jueves, 3 de julio de 2014

Andanza por nuestro idioma 141



Andanza por nuestro idioma            141

     A veces abusamos de nuestra salud física, los trasnochos son unos de tantos abusos, y a diario descuidamos la salud, comemos, pero sin ninguna norma dietética, y asimismo ignoramos que la salud mental también necesita que la cuidemos, y así tantas otras cosas dejamos pasar por alto, y entre ellas no nos ocupamos debidamente de emplear bien nuestra lengua, cuando hablamos ni cuando escribimos; nos damos cuenta de que la gente que no fue a la escuela y la que pasó por la escuela nos comunicamos de cualquiera manera, cortamos las palabras, pronunciamos palabras que no se adecuan al sentido que queremos dar, decimos palabras de manera indebida, y así vamos pasando los días, y lo más pobre es el uso común de las groserías en cualquier espacio o momento, en los salones de clase, en los lugares de culto, delante de niños, de damas y de personas mayores, y cuando los padres y madres maltratan de palabras y hasta con groserías a los hijos, y de hijos que irrespetan de palabra y hasta con groserías a los padres y madres…
     Pienso que la palabra hablada debería ser una tarjeta de buena presentación de cada uno de nosotros, regalamos afabilidad, cuando decimos Por favor, gracias, buenos días, buenas tardes, buenas noches, hasta luego, disculpe…, y cuando pronunciamos completa cada palabra Pase adelante, nos vemos más tarde, caminábamos por la plaza, íbamos a visitarte, nadie se equivoque, en una horita regreso, ahorita vino tu amigo…, y sé que una buena medida para mantener nuestra lengua y ampliarla en vocabulario es con el hábito de la lectura…
     Abuso, del latín abusus, mal uso; uso, del latín usus; así podemos decir El uso desgastó la escoba; uso el teclado de la computadora, pulso y voy escribiendo cada idea amable acerca de nuestra lengua…, y así hilvano palabras para decir Pronunciemos y escribamos intentando crear armonía en nuestras comunicaciones diarias, con familiares, amigos, y con cada persona con que nos toca relacionarnos, en el mercado, en el cine, en la escuela, en los lugares de culto, donde sea y cuando sea…

Andanza por nuestro idioma 140



Andanza por nuestro idioma            140

     Del inglés football, foot, pie, ball, bola, formamos fútbol o futbol. Este deporte se juega entre dos equipos de once jugadores cada uno, sobre un campo rectangular de grama, demarcado por líneas, y con dos porterías en sus lados más cortos. Se juega con un balón que cada equipo busca introducirlo en la portería contraria, y al lograrlo se canta gol. Cada equipo tiene un portero, el único jugador que puede tomar el balón con las manos, pero solo en lo que se denomina área grande. Comenzó a practicarse en los colegios ingleses desde el siglo XVII, y ahí en Inglaterra en 1863 se creó la primera federación oficial, y en 1904 se fundó en París la Federación Internacional de Fútbol Asociado.
     El campeonato mundial de fútbol, fundado por el francés Jules Rimet, se celebra cada cuatro años y es el más importante torneo de fútbol. El primer campeonato se realizó en Uruguay en 1930, y solo se ha interrumpido en dos ediciones de la Copa del Mundo debido al conflicto de la Segunda Guerra Mundial, se reanuda en 1950 en Brasil como sede anfitriona, y así ha continuado hasta este 2014 que también es Brasil la sede…
     Una de las actividades sanas para el cuerpo y la mente es el deporte, cada quien elige la disciplina que se adapte a su gusto y a sus habilidades naturales, yo me dediqué desde bachillerato a practicar baloncesto, estuve en la selección del Liceo Humboldt, y en Mérida formé parte del equipo de Estudiantes Guariqueños con que participábamos en los Juegos Interfacultades de la Universidad de Los Andes; el fútbol lo jugué en contadas ocasiones, en esas partidas callejeras o caimaneras, pero soy un seguidor de varios deportes, sobre todo por televisión, y uno de ellos es del fútbol de ligas, también de la Liga de Campeones, y asimismo del Campeonato Mundial de Fútbol…

Andanza por nuestro idioma 139



Andanza por nuestro idioma            139

     El filólogo Ángel Rosenblat en su libro Sentido mágico de la palabra comienza diciéndonos Vamos a evocar los tiempos en que la palabra era materia sagrada.

     ETIMOLOGÍAS ILUSTRATIVAS

     La historia de algunas palabras nos servirá de hilo conductor. Hablar, en español antiguo fablar, viene del latín fabulari, contar, conversar, derivado de fabula. Algo del viejo sentido ha quedado, con evocaciones inquietantes, en confabular, que es una manera especializada de hablar. Ese fabulari latino está relacionado con un verbo más antiguo, fari, hablar, que tiene, entre otros los siguientes derivados: un participio de presente fans, el que habla, de donde infans, el que no habla, que es nuestro infante, antiguamente la criatura que aun no podía hablar, después la de pocos años, luego el hijo de nobles (los Infantes de Lara), más tarde los hijos de los reyes (los Infantes de Aragón) y finalmente el soldado de la más modesta de las armas. También procede de él otro participio, fatus, de donde fatum, el hado que es, etimológicamente, lo que ha sido dicho, la predicción y luego el destino, en realidad el desdichado, terrible, funesto, y frente a él la bienhechora hada. De ahí derivan bienhadado y malhadado, y también nefando, y además fasto y nefasto, y por otro lado fama e infamia, famoso e infame.
     El verbo hablar nos ha llevado ya a regiones lejanas. El sustantivo palabra nos conducirá también a tierras misteriosas: procede del latín eclesiástico parabola, tomado a su vez del griego (significaba comparación o alegoría), y la parábola era la forma por excelencia de la palabra de Jesús.
     Vemos, pues, la palabra entrañablemente asociada con la fábula y la parábola. En griego está unida además con una forma de creación religiosa: el mito. El griego mythos, además de designar el mito o la leyenda, significaba la palabra, y mythéuo o mythéomai, hacer mitos, era corrientemente hablar. ¿No ha llegado a sostener un lingüista, famoso en otro tiempo y hoy muy olvidado (Max Müller), que el mito es un producto accesorio del lenguaje, una especie de enfermedad de la palabra? De manera más hermosa lo expresaba Paul Valéry, partiendo de la poesía:
            Mito es el nombre de todo lo que existe por la sola virtud de la palabra…
       Todo nuestro lenguaje se compone de pequeños sueños breves… No se
       puede hablar sin crear mitos… La palabra nos habita y lo habita todo…En
       un principio era la fábula…
    

miércoles, 2 de julio de 2014

Andanza por nuestro idioma 138



Andanza por nuestro idioma            138


      Del griego Titán los latinos formaron Titan, en nuestro castellano Titán, es el nombre dado en el mito a Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto y Crono, hijos de Gea y Urano… Y sucedía que Urano (el Cielo), se mantenía en perpetua cópula con Gea (la Tierra), y con esto impedía que Gea pariera a los seis hijos, hasta que esta persuadió al menor, Crono, para que castrara a Urano, y así ella pudiera parirlos. Más tarde cuando Zeus se rebela en contra de su padre Crono, los Titanes se unieron a Crono, excepto Océano. Zeus los vence y los sepulta por toda la eternidad, bajo vigilancia de los hacatónquiros (tres gigantes, cada uno de cincuenta cabezas y cien brazos), en el Tártaro, que son las profundidades de la Tierra, esto lo cuenta el poeta griego Hesíodo, alrededor de ochocientos años antes de Jesucristo, en su obra Teogonía, donde narra la Titanomaquia, lucha contra los Titanes por los dioses Olímpicos, designados así porque moraban en el monte Olimpo.
     En astronomía Titán es el nombre dado a la séptima luna de Saturno, que tiene de diámetro cerca de 5.150 kilómetros, descubierta por el astrónomo holandés Christiaan Huygens en 1655.
     En nuestro lenguaje cotidiano designamos Titán a alguien que muestra capacidades de gran poder, así decimos Titán al héroe o a la heroína por cierta hazaña relevante que haya realizado en algún momento.
     Esta nota viene al caso, porque hoy venía manejando por la avenida 23 de Enero de Calabozo, y miré por el retrovisor que detrás venía una buseta azul rey, y pude leer que más arriba del parabrisas mostraba en letras grandes la palabra Titán, marca de ese tipo de microbuses…
     En mi panteón personal íntimo tengo gran cantidad de Titanes, entre ellos Simón Bolívar, José Antonio Páez, Antonio José de Sucre, Jacinto Convit, José María Vargas, mi papá Tomás Morillo, Nelson Mandela, Martin Luther King, Teresa de Calcuta, Mahatma Gandhi, María Cáceres de Arismendi…