jueves, 5 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 93



Andanza por nuestro idioma     93

     Del latín panis, hemos creado una larga familia de palabras afines, en la oración que nos legó Jesucristo, rezamos Danos hoy nuestro pan…, escuchamos expresiones o decimos Cada quien debe aprender a ganarse el pan…, cuando un hijo nace en un hogar adinerado Ese niño nació con el pan bajo el brazo…, Reinaldo Armas canta A mí nadie me lleva el pan a mi casa…, cuando compartimos el pan con alguien, somos compañeros, del latín cum panis; los evangelistas escribieron que cuando Jesucristo ayunaba y fue tentado por Satanás, en hebreo satan, en latín Satanas, el Enemigo, y este lo exhortó a que convirtiera las piedras en pan, Jesús le responde No solo de pan vive el hombre…, en Venezuela hay caseríos, pueblos y hasta cerros con el nombre Pan de Azúcar; el pan se puede hacer de trigo, maíz, avena, de papa, de centeno,con agregado de mantequilla, relleno de jamón, con confites, panetón, torta de pan, pan salado, pan dulce, pan aliñado, pan campesino, y cuando muchachos cantábamos ¡Pan, panadero, pan...!, cuando estamos pasando por tiempos difíciles, decimos ¡Estamos a pan y agua..!, y hay maltratos a los presos que los racionan a pan y agua; también se usa la expresión ¡Con hambre no hay pan duro..!; hay gente que le gusta que le digan las cosas sin rodeos, sin mentiras, y en su momento dicen ¡A mí me gustan las cosas claras, al pan, pan, y al vino, vino…
     Y en nuestra cotidianidad convivimos con las palabras panadero, panadera, cuando alguien se siente maltratado, ignorado, relegado, emplea la frase ¡Sí, como yo soy el hijo o la hija de la panadera..!, panadería, cuando las personas son compinches se tratan de pana, panare, pana burda, panadería…, hay una especie de pan que se hace de maíz y se cuece en hornos de barro, lo hacen en rosquillas o en empanadas rellenas con dulce de guayaba, y se le da el nombre de pandehorno, pan de horno; en mis tiempos de primaria y bachillerato mi mamá hacía pandehornos en la casa, la gente en general le dice pandihorno…
                                                                 

miércoles, 4 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 92



Andanza por nuestro idioma     92

     El castellano tomó del latín pannus las formas paño, pañal, pañuelo; el paño o toalla se usa en distintas ocasiones, no me agrada que la gente salga del baño en paño, y menos me gusta que se ande paseando por la casa en paño; el pañal antes se usaba de tela, todavía se encuentra, pero lo usan muy poco; cuando mi primera esposa, Ilva, estaba embarazada de nuestro primer hijo, Adrián, una de las cosas que compramos antes del parto fue dos docenas de pañales en tela de algodón, y al siguiente día del parto en el Hospital Universitario de Mérida les dieron de alta, los primeros días no fui a clases en la Facultad, me quedé en casa atendiendo casi todas las cosas, y no olvido sobre todo el primer día, cuando estuve lavando los pañales sucios, casi no fueron suficientes las dos docenas, eran pañales blancos, y alguien me dijo que los dejara al sol un rato, para que no se mancharan, así hice, los orinados los colocaba en una poncherita con agua, y a los pocos minutos estaban blanquitos, y los sucios de pupú, les sacaba en el chorro los residuos sólidos, y también los colocaba en la poncherita con agua, y casi no podía creerlo, al poco rato estaban limpiecitos y blanquitos, después los lavaba con jabón azul, tampoco olvido que la primera noche, cuando me fui a acostar en la colchoneta que había colocado en el piso, al lado de la cama de Ilva, casi no podía doblar la cintura, estaba envarado del cansancio, pero me sentía alegre y no me quejaba para nada de la faena, con el tiempo el cuerpo se fue adaptando, y además ya lo hacíamos juntos, Ilva lavaba los pañales y yo los tendía y recogía, cuando de lo seco ondeaban en la cuerda...; ahora es tan común el uso de pañales desechables…
     Otro adminículo no común en el uso por la mayoría de los hombres es el pañuelo, sin embargo, yo soy uno de los que lo usan, cada mañana cuando me estoy vistiendo, tomo un pañuelo, le doy una leve rociada con perfume, me froto la cara con el paño perfumado, me lo froto por la parte delantera de la camisa, me lo coloco en el bolsillo, y en ese momento me siento completo y muy contento para salir…

Andanza por nuestro idioma 91



Andanza por nuestro idioma     91

     Del latín bis, dos, y cyclus, círculo, rueda, formamos en castellano la palabra bicicleta, biciclo…
     Aprendí a andar en bicicleta un rato de un mediodía, llegué de cumplir mi horario de trabajo de la mañana en la sastrería, y me fui al frente de la casa, donde vivía la familia Pacheco, y le dije a Omar que me prestara la bicicleta, que ya yo sabía cómo andar sin caerme de la bicicleta, me la dio y salieron todos detrás de mí, me llevé la bicicleta al zanjón que pasaba por el patio de la casa, me subí en ella, y empecé a pedalear sin pausa, y mantuve el equilibrio, después me salí a la calle, me volví a subir y todos se quedaron sorprendidos por mi destreza…
     Al poco tiempo nos mudamos para nuestra casa propia en Merecurito, estudiaba quinto grado y un compañero de clase me vendió por cincuenta bolívares una bicicleta, empecé a ir a la escuela en bicicleta, y una tarde iba por la carretera nacional, me salí del hombrillo y caí al suelo, me di un fuerte golpe en la quijada, me fui con la bicicleta en la mano hasta la casa de mi hermana mayor, Pina, le conté lo sucedido, y cuando me revisó, me dijo que fuera al hospital, porque tenía un hueco debajo de la quijada, me fui caminando al hospital Mercedes, y una enfermera me suturó dos puntos en la herida…
      Una mañana tempranito me fui en la bicicleta rumbo a la sastrería, y cuando iba a cruzar en la calle Bolívar, venía una camioneta, no la pude evitar, me arrolló, quedé bajo la camioneta, en cuestión de centésimas de segundos, miré como si fuera una película muy rápida, y los traumatismos fueron tan fuertes que gritaba del dolor, el chofer ayudado de otros me subieron a la camioneta, me llevó al hospital Mercedes, me desnudaron, y el médico me haló las piernas, me las flexionaba y casi me desmayo del dolor, me hospitalizaron cinco días, iba gente a visitarme, y decían que había sido un milagro, que yo había vuelto a nacer, hasta mi maestra Lolita me fue a visitar, me llevó manzanas, peras, uvas, galletas y unos jugos, me alegró bastante con su visita, y el chofer y dueño de la camioneta cumplió cabalmente con todos los gastos y también se esmeró en atenciones…
     Una tarde iba en la bicicleta que mi papá me compró, había salido de clase y me dirigía a llevarle la cena al sitio donde él trabajaba de vigilante, y cuando iba llegando al Colegio Nuestra Señora del Rosario, venía un enorme toro con unos cachos grandísimos, venía corriendo por el medio de la carretera, yo iba de frente, y de pronto el condenado toro se dirigió hacia mí, me lanzó una cornada, pero me tiré de la bicicleta, caí entre un mogote de matas espinosas, mientras miraba cómo la bicicleta seguía rodando sola hasta que se cayó, y tampoco olvido que estaban por casualidad un antiguo compañero de primaria, con la hermana que me gustaba, y los dos casi se mueren de las risas…
     Me sucedieron otros percances en bicicleta, pero ahora escribo de la vez, cuando andaba con un compañero de primaria y en ese momento de bachillerato, los dos habíamos ido en mi bicicleta hasta los pozos del Ique, estábamos sentados y de pronto llegaron tres hermanos, un muchacho y dos muchachas muy bonitas, nos dijeron que vivían y estudiaban bachillerato en Valencia, una de ellas fue muy conversadora y atenta conmigo, sonreía bastante con las cosas que yo le decía, recuerdo que era blanca, cara linda y de muy redondeadas formas femeninas…

martes, 3 de junio de 2014

Andanza por nuestro idioma 90



Andanza por nuestro idioma     90

     León, del latín leo, de este animal se dice que es rey de la selva; Napoli, Nápoles, Napoleón, su desglose es Nea polis leo, el león de la nueva ciudad; Lyon, ciudad del sureste de Francia; en Venezuela, Santiago de León de Caracas, en el Escudo de Armas de la Villa de Todos los Santos de Calabozo, a ambos lados, muestra dos hermosos y erguidos leones; en términos forenses se dice de contrato leonino, cuando el mismo otorga toda la ventaja o ganancia a una de las partes…
     Cuando yo dictaba la cátedra de Latín II en la Escuela de Letras de la Universidad de Los Andes en Mérida, una de las fábulas que leíamos en latín y traducíamos al castellano era La cabra, la vaca y el león, y la misma trata de la alianza que hicieron estos tres animales para salir a cazar, y en la primera cacería atraparon un venado o ciervo, y el león empezó a dividir Esta parte es para mí, porque soy el rey de la selva, esta segunda parte me corresponde, porque soy el más fuerte, y esta tercera y última parte, también es para mí, porque mi nombre es león…
     En la temporada de beisbol venezolano de mil novecientos sesenta y siete, mil novecientos sesenta y ocho mi hermano mayor, Rafael Ángel, estaba oyendo el juego final para decidir el campeonato, él iba a los Tiburones de La Guaira, y yo solo para llevarle la contraria le dije que yo iba a los Leones del Caracas, se decidió el juego a favor del Caracas, y desde ese día soy seguidor de los Leones del Caracas…
     Se cuenta del día, cuando unos monos estaban en lo más alto de unos árboles, y ese día les dio por burlarse de los animales que pasaban por debajo, llegó la jirafa, y los monos le decían ¿Por qué le dirán jirafa, si tiene ese cuello como una manguera..?, y se reían…, al rato se presentó la cebra, y los monos le gritaban ¡Ay, miren la cebra todavía anda con la piyama..!, se rascaban la barriga y se reían…, y cuando llegó el león, así le dijeron ¡Ay, miren al león con esa melena, parece una mujercita..!, y en medio de las burlas y risas, se desprendió uno de los monos, y las manos, patas ni cola o rabo de nada le sirvieron, no pudo agarrarse y cayó frente a las patas del león, y el mono repuesto del susto, le dice ¡No, qué va león, me tuve que bajar, porque esa mamadera de gallo de esos monos es inaguantable..!

Andanza por nuestro idioma 89



Andanza por nuestro idioma         89
      Manga, mango es voz malaya referida al árbol que siendo de procedencia asiática, en Venezuela crece silvestre en grandes proporciones, también se cultiva para uso doméstico y en grandes granjas, aparte de su ancha sombra nos  regala cada planta abundantes frutos, y es un árbol de variadas especies, mango de hilacha, mango de bocado, mango de jardín, mango loro, mango piña, mango manzana, mango de piedra, y la manga que es un fruto más grande, puede llegar a pesar cada manga más de dos kilogramos, el fruto lo comemos con nada más lavarlo, en jugo, ensaladas, como aderezo culinario, y es un buen depurativo que ayuda a las personas estreñidas; también se hace jalea de mango, dulce de mango que se puede acompañar con arroz con leche
     En la conversación cotidiana escuchamos o decimos para referirnos a una mujer ligera de conseguir ¡Esa es un mango bajito..!, o para significar que una mujer o un hombre es un primor ¡Es un mango..!
     Mango, del latín manicus, es la parte saliente de algún utensilio que agarramos con la mano, como el mango de olla, sartén, azada, machete, cuchillo, escoba; y es muy común escuchar o decir, para indicar que somos dueños de la situación ¡Tengo la sartén agarrada por el mango..!
     Usamos la palabra manga para referirnos a la abertura de camisa, franela, suéter, saco, flux, esmoquin, blusa, cota, por donde metemos los brazos; manga también se dice de un corral largo y amplio para colear y tumbar becerros, vacas o toros, faena que se hace a pie o a caballo en la manga de coleo…
     Cuando trabajé en mis años de primaria y bachillerato en la sastrería, yo me dedicaba a tejer ojales a mano, zurcir, bastear, hilvanar, coser ruedos, pegar botones, planchar, bastear cuellos que era lo que me desagradaba, y mientras hacía mi labor, me detenía por momentos a mirar como Piero, Antonio, o Pino, primero basteaban las mangas del saco o flux, y después procedían a coserlas a máquina…