el fin estará a salvo. El discípulo no es más que su maestro. No teman, porque nada hay oculto que no se descubra, y nada secreto que no se llegue a saber. No teman a los que matan el cuerpo, que no pueden matar el alma. Todo el que me confiese ante los hombres, yo también lo confesaré ante mi Padre que está en los cielos… El que ama más a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí. El que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halle su vida la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará… El que los reciba, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al Padre que me envió… Cualquiera que dé a uno de estos pequeños un vaso de agua fresca porque es mi discípulo, les aseguro que jamás perderá su recompensa