viernes, 29 de mayo de 2015

Mito 1

Mito                  1

       H. J. Rose en líneas de su libro A Handbook of Greek Mythology escribe del mito… resultado de la operación de la imaginación ingenua sobre los hechos de la experiencia
     
      Y yo amables lectores voy a contar referencias de mitos de la forma más sencilla como puedo, y así leamos

      Academo, héroe ateniense que dijo a los Dioscuros el lugar donde Teseo había escondido a Helena después de raptarla. Dioscuros significa hijos de Zeus, y así se designa a los gemelos Cástor y Pólux paridos por Leda.
      La tumba de Academo estaba junto al río Cefiso, rodeada por un bosque sagrado, al que se le dio el nombre de Academo en memoria de honor al héroe; y fue allí en ese jardín o bosque donde Platón instaló su escuela, la Academia
      Una versión cuenta que Teseo y su amigo Pirítoo acordaron raptar a Helena cuando todavía era una niña, se apoderaron de ella mientras se encontraba en el templo espartano de Ártemis Ortia, y la llevaron a la ciudad arcadia de Tegea; pasado cierto tiempo los Dioscuros, hermanos de Helena, hicieron una incursión en el Ática y recuperaron a Helena.

      Zeus amaba a Leda, y tomó la forma de cisne, y aquella se sintió tan atraída por la hermosura del ave, que mientras acariciaba al dios metamorfoseado, este la sedujo y de ese encuentro Leda queda embarazada de Helena…

Nuestros sentidos solo sean por amor

Nuestros sentidos solo sean por amor

                  Cómo nos cuesta ser agradecidos,
                  olvidamos tantos dones,
                  el aliento que nos mantiene vivos,
                  las sonrisas de un niño o de una flor,
                  padres y madres que nos trajeron,
                  nos acompañan y nos quieren…
                  Nos graduamos
                  y olvidamos a tanta gente
                  que anduvo en nuestro camino…
                  Nos cuesta el mundo ser agradecidos,
                  tenemos duro espíritu,
                  para ser sencillos y francos…
                  Si supiéramos cuánto alegra
                  la palabra amable y el fervoroso abrazo…
                    
                  Gracias a Dios, y porque este mundo sea de amor,
                  no  nos cansemos de ser agradecidos,
                  por tantas bellezas gratuitas,
                  dones que se visten de flores,
                  se colorean de amanecer y de atardecer…
                  Gracias por la flora  marina y terrestre,
                  por el celaje de cunaguaros y de peces
                  y porque nuestros sentidos
                  solo sean por amor…
                                                     Adelfo Morillo

                     

Cantemos la lluvia benigna

Cantemos la lluvia benigna

               En este mundo,
               y en este llano
               hay sequías
               y también inundaciones…
               Anoche llovió,
               amaneció y sigue la lluvia…
               Cantemos la lluvia benigna,
               esta que hace germinar y florecer,
               germinan los campos y florecen las plantas,
               germina el hombre y florece la mujer…
               Cantemos la lluvia sin excesos,
               esta que llena aljibes y represas,
               y esta que alegra y refresca…
               Hoy, viernes, propicio para la amistad,
               anchuroso para el amor…
               Cantemos la lluvia en la flor de bora,
               en el perfume del espinito y del mastranto;
               cantemos la lluvia benigna en amarillo araguaney,
               en azules cielos abiertos,
               en rojos capachos y cayenas,
               y en blanquitas estrellitas de jazmines sabaneros…
               Cómo flamea esta bandera
               sobre el escudo libre del llano
               y con himno de paraulatas y cucaracheros…
               Cantemos la lluvia benigna,
               la paz y el amor
               por siempre en nuestra patria
               forjada con sacrificios, entregas y tesón…   
                                                                                Adelfo Morillo

              

jueves, 28 de mayo de 2015

Conversatorio con Don Román Chalbaud

Conversatorio con Don Román Chalbaud

      En la mañana del jueves 28 de mayo del 2015 escuchamos a Don Román Chalbaud, en la Casa de Alto, sede de la Escuela de Historia de la Universidad Rómulo Gallegos, en la Villa de Todos los Santos de Calabozo; este cineasta nacido en Mérida nos contaba que todo lo que él es se lo debe a su mamá, a su abuela y a su bisabuela, tres grandes mujeres, que lo iniciaron en el mundo de la literatura y del cine; y se acuerda de que comenzó leyendo Doña Bárbara, novela que cuenta y habla de un pedazo de llano y de la manera de ser, de hablar y de vivir sus gentes sus alegrías, miserias y tristezas, y por tal con ella se dio a conocer Gallegos en Venezuela y en el mundo, con lo cual le abrió las puertas a la literatura latinoamericana en ámbitos mundiales…
      En su conversa dijo que el estilo no se compra, como se compra un kilo de queso, sino que el estilo va con la forma como cada quien hace cine, literatura o cualquiera otra cosa, y aunado a ello debe ir las ganas de hacer determinada cuestión; porque si algo se hace sin amor, el resultado va a ser pobre, insípido, intrascendente…
     El cine nos dijo es una forma de plantear situaciones reales o ficticias, porque el cine es literatura en parlamentos y en imágenes; cada película que miramos, nos retrata momentos históricos en política, economía, aspectos sociales injustos y justos; y por tanto debemos apoyar el cine venezolano, porque la competencia es muy dura sobre todo con la industria de Hollywood…

     El conversatorio lo inició diciendo que nació en Mérida en 1931, y que un buen día su mamá, su abuela y su bisabuela decidieron irse a Caracas, y recordaba que el viaje en autobús tardó cuatro días y cuatro noches en llegar a Caracas…

miércoles, 20 de mayo de 2015

El poeta Caedmon

 El poeta Caedmon


      Jorge Luis Borges, con colaboración de Delia Ingenieros, publica el libro Antiguas literaturas germánicas, en el año 1951, y el 19 de junio de 1987 en Mérida, Venezuela, María Herminia me regala el ejemplar que ella estaba leyendo, y hoy les doy unas líneas de lo que ahí escribe Borges con título

El poeta Caedmon

        …la curiosa historia de Caedmon, tal como la refiere Beda el Venerable en el cuarto libro de su Historia Eclesiástica:
      En el monasterio de la abadesa Hild de Streoneshalh hubo un hermano distinguido y honrado por la gracia divina, porque solía hacer canciones que inclinaban a la piedad y a la religión. Todo lo que aprendía de hombres versados en las sagradas escrituras lo vertía en lenguaje poético con la mayor dulzura y fervor. El ejercicio del canto no le había sido enseñado por los hombres o por medios humanos; había recibido ayuda divina y su facultad de cantar procedía directamente de Dios. Una vez durmió y en su sueño vio a un hombre que le ordenó: Caedmon, cántame alguna cosa. Caedmon contestó y dijo: No sé cantar. El que le habló le dijo: Cantarás. Entonces dijo Caedmon: ¿Qué cantaré? La respuesta fue: Cántame el origen de todas las cosas. Caedmon en seguida cantó versos y palabras que no había oído nunca: Alabemos ahora al guardián del reino celestial, el poder del Creador y el consejo de su mente, las obras del glorioso Padre; cómo Él, Dios eterno, originó cada maravilla. Hizo primero el cielo como techo para los hijos de la tierra; luego hizo, todopoderoso, la tierra para dar un suelo a los hombres. Cantó la creación del mundo, el origen del hombre, toda la historia de Israel, el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida, la encarnación, pasión y resurrección de Cristo, su ascensión al cielo, la llegada del Espíritu Santo y la enseñanza de los apóstoles. También cantó el terror del Juicio Final, los horrores del infierno y las bienaventuranzas del cielo. El historiador Beda agrega que Caedmon, años después, profetizó la hora en que iba a morir y la esperó durmiendo. Dios, o un ángel de Dios, le había enseñado a cantar; nada podía temer Caedmon…                        

Las canciones del viento



Las canciones del viento

      Las canciones del viento es un libro de poesías, escrito por Floria Jiménez, ejemplar que le regaló María Fernanda en octubre de 1991 a mi amiga María Carmen, Mariela, en su Taller San Francisco de Asís, en su casa de la calle Florida, Mérida, Venezuela; y el 22 de junio de 1995, mi amiga Mariela me regaló una copia de tan singular libro, manojo de flores, y mi amiga en su sutil letra manuscrita plasmó

                                 …pero el tiempo
                                    de lo cristalino no ha pasado
                                    y todo es hermoso como
                                    siempre…

      De ese libro, manojo de flores, doy a conocer la primera de sus poesías

                 Las canciones del viento

                 Las canciones del viento
                 se parecen
                 a las hadas de los cuentos
                 que se mecen.

                 Las canciones del viento
                 juegan rondas
                 con las dalias, los claveles
                 y amapolas.

                 Las canciones del viento
                 siempre viajan
                 sin maleta ni boleto,
                 solo con sus alas.

                 Las canciones del viento
                 ¡son tan vastas!
                 que alcanzan
                 desde aquí donde te canto
                 hasta el nido de mi infancia.

                                                               Floria Jiménez