miércoles, 9 de julio de 2014

Andanza por nuestro idioma 145



Andanza por nuestro idioma                145

                                                Déduke men a selanna
                                                kai Pleiades mesai de
                                                nyctes para derje’ thora
                                                Ego de mona katheudo…
 
      Esa es transcripción fonética de cuatro versos de la poetisa griega Safo, Sappho, que vivió alrededor de seiscientos años antes de Jesucristo, y traducidos al castellano 
                                                 Se ha puesto la luna
                                                 y las Pléyades, promedia
                                                 la noche, transcurre el tiempo.
                                                 Mas, yo yazgo sola…

     Safo, la décima musa…, así la llamó Platón, nació en Éreso, isla de Lesbos, y el poeta Alceo dice de ella Safo, la de los rizos violeta, la pura, la de la dorada sonrisa…, que también la pretende, pero Safo no lo acepta…Safo tenía en Mitilene junto con su hija una escuela de música, danza y poesía para jóvenes doncellas, que de distintas ciudades acudían a la casa de Safo, y ella la denominaba el hogar de las musas…La poesía de Safo está dedicada a Afrodita y a Eros, de allí la denominación de estro erótico, inspiración con que canta el gusto por los cuerpos y rostros bellos, y Safo para eso vivió, escribió y se consagró, para preparar, admirar y disfrutar de las formas físicas… Sus versos sáficos en griego, aun traducidos al castellano o a algún otro idioma nos transmiten el encanto auténtico de esta mujer poeta…

                       Afrodita divina, diosa del áureo trono, hija de Zeus,
                       que tejes los encuentros del amor: yo te ruego
                       que no me hagas perder de tanto hastío
                       los deseos de vivir…
                       Para mí es como un dios
                       el que se sienta frente a ti, y escucha
                       tu dulce voz cerca y esa risa
                       que me para de golpe el corazón.
                       Pues yo te miro un solo instante, y ya no puedo
                       decir una palabra, se me hiela la lengua,
                       una delgada llama me recorre las venas,
                       mis ojos no ven nada, los oídos me estallan,
                       me baño en sudor frío, y tiemblo toda, pálida
                       como la hierba mustia, y siento que me voy a morir…
                      
                       Dicen que es una hueste de jinetes,
                       o una escuadra de infantes, o de naves,
                       lo más hermoso en la sombría tierra. Y yo digo
                       que es el ser que amamos…

                       Quisiera ver su andar amable
                       y el claro brillo de su rostro,
                       más que todos los carros de los lidios
                       y todos los soldados y sus armas…

                       Llueve hermoso rocío, y se abren
                       las rosas , y el perifollo delicado,
                       y el meliloto…

                       Eros sacudió mi alma,
                       como una ráfaga en el monte
                       cae sobre los árboles…

                       Volviste…, e hiciste bien…
                       llegaste…, yo mucho te extrañé…
                       y sosegaste
                       mi corazón ardiente de añoranza… 
                      

                       No puedo tejer, madre, mi tela; estoy enferma

                       por obra de Afrodita y por la añoranza
                       de un esbelto muchacho…   
     

Andanza por nuestro idioma 149



Andanza por nuestro idioma          149

     Camaguán es un pueblo abundoso en médanos, sus arenas son amarillorojizas; en Apure hay grandes y bellos médanos; y los más célebres son los médanos de Coro…
     Las tierras arcillomedanosas son muy buenas para la siembra de yuca, batata, maíz, frijoles, caraotas y quinchonchos…
     El río Apure es rico en arenas, hay tanta gente que vive de sacar arena, zambullidores con palas y con tobos, y luego los bongueros que la trasladan a las orillas, donde la venden a los camioneros; pero a mí me alegra mirar cómo se desplazan los bongos sobre las aguas terrosas del río; y en época de sequía se hacen playones en medio del cauce, a veces se puede mirar cómo las babas duermen en las playas o a orillas del barranco; y también todavía tortugas desovan en algunas de esas playas…
     Del latín metula, montón, creamos la palabra médano; y en verdad los cúmulos de arena se amontonan, sobre todo por acción de la brisa…
     Se cuenta que una vez un contratista de Coro fue a buscar a un pueblo cercano a unos obreros, para que trabajaran batiendo mezcla en una construcción, palabreó a unos hombres que convinieron en irse a trabajar, se fueron en el carro con el contratista, y cuando iban pasando frente a los médanos de Coro, los obreros, que no habían visto ese mar de médanos, exclamaron ¡Si así es la montaña de arena..! ¿cómo será la del cemento..?
     Sombra en los médanos es canción escrita por Rafael Sánchez López, leamos cómo comienza
                                          Bajo el claror de la luna,
                                          sobre las tibias arenas,
                                          entre cardones y tunas
                                          un chuchube modula
                                          un cantar…

martes, 8 de julio de 2014

Andanza por nuestro idioma 148



Andanza por nuestro idioma               148

     De la lengua germana bank formamos banco; uno de sus primeros significados es asiento, silla, taburete; en nuestra lengua con esa palabra nombramos bancos de peces, bancos de sabana; también a la entidad comercial que trabaja con capital ajeno le decimos banco, y a la suma de dichas entidades le decimos bancos o la banca…    
     Aquí, allá y en todas partes siempre algo le solicitamos a Dios y no siempre le agradecemos por cada don que nos ha otorgado y mucho menos nos preguntamos, si Dios descansa, y si descansa, no sabemos cómo, cuándo y en dónde hace sus altos en el camino… Yo sé que Dios descansa, porque aquí en Calabozo tiene un lugar para el reposo… En la calle 6, entre carreras 5 y 6, ahí sabemos los calaboceños que están dos grandes bancos de adobe, y en ese lugar un sábado en la tardecita me encontré a Dios dormitando recostado de uno de esos bancos; no hice ruido, para no despertarlo, me quedé feliz y en silencio, escuchando una dulce canción que entonaba el coro de ángeles que lo rondaban… A uno de los ángeles le pregunté por qué había tantas diferencias entre las personas… Otro me dijo que me ocupara en emplear toda mi voluntad para prodigar bondad, alegría y fe… Y un tercero me hizo comprender que ayudamos a Dios, cuando dejamos de pedirle cosas banales y cuando nos damos a los demás en palabras sinceras y en buenas acciones… De pronto Dios despertó y apoyándose en el banco, me dijo que no lo viera a la cara, porque si yo eso hacía, yo moriría de inmediato; también me dijo que su nombre es todos los nombres, y que su rostro es todos los rostros y con el calor de todos los fuegos; asimismo me dijo que cada persona tiene una misión por cumplir en la vida, y que cada quien debe aprender a descubrir cuál es la misión que le corresponde llevar a buen término, sirviendo al bien y con alegría, y solo de esa forma la persona está en comunión con Él… Luego se fue flanqueado por el grupo de ángeles que seguían cantando dulcemente… Ese sábado fue un regalo divino que ahora les ofrendo, y cuando menos lo sueñen, ustedes pueden sorprenderse en estos bancos o en el lugar más inesperado y con el momento cuando Dios baja a la tierra a descansar; y así como Dios descansa recostado sobre uno de estos dos bancos en la calle seis de Calabozo, también puede hacerlo en cualquier otro lugar, porque todo sitio  en el mundo es tierra de Dios…