sábado, 3 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 21



Andanza por nuestro idioma                  21

     Hoy me fui caminando a comprar algunos comestibles, un amigo de infancia me saludó, detuvo el carro y me ofreció la cola, me llevó hasta el abasto, nos despedimos, hice las compras, cancelé y regresé caminando poco a poco, ya el sol comenzaba a apretar, pero soplaba bastante brisa, a lo lejos miré unos apamates florecidos de lilas delicadas, también hay apamates de flores blancas, y la acera lucía una alfombra de flores caídas, y por un momento caminé sobre esa estera de lilas mullidas, y pisaba como no queriendo tocarlas, me sentí un príncipe honrado pasando sobre tanta delicadeza, y pensé en apamate Tabebuia rosea; mientras seguía mi ruta rumbo a casa, más adelante me agaché a agarrar un merecure maduro, pasaba a un lado de la iglesia de la Misión Nuestra Señora de los Ángeles, y al otro lado la Escuela Estadal Francisco Lazo Martí muy cerca de la plaza Carlos Segundo Madera, y de vista panorámica el espejo de agua de la represa del río Guárico…
     A una cuadra de la casa, saludé a la hija del vecino, que le dieron de alta, y lo terminaban de llevar a su casa, ella me dijo que su papá estaba mejor, le envié mis saludos con la alegría de que está mejor, y con mis mejores deseos para que se restablezca pronto, continué sobre mis pasos, y me agaché a recoger una metra a escasos metros de la puerta de la casa…
     En estos días le pregunté a un amigo de infancia a quién contactaba en el Ministerio del Ambiente, para conseguir un apamate que quiero sembrar en el patio de la casa, me dijo el nombre de la persona encargada de la Misión Árbol, y él como Ingeniero Forestal me recordó el nombre científico de este hermoso árbol de madera fina…
     Cuando llegué a casa, me fui al patio y me imaginaba en el tiempo cómo se vería de bonito el apamate florecido en el sitio, que ya tengo apartado para sembrarlo…

Andanza por nuestro idioma 20



Andanza por nuestro idioma                20

     La andanza por las palabras es de nunca acabar, y decimos que nunca nos viene de la palabra latina nunquam, y usamos esta expresión con significación positiva Nunca voy a hacer mal a nadie, o de manera negativa Nunca voy a mejorar…
     En nuestro pueblo; Calabozo, a veces escuchamos decir Calabozo nunca va a tener su diario, y ante esta opinión, yo y tantas otras personas pensamos que en algún momento nuestro pueblo sí va a tener un diario, para plasmar los sucesos cotidianos, faenas, afanes, músicas, canciones, pesares, alegrías; un diario que cual calidoscopio refleje nuestras carencias, nuestros logros, nuestros amores…
     Mientras ese tiempo llega de que Calabozo tenga su diario, seguiremos con este átomo de esfuerzo Calabozo, Tierra de Dios…, esta ventana de luz al viento, en letras y en tiempo de siempre, un signo de constancia, alegría, fe y de amor desde esta llanura infinita…
     También a veces escuchamos decir Aquí en el llano la nieve es un nunca,  Carmen dice que ella no cree en el nunca, y una película tiene por título La tierra del nunca jamás…
     Nunca dejemos de amar, porque las flores siguen dándonos fragancia y color… Nunca nos cansemos de dar, porque las nubes pasan con formas caprichosas… Nunca nos apartemos del bien, porque los pájaros cantan sin saber que nos alegran…Nunca nos neguemos a ayudar, porque las aguas manan, para refrescarnos y saciarnos la sed… Nunca la noche nos desampara, así no haya luna, y por muchas sombras, allá arriba miramos viejas lucecitas de estrellas… Nunca vamos a abarcar todo el conocimiento, solo algo muy poco sabemos, entonces seamos sencillos en nuestra andanza por la vida, caminemos, pensemos, sintamos y hagamos pausas constantes, para fijar el sentido de las palabras…

viernes, 2 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 19



Andanza por nuestro idioma             19

     Ahora estamos sentados sobre una gran piedra, a la que llegamos caminando, y nos ocupamos de ahora, proviene de la dos palabras latinas ad horam, y la usamos para dar idea de algo que pasa en este momento, en el instante actual Ahora estoy haciendo la labor; pero nuestro uso cotidiano le ha dado sentido de pretérito Ahora terminé de leer el libro que me regalaste; y también significación  de futuro, y así expresamos Ahora saldré para San Juan de los Morros, y a ese uso común debemos sumar el postulado filosófico que fundamenta la idea lingüística de un solo tiempo, de una sola historia, en la cual cada uno de nosotros forma parte del tiempo y de la historia con nuestra presencia de vida…
     En la letra de una canción popular escuchamos decir que Veinte años no son nada… Pero entendemos que esa idea es una entelequia, porque para cada vida, todo ahora es una posibilidad real de creación en fe y amor… Cada ahora es propicio para dar perfumes de flor o de número…
     El libro Villa de Todos Santos de Calabozo… El derecho de existir bajo el sol, en letras de Lucas Guillermo Castillo Lara, nos manifiesta en todos los ahora la idea sublime de eternidad con sentido muy sutil, para que nuestro átomo de esfuerzo pretérito, presente y futuro en el tiempo inasible lo empleemos con intenciones de bien, para esta llaneridad que proyecta país y cosmos…
     Ahora recuerdo tantos momentos gratos, cada uno de ellos en su esencia singular, y todos en mi memoria conforman mi  mejor pasado… Ahora acaricio tus manos en este presente continuo…. Y ahora digo cosas que pienso hacer mañana… Es el tiempo del cual tenemos certeza en presente… Ahora nos angustiamos por cosas que no hemos resuelto, y por ello tantas veces dejamos de disfrutar momentos alegres en presente… Ahorita si somos jóvenes, queremos adelantarnos en el tiempo; y los adultos anhelamos instantes que ya se fueron; y los de más edad sienten que el tiempo pasó muy rápido, y que sigue pasando más rápidamente…
     Ahora escribo mientras el mundo se mueve en sus infinitas muestras de vida, en alguna parte un pájaro alza el vuelo y otro pájaro canta, alguien agrede y alguien da amor… Ahora es una palabra para la prisa o para la espera, ahora te regalo lo que querías con ilusión o ahora más tarde te llevo la música que te encanta…Ahora no es para la prisa ni para después, ahora es un ligero vuelo de mariposas… Ahora podemos estar sufriendo o ahora podemos estar bailando el vals de perfumes mágicos y maravillosos…
     Ahora me veo caminando con mis amigos de griego antiguo, y ahora me refresca el giro del abano frente a mí, y escribo, y pienso, y siento que el amor me hace comprender, para no juzgar… Ahora avanza la tarde, más allá galopa un caballo en la sabana abierta, y hago que este sea uno de los innumerables ahora, y quiero ir llenando cada ahora con momentos frágiles y hermosos…
     Ahora es una de las palabras que tanto manoseamos, y se nos escurre a veces sin darnos cuenta de lo que en determinado momento representa, porque ahora puede teñirse de besos y sonrisas, y también ahora puede moldearse de ternuras y caricias… Ahora te canto por los plácidos silencios y por las alegrías sosegadas y firmes… Ahora es la palabra para detenernos, para hacer pausas, y para seguir nuestro camino con pasos seguros y confiados en amor… Ahora es de amor por las personas y por el mundo… Ahora es amor para dar, para volver a comenzar y seguir y volver a dar…
     Ahora es tiempo, busquemos ir sumando momentos para amar y para dar…


Andanza por nuestro idioma 18



Andanza por nuestro idioma               18

     Cuando los niños están empezando a caminar, todavía escuchamos decir sobre todo a las madres Caminando, caminando, la Virgen te va ayudando…, y nosotros caminando llegamos a un patio donde jugaban bolas criollas, arrimaban y bochaban, y escuchamos varias veces boche, proveniente de la palabra italiana boccia, y me vino a la memoria el mediodía, cuando salí de la sastrería, donde yo trabajaba en el turno de la mañana, terminaba de cumplir con mi labor, me fui caminando rumbo a mi casa, iba muy entretenido lanzando piedras, como si fuera un jugador de bolas criollas, y a cuanta cosa veía delante de mí, me cuadraba, afinaba la puntería, y le lanzaba la piedra a pote, papel, o a algún mango… Así iba, cuando de pronto miré que algo brillaba a varios pasos frente a mí, me volví a cuadrar, de la manera como lo hace un bochador derecho, lancé la piedra, le acerté a esa cosa que brillaba, y fui corriendo para ver a qué le había pegado, y qué sorpresa y alegría las que me llevé, la piedra del boche había caído justo sobre un real de plata, moneda de 50 céntimos… A dos cuadras estaba mi casa, cuando apenas llegué, le conté a mi mamá, luego me bañé, me vestí, almorcé y me fui a la escuela Ramón Francisco Feo, donde estudiaba Quinto Grado… Sabía que con ese real tenía para comprar la merienda, un refresco y dos panes rellenos… Recuerdo que era una tarde calurosa, los árboles de mango estaban cubiertos de flores y a lo lejos se divisaban algunas nubes anunciadoras de la temporada de lluvias… También le conté a la maestra Lolita el suceso del boche, ella sonrió y como tantas veces me volvió a insistir, para que yo le dedicara tiempo a la lectura, ella constantemente me motivaba para que leyera y escribiera, y además me decía que yo tenía habilidades natas para ambas actividades, tanto era así que cada tarde me asignaba alguna lectura en el salón, y luego me hacía que escribiera en el cuaderno algo respecto a la lectura hecha o acerca de lo que yo quisiera contar… Cuando yo terminaba de escribir, le entregaba el cuaderno, ella leía y después se lo llevaba a la maestra de la otra sección, y le ponderaba mis facilidades de lectura y de escritura… Ella fue la maestra que más cariño me ofrendó, de eso ha transcurrido más de medio siglo y no la olvido,  ella aún vive en este pueblo de mangos, ciruelos, arroz y resolanas, como tampoco olvido el boche al real, mientras iba de la sastrería a mi casa…
     El suspiro de vida de cada uno de nosotros se teje de sorprendentes o insólitas causalidades, pequeños o grandes sucesos, complejos, sencillos o hermosos como la flor de bora, ese ingrávido nenúfar sobre las lagunas o ríos llaneros… Dios quiera y siembre en nuestros espíritus la magia de la alegría, y ese acto de fe antes de dormirnos y el milagro de volver a abrir los ojos con cada nuevo amanecer…

jueves, 1 de mayo de 2014

Andanza por nuestro idioma 17



Andanza por nuestro idioma              17

    
     Damos otro paso y frente a nosotros miramos jugando a un grupo de niños, y pensamos que siguen practicando los mismos juegos de siempre, los que jugaron los padres de nuestros padres en sus tiempos de niños, y los que jugamos nosotros en la infancia, y los niños de ahora juegan los mismos juegos con trompos y zarandas, con yoyos y perinolas; juegan y cuentan las cuarenta matas; siguen jugando el escondido y la candelita; corren jugando el librón o librado, y continúan montando en sus caballitos de madera, que a veces son palos de escoba; siguen soltando al viento los papagayos, cometas o volantines, continúan dibujando el juego del ahorcado y el juego de la vieja; continúan adivinando pares o nones; se entretienen saltando la semana de pisé o no pisé; hacen la ronda y afinan la puntería con las metras o canicas, en el juego de metras se conjuga una serie de aspectos como agilidad mental y habilidades y destrezas corporales y de inteligencia, se juega con reglas que son acordadas por los jugadores antes de iniciar los desafíos, además de las curiosas expresiones que animan el tiempo y las circunstancias del juego…  En medio del juego de metras escuchamos cuando dicen uno y otro jugador: monte o barajo monte; coronita o barajo coronita; barajo pujinche o cero pujinche o nada de pujinche; uñita o barajo uñita o nada de uñita; pepe y hueca o piche y hueca, pichihueca, o barajo pepe y hueca o barajo piche y hueca; hueca o barajo hueca; retruque o barajo retruque; carretera o barajo carretera; no hagas maraña, juego pero sin marañas, sin trampas ni quiriminduñes, tú eres marañista, te pasas de marañero; tú sabes que si haces maraña, la maraña sale; movible o barajo movible; limpio o barajo limpio; y guerra y persecución hasta la muerte; taima o tiempo para tomar un descanso; píntate o me pinto; dale agua o pata de jugador no estorba; estoy ruche o te dejé ruche; me dejaste ruche o me rucharon, pero estas metras que perdí, son las que yo les ruché ayer, estamos en paz, en casa tengo las mías; y cuando se está midiendo escuchamos decir: una cuarta, un jeme o un palmo; también para iniciar cada partida hay que lanzar la metra, para intentar quedar más cerca de la hueca, de la troya o de la raya limitadora y los jugadores dicen: raya o te pasaste de la raya, me toca a mí primero, quedaste de último…
     En mis tiempos de infancia cargábamos las metras en botellas o en múcuras, y todo lugar era propicio para hacer la hueca y comenzar a jugar… Esos momentos se hacían casi interminables, jugábamos bajo la sombra de algún mango, mamón, merecure, cotoperí, o en el patio de la escuela en el receso, en el solar de nuestras casas, o en algún recodo de la calle, sin importar si hacía madre solazo o si caía tremendo aguacero… Ahora miro y escucho a los niños, mientras realizan esos mismos juegos de mi infancia, y pienso y siento que siempre los niños seguirán el sendero de los juegos y de la alegría… Los observo y quiero que se diviertan con su agilidad mental y con sus destrezas y habilidades corporales y de inteligencia, con las reglas que ellos acuerdan, y deseo que en medio de sus entretenimientos no haya cabida para marañas ni quiriminduñes y tampoco para las groserías de palabras y actitudes… Ahora vivimos otras circunstancias en días actuales, los niños cuentan con otras ventajas de vida, pero siguen el curso de los mismos juegos con algunas variantes, y a ello se suman los nuevos entretenimientos de la tecnología en teléfonos celulares, en computadoras y en videojuegos… Escribo este canto por los juegos de los niños, y que los jueguen sin marañas ni quiriminduñes y sin groserías de ningún tipo…

Andanza por nuestro idioma 16



Andanza por nuestro idioma         16

     En este descanso nos detuvimos a pensar en muchacho, muchacha, y recordamos que Joan Corominas, en su Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico, nos dice Muchacho proviene del antiguo vocablo mochacho, y este probablemente derive de mocho, en el sentido de “esquilado”, “rapado”, por la vieja costumbre de que los niños y jóvenes llevaban el pelo corto, y filológicamente la primera documentación del vocablo muchacho se registra en el año 1251, en la obra Calila…
     Muchacho, muchacha mantiene su uso y su significación de niño, niña o joven en los momentos actuales, tanto es así que hasta en campañas políticas aparece en el discurso este vocablo, y en políticas de acción social se escucha acerca  de la construcción de la ciudad de los muchachos
     También nos encontramos con que los padres, y sobre todo las madres utilizan la palabra muchacho, muchacha para referirse a los hijos y a las hijas, aun cuando ya estén con bastantes años encima, los varones con hogar y con hijos, y las  hembras también con hogar y con hijos…
     Nos ocupa la idea que remonta a los años sesenta, cuando yo era un muchacho, recuerdo que para ese tiempo había en Calabozo cinco salas de cine  Tropical, Lazo Martí, Guárico, Adriático, Páez; y no olvido que en la entrada de estos cines cambiábamos suplementos, y podía ser Tarzán por Superman; Tawa por Memín; Red Rider por Linterna Verde; Mujer Maravilla por Santo el Enmascarado de Plata;  el Llanero Solitario por Blue Demon; el Látigo Negro por Far West; Batman por Vidas Ejemplares, y tantos otros trueques en el amplio etcétera de suplementos o historietas…
     Y cuando estábamos ahí en la entrada del cine, antes de pasar a la sala donde proyectaban la película, preguntábamos ¿Quién era el muchacho de la película?  Porque en ese entonces, en las películas, sobre todo en las vaqueras, el muchacho era el que se las sabía todas, era el más rápido con las pistolas, el más recio con los puños, el que se quedaba con la mujer más linda de la pantalla, y algunos hasta tocaban guitarra, o armónica y hasta cantaba; el muchacho era el héroe sin par, y como signo característico el muchacho tampoco moría en la película…